La Sydney Super Cup es una serie por invitación en Sídney que reúne a clubes de la ciudad con equipos extranjeros. El programa masculino reúne cuatro clubes, normalmente Sydney FC y Western Sydney Wanderers y dos invitados. Algunas ediciones añaden un partido femenino. No se juega como una liga completa en la que todos se enfrentan entre sí, sino como una secuencia de encuentros fijada. El ganador, cuando el formato lo contempla, se determina mediante los resultados, con tanda de penaltis si es necesaria.
La competición lleva clubes extranjeros a Sídney y permite a los equipos locales compararse con otras culturas futbolísticas. La edición inaugural reunió a Sydney FC, Western Sydney Wanderers, Celtic y Everton, y Everton terminó como ganador general. Como el evento se celebra de forma intermitente y cuenta con pocas ediciones, ningún club ha construido una larga serie de títulos. Su importancia reside principalmente en los cruces internacionales, los distintos estilos de juego y el interés del público.
El calendario debe seguirse fecha por fecha, ya que los partidos no siguen necesariamente jornadas semanales regulares. La página de la competición muestra los emparejamientos, los horarios y los resultados finalizados. Cuando aparece una tabla, resume partidos, victorias, empates, derrotas, diferencia de goles y puntos, pero las posiciones dependen del formato. Si los equipos no disputan el mismo número de enfrentamientos directos, una posición más alta no equivale necesariamente a un título de liga convencional.
Los encuentros suelen celebrarse durante giras internacionales y la preparación de los clubes, durante varios días o semanas. Se utilizan grandes estadios del área de Sídney, incluidos recintos de Moore Park y del oeste de la ciudad. Al comprar entradas conviene comprobar el estadio, la fecha, la hora de inicio, la categoría de asiento y las condiciones de la plataforma asociada, sobre todo las normas sobre cambios de horario, reembolsos y transferencias.
La Sydney Super Cup combina las rivalidades locales con las aficiones de los clubes invitados. La rivalidad entre Sydney FC y Western Sydney Wanderers aporta identidad urbana incluso sin un duelo directo, mientras que rivales invitados como Chelsea y Tottenham Hotspur crean ambiente de derbi. En las gradas se mezclan grupos locales, comunidades expatriadas y viajeros, formando una atmósfera distinta a la de una jornada habitual, centrada en encuentros internacionales poco frecuentes.