Croacia abrió el Mundial con una derrota: Inglaterra celebró un 4:2 en la lluvia de goles del grupo L
La selección croata de fútbol abrió su participación en el Mundial 2026 con una derrota por 4:2 ante Inglaterra en un partido del grupo L disputado el 17 de junio de 2026 en el Dallas Stadium. El duelo ya en la primera jornada ofreció un ritmo alto, seis goles y una gran cantidad de situaciones que se analizarán en la continuación del torneo. Según los informes del partido, Inglaterra estuvo dos veces por delante en la primera mitad, Croacia volvió ambas veces, pero en la continuación se quedó sin respuesta ante la velocidad, la presión y la eficacia inglesa en la definición. Harry Kane marcó dos goles para Inglaterra, mientras que Jude Bellingham y Marcus Rashford en la segunda parte confirmaron la victoria del equipo de Thomas Tuchel. Para Croacia, los goleadores fueron Martin Baturina y Petar Musa, quienes en la primera mitad mantuvieron al equipo de Zlatko Dalić en equilibrio en el marcador.
Los Vatreni volvieron dos veces, pero no resistieron el segundo tiempo
Inglaterra se adelantó en el minuto 12 con un penalti ejecutado por Kane. Según el informe de Sporting News, el primer intento del capitán inglés fue detenido por Dominik Livaković, pero el lanzamiento se repitió después de que el portero croata abandonara demasiado pronto la línea de gol y Joško Gvardiol entrara en el área antes de la ejecución. Kane fue preciso en el segundo intento y con ello abrió el partido en una dirección que convenía más a Inglaterra: con una ventaja temprana, mayor libertad en la transición y presión sobre la última línea croata. En esa fase, Croacia tuvo que buscar la manera de salir del pressing inglés, y el mayor problema fue el espacio que los ingleses obtenían tras pérdidas de balón en el centro del campo. A pesar de ello, la reacción croata no faltó.
En el minuto 36, Martin Baturina marcó el 1:1 y devolvió a Croacia al partido en un momento en que Inglaterra amenazaba con el segundo gol. The Guardian, en su cobertura en directo, describió ese gol como un potente disparo que terminó en la parte superior de la red, tras lo cual el partido se abrió todavía más. El gol de Baturina fue importante no solo en términos de resultado, sino también psicológicamente, porque después de él Croacia jugó con más seguridad y llegó con más frecuencia a zonas desde las que podía atacar la defensa inglesa. Sin embargo, esa estabilidad no duró mucho. Inglaterra volvió a adelantarse en el minuto 42, cuando Kane, tras un saque de esquina, quedó demasiado solo en el área y cabeceó para el 2:1.
Croacia volvió a encontrar respuesta en el tiempo añadido de la primera mitad. Según la descripción de la acción de The Guardian, Mario Pašalić levantó el balón hacia Ivan Perišić, Perišić lo bajó de cabeza al espacio, y Petar Musa finalizó con calma la jugada para el 2:2. Ese gol, marcado en el quinto minuto del descuento de la primera parte, fue uno de los momentos clave de la noche croata porque el equipo se fue al descanso con un resultado que le daba una nueva posibilidad de remontada. Musa castigó así la falta de atención inglesa en el tramo final de la mitad, pero en la continuación se demostró que Croacia no logró mantener el mismo nivel de organización y concentración. Inglaterra aceleró el juego tras el descanso y muy pronto volvió a tomar el control.
Bellingham cambió pronto en la continuación la relación de fuerzas
El golpe decisivo a las esperanzas croatas llegó ya en el minuto 47, cuando Jude Bellingham marcó el 3:2. Según los informes del partido, el centrocampista inglés aprovechó el espacio y la indecisión en la defensa croata y marcó en un período en el que Croacia apenas intentaba reorganizarse después del descanso. Ese momento fue especialmente difícil para los Vatreni porque anuló el efecto del gol tardío de la primera parte y devolvió a Inglaterra a una posición en la que podía jugar con más paciencia, esperar un error y atacar los espacios abiertos. Bellingham, con su movimiento entre líneas, creó una inseguridad constante en el centro del campo croata, y su poderío físico y capacidad para llegar a la finalización dieron a Inglaterra una dimensión adicional. Tras el tercer gol encajado, Croacia tuvo que arriesgar más de lo que quería.
