La selección croata U-18 abre el EuroBasket en Rijeka de forma contundente con una victoria por 107:60 ante Noruega
La selección masculina croata de baloncesto sub-18 inició su participación en el FIBA U18 EuroBasket de División B con una victoria que subrayó de inmediato sus ambiciones ante el público local. El equipo del seleccionador Luka Kralj derrotó a Noruega por 107:60 el sábado 25 de julio de 2026 en el Pabellón Deportivo Zamet de Rijeka, después de un encuentro en el que ya había construido una ventaja de 32 puntos al descanso. Los datos oficiales de la FIBA muestran que Croacia ganó tres de los cuatro cuartos por una diferencia de dos dígitos, mientras que Noruega solo estuvo más igualada en el tercer periodo. Los 47 puntos de diferencia finales fueron también la mayor ventaja croata del encuentro. El resultado contundente proporcionó a la selección anfitriona un importante capital inicial en el grupo A y, al mismo tiempo, permitió que los 12 jugadores dispusieran de minutos y anotaran.
Croacia decidió el partido mucho antes del tramo final. Después de un breve periodo inicial en el que ambos equipos buscaban seguridad en ataque, la defensa local aceleró el ritmo del encuentro, obligó a los noruegos a cometer errores y abrió espacios para conseguir puntos fáciles en transición. El primer cuarto terminó 26:9 y el segundo con un resultado todavía más contundente de 30:15. Tras 20 minutos, el marcador reflejaba un 56:24, por lo que la continuación del encuentro fue más una cuestión de diferencia final y reparto de minutos que de incertidumbre sobre el ganador. Aun así, Croacia mantuvo la seriedad hasta el último minuto y ganó el cuarto periodo por 27:14.
La defensa y la transición encaminaron inmediatamente el partido
Según las estadísticas oficiales de la FIBA, Noruega estuvo por delante durante solo 13 segundos en el encuentro, mientras que Croacia lideró durante 37 minutos y nueve segundos. Después de la única y breve ventaja noruega, el equipo local respondió con un parcial de 9:0 y tomó un control que ya no volvió a perder. La defensa agresiva sobre la primera línea de pase, las ayudas oportunas en la zona y las rápidas salidas hacia los tiradores rivales limitaron a Noruega a solo nueve puntos en el primer cuarto. Ese inicio defensivo permitió a Croacia convertir rápidamente los robos y rebotes en ataques antes de que la defensa noruega pudiera colocarse. Ya a mediados del segundo cuarto estaba claro que el equipo de Luka Kralj podría ampliar la rotación sin perder el control del resultado.
La diferencia en la organización del juego se observó especialmente en el número de pérdidas y asistencias. Según el acta oficial, Croacia terminó con 25 asistencias y 14 pérdidas, mientras que Noruega registró nueve asistencias y nada menos que 29 posesiones perdidas. La selección local consiguió 18 robos, lo que explica la gran cantidad de situaciones abiertas y el reparto equilibrado de los puntos. Croacia superó a Noruega en rebotes por 51:38, y fueron especialmente importantes los 18 rebotes ofensivos, con los que creó oportunidades adicionales y mantuvo la presión. Los nueve tapones confirmaron además el control del espacio alrededor del aro, aunque el noruego Mathias Flesche destacó mucho estadísticamente en su equipo con seis tapones.
Croacia anotó 39 de sus 80 tiros de campo, algo menos del 49 por ciento, y acertó diez de sus 25 intentos desde la línea de tres puntos. Noruega se quedó en cuatro triples anotados de 18 intentos, lo que no le permitió reducir la desventaja mediante una serie de aciertos exteriores. El equipo local podría haber sido más eficaz desde la línea de tiros libres, donde convirtió 19 de sus 30 intentos, pero en un partido con una diferencia tan grande ese aspecto no influyó en el desenlace. Más importante fue que el ataque no dependió de un solo anotador, sino del movimiento del balón y de una rotación amplia. Ese reparto de responsabilidades resulta especialmente valioso en un torneo con un calendario apretado y varios encuentros en un periodo corto.
Todos los jugadores croatas anotaron
El jugador croata más eficaz fue Zdravko Perić, con 14 puntos. Además, repartió cinco asistencias y mostró seguridad en la dirección del equipo en algo más de 16 minutos. Patrik Dorotić añadió 12 puntos, cinco rebotes, tres robos y dos tapones, con lo que consiguió la valoración más alta de la plantilla croata. Frane Bajković anotó diez puntos con solo cuatro tiros de campo, convirtiendo los dos triples que lanzó. Martin Salamunić, Ante Garac y Luka Jerak anotaron nueve puntos cada uno, mientras que Tomislav Vučković, Matej Lauš y Šime Grbin terminaron con ocho cada uno. Josip Santro y Filip Bilokapić consiguieron siete puntos cada uno, y Marko Čuvalo anotó seis.
