Tommy McMillen rompe un antiguo récord de la UFC: 252 golpes significativos y detención en el tercer asalto
Tommy McMillen consiguió una de las victorias estadísticamente más impresionantes de la historia reciente de la UFC. El invicto peleador estadounidense de peso pluma derrotó a Alberto Montes por nocaut técnico en el evento UFC Oklahoma City, celebrado el 18 de julio de 2026 en el Paycom Center, después de conectar 252 golpes significativos durante el combate. Según los datos publicados por Michael Carroll, analista de investigación de la UFC, y difundidos por theScore, se trata de un nuevo récord para una pelea programada a tres asaltos. McMillen superó así el registro de Nate Diaz, quien conectó 238 golpes significativos contra Donald Cerrone en diciembre de 2011. Con la victoria, mejoró su récord profesional a 11-0, mientras que en la UFC ahora suma dos triunfos y ninguna derrota.
El récord es aún más impresionante porque la pelea no duró los 15 minutos completos. El árbitro detuvo el combate después de 3 minutos y 29 segundos del tercer asalto, lo que significa que McMillen alcanzó la cifra de 252 impactos significativos en un total de 13 minutos y 29 segundos de acción. En promedio, según un cálculo sencillo basado en las estadísticas publicadas y en el tiempo oficial de la detención, conectó casi 19 golpes significativos por minuto. Un volumen semejante rara vez se observa incluso en peleas que terminan por decisión de los jueces, y resulta todavía más inusual que concluyan por detención antes de que finalice el último asalto. Por ello, la actuación en Oklahoma City no fue simplemente otra victoria para el joven peleador, sino un resultado que servirá como punto de referencia en los debates sobre las actuaciones de golpeo más intensas de la historia de la UFC.
Presión constante desde la primera campana
Los informes de la pelea describen el planteamiento de McMillen como un ataque prácticamente ininterrumpido. Desde el comienzo del primer asalto avanzó, cerró el espacio de Montes junto a la reja y encadenó largas combinaciones de golpes a la cabeza y al cuerpo. Cageside Press señala que el estadounidense también consiguió un derribo temprano, tras el cual trabajó brevemente con golpes desde la posición superior antes de que el combate regresara a la posición de pie. Montes logró encontrar contraataques y detener en varias ocasiones la ofensiva de McMillen con impactos precisos, pero no pudo apoderarse del ritmo a largo plazo. Cada vez que el venezolano conectaba un golpe fuerte aislado, McMillen respondía con una serie y volvía a obligarlo a retroceder.
La pelea no fue unilateral en el sentido de que McMillen no estuviera expuesto a peligro. Montes consiguió enviarlo a la lona durante el primer asalto con un contraataque bien calculado, y en los intercambios demostró por qué había llegado al combate como una prueba seria para el rival invicto. Sin embargo, McMillen se levantó rápidamente y continuó imponiendo el mismo ritmo, sin un retroceso visible ni un cambio en su enfoque mental. Precisamente esa capacidad para continuar de inmediato después de recibir un golpe fue una de las características fundamentales de su actuación. En lugar de seguir con mayor cautela, volvió a ocupar el centro del octágono y empujó a Montes hacia la reja.
El segundo asalto presentó un ritmo algo más controlado, pero no produjo ningún cambio importante en la relación de fuerzas. Montes siguió buscando derechas limpias y contraataques potentes, mientras que McMillen ganaba terreno mediante el volumen, el trabajo al cuerpo y los cambios constantes en la altura de sus ataques. A medida que avanzaba el asalto, resultaba cada vez más evidente que Montes tenía dificultades para seguir el número de intercambios que le imponía su oponente. Durante los últimos 30 segundos aproximadamente del segundo asalto, McMillen volvió a aumentar la presión y, mediante una serie de golpes, obligó a Montes a concentrarse principalmente en defenderse. El venezolano resistió hasta la campana, pero entró en el tercer asalto mostrando efectos visibles del daño acumulado.
Detención después de nuevas series en el tercer asalto
En el tramo final, McMillen no intentó conservar la ventaja ni ralentizar la pelea. Continuó atacando con uppercuts, golpes al cuerpo, rodillazos y combinaciones cortas desde muy cerca. Según el informe detallado de Cageside Press, Montes terminó en la lona al comienzo del tercer asalto después de una combinación de uppercuts y golpes al cuerpo, pero volvió a ponerse de pie. McMillen aumentó entonces aún más la presión y continuó conectando mientras su rival, pese al agotamiento, trataba de permanecer en la pelea. Finalmente, el árbitro consideró que Montes ya no estaba respondiendo con suficiente eficacia y detuvo el combate a los 3:29 del tercer asalto.
