Ryanair reduce su programación invernal de vuelos en Grecia y acusa a Fraport Greece de cobrar tasas aeroportuarias excesivas
Ryanair ha abierto una nueva disputa con los operadores aeroportuarios griegos después de anunciar que, para la temporada de invierno de 2026, cierra su base en Tesalónica y reduce parte de sus vuelos hacia Grecia. Según el comunicado de la aerolínea irlandesa de bajo coste del 8 de mayo de 2026, la decisión significa retirar tres aviones de la base de Tesalónica, reducir la capacidad total en unos 700.000 asientos y cancelar 12 rutas en comparación con el invierno de 2025. La compañía afirma que se trata de una consecuencia directa de los costes, según Ryanair, "no competitivos" que cobran Fraport Greece y el Aeropuerto de Atenas. Fraport Greece rechaza esa explicación y sostiene que las razones de la reducción de operaciones están vinculadas a la estrategia comercial, el modelo de negocio y la rentabilidad de la propia aerolínea. La disputa es importante porque no se refiere solo a una base, sino también a la cuestión más amplia del precio del acceso aéreo a Grecia fuera de la principal temporada turística.
Qué cancela Ryanair en la programación invernal de vuelos
Según Ryanair, los recortes invernales para la temporada 2026 abarcan cuatro aeropuertos griegos y un total de 12 rutas. El mayor golpe se refiere a Tesalónica, donde la aerolínea cierra la base con tres aviones estacionados y cancela diez líneas: hacia Berlín, La Canea, Frankfurt-Hahn, Gotemburgo, Heraclión, Niederrhein, Poznań, Estocolmo, Venecia Treviso y Zagreb. Además, la compañía señala que cancelará la ruta Atenas – Milán Bérgamo y la línea La Canea – Pafos. Ryanair también anunció que durante los meses de invierno más débiles suspenderá las operaciones en La Canea y Heraclión, lo que afecta especialmente a Creta fuera de la temporada de verano. En el comunicado se indica que la reducción total asciende a 700.000 asientos, es decir, un 45 por ciento menos en comparación con el invierno de 2025. Para Tesalónica, la compañía destaca especialmente la pérdida de 500.000 asientos y una caída del 60 por ciento de la capacidad en comparación con el invierno anterior.
Ryanair afirma que Tesalónica estaba especialmente expuesta porque, según los datos de la compañía, el invierno pasado proporcionaba el 90 por ciento de la capacidad internacional de bajo coste de ese aeropuerto. Tal afirmación subraya hasta qué punto el modelo de bajo coste depende del precio de los servicios aeroportuarios y con qué rapidez los aviones pueden trasladarse a mercados que la compañía considera más favorables. Según la declaración del director comercial de Ryanair, Jason McGuinness, tres aviones de Tesalónica serán redirigidos hacia Albania, aeropuertos regionales italianos y Suecia. Ryanair afirma que esos mercados son más competitivos porque, según la compañía, los aeropuertos allí han trasladado los beneficios de las reducciones fiscales o de tasas a las aerolíneas y a los pasajeros. De este modo, la decisión no se presenta como una retirada por falta de demanda, sino como una redistribución de capacidad hacia costes más bajos.
El centro de la disputa: Airport Development Fee y tasas aeroportuarias
Ryanair vincula su decisión con la tasa griega de desarrollo aeroportuario, conocida como Airport Development Fee, es decir, ADF. Según el comunicado de la compañía, desde noviembre de 2024 el Gobierno griego redujo esa tasa en un 75 por ciento, de 12 euros a 3 euros por pasajero. Ryanair afirma que esa decisión debía abaratar el acceso a los aeropuertos griegos, estimular el tráfico durante todo el año y suavizar la estacionalidad del turismo. Sin embargo, la aerolínea acusa a Fraport Greece y al Aeropuerto de Atenas de no haber trasladado ese efecto a los pasajeros, sino de haber, según su interpretación, sustituido o neutralizado la reducción de la tasa estatal con sus propios cobros aeroportuarios. Ryanair afirma en particular que las tasas de Fraport Greece en Tesalónica son un 66 por ciento más altas que antes de la pandemia, es decir, en comparación con 2019.