En ese período se vio especialmente lo peligrosa que es Inglaterra cuando puede acelerar por las bandas y atacar la última línea en el momento en que el centro del campo croata regresa hacia su propia portería. The Guardian destacó en la segunda mitad una serie de ocasiones inglesas y paradas de Livaković, incluidas situaciones tras jugadas a balón parado e intentos desde cerca. El portero croata evitó una desventaja mayor y mantuvo a Croacia en el encuentro, pero la presión fue desgastando poco a poco al equipo de Dalić. Croacia intentó responder a través de Perišić, Pašalić, Kovačić y posteriores entradas desde el banquillo, pero no conseguía enlazar un período suficientemente largo de posesión en zonas peligrosas. Inglaterra, por su parte, tenía un plan más claro sobre cómo atacar cada reacción tardía de la defensa croata.
Marcus Rashford puso el definitivo 4:2 en el minuto 85. Según el informe de The Guardian, la acción llegó tras la penetración y la insistencia de Bukayo Saka por la derecha, y Rashford, desde posición de remate, cerró el partido con un disparo bajo. Ese gol confirmó lo que fue visible durante gran parte de la segunda mitad: Inglaterra tenía más frescura, más verticalidad y más jugadores capaces de cambiar el ritmo de un ataque con una sola acción. Croacia aún intentó reducir la desventaja en el tramo final, y Gvardiol tuvo una gran ocasión en el descuento, pero la defensa inglesa resistió. Kane, además de sus dos goles, bloqueó en el final un intento croata y redondeó un partido en el que fue uno de los actores clave.
Los errores defensivos dejaron a Croacia sin puntos
Croacia puede extraer de este partido varios elementos positivos, ante todo el hecho de que volvió dos veces contra una de las selecciones europeas más fuertes. Baturina, con su gol y un juego más valiente, mostró que puede asumir responsabilidad en un gran partido, mientras que Musa aprovechó la oportunidad en el cierre de la primera mitad y confirmó su instinto ofensivo en el área. Sin embargo, la imagen general sigue marcada por fallos defensivos. Inglaterra llegó demasiado a menudo al disparo tras jugadas a balón parado, tuvo demasiado espacio entre líneas, y la última línea croata llegó tarde en varias ocasiones a las coberturas. A este nivel, esos detalles son los que más a menudo deciden los partidos.
Se analizará especialmente la forma en que Croacia encajó el segundo y el tercer gol. En el gol de Kane para el 2:1, el problema fue la disposición tras el córner, porque el capitán inglés recibió un espacio que un delantero de semejante clase rara vez desaprovecha. En el gol de Bellingham para el 3:2, Croacia tuvo dificultades para cerrar el espacio delante de la defensa, lo que permitió a Inglaterra cambiar inmediatamente después del descanso el curso psicológico del partido. En la primera parte, Croacia mostró que podía atacar a Inglaterra, encontrar espacio detrás de sus jugadores de banda y reaccionar con calidad tras encajar. En la segunda parte, sin embargo, fueron cada vez más evidentes los problemas de ritmo, de salida bajo presión y de defensa de los espacios amplios.
El equipo de Dalić se encuentra ahora en una situación en la que los dos próximos partidos del grupo adquieren aún más peso. Según el calendario publicado por la Federación Croata de Fútbol, después del debut contra Inglaterra, Croacia juega contra Panamá en Toronto y luego contra Ghana en Filadelfia. En el formato ampliado del Mundial, que según las reglas de la FIFA reúne a 48 selecciones distribuidas en 12 grupos, pasarán a la fase eliminatoria los dos mejores equipos de cada grupo y las ocho mejores selecciones terceras. Eso significa que una derrota en la primera jornada no tiene por qué ser decisiva, pero reduce de forma significativa el margen de error. Croacia tendrá que buscar la victoria contra Panamá para recuperar el control de su propia posición en el grupo L.
Inglaterra recibió un gran impulso en el inicio del torneo
Para Inglaterra, la victoria contra Croacia es un gran resultado al comienzo del torneo, no solo por los tres puntos sino también por la manera en que el equipo reaccionó tras los dos empates croatas. Kane, con dos goles, confirmó su estatus como principal referencia ofensiva, y Sporting News señala que con esa eficacia igualó a Gary Lineker en la cima de la lista inglesa de goleadores en los mundiales. Bellingham asumió el mando del partido en la continuación en los momentos en que se decidía el resultado, mientras que Rashford mostró el valor de la frescura desde el banquillo. Inglaterra, según la presentación del partido en The Guardian, también tuvo períodos de inseguridad defensiva, pero en la segunda mitad fue más intensa y más concreta. Eso será un mensaje importante para Tuchel de cara a la continuación del grupo.
