La ASEAN y Japón construyen una nueva fase de cooperación regional a través del turismo sostenible
La ASEAN–Japan Sustainable Tourism Initiative representa un intento de orientar el crecimiento turístico en el Sudeste Asiático y Japón hacia un modelo que no agote el espacio, no desplace a las comunidades locales y no convierta el patrimonio cultural en un simple decorado para el movimiento masivo de visitantes. En el centro de este enfoque no está solo la cuestión de cómo atraer a más visitantes, sino también cómo garantizar que los beneficios del turismo permanezcan en la economía local, que la presión ambiental sea soportable y que el desarrollo de los destinos no borre aquello que los hizo atractivos en primer lugar. Precisamente por eso esta iniciativa tiene un significado más amplio que la cooperación turística clásica: es al mismo tiempo un proyecto de desarrollo, político y social, concebido en un momento en que el Indo-Pacífico atraviesa visibles cambios geopolíticos y económicos.
El diálogo especial en Tokio como punto de partida político
El marco político clave para esta iniciativa se configuró en el ASEAN–Japan Tourism Ministers’ Special Dialogue, celebrado en Tokio del 27 al 29 de octubre de 2023, cuando representantes de Japón y de los países del Sudeste Asiático debatieron bajo el lema de dar forma conjuntamente a los próximos 50 años de cooperación mediante el turismo sostenible. En el resumen oficial de la Agencia de Turismo de Japón se subrayó que el debate no estaba orientado solo a la promoción de los viajes, sino a la resolución de los desafíos a los que se enfrenta la región, incluida la creación de un “círculo virtuoso” entre la economía, la sociedad y el medio ambiente en las comunidades locales. Esa formulación no es casual. Demuestra que el turismo se contempla cada vez más abiertamente como un instrumento que debe aportar algo más que ingresos por pernoctaciones, billetes de avión y paquetes de excursiones. En esta concepción, el turismo se convierte en una herramienta para reforzar la resiliencia social, la comprensión internacional y la estabilidad en una región que cada vez es más importante en los flujos económicos mundiales.
También es importante que el diálogo especial reuniera no solo a los miembros de la ASEAN y a Japón, sino también a organizaciones internacionales e instituciones regionales vinculadas al turismo. Eso indica que la iniciativa no fue concebida desde el principio como una acción bilateral estrecha, sino como una plataforma para intercambiar estándares, experiencias y modelos de gobernanza. En un momento en que la competencia turística entre destinos se vuelve cada vez más intensa, y las consecuencias del cambio climático y la presión sobre las infraestructuras son cada vez más visibles, un enfoque multilateral de este tipo tiene un peso especial. En lugar de una carrera por las cifras a corto plazo, el énfasis se desplaza hacia la calidad del destino, la resiliencia de la economía local y la capacidad del sector turístico para sobrevivir a las crisis sin derrumbar las comunidades que dependen de él.
De la declaración política a un marco regional más amplio
Tras la reunión de Tokio, los temas del turismo sostenible no se quedaron solo en el nivel de una declaración simbólica. En el plan de implementación de la Declaración de Visión Conjunta de Amistad y Cooperación entre la ASEAN y Japón, adoptado en diciembre de 2023, el desarrollo sostenible, la conectividad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas se situaron en el centro de la cooperación futura. En la revisión más reciente de la asociación estratégica integral ASEAN–Japón de 2025 se indica expresamente que ambas partes están reforzando la cooperación en turismo, especialmente en el ámbito del turismo sostenible y del aumento de los intercambios mutuos, precisamente de acuerdo con la declaración conjunta a los medios del diálogo ministerial de octubre de 2023. Con ello se confirmó que no se trata de un hecho aislado, sino de una dirección que se está integrando institucionalmente en las relaciones más amplias entre Japón y la ASEAN.