Esa argumentación no es nueva en la política empresarial de Ryanair, que presiona públicamente con regularidad a aeropuertos y reguladores cuando considera que los costes perjudican la rentabilidad de determinadas bases. En este caso, la compañía pide la congelación de las tasas aeroportuarias y el traslado completo al mercado del efecto de la ADF reducida. Ryanair anunció al mismo tiempo que había presentado al Gobierno griego un plan de crecimiento según el cual el tráfico en Grecia podría aumentar hasta 12 millones de pasajeros al año, con diez aviones adicionales, más de mil millones de dólares estadounidenses de inversión adicional y 50 nuevas rutas en los próximos cinco años. Pero la aerolínea condiciona ese plan a menores costes de acceso a los aeropuertos. De este modo, el recorte de la programación invernal de vuelos se ha convertido tanto en una presión negociadora como en una advertencia sobre cómo las aerolíneas de bajo coste evalúan los mercados en la temporada más débil.
Fraport Greece rechaza las acusaciones
Fraport Greece, que gestiona 14 aeropuertos regionales griegos, rechazó la afirmación de que el cierre de la base de Ryanair en Tesalónica sea consecuencia de las tasas aeroportuarias. Según una declaración difundida por GTP Headlines, el operador considera que vincular la decisión con las tasas aeroportuarias o con la tasa estatal ADF es "completamente infundado". Fraport Greece señala que la reducción de la programación invernal de vuelos está exclusivamente relacionada con la estrategia comercial de Ryanair, su modelo de negocio y la evaluación de su rentabilidad. La compañía también destacó que fue informada de la decisión el mismo día en que los anuncios de Ryanair se presentaron públicamente en Atenas. En una declaración recogida por eKathimerini, Fraport Greece añadió que Ryanair sigue siendo un socio importante, pero solo uno de los más de 40 operadores que trabajan en el aeropuerto de Tesalónica.
El operador subraya que el Aeropuerto de Tesalónica "Makedonia" conecta hoy la ciudad y la región macedonia más amplia con más de 93 destinos en 33 países. Según Fraport Greece, desde que asumió la gestión se han invertido más de 100 millones de euros en la modernización y ampliación del aeropuerto de Tesalónica. La empresa afirma que esas inversiones contribuyeron a un fuerte crecimiento del tráfico, que en los últimos nueve años aumentó un 40 por ciento y alcanzó niveles récord. La página oficial de Fraport Greece indica que las tasas aeronáuticas para los 14 aeropuertos regionales están en vigor desde el 11 de abril de 2017, cuando el operador asumió la gestión, y para Tesalónica también se han publicado documentos con las tasas vigentes desde el 1 de abril de 2026. De este modo, Fraport intenta presentar su posición como una gestión de infraestructura regulada y transparente, y no como un aumento unilateral de costes sin procedimiento.
Atenas y el marco regulatorio más amplio
Aunque Tesalónica es la más afectada, Ryanair menciona expresamente también al Aeropuerto de Atenas en su crítica. Según documentos de Athens International Airport, el operador ateniense decidió en 2024 mantener sin cambios la mayoría de las tasas aeroportuarias, pero aumentó la tasa Passenger Terminal Facility desde noviembre de 2024. En la explicación del aeropuerto de Atenas se indica que el cambio estaba vinculado a la reducción de la ADF y que el objetivo era compensar la pérdida de ingresos y mantener un nivel total estable de cobro a usuarios y pasajeros. Ryanair ya en 2024 cuestionaba ese enfoque y pedía al Gobierno griego y a la Autoridad Helénica de Aviación Civil que protegieran el efecto de la reducción de la tasa estatal. Los actuales recortes invernales muestran que ese conflicto no se ha cerrado, sino que se ha reabierto a través de decisiones concretas sobre capacidad.
Para los pasajeros, la cuestión clave es si la reducción de la tasa estatal realmente llevará a menores costes totales de viaje o si los aeropuertos la compensarán con otros conceptos. Para los aeropuertos, en cambio, la cuestión central es cómo financiar infraestructura, seguridad, servicios de terminal e inversiones en condiciones de grandes oscilaciones estacionales. Grecia es un mercado claramente turístico, con un tráfico estival muy fuerte y una demanda invernal más débil en muchos destinos. Precisamente por eso Ryanair insiste en la tesis de que menores costes de acceso son necesarios para desarrollar una conectividad durante todo el año. Fraport Greece y el aeropuerto de Atenas, según las declaraciones y documentos disponibles, subrayan que sus tasas deben observarse en el marco de los costes de operación, las inversiones y las consultas formales con los usuarios de los aeropuertos.
