Deportes

Los Angeles pide una auditoría independiente de LA28 por costos olímpicos y garantías públicas

Los Angeles aumenta la vigilancia sobre los preparativos de los Juegos Olímpicos 2028 tras la solicitud de la concejala Monica Rodriguez de una auditoría independiente de LA28. El debate incluye seguridad, transporte, servicios municipales, impuesto a boletos y posibles sobrecostos para el erario

· 13 min de lectura
Los Angeles pide una auditoría independiente de LA28 por costos olímpicos y garantías públicas Karlobag.eu / ilustración

Los Ángeles solicita una auditoría independiente de LA28 por los riesgos financieros de los Juegos Olímpicos

La concejala de la ciudad de Los Ángeles Monica Rodriguez solicitó una auditoría independiente del comité organizador LA28, el organismo encargado de preparar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2028, con el argumento de que la ciudad debe proteger por adelantado las finanzas públicas y los servicios municipales básicos. Según su anuncio y las propuestas enviadas a los órganos municipales, la auditoría debería ser realizada por un auditor externo independiente, y el objetivo es verificar los ingresos, los gastos y las obligaciones públicas relacionadas con la organización de los Juegos antes de que el comité organizador se disuelva después del evento. Rodriguez sostiene que no debe esperarse que Los Ángeles asuma costes poco claros o surgidos posteriormente de un gran evento deportivo que durante años se ha presentado al público como un proyecto sin coste para la ciudad.

La solicitud llega en un momento en que en Los Ángeles aumenta la presión política sobre LA28 por el acuerdo de reembolso de servicios municipales, los costes de seguridad, la venta de entradas y las garantías fiscales más amplias. Los Juegos en Los Ángeles deberían celebrarse del 14 al 30 de julio de 2028, mientras que los Juegos Paralímpicos han sido anunciados del 15 al 27 de agosto del mismo año. Los organizadores destacan que las competiciones utilizarán estadios e instalaciones deportivas existentes en la región, lo que debería reducir la necesidad de nueva infraestructura permanente, pero los funcionarios municipales advierten que el propio modelo de uso de instalaciones existentes no resuelve las cuestiones de policía, tráfico, servicios de bomberos, seguridad pública y capacidades municipales adicionales necesarias durante el evento.

Tres propuestas para un mayor control de costes

Rodriguez presentó un paquete de medidas con las que quiere reforzar la supervisión fiscal de los preparativos para LA28. Según un comunicado de su oficina, una propuesta prevé incorporar el llamado principio de coste cero en los actos municipales, para garantizar que Los Ángeles sea reembolsada por los costes relacionados con la organización de los Juegos. La segunda propuesta se refiere a una auditoría independiente de LA28, y la tercera a un impuesto del 10 por ciento sobre la venta de entradas olímpicas a partir del 1 de enero de 2027, si lo aprueban los votantes en las elecciones de noviembre de 2026.

En la propuesta relativa a las entradas se indica que los ingresos del nuevo impuesto se depositarían en un fondo especial destinado a cubrir posibles sobrecostes relacionados con la organización de los Juegos. Si el dinero no fuera necesario para ese fin, según la propuesta, el 31 de enero de 2029 sería transferido al fondo general de la ciudad. Rodriguez se remite al precedente histórico de 1984, cuando Los Ángeles introdujo antes de los Juegos Olímpicos de Verano un impuesto especial del 6 por ciento sobre los ingresos brutos de la venta de entradas. En su propuesta se afirma que ese impuesto ayudó a la ciudad a cubrir los costes de policía, protección contra incendios, tráfico y otros servicios municipales durante los Juegos.

Según el documento enviado a los órganos municipales, Rodriguez considera que se necesita una fuente especial de ingresos para que la ciudad asegure fondos para el primer nivel de posible exposición financiera. En el mismo documento se indica que para Los Ángeles es clave construir un mecanismo de ingresos que pudiera ayudar a asegurar 270 millones de dólares en caso de sobrecostes de LA28. Así, el debate sobre la auditoría no se plantea solo como una cuestión de control posterior, sino también como un intento de crear antes de los propios Juegos un sistema de medidas de protección financiera.

La ciudad es el respaldo público de unos Juegos financiados de forma privada

LA28 y los funcionarios municipales destacan desde hace años que los Juegos Olímpicos y Paralímpicos en Los Ángeles deberían organizarse sin coste directo para el presupuesto municipal. El modelo organizativo se basa en ingresos procedentes de patrocinios, derechos televisivos y comerciales, entradas, licencias, asociaciones y otras fuentes privadas. LA28 indicó en sus comunicados públicos que el acuerdo propuesto con la ciudad debe establecer un marco para unos Juegos fiscalmente responsables y sostenibles, incluyendo protección financiera, reembolso de servicios municipales, beneficios económicos y un legado a largo plazo.

