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Rennae Stubbs pide reformar los Grand Slam tras el maratón de Djokovic y la victoria de Sinner en Wimbledon

Conozca la propuesta de Rennae Stubbs de sustituir el quinto set completo por un super tie-break a 10 puntos cuando un partido masculino de Grand Slam llega a 2-2. El debate surge tras el maratón de cinco horas de Djokovic, su fatiga en semifinales y la clara victoria de Jannik Sinner

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Rennae Stubbs propone un gran cambio en los Grand Slam tras el maratón de Đoković: sustituir el quinto set por un super tie-break

Rennae Stubbs, ex número uno del mundo en dobles y entrenadora que trabajó con Serena Williams, ha abierto un debate sobre una de las características más reconocibles del tenis masculino de Grand Slam. Después de que Novak Đoković pasara cinco horas y 15 minutos en la pista contra Felix Auger-Aliassime en los cuartos de final de Wimbledon y posteriormente ofreciera mucha menos resistencia en las semifinales ante un Jannik Sinner visiblemente más fresco, Stubbs propuso que en los partidos al mejor de cinco sets ya no se dispute un quinto set completo cuando el marcador llegue a 2-2. En su lugar, el ganador se decidiría inmediatamente mediante un super tie-break a 10 puntos, con una diferencia obligatoria de dos puntos.

Presentó la propuesta en su podcast de tenis, durante un debate sobre la duración de los partidos, la calidad de las fases finales de los torneos más importantes y el desequilibrio que puede producirse cuando un semifinalista llega a la etapa decisiva después de una serie de encuentros más cortos, mientras que el otro lo hace tras un maratón extremadamente exigente en el aspecto físico. Stubbs considera que cuatro sets completos conservarían la mayor parte de la profundidad táctica y física del formato tradicional de Grand Slam, mientras que el tie-break final limitaría las cargas extremas que pueden afectar al siguiente partido. Como ejemplo más reciente, citó precisamente el recorrido de Đoković desde unos cuartos de final históricos hasta su derrota ante Sinner. Al mismo tiempo, no afirmó que el cansancio fuera la única explicación del resultado de la semifinal: reconoció que el nivel de juego de Sinner y el hecho de que Đoković, a los 39 años, se encuentre en una fase muy diferente de su carrera también fueron factores importantes.

Cinco horas y 15 minutos que cambiaron el panorama de la fase final

La página oficial de Wimbledon señala que Đoković derrotó a Auger-Aliassime el 7 de julio de 2026 por 7-6 (10), 3-6, 6-3, 6-7 (4), 7-6. El partido duró cinco horas y 15 minutos y se convirtió en el encuentro masculino de cuartos de final más largo de la historia del torneo. Terminó a las 22.52, hora local, apenas ocho minutos antes de la finalización obligatoria del juego a las 23 horas. Đoković logró la victoria en el tie-break decisivo del quinto set, tras una noche en la que ambos jugadores atravesaron en repetidas ocasiones períodos de completa igualdad en el marcador.

El anterior récord de unos cuartos de final pertenecía a Rainer Schüttler y Arnaud Clément, cuyo duelo de 2008 duró cinco horas y 12 minutos. El nuevo récord fue aún más significativo debido a la edad de Đoković y a la intensidad de los intercambios con Auger-Aliassime, uno de los jugadores más fuertes físicamente del ATP Tour. Los organizadores de Wimbledon anunciaron que, con ese triunfo, el tenista serbio había alcanzado su 55.ª semifinal en torneos de Grand Slam y su 15.ª semifinal en el All England Club. Después del partido habló abiertamente sobre su agotamiento y subrayó que le habría resultado más fácil si un encuentro tan largo hubiera sido la final, porque entonces no habría tenido que pensar en cómo se recuperaría su cuerpo para el siguiente obstáculo.