La amplitud de la aportación también se refleja en el dato de la Federación Croata de Baloncesto según el cual nueve jugadores anotaron al menos ocho puntos. Nadie tuvo que permanecer más de 23 minutos en la pista, por lo que el cuerpo técnico pudo distribuir de manera equilibrada la carga antes de la continuación de la fase de grupos. Ante Garac añadió cinco asistencias a sus nueve puntos, mientras que Santro acompañó sus siete puntos con cinco rebotes, tres asistencias y tres tapones. Grbin y Čuvalo capturaron seis rebotes cada uno, y Jerak y Bilokapić registraron tres robos cada uno. Esa contribución de los jugadores del banquillo fue una de las principales razones por las que el ritmo no disminuyó ni siquiera después de que la victoria estuviera prácticamente asegurada.
Noruega estuvo liderada por Jakob Ellingsen, con 17 puntos, mientras que Flesche anotó 16, además de conseguir seis rebotes y seis tapones. Malik Rauf capturó 11 rebotes, pero solo anotó dos puntos, mientras que Evert Dahlberg sumó nueve. Noruega consiguió estabilizar su ataque durante el tercer cuarto y solo perdió ese periodo por 22:24, pero para entonces la desventaja ya era demasiado grande. Croacia no permitió que ese breve periodo se convirtiera en una remontada más seria, sino que volvió a elevar la intensidad al comienzo del último cuarto. El 27:14 final confirmó la diferencia en profundidad de plantilla, preparación física y capacidad para mantener el ritmo.
Luka Kralj, satisfecho con el enfoque y el reparto de minutos
El entrenador principal Luka Kralj valoró después del encuentro, según una publicación de la Federación Croata de Baloncesto, que Croacia había comenzado muy bien el campeonato. Destacó que en los primeros minutos hubo el nerviosismo esperado y varios ataques desorganizados, pero que después el equipo encontró el ritmo adecuado. Describió a Noruega como el rival más débil del grupo, por lo que el partido fue adecuado para entrar progresivamente en las exigencias del torneo. La amplia ventaja permitió que todos los jugadores sintieran el ritmo competitivo, el criterio arbitral y las particularidades de un partido del EuroBasket. Para el cuerpo técnico también fue importante que el encuentro terminara sin necesidad de conceder una gran cantidad de minutos a los jugadores principales.
Ese desarrollo enlazó con el último partido de preparación, en el que Croacia derrotó a Bélgica por 85:66 el 21 de julio. La Federación Croata de Baloncesto informó entonces de que el equipo tomó el control de manera gradual después de un primer cuarto igualado y ganó la segunda mitad por 48:32. Lauš anotó 15 puntos y capturó ocho rebotes en ese encuentro, Salamunić sumó 13, mientras que Dorotić y Santro consiguieron diez cada uno. Las victorias ante Bélgica y Noruega se lograron de maneras diferentes, pero en ambos partidos destacaron la intensidad defensiva y la contribución de un mayor número de jugadores. Sin embargo, la verdadera prueba de estabilidad llegará en la continuación del grupo, cuando los rivales tengan más calidad y mayores posibilidades de castigar los errores.
Para la joven selección resulta especialmente útil haber podido completar su primer partido competitivo sin un final dramático. En los torneos de categorías inferiores, el ritmo cambia rápidamente y el calendario deja poco tiempo para la recuperación y los ajustes tácticos. Un inicio contundente reduce la presión inicial, pero no cambia el hecho de que la clasificación para la fase final se decide durante toda la fase de grupos. Por ello, Croacia deberá mantener la agresividad en defensa y, al mismo tiempo, reducir las oscilaciones que Noruega no pudo castigar con mayor severidad. Se prestará especial atención al control del rebote, a la defensa sin faltas innecesarias y a una ejecución más eficaz de los tiros libres.
El EuroBasket de División B reúne a 22 selecciones
El FIBA U18 EuroBasket de División B se celebra en Rijeka y Opatija del 24 de julio al 2 de agosto de 2026. Según el resumen oficial de la competición, participan 22 selecciones distribuidas en cuatro grupos, con dos grupos de seis equipos y otros dos de cinco. Croacia se encuentra en el grupo A junto con Suiza, Montenegro, Noruega y Rumanía. La fase de grupos se disputa durante los primeros seis días del torneo, con jornadas de descanso los días 27 y 30 de julio, tras las cuales se celebran los encuentros por la clasificación final y la fase decisiva. Las tres primeras selecciones al final de la competición conseguirán el ascenso a la División A para la próxima temporada.
