Irán recibió visas para los partidos en Estados Unidos, pero la disputa sobre la delegación sigue abierta antes del Mundial
Cinco días antes del inicio del Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México del 11 de junio al 19 de julio, la selección iraní de fútbol eliminó el mayor obstáculo inmediato para competir en los Estados Unidos de América, pero la disputa político-deportiva sobre las visas estadounidenses no ha terminado. Según un informe de Associated Press, funcionarios estadounidenses confirmaron que los jugadores iraníes recibieron autorizaciones para ingresar en Estados Unidos, lo que permitió que la selección viajara desde su base en Tijuana a los partidos del grupo G en California y en el estado de Washington. Al mismo tiempo, parte de los miembros de la federación, del personal administrativo y de la delegación acompañante sigue sin visas o, según la información disponible, se enfrenta a solicitudes rechazadas. La Federación Iraní de Fútbol acusa por ello a las autoridades estadounidenses de actuar por motivos políticos y afirma que la selección no recibió condiciones plenamente igualitarias antes del torneo. La federación anunció que acudirá a la FIFA, mientras que funcionarios estadounidenses, que hablaron sobre el caso de forma anónima porque no estaban autorizados a discutir públicamente sobre visas, señalan que las visas fueron emitidas para jugadores, entrenadores, parte del cuerpo técnico y personal acompañante necesario.
Los jugadores y el cuerpo técnico recibieron autorizaciones, pero no toda la delegación
Según Associated Press, un funcionario estadounidense dijo que todos los internacionales iraníes fueron aprobados para recibir visas, mientras que otro indicó que las visas fueron emitidas para jugadores, entrenadores, miembros del cuerpo técnico de preparación física y médica, así como para parte del personal auxiliar. Un tercer funcionario sugirió que algunos solicitantes vinculados a la selección fueron rechazados porque, según la parte estadounidense, pidieron visas bajo supuestos falsos. Esa afirmación no ha sido detallada públicamente y, a partir de los informes disponibles, no es posible confirmar a qué personas se refiere. La federación iraní rechaza esa interpretación y afirma que se trata de un enfoque discriminatorio hacia los miembros oficiales de la delegación. Así surgió una brecha entre la autorización formal para la participación del equipo y el estatus del acompañamiento operativo más amplio, que en los grandes torneos realiza tareas administrativas, de seguridad, logísticas y de comunicación.
La televisión estatal iraní, según el informe de Associated Press, señaló que entre las personas que antes del viaje no tenían visas estadounidenses estaban el secretario general de la federación Hedayat Mombeini y el vicepresidente Mehdi Mohammad Nabi. En el mismo informe también se menciona que no estaba claro si el presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, había recibido una visa. En un comunicado, la federación acusó a Estados Unidos de comportamiento vengativo hacia miembros clave de la dirección y la administración de la selección. Según la postura de la federación, la negativa o el retraso de las visas podría perjudicar las condiciones de preparación y competición, porque en los grandes torneos no compiten solo los jugadores en el campo, sino también el sistema organizativo que los acompaña. La parte estadounidense, por otro lado, destaca que los deportistas y el personal necesario recibieron autorizaciones que permiten participar en los partidos.
El viaje por Antalya y Tijuana en lugar de prepararse en Arizona
La selección iraní se preparó en Antalya, en Turquía, desde donde el 6 de junio de 2026 partió hacia México. Associated Press informó que el equipo ya había recibido antes visas de la Embajada de México en Ankara, mientras que las visas estadounidenses se tramitaban a través de la Embajada de Estados Unidos en la misma ciudad. El embajador estadounidense en Turquía, Tom Barrack, elogió públicamente el trabajo del personal de la embajada en la tramitación de las solicitudes, pero la embajada iraní en Ankara respondió que esos mensajes no eliminan, según afirma, la violación de las obligaciones deportivas del anfitrión y la interferencia políticamente sesgada en el deporte. Ese intercambio de mensajes muestra que, incluso después de la aprobación de visas para los jugadores, continuó la polémica diplomática sobre el alcance de la delegación a la que se le debería permitir viajar. Para la propia selección, lo más importante es que obtuvo una vía operativa hacia los estadios, pero para la federación la cuestión no es solo técnica sino también política.
El plan inicial preveía que Irán estuviera alojado en Tucson, Arizona, pero la base fue trasladada a la mexicana Tijuana. La FIFA confirmó en la lista oficial de campamentos base de las selecciones que Irán utilizará el Centro Xoloitzcuintle en Tijuana. Según la lista de la FIFA, 39 selecciones tienen base en Estados Unidos, siete en México y dos en Canadá, lo que muestra que el caso iraní forma parte del panorama logístico más amplio de un torneo que se juega por primera vez en tres países anfitriones. Tijuana es importante en este caso por su cercanía a California, porque se encuentra directamente junto a la frontera estadounidense y permite viajar hacia el estadio de Inglewood. Sin embargo, el traslado de la base implica una planificación adicional de cruces fronterizos, procedimientos de seguridad, transporte y rutinas diarias del equipo, especialmente porque Irán juega sus tres partidos de grupo en territorio de Estados Unidos.
El calendario en el grupo G permanece sin cambios
Según el calendario oficial de la FIFA, Irán fue ubicado en el grupo G con Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto. Juega su primer partido contra Nueva Zelanda en el estadio de Inglewood, en el área californiana de Los Ángeles, luego en el mismo estadio sigue el encuentro con Bélgica, y el último duelo del grupo se disputa contra Egipto en Seattle. En los informes de Associated Press se indicaron las fechas del 15 de junio para el partido con Nueva Zelanda, el 21 de junio para el encuentro con Bélgica y el 26 de junio para el duelo con Egipto según el contexto local del anfitrión. El calendario digital de la FIFA para usuarios en una zona horaria europea puede mostrar algunos horarios como el siguiente día calendario debido a la diferencia horaria, lo que es especialmente importante para los espectadores que siguen los horarios fuera de Norteamérica. A pesar de la disputa diplomática, por ahora no hay anuncios oficiales de cambio de sede para los partidos iraníes.