En la previa de la semifinal, Wimbledon calculó que Đoković había pasado hasta ese momento aproximadamente 16 horas y media en la pista, unas tres horas y 15 minutos más que Sinner. Una diferencia de ese tipo no determina de antemano el resultado, pero es importante en un deporte en el que la recuperación entre partidos está compuesta por sueño, alimentación, fisioterapia, tratamientos y una gestión muy precisa de la carga. Dos días naturales libres entre los cuartos de final y la semifinal pueden ayudar, pero no siempre pueden eliminar las consecuencias de un partido de cinco horas, especialmente cuando se trata de un jugador que se encuentra en una fase avanzada de su carrera. Precisamente ese contexto constituye la base del argumento de Stubbs: en la fase final de un Grand Slam, el público quiere ver a los mejores jugadores lo más cerca posible de su máximo nivel físico y técnico, y no un duelo en el que uno de ellos esté considerablemente limitado por un maratón anterior.

Sinner fue mejor y el cansancio no es la única explicación

Jannik Sinner derrotó a Đoković el 10 de julio por 6-4, 6-4, 6-4. El informe oficial de Wimbledon describió la actuación del número uno del mundo como una combinación de servicio preciso, golpes agresivos desde el fondo de la pista y una presión constante con la que reducía las posibilidades de su rival. El italiano tomaba pronto la iniciativa, rara vez permitía que Đoković estableciera su ritmo en los intercambios y controló las fases clave de los tres sets. Por ello, el resultado no puede reducirse únicamente al estado físico del jugador derrotado.

Después del partido, Đoković resumió para la ATP su actuación y todo su paso por el torneo diciendo que había sido «bueno, pero no suficientemente bueno». Fue su segunda derrota consecutiva ante Sinner en las semifinales de Wimbledon, después de que el italiano también lo derrotara en 2025. Tras el encuentro de este año, la ATP señaló que Sinner lidera ahora por 7-5 sus enfrentamientos directos y que ha ganado seis de los últimos siete partidos. Eso demuestra que en la semifinal también existió un claro componente deportivo que va más allá de la cuestión del calendario y la recuperación.

Varios días después, Sinner confirmó su nivel de juego al defender con éxito el título de Wimbledon. En la final del 12 de julio derrotó a Alexander Zverev por 6-7 (7), 7-6 (2), 6-3, 6-4 después de tres horas y 46 minutos. Su recorrido hasta el trofeo respalda aún más la puntualización de Stubbs de que Đoković no perdió únicamente porque estuviera cansado. Sin embargo, el hecho de que Sinner se encontrara en la semifinal con un rival que acumulaba una carga considerablemente mayor sigue siendo relevante para el debate más amplio sobre si el formato de los torneos más importantes debería reducir la probabilidad de que un maratón anterior marque de manera decisiva la siguiente ronda.

Qué cambiaría realmente con el modelo de Stubbs

Según las reglas vigentes, los partidos individuales masculinos de los torneos de Grand Slam se disputan al mejor de cinco sets. Si el marcador después de cuatro sets es de 2-2, se juega un quinto set completo. Solo cuando el resultado de ese set decisivo llega a 6-6 en juegos se disputa un tie-break a 10 puntos, en el que el ganador debe tener al menos dos puntos de ventaja. Así terminó precisamente el partido entre Đoković y Auger-Aliassime.

Stubbs propone un cambio mucho más profundo. En su modelo, con un resultado de 2-2 no habría un quinto set de seis o más juegos, sino que comenzaría inmediatamente un super tie-break a 10. Los cuatro sets disputados seguirían siendo una demostración completa de calidad técnica, táctica y física, pero la decisión final se concentraría en una secuencia más corta de puntos. Ese modelo podría acortar los encuentros más largos en decenas de minutos y, en ocasiones, incluso en más de una hora, facilitar el calendario a los organizadores, ofrecer a los socios televisivos una duración más previsible de la programación y permitir a los jugadores disponer de más tiempo para recuperarse.

Sin embargo, es importante diferenciar esta propuesta de la regla que los Grand Slam ya aplican. Los cuatro torneos más importantes introdujeron conjuntamente en 2022 un tie-break final unificado a 10 puntos con 6-6 en el set decisivo. El Grand Slam Board explicó entonces que el objetivo era armonizar las reglas del Australian Open, Roland-Garros, Wimbledon y el US Open, además de mejorar la experiencia de los jugadores y del público. Antes de aquella decisión, los torneos utilizaban diferentes métodos para finalizar el último set, y algunos permitían que el juego continuara hasta que un jugador obtuviera una ventaja de dos juegos. Stubbs propone ahora dar un paso más: no limitar únicamente el final del quinto set, sino eliminarlo por completo.