Ese desarrollo es especialmente importante porque la cooperación entre la ASEAN y Japón se lleva a cabo dentro del marco de una visión más amplia del Indo-Pacífico, donde cuestiones como la conectividad, la seguridad de las cadenas de suministro, la resiliencia de las ciudades y el desarrollo económico sostenible cobran cada vez más protagonismo. En ese contexto, el turismo no aparece solo como un sector de servicios, sino como un puente entre sociedades. El aumento del movimiento de personas, de los intercambios estudiantiles y culturales, de las inversiones en destinos locales y de la transferencia de conocimientos sobre gestión turística pasa a formar parte de una arquitectura regional más amplia. En otras palabras, el turismo sostenible también funciona aquí como una forma de “infraestructura blanda”: construye vínculos entre Estados, pero también entre comunidades locales que, a través de esa cooperación, obtienen una nueva oportunidad de desarrollo.
Por qué la sostenibilidad se ha convertido en la palabra central de la política turística
El cambio de tono en las políticas turísticas regionales no se produjo por casualidad. Tras la pandemia, el turismo se está recuperando rápidamente en gran parte de Asia, pero al mismo tiempo crece la conciencia de que volver a los viejos patrones no significa necesariamente volver a un modelo saludable. Según los datos publicados por el SEADS del ADB en mayo de 2025, el número de llegadas internacionales al Sudeste Asiático aumentó durante 2024 en un 30,6 por ciento, hasta los 123 millones, acercando a la región a los niveles prepandémicos. Sin embargo, las mismas fuentes advierten de que la recuperación se está intentando orientar hacia un turismo sostenible e inclusivo, con una cooperación más fuerte entre los Estados, el sector privado y los actores locales. Precisamente esa combinación de recuperación y cautela explica por qué los ministros de turismo de la ASEAN han hablado cada vez más en los últimos años de resiliencia, estandarización de datos, diversificación de la oferta turística e inclusión de las comunidades locales.
El modelo anterior, en el que el éxito de un destino se medía a menudo casi exclusivamente por el número total de llegadas, hoy resulta cada vez más difícil de defender. Los destinos que dependen de un número limitado de lugares sobrecargados se vuelven vulnerables ante cualquier crisis importante, desde emergencias sanitarias hasta extremos climáticos y perturbaciones del transporte. Al mismo tiempo, la población local exige cada vez más que el turismo también se mida por la calidad de vida, el coste de la vivienda, la presión sobre las infraestructuras municipales y la preservación de la identidad cultural. En ese sentido, la ASEAN–Japan Sustainable Tourism Initiative no es solo un lema promocional. Responde a un problema muy concreto: cómo mantener el turismo como un potente motor económico sin que produzca daños sociales y ecológicos a largo plazo.
Las comunidades locales como centro, y no como decoración
Uno de los mensajes más importantes de la iniciativa es que la comunidad local no debe permanecer en los márgenes de la cadena de valor turística. En la página web ASEAN-Japan Sustainable Tourism Best Practices, puesta en marcha para intercambiar ejemplos de buenas prácticas, el turismo sostenible se define como un enfoque que empodera integralmente a las comunidades locales y contribuye a una responsabilidad cultural y ambiental a largo plazo. Tampoco es irrelevante que la plataforma reúna ejemplos de once países y los vincule con once áreas prioritarias, entre ellas emisiones netas cero, destinos de calidad, transformación digital, resiliencia, competencias, empleo, cooperación y toma de decisiones basada en datos.
Esto demuestra que la sostenibilidad ya no se reduce únicamente a la protección de la naturaleza en sentido estricto. En el debate entran cuestiones de condiciones laborales, competencias profesionales, emprendimiento local y capacidad de la comunidad para dar forma por sí misma a su propio desarrollo turístico. Cuando, por ejemplo, se ponen en primer plano temas como el empleo, la preservación de los contenidos locales o la cooperación entre las partes interesadas, se envía un mensaje claro de que el turismo no debería ser un modelo en el que la población local asuma los costes mientras los beneficios terminan fuera del destino. Precisamente ahí reside el peso político y social de la iniciativa: intenta redirigir el turismo regional de una lógica de explotación hacia una lógica de asociación.
