La clasificación de la Liga Europa es la vía eliminatoria hacia el segundo nivel del fútbol europeo. Reúne a unos cincuenta clubes: campeones de copas nacionales, equipos bien situados en sus ligas y conjuntos procedentes de una competición continental superior. Los clubes entran en rondas distintas según coeficiente y vía de acceso. Se disputan tres rondas y una eliminatoria final, con partidos de ida y vuelta. El marcador global decide; un empate tras la vuelta conduce a la prórroga y los penaltis. Doce ganadores acceden a la fase de liga. Esta etapa no concede un título separado, sino que abre el camino hacia el trofeo.
La competición comenzó a principios de los años setenta con un formato de copa y después cambió de nombre y sistema. La clasificación permite a clubes de toda Europa obtener una plaza internacional mediante liga o copa. Sevilla posee el récord de títulos; Inter, Juventus, Liverpool y Atlético Madrid también han ganado varias veces. Las primeras rondas suelen enfrentar a equipos con presupuestos y experiencia diferentes.
El calendario se sigue por rondas y cruces, ya que cada eliminatoria incluye ida y vuelta. Los resultados deben leerse por separado y en el global, porque ganar un encuentro no garantiza avanzar. La tabla no es una clasificación liguera basada en puntos. Lo importante es la ronda, el marcador global y si el club avanza o queda eliminado. Al consultar los horarios conviene revisar la hora local y cambios de estadio.
Los partidos se juegan desde julio hasta finales de agosto, cada semana. El jueves es el día habitual, aunque algunos encuentros pueden pasar al martes o miércoles por calendario, seguridad o disponibilidad. Los anfitriones juegan en recintos de toda Europa, a veces en un campo alternativo. Al comprar entradas mediante plataformas asociadas, hay que comprobar fecha, ciudad, estadio, sector local o visitante, identificación, entrega y condiciones de reembolso o cambio de fecha.
Esta fase une distintas culturas futbolísticas con una gran exigencia desde el inicio del camino internacional. No existe una lista permanente de derbis, porque el sorteo crea los cruces, pero llaman la atención los duelos entre campeones europeos, campeones de países vecinos y clubes con fuerte apoyo visitante. El ambiente puede superar el tamaño del estadio: para muchas ciudades es el partido en casa más importante del verano. Los mosaicos, los desplazamientos colectivos y las gradas ruidosas dan a estas rondas un carácter propio.