El resultado oficial quedó registrado como victoria de Tommy McMillen por nocaut técnico mediante golpes. La forma en la que la consiguió es tan importante como el propio resultado, porque 252 impactos significativos no pueden explicarse únicamente por un momento de dominio. La cifra es producto de la presión continua, de una cantidad extremadamente alta de intentos y de la disposición a disputar el combate a un ritmo elevado prácticamente sin interrupción. MMA Mania informó de que McMillen lanzó más de 500 golpes en total, incluidos golpes a distancia, ataques en el clinch, codazos, rodillazos y uppercuts. Aunque los golpes totales y los golpes significativos se registran estadísticamente como categorías diferentes, ambas cifras confirman lo excepcionalmente activa que fue su actuación.
Qué significa un "golpe significativo" en las estadísticas de la UFC
Las estadísticas de la UFC distinguen entre golpes totales y golpes significativos. La categoría de golpes significativos suele incluir todos los golpes a distancia, así como los impactos potentes en el clinch y en el suelo, mientras que los golpes cortos y menos eficaces desde posiciones de control pueden contabilizarse únicamente en el total general. Por ello, el récord de 252 no representa simplemente una gran cantidad de contactos o de golpes cortos sin intención seria, sino que demuestra con qué frecuencia McMillen consiguió colocar ataques considerados relevantes según la metodología de las estadísticas oficiales. Estas estadísticas no ofrecen una imagen completa de la pelea y no pueden sustituir por sí solas la evaluación de la calidad defensiva, la potencia o la eficacia táctica, pero sí muestran claramente el volumen de trabajo. En el caso de McMillen, la cantidad de impactos también coincide con la impresión visual del combate, en el que fue el peleador que inició los intercambios durante la mayor parte del tiempo.
La comparación con Nate Diaz aclara aún más la importancia histórica del resultado. Diaz derrotó a Donald Cerrone por decisión unánime en UFC 141, celebrado el 30 de diciembre de 2011, y conectó 238 golpes significativos. Durante años, la UFC mencionó esa cifra entre las actuaciones individuales de golpeo más destacadas, y el combate se hizo conocido por el boxeo preciso de Diaz, su elevado ritmo y el castigo constante a Cerrone durante tres asaltos completos. McMillen ha superado ahora ese resultado por 14 impactos, y lo hizo logrando una detención 91 segundos antes del final de la pelea. Dado que se trata de un resultado reciente, las bases de datos oficiales y las páginas de récords pueden actualizarse con cierto retraso, pero la cifra publicada ya ha sido confirmada mediante un informe que cita a un analista de la UFC.
De una dura pelea por el contrato a dos victorias en la UFC
El ascenso de McMillen hacia este récord fue rápido, pero no estuvo exento de pruebas importantes. Consiguió su contrato con la UFC el 2 de septiembre de 2025, durante la novena temporada de Dana White's Contender Series, cuando derrotó por decisión mayoritaria al entonces invicto David Mgoyan. El repaso de la UFC sobre aquel evento describió el combate como una exigente batalla de resistencia, y McMillen tuvo que sobrevivir a un primer asalto muy complicado en el que quedó aturdido y amenazado por una sumisión al cuello. Después cambió el desarrollo de la pelea, neutralizó gran parte de la presión de lucha de su oponente e impuso su propio ritmo. La victoria elevó su récord a 9-0 y le proporcionó un lugar en la categoría de peso pluma de la UFC.
Su debut en la organización se produjo el 4 de abril de 2026 contra Manolo Zecchini. Según el resultado oficial de la UFC, McMillen ganó por nocaut técnico después de 3 minutos y 57 segundos del primer asalto. También en esa pelea, sus señas de identidad fueron la presión, las series de golpes y la disposición a entrar en intercambios abiertos en lugar de depender únicamente de su base de lucha. La victoria elevó su récord a 10-0, mientras que la actuación atrajo aún más atención debido a la combinación de su estilo agresivo y su capacidad para finalizar a un rival. Poco más de tres meses después, en Oklahoma City, convirtió esa impresión en estadísticas de récord y en una segunda victoria consecutiva dentro del octágono.
Antes del combate contra Montes, la UFC publicó que McMillen había permanecido invicto durante sus primeras diez apariciones profesionales y que había conseguido ocho victorias entre 2023 y 2025. En la misma entrevista también habló de una lesión prolongada provocada por un pinzamiento del nervio ciático que limitaba su preparación, lo que aporta un contexto adicional a su actual racha. Entrena en la Red Hawk Academy de Peoria, en el estado estadounidense de Arizona, dentro de un entorno vinculado al entrenador Tim Welch y al excampeón de peso gallo de la UFC Sean O'Malley. Un equipo de ese nivel le proporciona acceso a experiencia de la máxima categoría, pero también aumenta las expectativas que acompañan a todo peleador invicto procedente de un campamento reconocido. Después de Oklahoma City, esas expectativas ya no se basan únicamente en su relación con nombres consolidados, sino en sus propios resultados.
