Los Oscar 2026 devuelven esta noche la música al centro del showbiz global
La 98.ª ceremonia de los Oscar de esta noche, que se celebra en el Dolby Theatre de Hollywood, vuelve a abrir con fuerza un espacio para la música como una de las partes más visibles y comercialmente más dinámicas de la industria cinematográfica. Aunque los Oscar son ante todo un premio para el cine, la experiencia de los últimos años muestra que el segmento musical de la transmisión a menudo vive más que la propia ceremonia: las actuaciones pasan de inmediato a las redes sociales, las canciones reciben una nueva ola de reproducciones en streaming y las películas de las que proceden entran en una circulación pop cultural más amplia. Por eso, la ceremonia de este año no es solo una historia sobre estatuillas doradas, sino también sobre cómo una noche televisiva puede redirigir la atención del público global hacia varias canciones, intérpretes y títulos cinematográficos cuidadosamente seleccionados.
La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos ha confirmado que la 98.ª edición de los Oscar se celebrará el domingo 15 de marzo de 2026, con transmisión en directo por ABC y streaming en Hulu, mientras que la labor de presentador ha vuelto a ser confiada a Conan O’Brien. En el programa musical anunciado oficialmente, ocupan un lugar especial dos canciones nominadas a mejor canción original:
“Golden”, del éxito animado
KPop Demon Hunters, y
“I Lied To You”, de la película
Sinners. De este modo, tras la ceremonia del año pasado, en la que las canciones nominadas no tuvieron un espacio clásico en el mismo formato, la música regresa al centro del espectáculo televisivo de una manera que la Academia presenta abiertamente como una combinación de narrativa cinematográfica y gran show escénico.
Por qué la parte musical de los Oscar es más importante de lo que parece a primera vista
En la industria contemporánea del entretenimiento, una canción de película ya no es solo un elemento que acompaña a los créditos finales o un añadido emocional a una escena. Es un producto independiente, una herramienta de marketing y, a menudo, el primer contacto del público con una película que quizá aún no ha visto. Precisamente por eso las actuaciones en los Oscar tienen un peso que va mucho más allá del teatro de Los Ángeles. Cuando una canción recibe unos minutos en horario de máxima audiencia, ante una audiencia multimillonaria y con un enorme eco mediático, su ciclo de vida prácticamente empieza de nuevo: aumenta el número de búsquedas, los saltos en los servicios de streaming se vuelven visibles ya en las primeras horas después de la transmisión y las redes sociales convierten determinadas actuaciones en un evento viral independiente.
Ese efecto no es teórico, sino que ya ha sido confirmado en la práctica. Después de los Oscar de 2024, Associated Press publicó datos según los cuales la interpretación de la canción
“I’m Just Ken”, de la película
Barbie, impulsó un crecimiento del 422 por ciento en los streams de audio y video en Estados Unidos durante la semana posterior a la ceremonia. Al mismo tiempo, toda la banda sonora de la película
Barbie registró un impulso adicional, lo que muestra claramente que una actuación televisiva no potencia solo una canción, sino que puede reactivar todo un ecosistema musical y cinematográfico en torno a un título. Incluso antes, la canción
“Naatu Naatu”, tras su victoria en los Oscar de 2023, experimentó un fuerte salto en Spotify en Estados Unidos, y ese ejemplo se convirtió casi en una prueba de manual de cómo hoy el Oscar puede funcionar como un acelerador musical global, y no solo como un reconocimiento del sector.
Desde la perspectiva de los estudios cinematográficos y de la industria discográfica, eso significa que la categoría de mejor canción original es mucho más que prestigio. Abre ingresos adicionales, prolonga la vida comercial de una película e introduce un título en la conversación de un público que quizá ni siquiera sigue los premios cinematográficos clásicos. Cuando una canción logra salir del cine y entrar en una playlist, la película obtiene un nuevo canal de distribución de atención. En una época en la que el contenido compite por segundos de concentración, este es uno de los raros momentos en que cine, televisión, música, streaming y redes sociales se unen en un mismo impulso mediático.