El objetivo de Croacia es regresar a la máxima categoría del baloncesto juvenil europeo, por lo que la victoria ante Noruega representa únicamente el primer paso. El formato de la competición deja poco margen para los errores, ya que solo las mejores selecciones de los grupos acceden a la lucha por las medallas y el ascenso. En un grupo de cinco equipos, cada selección disputa cuatro partidos, y los resultados de los enfrentamientos directos y la diferencia de puntos pueden adquirir importancia si varias selecciones terminan con el mismo balance de victorias y derrotas. Por ese motivo, el resultado de 107:60 tiene un valor adicional más allá de la propia victoria. Croacia ya ha construido desde el inicio una diferencia de puntos muy favorable, aunque la clasificación final dependerá principalmente de sus actuaciones contra Suiza, Rumanía y Montenegro.
Ejercer como anfitriona aporta la ventaja de jugar en un pabellón conocido, realizar desplazamientos más cortos y contar con el apoyo del público, pero al mismo tiempo aumenta las expectativas. Todos los partidos de Croacia en la fase de grupos se disputan en el Centro Zamet de Rijeka. La FIBA registró 250 espectadores en el encuentro contra Noruega, y cabe esperar un mayor interés a medida que avance el torneo y los partidos adquieran una mayor importancia competitiva. Jugar ante el público local puede ser una motivación adicional para los jóvenes jugadores, pero también una fuente de presión que debe controlarse. Precisamente por ello, un inicio tranquilo del campeonato, sin incertidumbre en el resultado, fue especialmente útil.
Suiza, la primera prueba más seria del grupo A
Croacia se enfrenta a Suiza ya el domingo 26 de julio de 2026, a las 18:00, en Zamet. Suiza comenzó el torneo con dos derrotas ajustadas: Rumanía la venció por 71:64 y Montenegro por 64:62. Los resultados muestran que se trata de un rival que se mantuvo competitivo hasta el tramo final de ambos encuentros, por lo que el equipo croata afrontará un desafío considerablemente diferente al que tuvo contra Noruega. Suiza intentará ralentizar el ritmo, reducir el número de pérdidas y mantener el partido equilibrado en el marcador. Croacia, por su parte, tratará de volver a imponer presión defensiva y utilizar la amplitud de su rotación.
Después del encuentro contra Suiza llegará una jornada de descanso y, posteriormente, el partido contra Rumanía el 28 de julio a las 18:00. Croacia cerrará la fase de grupos el 29 de julio contra Montenegro, con inicio a las 20:30. Ambos duelos también se disputarán en Zamet, por lo que el equipo no cambiará de pabellón durante la primera fase. El calendario permite que el cuerpo técnico mantenga una rutina estable entre los encuentros, pero deja poco tiempo para analizar a los rivales y realizar correcciones. Después de un inicio contundente, lo más importante será trasladar el mismo nivel de concentración a partidos en los que cada periodo negativo tendrá consecuencias mayores.
Una victoria por 47 puntos de diferencia ante Noruega no garantiza nada de antemano, pero demuestra que Croacia llegó al torneo preparada, físicamente fresca y con varias opciones disponibles. La defensa generó puntos fáciles, el balón circuló bien y ningún jugador tuvo que asumir una parte desproporcionadamente grande del ataque. Ese modelo de juego solo podrá mantenerse durante todo el torneo si se repite también contra rivales de mayor calidad. La primera confirmación se buscará ya frente a Suiza, cuando la selección local intentará convertir su sólido comienzo en un control temprano del grupo A.
Fuentes:
- Federación Croata de Baloncesto – crónica del partido entre Croacia y Noruega, rendimiento de los jugadores y declaración del entrenador principal Luka Kralj (enlace)
- FIBA Basketball – página oficial del partido Croacia – Noruega con el resultado por cuartos, estadísticas y datos del encuentro (enlace)
- FIBA Basketball – resumen oficial del formato, los participantes, el calendario y el sistema de ascenso del U18 EuroBasket de División B 2026 (enlace)
- Federación Croata de Baloncesto – calendario de los partidos de Croacia en la fase de grupos del campeonato en Rijeka y Opatija (enlace)
- Federación Croata de Baloncesto – crónica del último partido de preparación de Croacia contra Bélgica (enlace)