Montes continuó siendo peligroso pese a la gran diferencia de volumen
Alberto Montes llegó a la pelea con un récord profesional de 12-1 y con la reputación de ser un peleador cuya mayor amenaza se encuentra en el suelo. Antes del evento, la UFC lo presentó como otro graduado de Dana White's Contender Series, y su trayectoria anterior incluía una gran cantidad de victorias por sumisión. Por ello, el enfrentamiento representaba una prueba estilísticamente interesante para McMillen, quien había mostrado capacidades de lucha en actuaciones anteriores, pero que cada vez elegía con mayor frecuencia combates abiertos de golpeo. Montes demostró en Oklahoma City que también podía ser peligroso de pie, especialmente cuando contrarrestaba las entradas de McMillen. Sus golpes limpios y el derribo de su rival evitaron que la pelea pudiera describirse simplemente como un ataque sin ningún tipo de respuesta.
Sin embargo, la diferencia en la cantidad de ataques fue neutralizando gradualmente sus mejores momentos. Montes tuvo que defender al mismo tiempo la cabeza, el cuerpo y los ataques desde el clinch, mientras que McMillen no le concedía tiempo suficiente para establecer su propio ritmo ni para mantener la pelea en el suelo durante periodos prolongados. A medida que aumentaba el daño, el venezolano dependía cada vez más de contraataques potentes aislados, mientras que el estadounidense conservaba la capacidad de encadenar series. Esa dinámica resultó especialmente evidente en el tramo final, cuando Montes se mantuvo de pie después de varios impactos duros, pero ya no pudo detener la ofensiva. La derrota interrumpió su buena racha en la organización más importante de su carrera, aunque su resistencia y su disposición a intercambiar golpes contribuyeron a que la pelea se convirtiera en una de las más memorables de toda la velada.
Bonificación y mayores expectativas en la categoría de peso pluma
La actuación de McMillen también le otorgó una bonificación por la mejor actuación de la noche. MMA Mania, citando los resultados de los premios publicados después del evento, informó de que McMillen recibió 100.000 dólares estadounidenses por la "Performance of the Night". La segunda bonificación de ese tipo fue para Felipe Franco, mientras que el combate principal entre Dricus du Plessis y Kamaru Usman fue nombrado pelea de la noche. La recompensa económica no forma parte de su récord oficial, pero constituye una señal importante de que la organización reconoció el valor de su actuación más allá de la propia victoria. Para un peleador que únicamente ha competido dos veces en la UFC, la combinación de dos detenciones, un récord invicto y estadísticas históricas crea una base sólida para avanzar más rápidamente hacia oponentes más conocidos.
La categoría de peso pluma ha sido tradicionalmente una de las divisiones técnicamente más profundas de la UFC, por lo que dos victorias por sí solas no garantizan la entrada inmediata entre los peleadores clasificados. En sus próximas actuaciones, McMillen tendrá que demostrar si puede mantener la misma intensidad frente a rivales que controlan mejor la distancia, castigan las entradas con mayor eficacia y poseen experiencia en combates de alto nivel. La actuación contra Montes también reveló aspectos que probablemente analizará su equipo, principalmente el hecho de que recibió contraataques limpios durante sus entradas agresivas y terminó en la lona. Frente a golpeadores más potentes, un riesgo semejante podría tener consecuencias más graves. Sin embargo, su capacidad de recuperación, su condición física y su disposición a continuar trabajando bajo presión ya han demostrado ser ventajas importantes.
Por lo tanto, el récord de 252 golpes significativos es más que una estadística llamativa de una sola noche. Confirma que McMillen posee una capacidad de trabajo extraordinariamente alta y un estilo que ofrece al público acción ininterrumpida, dos características que con frecuencia aceleran el crecimiento del interés en torno a un nuevo nombre de la UFC. Al mismo tiempo, el récord no debería ocultar que se trata de un peleador al comienzo de su carrera en la mayor organización de MMA del mundo, con únicamente dos victorias dentro del octágono. La elección de su próximo oponente mostrará con qué rapidez pretende la UFC poner a prueba su potencial frente a miembros más consolidados de la categoría de peso pluma. Sin embargo, después de la noche de Oklahoma City, Tommy McMillen ya no es simplemente un debutante invicto procedente de un conocido campamento de entrenamiento, sino el poseedor de uno de los récords de golpeo más impresionantes de la historia de la organización.
Fuentes:
- UFC – resultados oficiales del evento UFC Oklahoma City e información sobre el lugar, la fecha y los participantes (enlace)
- theScore – informe sobre los 252 golpes significativos y la comparación con el récord de Nate Diaz (enlace)
- Cageside Press – desarrollo detallado de la pelea y tiempo oficial de la detención en el tercer asalto (enlace)
- UFC – perfil de Tommy McMillen, información sobre su racha profesional, su lesión y el desarrollo de su carrera (enlace)
- UFC – repaso de la victoria sobre David Mgoyan y de la obtención del contrato mediante Dana White's Contender Series (enlace)
- UFC – información oficial sobre la victoria ante Manolo Zecchini en el debut de McMillen (enlace)
- UFC – dato histórico sobre los 238 golpes significativos de Nate Diaz contra Donald Cerrone (enlace)
- MMA Mania – información sobre la bonificación por la mejor actuación de la noche después del evento en Oklahoma City (enlace)