Dos actuaciones en el centro de atención: “Golden” e “I Lied To You”
Según el anuncio oficial de la Academia, el programa musical de esta noche está concebido especialmente en torno a dos potentes fenómenos culturales del año cinematográfico. El primero es
KPop Demon Hunters, un título animado que ha superado los límites del público cinematográfico y se ha convertido en un fenómeno pop cultural, y el segundo es
Sinners, una película que llega a la ceremonia con nada menos que 16 nominaciones y, por ello, ostenta el estatus de la obra más nominada de la carrera de este año. Los productores Raj Kapoor y Katy Mullan afirmaron que el segmento musical no será solo una serie de números separados, sino un “homenaje cinematográfico” a la relación entre la música y la narración, es decir, a la forma en que precisamente esas películas llegaron al público.
Para la interpretación de la canción
“Golden” se ha anunciado una combinación de instrumentistas tradicionales coreanos y baile, junto con la actuación de EJAE, AUDREY NUNA y REI AMI, las voces cantantes detrás del grupo ficticio HUNTR/X. Esa decisión no es un detalle menor, porque con ella la Academia reconoce que la cultura popular actual se divide cada vez menos entre “cinematográfica” y “musical”, y cada vez más entre contenidos que funcionan simultáneamente en varios mercados.
KPop Demon Hunters es, además, un ejemplo interesante de un título que combina animación, lógica global del streaming y estética del K-pop, y precisamente la canción “Golden” muestra cómo de una película puede extraerse un single que vive de forma totalmente autónoma.
El segundo gran punto de la noche,
“I Lied To You”, de la película
Sinners, está planteado como un homenaje escénico a la identidad visual y musical de la película. La Academia anunció que la canción será interpretada por Miles Caton y Raphael Saadiq, con la participación de una serie de nombres de la música y de la escena, entre ellos Misty Copeland, Eric Gales, Buddy Guy, Brittany Howard, Christone “Kingfish” Ingram, Jayme Lawson, Li Jun Li, Bobby Rush, Shaboozey y Alice Smith. Una alineación así sugiere que no se apunta simplemente a “otra” interpretación de una canción nominada, sino a un segmento que quiere dejar la impresión de un acontecimiento dentro del acontecimiento, casi como una mini producción que traduce directamente la atmósfera de la película al escenario de los Oscar.
Qué dice la lista de canciones nominadas de este año
En la categoría de mejor canción original, este año están nominadas
“Dear Me”, de la película
Diane Warren: Relentless;
“Golden”, de
KPop Demon Hunters;
“I Lied To You”, de
Sinners;
“Sweet Dreams Of Joy”, del documental
Viva Verdi!; y
“Train Dreams”, de la película del mismo nombre. Esa lista por sí sola ya muestra cuán amplia es la categoría: desde el enfoque documental y de autor hasta la película de estudio de alto perfil y el éxito animado global. Así, los Oscar vuelven a situarse este año entre dos lógicas: aquella en la que premian la tradición de la autoría cinematográfica y aquella en la que reconocen que el efecto musical hoy a menudo surge en la encrucijada del cine, el streaming y la cultura fandom digital.
El nombre de Diane Warren atrae una atención especial, ya que ha vuelto a ser nominada, y los medios estadounidenses recuerdan antes de la ceremonia que se trata de una de las autoras más llamativas y, al mismo tiempo, más tiempo no coronadas en la historia de esa categoría. Vox escribe estos días que esta ya es su 17.ª nominación sin una victoria competitiva en la categoría de mejor canción original. Ese hecho crea en cada temporada de los Oscar una narrativa adicional: ¿premiará por fin la Academia la longevidad y la continuidad autoral o volverá a dar ventaja a una canción que tiene un impulso cultural más amplio, una huella comercial más fuerte y una presencia más poderosa entre el público joven?
Precisamente por eso, la carrera entre la balada oscarizable entendida de manera tradicional y las canciones que ya tienen vida en las plataformas de streaming adquiere un peso adicional. Ya no basta con preguntar cuál es la canción “más cinematográfica”. Es igualmente importante preguntar qué canción ha conseguido salir de la película y convertirse en parte del consumo musical cotidiano. En ese sentido, “Golden” llega a la noche con un respaldo cultural muy fuerte, mientras que “I Lied To You” se beneficia del impulso general que
Sinners tiene en toda la carrera de los Oscar.