Argumentos a favor de un final de partido más corto

El argumento más importante a favor de este cambio está relacionado con la calidad de las rondas posteriores. Un Grand Slam dura dos semanas y el campeón de la competición masculina debe ganar siete partidos. Un jugador que haya disputado varios encuentros a cinco sets en las rondas anteriores puede llegar a la semifinal o a la final con muchas más horas en la pista que su rival. El cuadro es naturalmente imprevisible y ese elemento nunca puede eliminarse por completo, pero un desenlace decisivo más corto reduciría los casos más extremos.

El segundo argumento es la salud y la gestión de la carga. Ningún cambio de formato eliminaría las lesiones, pero un menor número de sets decisivos prolongados podría reducir el agotamiento agudo, especialmente en condiciones de calor o elevada humedad. Esto también podría ser importante para los jugadores de más edad y para aquellos que llegan a la fase final después de varias rondas físicamente exigentes. El ejemplo de Đoković utilizado por Stubbs es especialmente contundente precisamente porque se trata de uno de los tenistas mejor preparados y más exitosos de la historia, un jugador conocido por su resistencia y su capacidad de recuperación.

El tercer argumento es el calendario. Wimbledon advierte en sus páginas oficiales que la duración de los partidos al mejor de cinco sets es difícil de prever y que dos encuentros masculinos largos pueden ocupar casi todo el programa de una pista. Un final más corto reduciría el riesgo de conclusiones tardías, aplazamientos de otros partidos y problemas relacionados con las restricciones locales, como la finalización obligatoria del juego en el All England Club. En el caso de Đoković y Auger-Aliassime, los organizadores estuvieron a solo unos minutos de una situación en la que el partido habría tenido que interrumpirse y continuar al día siguiente.

Por qué una parte del mundo del tenis se opondría

El formato al mejor de cinco sets ha sido durante décadas un fundamento de la identidad del Grand Slam masculino. Sus defensores consideran que el quinto set no es un añadido innecesario, sino la prueba final de resistencia, concentración, adaptación y fortaleza mental. Muchos de los partidos más célebres de la historia del deporte surgieron precisamente porque, después de cuatro sets, los jugadores tuvieron que encontrar una nueva reserva táctica y física. La eliminación completa del quinto set cambiaría el tipo de jugador al que recompensa el formato.

El super tie-break también aumenta la importancia de un número muy reducido de puntos. Una doble falta, un mal bote o una breve pérdida de concentración pueden decidir un partido después de varias horas de juego equilibrado. En un quinto set completo hay más tiempo para corregir errores, recuperar un servicio perdido y desarrollar la historia táctica final. Por ello, los críticos podrían afirmar que el modelo de Stubbs permite llegar en mejores condiciones físicas a la siguiente ronda, pero al mismo tiempo reduce la fiabilidad a la hora de determinar quién fue mejor durante la fase decisiva del partido actual.

También existe la cuestión de la tradición y del valor comercial. Los encuentros maratonianos atraen una enorme atención, crean momentos históricos y diferencian los Grand Slam de la mayoría de los demás torneos, en los que los partidos masculinos se disputan al mejor de tres sets. Los organizadores tendrían que valorar si una mayor previsibilidad y una mejor protección de la calidad de la fase final compensarían la pérdida del dramatismo de un quinto set completo. Una decisión de ese tipo no sería únicamente un cambio técnico en el sistema de puntuación, sino una redefinición de una de las características centrales de los torneos más importantes.

El debate también incluye la diferencia entre el formato masculino y el femenino

La propuesta de Stubbs surgió durante un debate con Caitlin Thompson sobre si las mujeres deberían disputar partidos al mejor de cinco sets en las rondas finales de los Grand Slam. Thompson defendió partidos femeninos más largos a partir de los cuartos de final o las semifinales, al considerar que un formato así podría ofrecer más espacio para las remontadas y reducir la probabilidad de desenlaces muy breves. Stubbs no estuvo de acuerdo y, en lugar de ampliar el formato, propuso un compromiso con cuatro sets completos y un tie-break final.

