IATA abre una oficina en Taskent y prepara el BSP: Uzbekistán quiere reforzar su posición como centro aéreo de Asia Central
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo, IATA, anunció el 21 de abril de 2026 que abre una oficina permanente en Taskent y que en Uzbekistán se está preparando para finales de año el lanzamiento del sistema Billing and Settlement Plan, más conocido como BSP. A primera vista, se trata de un movimiento técnico, pero en la práctica significa mucho más que la expansión administrativa de una organización global. Para un país que en los últimos años ha desarrollado rápidamente su infraestructura de transporte, ha liberalizado el sector aéreo y ha intentado atraer a más compañías aéreas internacionales, la presencia física de IATA en la capital representa una señal política y económica de que Uzbekistán quiere desempeñar un papel mayor en el mapa del tráfico aéreo euroasiático.
El anuncio llega en un momento en que los datos oficiales e internacionales apuntan al crecimiento del mercado uzbeko. Según los datos disponibles de IATA, la aviación en Uzbekistán emplea directamente a unas 12.400 personas, mientras que el impacto total del sector, junto con la cadena de suministro, el gasto de los empleados y el turismo, sostiene más de 128 mil puestos de trabajo. IATA también estima que la contribución total de la aviación alcanza alrededor del 0,9 por ciento del PIB nacional, con un efecto adicional más amplio del turismo internacional en la economía nacional. En ese contexto, la decisión de abrir una oficina en Taskent no es una mera formalidad, sino un indicador de que Uzbekistán ya no es visto desde la perspectiva de la industria global como un mercado periférico, sino como un espacio de crecimiento.
Por qué es importante la nueva oficina
En sus comunicados, IATA subraya que la oficina en Taskent debe servir como punto operativo y experto de apoyo para transportistas nacionales y extranjeros, aeropuertos y reguladores. En la práctica, eso significa una mayor disponibilidad de expertos en normas de seguridad, procedimientos operativos, reglas del mercado y mecanismos financieros que son estándar en la aviación civil internacional. Cuando una organización así actúa directamente sobre el terreno, la aplicación de las normas suele ser más rápida, la comunicación con las autoridades locales más sencilla y la inclusión de los actores nacionales en los procesos internacionales más fácil.
El vicepresidente regional de IATA para Europa, Rafael Schvartzman, dijo que Uzbekistán se está convirtiendo en el mercado líder de Asia Central en tráfico de pasajeros y carga y que la nueva oficina y el BSP proporcionarán apoyo estratégico al crecimiento del tráfico aéreo mediante el fortalecimiento de la seguridad y la eficiencia operativa. Traducido al lenguaje de los pasajeros y del mercado, eso significa un intento de introducir más rápidamente procedimientos que en otros lugares ya son estándar, de facilitar la actividad a los transportistas y de conectar con más fuerza el mercado nacional con los canales internacionales de distribución y venta.
Para Uzbekistán esto también es importante por el aspecto reputacional. Los países que quieren desarrollar el papel de centro regional no necesitan solo nuevas pistas, terminales y corredores de transporte, sino también credibilidad institucional. Las compañías aéreas, los inversores y el sector turístico observan el panorama general: cuán previsible es el mercado, si las reglas están alineadas con la práctica internacional, cuán transparentes son los procesos regulatorios y si la actividad puede planificarse a largo plazo. La apertura de la oficina de IATA no resuelve por sí sola todos esos desafíos, pero muestra que Uzbekistán quiere moverse precisamente en esa dirección.
Qué cambia realmente el BSP
Para el público general, la sigla BSP puede sonar como un detalle técnico, pero para el transporte aéreo se trata de uno de los mecanismos clave de la venta de billetes aéreos y de la liquidación financiera entre las compañías aéreas y las agencias de viajes acreditadas. IATA describe el BSP como un sistema global que simplifica la venta, los informes y la transferencia de pagos, y su valor principal radica en que agrupa un gran número de transacciones individuales en un flujo financiero estandarizado y transparente. En lugar de una serie de liquidaciones separadas entre cada agencia y cada compañía, el sistema permite una liquidación consolidada y un control más claro.
Para el mercado nacional, esto podría tener varias consecuencias concretas. En primer lugar, los transportistas obtienen un acceso más eficiente a la distribución de billetes a través de la red global de agentes acreditados. En segundo lugar, a las agencias y socios nacionales se les facilita trabajar con transportistas internacionales dentro de un sistema estandarizado conocido en los grandes mercados. En tercer lugar, el riesgo financiero y los costes administrativos pueden reducirse mediante procedimientos unificados y herramientas digitales como BSPlink, la plataforma a través de la cual se intercambian en el entorno BSP datos, informes y solicitudes relacionados con la venta y la liquidación.
