El baloncesto es un deporte de equipo en el que dos conjuntos anotan al introducir el balón en la canasta rival. El partido se divide en cuatro cuartos y cada ataque tiene un tiempo limitado, por lo que pases, penetraciones, tiros y reacciones defensivas se suceden con rapidez. En el pabellón, el público sigue los tiempos muertos, las faltas personales, los tiros libres y los cambios frecuentes. Si hay empate, se disputan prórrogas hasta decidir un ganador.
El deporte se organiza mediante ligas nacionales, copas, competiciones regionales y torneos internacionales de clubes o selecciones. En muchas ligas, la fase regular da paso a eliminatorias entre los mejores equipos, mientras que las copas suelen resolverse por eliminación directa. Los torneos internacionales pueden incluir clasificación, grupos y partidos decisivos. El título se consigue al terminar primero en la liga, ganar una serie de eliminatorias o imponerse en la final.
Su mayor fuerza deportiva y comercial está en Estados Unidos, con tradiciones sólidas en España, Francia, Alemania, Italia, Grecia, Turquía, Serbia, Lituania y Eslovenia. Canadá, Australia, Argentina, Brasil, China y Japón son centros importantes. Los mayores partidos se juegan en grandes pabellones, en finales de copa, torneos internacionales y recintos universitarios marcados por rivalidades históricas.
La mayoría de competiciones de clubes va del otoño a la primavera o comienzos del verano, aunque algunas ligas siguen el año natural. Los equipos suelen jugar una o dos veces por semana, con más actividad cuando coinciden compromisos nacionales e internacionales. Las gradas bajas acercan a la pista, las altas ofrecen una visión más completa, los sectores centrales dan un ángulo equilibrado y los asientos tras la canasta acercan a rebotes y mates. Antes de comprar, conviene comprobar la fecha, el pabellón, el sector, las normas de acceso y las condiciones de la plataforma asociada.
El baloncesto se reconoce por la intensidad del ambiente en pista cubierta, las reacciones del público a las rachas de anotación y la tensión de los últimos minutos. En algunos países dominan los grupos organizados, los cánticos, los tambores y las coreografías; en otros, la música, los anuncios y el entretenimiento durante las pausas. Grandes derbis enfrentan a clubes de la misma ciudad, rivales históricos por el título, universidades o selecciones vecinas. La cercanía del público y los cambios rápidos de ventaja dan al deporte un perfil propio.