El patrimonio cultural y la identidad como capital de desarrollo
Para los países de la ASEAN, pero también para Japón, el patrimonio cultural no es solo un complemento de la oferta turística, sino a menudo su principal valor. Desde ciudades históricas y lugares religiosos hasta oficios tradicionales, gastronomía y festivales locales, gran parte de lo que atrae a los visitantes está directamente vinculado a culturas vivas y a la vida cotidiana de las comunidades. Precisamente por eso el enfoque sostenible insiste en que los recursos culturales no se reduzcan a una atracción consumible. Si el patrimonio se comercializa sin límites, un destino puede ganar más visitantes a corto plazo, pero perder a largo plazo autenticidad, equilibrio social y la confianza de los residentes.
Los ejemplos destacados en la plataforma de buenas prácticas muestran que en la región se trabaja cada vez más seriamente en modelos que intentan combinar conservación y desarrollo. Entre ellos se encuentran proyectos relacionados con Bali, Bagan, Camboya, comunidades tailandesas y las guías singapurenses de sostenibilidad, subrayando distintas combinaciones de protección del patrimonio, empleo, resiliencia y gestión de la calidad del destino. Ese enfoque se aleja de la vieja división según la cual desarrollo y conservación eran objetivos opuestos. En su lugar, cada vez está más presente la idea de que precisamente una naturaleza bien conservada, una cultura creíble y una comunidad incluida crean un destino sostenible en el mercado y competitivo a largo plazo.
Los datos, las competencias y la transformación digital ya no son un tema secundario
El turismo sostenible no puede construirse solo sobre buenas intenciones. Para una gestión eficaz del destino se necesitan datos de calidad sobre el movimiento de visitantes, la estacionalidad, el gasto, la presión sobre las infraestructuras y las capacidades de carga del espacio. Por eso, en los documentos y debates regionales más recientes se mencionan cada vez con más frecuencia la estandarización de datos, una mejor comparabilidad de los indicadores y la toma de decisiones basada en información medible. Los ministros de turismo de la ASEAN ya han destacado la importancia de los datos estandarizados para evaluar con mayor precisión la verdadera contribución económica del turismo y planificar mejor las políticas futuras.
Igualmente importante es la cuestión de los recursos humanos. El turismo en muchos Estados de la región sigue sufriendo por la escasez de mano de obra cualificada, la estacionalidad y las condiciones laborales desiguales. Si la iniciativa quiere ser algo más que un eslogan político, tendrá que aportar un avance visible precisamente en educación, formación profesional y modernización de los puestos de trabajo del sector. En esa parte, Japón puede desempeñar un papel importante mediante la transferencia de conocimientos, los estándares institucionales y la experiencia en la gestión de la calidad de los destinos. La transformación digital no es solo un añadido de marketing, sino una herramienta con la que se pueden descongestionar los puntos sobrecargados, orientar mejor a los visitantes, mejorar el sistema de reservas y dar a los pequeños emprendedores locales una oportunidad más equitativa de llegar al mercado.
Interés económico y mensaje político
Detrás de la historia de la sostenibilidad también hay un claro interés económico. Japón es uno de los socios comerciales y de inversión clave de la ASEAN, y el turismo forma parte de una red más amplia de intercambio de personas, capital, servicios e ideas. La revisión de la asociación de la ASEAN con Japón de 2025 recuerda que las relaciones entre ambas partes abarcan hoy un amplio espectro de mecanismos políticos, económicos y sociales, mientras que el turismo sigue siendo un importante canal de acercamiento mutuo. Para Japón, profundizar la cooperación turística con el Sudeste Asiático tiene tanto valor de desarrollo como diplomático. Para la ASEAN, la asociación con Japón significa acceso a experiencia, conocimientos, redes e inversiones potenciales que pueden ayudar en la transición hacia un modelo más sostenible.