El grupo G tiene una gran importancia deportiva para las cuatro selecciones. Bélgica entra en el torneo como el nombre europeo más destacado del grupo, mientras que Irán, Egipto y Nueva Zelanda buscan una oportunidad para dar un paso adelante en el formato ampliado de la competición. El Mundial 2026 es la primera edición con 48 selecciones, lo que cambia la dinámica competitiva y abre posibilidades adicionales de avanzar a la fase eliminatoria. La FIFA, en la presentación del grupo G, destacó que Bélgica jugará contra Egipto, Irán y Nueva Zelanda, y el calendario oficial confirma que la selección iraní en la primera fase no tendrá ningún partido en México, aunque estará alojada allí. Ese calendario explica aún más por qué las visas estadounidenses eran una cuestión operativa clave, independientemente del hecho de que la base se trasladara de Estados Unidos a México.
La disputa es la continuación de un problema que dura meses
La cuestión de las visas estadounidenses para los dirigentes del fútbol iraní no apareció solo en la fase final de los preparativos. Ya antes del sorteo del Mundial en Washington, la federación iraní, según informes anteriores de medios internacionales, advertía sobre visas rechazadas o no emitidas para miembros de su delegación. Ese caso ya entonces abrió la cuestión de cómo las tensiones políticas entre Estados Unidos e Irán afectarían a un torneo que se celebra en los Estados Unidos de América, Canadá y México. Una complejidad adicional la crea el régimen estadounidense de control de viajeros procedentes de países incluidos en restricciones de seguridad, mientras que la información oficial estadounidense para el Mundial indica que los solicitantes pueden estar sujetos a reglas y comprobaciones especiales. En la práctica, por tanto, el calendario deportivo choca con procedimientos migratorios y de seguridad que están fuera del control directo de la selección y de los organizadores de la competición.
Para la FIFA, este es un asunto delicado porque los mundiales dependen de las garantías de los anfitriones de que las selecciones, las delegaciones oficiales y las personas acreditadas podrán participar en la competición en condiciones comparables. La federación iraní se apoya precisamente en ese argumento cuando afirma que las decisiones sobre las visas afectaron la igualdad de la competición. Sin embargo, la evaluación final sobre si se produjo una violación de las obligaciones del anfitrión dependerá de los documentos, del alcance de las visas emitidas y rechazadas y de la comunicación entre la federación, la FIFA y las autoridades estadounidenses. Por ahora está confirmado que los jugadores pueden viajar a los partidos, pero no está confirmado que todas las cuestiones relacionadas con el personal administrativo y acompañante se hayan resuelto. Eso deja espacio para que la disputa continúe incluso después de la llegada de la selección a México.
El foco deportivo bajo la presión del contexto geopolítico
Irán llega al Mundial en un momento en el que los preparativos deportivos se superponen con tensiones internacionales, cuestiones de seguridad y presiones internas. Associated Press señala que los clubes iraníes de los que procede una gran parte de los internacionales tuvieron alterado su ritmo competitivo debido a la guerra, y los informes también destacan que parte de la preparación se realizó en Turquía antes de partir hacia Norteamérica. En tales circunstancias, la elección de la base, los viajes a través de la frontera y el estatus de los funcionarios no son solo detalles administrativos, sino elementos que pueden influir en el trabajo diario del cuerpo técnico. Aunque el equipo de fútbol puede formalmente concentrarse en los partidos, el contexto político acompaña constantemente cada fase de su llegada al torneo. Por eso la participación iraní, ya antes del primer silbato del árbitro, se convirtió en una de las historias más sensibles del inicio del campeonato.
Los Estados Unidos de América, Canadá y México organizan la mayor edición del Mundial hasta ahora, con 48 selecciones y partidos distribuidos en varias zonas horarias. Ese formato trae complejos desafíos de seguridad, tráfico, inmigración y diplomacia, y el caso de Irán muestra hasta qué punto pueden agudizarse cuando el interés competitivo se encuentra con las relaciones entre Estados. Para las autoridades estadounidenses, la prioridad es la revisión de seguridad de las entradas al país, mientras que para las selecciones y federaciones desempeñan un papel clave la previsibilidad de los viajes y el acceso a todas las funciones oficiales que acompañan la participación. La FIFA, si la federación iraní inicia formalmente un procedimiento, tendrá que situarse entre esos dos marcos. Mientras tanto, la selección iraní debe resolver sus tareas deportivas en el grupo G, mientras fuera del campo continúa el debate sobre la frontera entre la política de seguridad y las obligaciones deportivas del anfitrión.
Fuentes:
- Associated Press – informe sobre la aprobación de visas estadounidenses para jugadores, entrenadores y personal necesario iraní antes de los partidos del Mundial (enlace)
- Associated Press – informe sobre la salida de la selección iraní de Antalya hacia Tijuana y sobre los miembros de la delegación que, según las afirmaciones iraníes, se quedaron sin visas (enlace)
- FIFA – lista oficial de campamentos base de selecciones para el Mundial 2026, incluida la base iraní en Tijuana y el Centro Xoloitzcuintle (enlace)
- FIFA – página oficial de la selección de Irán con el calendario de partidos del grupo G (enlace)
- U.S. Department of State – información oficial sobre visas para viajeros que llegan al Mundial FIFA 2026 en Estados Unidos (enlace)