En su comunicado sobre Uzbekistán, IATA afirma que el BSP permitirá a las compañías aéreas procesar las transacciones financieras de forma más rentable a escala global y lograr una mejor distribución internacional de los productos. Esto es especialmente importante para los mercados que quieren atraer nuevas compañías y aumentar el número de rutas. En un sector en el que la competitividad suele decidirse por la combinación de coste, ocupación y disponibilidad de canales de venta, la infraestructura financiera no es un tema secundario, sino uno de los fundamentos del crecimiento.
Uzbekistán construye una estrategia aérea más amplia
La nueva presencia de IATA encaja en el panorama más amplio de la política uzbeka de transporte y desarrollo. La cúpula estatal lleva años hablando de convertir el país en un centro regional que conecte Asia Central con el Cáucaso, Europa y los mercados asiáticos. Esa ambición se apoya en la posición geográfica del Estado, pero también en la modernización gradual de la infraestructura de transporte, incluidos los aeropuertos, los corredores viarios y ferroviarios y los proyectos logísticos.
El Banco Mundial comunicó en marzo de 2026 que su proyecto de apoyo a la modernización de la infraestructura de transporte y a la reforma del sector en Uzbekistán contribuirá al aumento del tráfico de pasajeros y de carga en tránsito, al crecimiento de los ingresos del sector del transporte y a un mejor aprovechamiento de la posición del país como centro regional de tránsito. En otras palabras, las instituciones financieras internacionales también ven a Uzbekistán como un espacio en el que el transporte ya no se trata solo como un servicio público, sino como una palanca de un desarrollo económico más amplio, del comercio y del turismo.
Al mismo tiempo, también se desarrollan proyectos aeroportuarios. Según los anuncios oficiales de las autoridades uzbekas y de sus socios estatales, están en curso o se han preparado proyectos relacionados con nuevas capacidades o capacidades modernizadas en Taskent, Bujará y Urgench. En Bujará, en marzo de 2026, se puso en marcha la primera fase de una licitación internacional para el proyecto de un nuevo aeropuerto internacional bajo un modelo de asociación público-privada, mientras que para Urgench ya se habían anunciado anteriormente planes de modernización y gestión bajo un modelo similar. En Taskent, paralelamente, se estudian los principales parámetros de un nuevo aeropuerto internacional, que debería formar parte de un centro multimodal más amplio.
Tales proyectos no son importantes solo por la comodidad de los pasajeros. La capacidad de las terminales, el coste de uso de los aeropuertos, las instalaciones de carga, la conexión con carreteras y ferrocarril, y la eficiencia operativa influyen directamente en la decisión de un transportista sobre si ampliará su presencia en un mercado determinado. Precisamente por eso IATA, en su mensaje sobre Uzbekistán, no habla solo de una expansión de oficinas, sino también de la necesidad de desarrollar la nueva infraestructura de forma racional en costes y en cooperación con las aerolíneas para que responda a las necesidades reales del mercado.
Las cifras que muestran la dirección
Los datos oficiales de Uzbekistán explican aún más por qué Taskent quiere una integración internacional más fuerte. Según la información publicada a comienzos de 2026 por Uzbekistan Airports, los aeropuertos uzbekos atendieron durante 2025 a 15,5 millones de pasajeros, lo que supone alrededor de un 15 por ciento más que el año anterior. Se registraron casi 129 mil vuelos, con crecimiento del tráfico internacional y nacional, y entre los nuevos transportistas que se incorporaron a las operaciones se mencionaron Air China, China Eastern, la surcoreana T’Way y la malasia AirAsia.
Taskent destaca especialmente. Según los datos de explotación del aeropuerto principal, la capital atendió en 2025 a casi 10 millones de pasajeros, reforzando aún más su estatus de principal centro aéreo del país. Esto es importante por dos motivos. El primero es evidente: el crecimiento del tráfico genera presión sobre la infraestructura, los procedimientos y los sistemas financieros, por lo que la necesidad de estandarización es mayor. El segundo es estratégico: cuando un mercado alcanza un nivel que se mide en millones de pasajeros y tasas de crecimiento de dos dígitos, se vuelve más interesante para los transportistas globales, las empresas de leasing, las compañías logísticas y los proveedores de servicios industriales.
En su estudio sobre el valor del transporte aéreo para Uzbekistán, IATA también indicó que la conectividad aérea internacional del país ha aumentado desde 2014 en un 19 por ciento dentro de la región Asia-Pacífico y hasta en un 395 por ciento hacia otras regiones. Ese dato no significa que Uzbekistán ya se haya convertido en un gran centro intercontinental, pero muestra una tendencia: el país se está abriendo, la red de conexiones se amplía y el tráfico internacional es cada vez más importante para la economía.
Seguridad, estándares y la cuestión de la confianza
En el mismo comunicado, IATA destaca especialmente la alineación con los estándares globales y las mejores prácticas, subrayando la importancia del programa IATA Operational Safety Audit, conocido como IOSA. Este es un mensaje importante porque el desarrollo de la aviación no descansa solo en el número de rutas y pasajeros. La confianza del mercado también se construye a través de la percepción de la seguridad, la calidad de la supervisión, la coherencia de los procedimientos y la capacidad de las instituciones nacionales y de los transportistas para operar conforme a reglas reconocidas internacionalmente.