Posibles consecuencias para Tesalónica, Creta y la conectividad regional
Si los recortes anunciados se implementan en toda su extensión, Tesalónica perderá en el invierno de 2026 parte de sus conexiones directas hacia grandes mercados europeos y hacia destinos regionales importantes para los viajes durante todo el año. Es especialmente sensible el hecho de que entre las rutas canceladas se encuentre también Zagreb, porque Ryanair mantenía una conexión directa entre Tesalónica y la capital croata durante todo el año. La cancelación de las líneas hacia Berlín, Estocolmo, Gotemburgo, Venecia Treviso y otras ciudades reduce la accesibilidad del norte de Grecia fuera de los meses de verano. Para Creta es importante que Ryanair anuncie la suspensión de las operaciones invernales en La Canea y Heraclión, lo que subraya aún más el problema de la estacionalidad. Aunque otros operadores siguen trabajando en el mercado griego, la pérdida de capacidad de bajo coste puede influir en los precios, la elección de rutas y la disponibilidad de viajes más cortos durante el invierno.
Fraport Greece afirma que Tesalónica sigue siendo un fuerte centro internacional con más de 40 aerolíneas, 93 destinos y conexiones con 33 países. Ryanair, por su parte, afirma que su salida de la base es especialmente grave porque el invierno pasado llevaba la mayor parte de la capacidad internacional de bajo coste. Estas dos afirmaciones no son necesariamente mutuamente excluyentes: un aeropuerto puede tener una amplia red de operadores, pero al mismo tiempo perder una parte significativa de asientos invernales de bajo coste si un gran operador retira aviones basados allí. En la práctica, las consecuencias se verán en la programación invernal concreta de vuelos, los precios de los billetes y la disponibilidad de vuelos alternativos. Actualmente no se ha confirmado oficialmente si las negociaciones entre la aerolínea, los operadores aeroportuarios y las instituciones griegas llevarán a una modificación de los recortes anunciados antes del inicio de la temporada de invierno.
Un conflicto que supera a una sola aerolínea
La decisión de Ryanair llega en un momento en que la aviación europea se enfrenta a una disponibilidad limitada de aviones, presión de costes, tasas regulatorias y una competencia cada vez más marcada entre aeropuertos por basar aviones. Las aerolíneas de bajo coste trasladan capacidad con especial rapidez porque su modelo se basa en una alta utilización de la flota, bajos costes operativos y fuertes incentivos para rutas que pueden generar un gran número de pasajeros. Si los aeropuertos consideran que deben mantener o aumentar las tasas por la infraestructura y el servicio, las aerolíneas pueden responder reduciendo la programación de vuelos. Si los aeropuertos ceden, pueden estimular el tráfico a corto plazo, pero al mismo tiempo deben asegurar la sostenibilidad de la financiación. Por eso, la disputa en Grecia encaja en el debate europeo más amplio sobre quién paga el desarrollo de los aeropuertos y cómo ese coste se refleja en el precio de los billetes de avión.
Para el mercado griego, la cuestión es adicionalmente sensible porque gran parte del tráfico turístico se concentra en los meses de verano. Ryanair afirma que unos costes de acceso más bajos ayudarían a reducir la estacionalidad y abrirían espacio para nuevas rutas invernales. Fraport Greece afirma que ya ha invertido en infraestructura y que las decisiones de Ryanair derivan de sus propias prioridades empresariales. Athens International Airport sostuvo en sus documentos anteriores que el ajuste de la tasa de terminal fue diseñado para que la carga total para usuarios y pasajeros se mantuviera estable. De esas diferentes posiciones surge un conflicto que probablemente continuará mediante procedimientos regulatorios, presiones públicas y negociaciones sobre las programaciones invernales de vuelos. Para los pasajeros y el sector turístico, lo más importante será si la pérdida anunciada de asientos se convierte en una conectividad invernal permanentemente más débil o en una fase de negociación antes de un nuevo acuerdo.
Fuentes:
- Ryanair – comunicado oficial sobre el cierre de la base en Tesalónica, la reducción de capacidad y la crítica de las tasas aeroportuarias (link)
- Fraport Greece – página oficial sobre tasas aeroportuarias y documentos para 14 aeropuertos regionales (link)
- GTP Headlines – informe sobre la respuesta de Fraport Greece a las afirmaciones de Ryanair (link)
- eKathimerini – informe sobre la postura de Fraport Greece y el papel del aeropuerto de Tesalónica (link)
- Euronews Travel – resumen de los recortes anunciados, las rutas y la reducción de la capacidad invernal en Grecia (link)
- Athens International Airport – decisión y explicación del cambio de la tasa Passenger Terminal Facility tras la reducción de la ADF (link)