Pero el mensaje político va un paso más allá. En un período de mayores tensiones geopolíticas en el Indo-Pacífico, los proyectos que fortalecen la confianza mutua y crean un marco de cooperación más sereno adquieren un peso adicional. El turismo por sí solo no resuelve las cuestiones de seguridad, pero puede ayudar a crear una red más densa de vínculos civiles, culturales y económicos. Cuando esa cooperación se construye en torno a la protección del medio ambiente, el intercambio cultural y el desarrollo inclusivo, también adquiere una fuerte dimensión simbólica: envía el mensaje de que la integración regional no es solo una cuestión de estrategia y mercados, sino también de la calidad de vida de las personas sobre el terreno.
Qué decidirá el éxito de la iniciativa
La mayor prueba para la ASEAN–Japan Sustainable Tourism Initiative no será el número de conferencias ni de declaraciones, sino la capacidad de convertir los principios en cambios medibles. Eso significa menos presión sobre los lugares más sobrecargados, más beneficios para la artesanía local, los pequeños arrendadores y los proyectos conjuntos, una mejor protección de las áreas naturales, mayor inversión en las competencias de los trabajadores y estándares más claros de gestión de destinos. El éxito también se medirá por si las comunidades locales tendrán realmente voz en la toma de decisiones o si seguirán siendo decoración en campañas promocionales sobre “experiencias auténticas”.
El marco regional para ello existe. En planes y mensajes públicos más recientes, la ASEAN ya ha destacado la resiliencia, la sostenibilidad, la transformación digital y el fortalecimiento de la fuerza laboral como determinantes fundamentales del desarrollo turístico hasta 2030. La asociación con Japón da a este proceso un peso político adicional y un perfil internacional, pero también aumenta las expectativas. Porque si una región que depende tan fuertemente del turismo quiere evitar las viejas trampas del crecimiento masivo y no selectivo, entonces la sostenibilidad debe convertirse en una regla operativa, y no solo en un vocabulario diplomático. Precisamente por eso esta iniciativa merece atención: muestra que en el turismo asiático se libra de forma cada vez más abierta una lucha por un modelo de desarrollo en el que los viajes sigan aportando ingresos e intercambio, pero sin el precio que pagarían el paisaje, el patrimonio y las personas que viven en esos destinos.
Fuentes:- Japan Tourism Agency – resumen oficial del diálogo especial de los ministros de turismo de la ASEAN y Japón en Tokio, con el tema del turismo sostenible y un resumen del debate (enlace)- ASEAN – declaración conjunta a los medios del ASEAN–Japan Tourism Ministers’ Special Dialogue del 28 de octubre de 2023. (enlace)- ASEAN / Ministry of Foreign Affairs of Japan – plan de implementación de la Declaración de Visión Conjunta de Amistad y Cooperación entre la ASEAN y Japón, con énfasis en el desarrollo sostenible y la conectividad (enlace)- ASEAN Secretariat – revisión de la ASEAN–Japan Comprehensive Strategic Partnership de 2025, incluida la mención de que ambas partes están reforzando la cooperación en turismo sostenible e intercambios (enlace)- ASEAN-Japan Centre – plataforma ASEAN-Japan Sustainable Tourism Best Practices con descripción del objetivo de la iniciativa y de las áreas prioritarias de buenas prácticas (enlace)- ADB SEADS – revisión de la recuperación del turismo en el Sudeste Asiático y del énfasis en un crecimiento sostenible, inclusivo y resiliente del sector (enlace)- ASEAN – ASEAN Tourism Sectoral Plan 2026–2030, marco estratégico que sitúa la sostenibilidad, la resiliencia, la fuerza laboral y la transformación digital en el centro de la política turística de la región (enlace)
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