Para Uzbekistán, que quiere atraer rutas internacionales adicionales y aumentar el tráfico de tránsito, este elemento es decisivo. Las aerolíneas no evalúan solo cuán grande es un mercado, sino también cuán fiable es operativamente. En ese sentido, la oficina local de IATA puede tener más peso de lo que sugiere la propia palabra oficina. Se convierte en un punto de contacto para la alineación de la industria, la transferencia de prácticas y la comunicación constante entre la organización global y los actores nacionales, desde los reguladores hasta los operadores aeroportuarios.
Además, Uzbekistán ha intentado en los últimos años ampliar también la dimensión de carga del sector aéreo. IATA indica que por los aeropuertos uzbekos pasaron 66.600 toneladas de carga aérea en 2023, con expectativas de un mayor crecimiento gracias a una terminal de carga dedicada en Taskent y al desarrollo de un aeropuerto de carga en Navoi. En un país que quiere reforzar su papel logístico entre los grandes mercados de Europa y Asia, el tráfico de carga no es una rama secundaria, sino uno de los principales argumentos para invertir en infraestructuras y sistemas de estándar internacional.
Transición energética y el cálculo a largo plazo
Es interesante que IATA, en su comunicado sobre Uzbekistán, no se quede solo en el tráfico y la venta de billetes, sino que también abra la cuestión del combustible de aviación sostenible, SAF. La organización estima que Uzbekistán tiene potencial para desarrollar esas soluciones apoyándose en la experiencia en tecnologías gas-to-liquids, siempre que la producción esté alineada con los estándares internacionales y los criterios de credibilidad medioambiental. Así, el debate sobre la aviación en Uzbekistán se amplía desde el tema clásico del crecimiento de pasajeros hacia la cuestión de la política industrial, la seguridad energética y un posible producto de exportación.
Esto es especialmente importante en un periodo en el que el sector aéreo, a escala global, busca un equilibrio entre crecimiento y descarbonización. Para los Estados emergentes, esto abre una doble oportunidad, pero también una doble presión. Por un lado, quieren aumentar el número de vuelos, inversiones y pasajeros. Por otro lado, deben pensar en cómo encajarán en las futuras reglas del mercado, especialmente en las rutas hacia Europa y otras jurisdicciones que endurecen gradualmente las exigencias climáticas. En ese sentido, la llegada de IATA a Taskent también puede leerse como un intento de incluir antes a Uzbekistán en conversaciones que pronto serán tan importantes como la construcción de terminales.
Qué sigue hasta finales de 2026
La cuestión práctica más importante tras el anuncio es cuán rápido los cambios anunciados se harán visibles en el mercado. Si el BSP realmente se pone en marcha a finales de 2026, como se ha anunciado, Uzbekistán obtendrá una pieza importante de infraestructura financiera que puede facilitar la venta y la distribución internacional de billetes aéreos. Si al mismo tiempo continúa el crecimiento del tráfico y el avance de los proyectos de infraestructura, el país podría reforzar aún más su posición como el mercado aéreo más dinámico de la región.
Pero el rápido crecimiento por sí solo no basta. Para que la ambición de un centro regional se convierta en un modelo sostenible, Uzbekistán tendrá que mantener un equilibrio entre inversiones, precios, calidad regulatoria y necesidades reales de los transportistas y de los pasajeros. Precisamente en ese punto será posible evaluar hasta qué punto la apertura de la oficina de IATA en Taskent es más que un gesto simbólico. Por ahora, al menos una cosa está clara: la industria global ya no observa el mercado uzbeko de pasada, sino como un espacio en el que ya se están tomando decisiones importantes para el futuro mapa del tráfico aéreo en Asia Central.
Fuentes:- Mirage News / IATA – anuncio sobre la apertura de la oficina de IATA en Taskent y la preparación del BSP en Uzbekistán (enlace)- IATA – descripción del sistema Billing and Settlement Plan y su papel en las relaciones entre aerolíneas y agencias de viajes (enlace)- IATA – estudio sobre el valor del transporte aéreo para Uzbekistán, incluidos datos sobre empleo, PIB y conectividad (enlace)- UZA / Uzbekistan Airports – datos oficiales sobre el número de pasajeros y vuelos en los aeropuertos uzbekos durante 2025 (enlace)- World Bank – anuncio sobre la modernización de la infraestructura de transporte y las reformas del sector en Uzbekistán (enlace)- Government of Uzbekistan – anuncio oficial sobre el inicio de la licitación internacional para el proyecto del nuevo aeropuerto internacional en Bujará (enlace)- Ministry of Transport of Uzbekistan – anuncio oficial sobre el proyecto de modernización y gestión del aeropuerto internacional de Urgench bajo el modelo PPP (enlace)- President of Uzbekistan – resumen de los parámetros del proyecto del nuevo aeropuerto internacional de Taskent (enlace)
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