El regreso de las actuaciones tras el concepto distinto de 2025
Una de las razones por las que la parte musical de los Oscar de esta noche se espera con tanta atención también radica en el hecho de que la ceremonia del año pasado no siguió el modelo clásico de presentar todas las canciones nominadas mediante actuaciones en vivo separadas. En lugar de ello, el foco se trasladó a los autores y a un concepto distinto de presentación de la categoría. Por eso, el regreso este año de las grandes actuaciones escénicas funciona como una especie de corrección, pero también como un reconocimiento de que el público sigue esperando de los Oscar momentos musicales capaces de sobrevivir a la propia ceremonia.
Esa es una decisión televisiva importante. En una era de atención fragmentada y de lealtad cada vez menor a las transmisiones tradicionales, las ceremonias de premios necesitan momentos reconocibles que puedan aislarse en clips cortos de video, convertirse en objeto de debate y atraer a un público más joven que quizá ni siquiera vea la transmisión de forma lineal. Las actuaciones musicales tienen aquí ventaja sobre muchas otras partes de la ceremonia porque son visualmente atractivas, emocionalmente directas y fáciles de trasladar a las redes sociales. Cuando los productores de los Oscar subrayan los “fenómenos culturales” y los segmentos de “homenaje cinematográfico”, en realidad están describiendo una nueva lógica del espectáculo televisivo: menos formalidad y más momentos que pueden vivir por separado.
Los Oscar como mercado de la atención, y no solo como premio
Los Oscar actuales funcionan en un espacio mediático más complejo que hace diez o veinte años. Antes bastaba con ganar o al menos actuar; hoy se mide qué ocurre una hora después, al día siguiente y una semana más tarde. ¿Cuántas veces se vio la actuación? ¿Entró la canción en las tendencias? ¿Cuánto crecieron los streams? ¿Recibió la película un interés adicional en las plataformas? ¿Revivió la banda sonora? Estas preguntas muestran que la ceremonia ya no es solo el acto final de la temporada de premios, sino también una máquina activa de redistribución de la atención.
Precisamente por eso la música en los Oscar tiene un valor de mercado específico. Por regla general, una película tiene un número limitado de puntos en los que vuelve a entrar en el foco público: el estreno en salas, la vida en festivales, el inicio de la campaña, las nominaciones, la ceremonia y más tarde la llegada al streaming. Una canción original puede prolongar aún más ese ciclo. Si después de la actuación el público descubre la canción en Spotify, YouTube u otros servicios, la película obtiene una segunda ola de interés que no está necesariamente ligada solo a la crítica y a los premios. Esto es especialmente importante para el público joven, que a menudo conoce una película a través de la música, un clip o una tendencia, y no a través de un tráiler cinematográfico clásico.
Aquí también se explica por qué la Academia presta cada vez más atención a la actuación como acontecimiento, y no solo a la categoría como reconocimiento formal. En la transmisión de esta noche no compiten solo películas y canciones, sino también modelos de visibilidad. Por un lado está la industria cinematográfica, que quiere conservar el peso del premio, y por otro la economía digital, en la que la relevancia a menudo se mide por el número de visualizaciones, escuchas y compartidos del contenido. La parte musical de los Oscar es actualmente quizá el punto de encuentro más puro entre esas dos lógicas.
Contexto más amplio: Hollywood busca una audiencia global
La selección de este año y la manera de presentar las canciones confirman además que Hollywood ya no habla solo al mercado estadounidense.
KPop Demon Hunters entra en el centro de los Oscar con una estética y unos códigos musicales que cuentan con una audiencia global, especialmente con los mercados asiáticos y las comunidades digitales criadas en plataformas de streaming.