Inglaterra se vio especialmente peligrosa cuando atacaba inmediatamente después de recuperar el balón. Croacia en esas situaciones a menudo quedaba estirada, y los atacantes ingleses llegaban rápidamente a la finalización o a jugadas a balón parado. En la primera mitad, Croacia lograba encontrar respuesta gracias a la calidad individual y la experiencia, pero en la continuación la combinación inglesa de velocidad y poderío físico se fue imponiendo cada vez más. El equipo de Tuchel consiguió así lo que es más importante en el debut de un torneo: derrotó a un rival directo por la cima del grupo y creó de inmediato una ventaja en la clasificación. Aun así, los dos goles encajados muestran que Inglaterra también tiene cuestiones que debe resolver, sobre todo en la defensa de las jugadas a balón parado y en el control de los finales de las mitades.
El partido se disputó en Dallas, una de las ciudades estadounidenses anfitrionas del torneo que en 2026 se celebra por primera vez en tres países: Estados Unidos de América, Canadá y México. La FIFA anunció antes del inicio de la competición que se trata del Mundial más grande hasta ahora, con 48 selecciones y 104 partidos. Dallas Stadium es uno de los 16 estadios anfitriones, y la FIFA indicó en la confirmación de capacidades que para el torneo recibe a 70.649 espectadores. Ese dato subraya aún más las dimensiones del torneo, pero también la importancia de los partidos que se juegan en grandes recintos norteamericanos. Croacia tuvo su debut precisamente en ese ambiente, ante un público que recibió uno de los partidos más eficaces de lo que va de competición.
Qué significa la derrota para Croacia en el grupo L
La derrota 4:2 no deja espacio para dramatizar, pero exige una reacción rápida. En el plano ofensivo, Croacia mostró lo suficiente para poder creer en la continuación del torneo, especialmente porque los goles los marcaron jugadores de perfiles diferentes: un centrocampista que ataca el espacio y un delantero que aprovecha el momento en el área. Pero la estabilidad defensiva debe ser mayor si el equipo quiere sumar puntos en los partidos restantes. El Mundial en formato ampliado ofrece algo más de margen para corregir, pero las selecciones terceras se comparan con los demás grupos, por lo que la diferencia de goles y el número de tantos marcados también tendrán una gran importancia. En ese sentido, dos goles marcados contra Inglaterra pueden ser útiles, pero cuatro encajados generan un problema que no debe repetirse.
La siguiente tarea de Croacia será encontrar el equilibrio entre la ambición ofensiva y la responsabilidad defensiva. Contra Panamá se esperará más posesión y más iniciativa, pero precisamente esos partidos suelen traer otro tipo de presión. Croacia tendrá que demostrar que puede controlar el ritmo, evitar abrir grandes espacios detrás de la última línea y ser más precisa en el pase final. La experiencia de los jugadores que ya han pasado por fases profundas de grandes torneos puede ayudar, pero el encuentro con Inglaterra mostró que la experiencia por sí sola no es suficiente si se permite al rival demasiados ataques rápidos. El cuerpo técnico de Dalić tendrá poco tiempo para hacer correcciones, especialmente en los segmentos de jugadas a balón parado, repliegue y cobertura del espacio entre el centro del campo y la defensa.
Inglaterra, tras esta victoria, entra en la continuación del grupo con un gran capital de puntos y psicológico, mientras que Croacia debe trasladar de inmediato el foco a un partido que puede determinar el rumbo posterior del torneo. En Dallas se vio que los Vatreni siguen teniendo carácter, calidad técnica y capacidad de volver tras ir por detrás en el marcador. Sin embargo, también se vio que contra un equipo con la velocidad inglesa y la profundidad de plantilla inglesa, cada error se convierte rápidamente en castigo. Por eso la derrota por 4:2 será una lección importante, pero también una advertencia de que en el Mundial los puntos no se conquistan solo con buenos tramos de juego. Croacia tuvo en el primer partido momentos que despiertan optimismo, pero para seguir en la pelea por la fase eliminatoria necesitará una actuación más completa, más firme y tácticamente más disciplinada.
Fuentes:
- FIFA – calendario oficial, resultados y contexto del Mundial 2026 (link)
- FIFA – explicación del formato de grupos, el pase a la fase eliminatoria y los criterios de clasificación (link)
- FIFA – plantilla de Croacia en el Mundial 2026 y lista oficial de la selección (link)
- FIFA / Inside FIFA – capacidades confirmadas de los estadios para el Mundial 2026, incluido Dallas Stadium (link)
- Federación Croata de Fútbol – calendario de la selección croata en el grupo L del Mundial 2026 (link)
- The Guardian – cobertura textual en directo y descripción de los momentos clave del partido Inglaterra - Croacia 4:2 (link)
- Sporting News – informe del partido, goles y contexto de la actuación de Harry Kane (link)
- Al Jazeera – resultado, goleadores y datos básicos del partido del grupo L en Dallas (link)