Según un informe de Tennis365, Stubbs consideró que los partidos femeninos al mejor de cinco sets podrían durar aún más en algunos casos, porque en promedio producen menos puntos directos con el servicio que los encuentros masculinos sobre hierba. Por tanto, su argumento más amplio no se dirige únicamente a Đoković, sino a la búsqueda de un formato que conserve el gran peso deportivo de un Grand Slam sin un crecimiento ilimitado de la carga física. No obstante, cualquier idea de acercar los formatos masculino y femenino abriría cuestiones adicionales sobre la igualdad, el calendario, el tiempo de televisión y la manera en que se valoran las diferentes modalidades.

El cambio requeriría una decisión del Grand Slam Board

Las reglas de los cuatro torneos más importantes son administradas por el Grand Slam Board, mientras que la Federación Internacional de Tenis publica las Reglas oficiales del tenis y el reglamento de los Grand Slam. Por ese motivo, el comentario individual de una entrenadora o analista de televisión, independientemente de su experiencia, no puede modificar directamente el formato. Para adoptar una medida de este tipo sería necesaria una decisión coordinada de los organizadores del Australian Open, Roland-Garros, Wimbledon y el US Open, además de definir con precisión su aplicación en las competiciones masculinas, femeninas y de otras categorías.

Stubbs participa en el debate con una considerable autoridad en el mundo del tenis. Como jugadora fue número uno del mundo en dobles, ganó seis títulos de Grand Slam en dobles femeninos y mixtos y posteriormente trabajó como entrenadora y analista. Su biografía oficial menciona colaboraciones con Serena Williams, Samantha Stosur y Karolína Plíšková. Por ello, su propuesta no es únicamente la reacción de una aficionada ante un resultado, sino la postura de una persona que ha observado el tenis de Grand Slam desde las funciones de jugadora, entrenadora y comentarista.

Según la información disponible públicamente hasta el 15 de julio de 2026, el Grand Slam Board no ha anunciado que esté considerando la introducción inmediata de un formato que sustituya el quinto set por un super tie-break con 2-2. Sin embargo, la historia demuestra que las reglas pueden cambiar cuando los organizadores acuerdan que se necesita una mayor coherencia, seguridad o previsibilidad. La introducción de un tie-break común con 6-6 en el set decisivo en 2022 ya demostró que ni siquiera los elementos más tradicionales del formato de Grand Slam son intocables.

Por tanto, el maratón de Đoković contra Auger-Aliassime y su contundente derrota ante Sinner varios días después probablemente seguirán siendo uno de los principales ejemplos del debate sobre el futuro del tenis masculino de Grand Slam. Esa sucesión de acontecimientos no demuestra que un formato más corto hubiera cambiado al ganador de la semifinal, ni disminuye la superioridad de Sinner y su posterior conquista del título. Sin embargo, muestra hasta qué punto el resultado de un gran partido puede influir en la calidad del siguiente y lo difícil que resulta conciliar la tradición del quinto set con la expectativa de que la fase final del torneo reúna a los mejores jugadores en el mejor estado posible.

Fuentes:
- Tennis365 – informe sobre la propuesta de Rennae Stubbs y el debate acerca de la posible eliminación del quinto set completo (enlace)
- Wimbledon – informe oficial sobre los cuartos de final de récord entre Đoković y Auger-Aliassime (enlace)
- Wimbledon – informe oficial sobre la semifinal entre Sinner y Đoković (enlace)
- ATP Tour – reacción de Đoković después de su derrota en las semifinales de Wimbledon 2026 (enlace)
- Wimbledon – informe oficial sobre la defensa del título de Sinner en la final contra Zverev (enlace)
- International Tennis Federation – Reglas del tenis para 2026 y disposición sobre el tie-break a 10 puntos en el set decisivo (enlace)
- Australian Open / Grand Slam Board – decisión conjunta de 2022 sobre el tie-break final en los cuatro torneos de Grand Slam (enlace)
- Rennae Stubbs – biografía oficial con información sobre su carrera como jugadora, entrenadora y profesional de los medios (enlace)

Nota: En la elaboración de este contenido se han utilizado herramientas de inteligencia artificial. El contenido ha sido revisado editorialmente antes de su publicación.

Etiquetas Rennae Stubbs Novak Djokovic Jannik Sinner Wimbledon Grand Slam quinto set super tie-break tenis

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