Sinners, por otro lado, muestra con cuánta fuerza una película puede construir identidad a través del sonido, el estilo y las referencias culturales que cruzan la frontera entre la dramaturgia cinematográfica clásica y la experiencia de concierto. En ambos casos se trata de títulos que no se dirigen al público solo como espectadores, sino también como oyentes, seguidores, fans y participantes de la cultura digital.
Associated Press destaca en la previa de la ceremonia de este año que la audiencia de los Oscar ha mostrado una tendencia al alza en los últimos años, con un mayor alcance entre el público joven, en parte también gracias al streaming en Hulu y a la estrategia digital más amplia de la Academia. Esa es una señal importante porque muestra que la transmisión televisiva ya no se basta a sí misma. Para que los Oscar sigan siendo globalmente relevantes, deben producir contenido que pueda fragmentarse, compartirse y volver a verse. La música es una herramienta ideal para ello: cruza con mayor facilidad las fronteras lingüísticas y culturales, y una buena actuación puede atraer también a un público que quizá no haya visto ninguna película nominada.
Qué puede esperar el público después de la ceremonia de esta noche
El efecto inmediato más probable de la ceremonia de esta noche no se verá solo en la lista de ganadores, sino en la vida digital de las canciones ya durante la noche y en los días siguientes. Según el patrón visto en años anteriores, las canciones que dejen la impresión más fuerte en el escenario podrían registrar un aumento de escuchas, una presencia adicional en playlists y una nueva ola de comentarios mediáticos. Se seguirá especialmente si “Golden” confirmará su estatus de fenómeno pop global y si “I Lied To You” capitalizará aún más la fuerza de la película
Sinners en la recta final de los Oscar.
Para los espectadores, eso significa que la parte musical de la transmisión ya no es una decoración secundaria entre premios, sino una de las razones clave por las que la ceremonia sigue generando eco fuera de la industria cinematográfica. Para los estudios y las editoriales, es un recordatorio de que la batalla por el público hoy no se libra solo a través de las salas de cine y los catálogos de streaming, sino también a través de unos pocos minutos de actuación en el momento adecuado. Y para la propia Academia, es una prueba de si todavía puede moldear el showbiz global de forma que, al menos por una noche, una cine, música, televisión e internet en un mismo acontecimiento cultural.
Para quienes después de la ceremonia de esta noche quieran seguir también otros grandes eventos musicales, el mercado de entradas funciona desde hace tiempo con una lógica similar de rápido crecimiento del interés y comparación de ofertas. En ese contexto, el público también puede comprobar los precios y la disponibilidad de conciertos y eventos similares a través de servicios especializados de comparación de ofertas, entre los que está cronetik.com, pero la historia de esta noche muestra que el primer y más fuerte impulso sigue siendo el contenido que logra captar la atención masiva. Si eso vuelve a ocurrir en el escenario de los Oscar, las canciones de las películas no se quedarán solo como parte de la ceremonia, sino que desde mañana ya pasarán a ser una parte independiente de la conversación musical global.
Fuentes:- Academy of Motion Picture Arts and Sciences – página oficial de la 98.ª ceremonia de los Oscar con la fecha de la ceremonia y la lista de nominados, incluida la categoría de mejor canción original (enlace)- Academy Press Office – anuncio oficial del programa musical de la 98.ª ceremonia de los Oscar con confirmación de las interpretaciones de las canciones “Golden” e “I Lied To You” y detalles sobre los intérpretes (enlace)- Academy of Motion Picture Arts and Sciences – calendario y fechas clave de la 98.ª edición de los Oscar, incluida la confirmación de que la ceremonia se celebra el 15 de marzo de 2026 (enlace)- Associated Press – avance de la 98.ª ceremonia de los Oscar con el contexto de la carrera de este año, el regreso de Conan O’Brien y el marco de producción más amplio de la ceremonia (enlace)- Associated Press – informe sobre el crecimiento del streaming de la canción “I’m Just Ken” tras la actuación en los Oscar de 2024, como ejemplo del efecto medible del escenario de los Oscar sobre el consumo musical (enlace)- Vox – análisis de la categoría de mejor canción original 2026 y contexto de la 17.ª nominación de Diane Warren sin victoria competitiva (enlace)
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