Pero precisamente en esa diferencia entre financiación privada y garantía pública se encuentra la principal fuente de tensiones políticas. Según informes de medios locales y declaraciones de funcionarios municipales, Los Ángeles debería cubrir los primeros 270 millones de dólares de posibles pérdidas, mientras que el estado de California aceptó ser el siguiente respaldo para otros 270 millones de dólares adicionales. Eventuales costes por encima de esos niveles podrían convertirse de nuevo en una carga para los contribuyentes municipales. Rodriguez sostiene por ello que la ciudad no debe esperar al final de los Juegos para descubrir el alcance real de su exposición financiera.

Esa cautela se ve reforzada además por las presiones presupuestarias más amplias a las que se enfrenta Los Ángeles. En la propuesta de impuesto sobre las entradas se menciona la preocupación por los costes de seguridad, tráfico e infraestructura, especialmente en circunstancias en las que la ciudad ya tiene sus propios desafíos presupuestarios. Los organizadores, por otra parte, subrayan que los ingresos se recaudan de acuerdo con el plan y que el uso de instalaciones existentes reducirá el riesgo de costosos proyectos de construcción que en otras ciudades olímpicas a menudo provocaron problemas financieros a largo plazo.

Disputa sobre servicios municipales y seguridad

Una de las cuestiones más sensibles se refiere al llamado Enhanced City Resources Master Agreement, un acuerdo que debería definir qué servicios municipales adicionales pagará LA28 y qué se considera funcionamiento municipal regular. Según informes de medios locales, ese acuerdo debía estar terminado antes del 1 de octubre de 2025, pero en mayo de 2026 seguía retrasado. El Concejo Municipal pidió el 5 de mayo a los servicios municipales que completaran y presentaran el acuerdo de pago, lo que muestra que la cuestión del reparto de costes se ha convertido en uno de los temas políticos centrales en los preparativos de los Juegos.

El aspecto de la seguridad tiene un peso especial. Según un informe de MyNewsLA, el gobierno federal aceptó aportar 1.000 millones de dólares para costes relacionados con la seguridad, y también se solicitó una contribución de 2.000 millones de dólares para iniciativas de transporte específicas de los Juegos. La misma fuente señala que funcionarios del Departamento de Policía de Los Ángeles habían estimado anteriormente 1.150 millones de dólares en costes de personal durante los Juegos, incluyendo el despliegue directo del LAPD y de otras fuerzas policiales, la actividad policial básica crítica en toda la ciudad y operaciones adicionales de apoyo.

Estas cifras explican por qué el debate sobre la auditoría de LA28 no se reduce solo a un control contable del comité organizador. Para la ciudad es clave saber qué costes asume el organizador, cuáles cubren los organismos federales o estatales y cuáles podría pagar el presupuesto municipal. Si esas relaciones no se acuerdan claramente de antemano, Los Ángeles podría estar expuesta durante y después de los Juegos a presiones para financiar turnos policiales adicionales, modificaciones de tráfico, control de multitudes, servicios municipales y otras necesidades operativas que no se ven en el precio mismo de las competiciones deportivas.

Las entradas se han convertido en una cuestión política

La venta de entradas ha intensificado aún más el debate sobre la transparencia. Los organizadores habían anunciado anteriormente la disponibilidad de una parte de las entradas al precio de 28 dólares, mientras que medios locales y nacionales informaron del descontento de algunos compradores por los altos precios de eventos populares y cargos adicionales. Según informes de medios estadounidenses, las primeras rondas de venta mostraron una fuerte demanda, pero también abrieron la cuestión de cuánto ayudarán los ingresos por entradas a cubrir el riesgo público más amplio que asume la ciudad.

La propuesta de Rodriguez de un impuesto del 10 por ciento sobre todas las entradas olímpicas, incluidas las ventas posteriores al 1 de enero de 2027, conecta directamente el éxito comercial de los Juegos con la protección financiera de Los Ángeles. La idea es que una parte de los ingresos del evento se dirija a un fondo que podría mitigar las consecuencias si los costes resultan mayores de lo planificado. Según la propuesta, la medida tendría que someterse a los votantes en noviembre de 2026, lo que significa que la cuestión de las finanzas olímpicas probablemente se convertirá también en un tema de la campaña electoral local.

Para LA28, las entradas son una de las fuentes importantes de ingresos y un indicador del interés del mercado. Para los funcionarios municipales, sin embargo, también son una herramienta potencial para crear una reserva de protección. Esa diferencia de perspectiva crea tensión entre la necesidad de los organizadores de conservar flexibilidad en la venta y los precios y la necesidad de la ciudad de garantizar que los servicios públicos no se vean financieramente amenazados por un evento que atrae atención global, pero se apoya en la infraestructura local.

LA28 destaca la sostenibilidad y la infraestructura existente

Los organizadores de LA28 destacan que los Juegos serán diferentes de muchas ediciones anteriores porque se basan en una red de estadios, arenas e instalaciones deportivas ya construidos en el área metropolitana de Los Ángeles. Según un comunicado de LA28, el plan incluye instalaciones existentes en la región y más de 3.000 horas de programación deportiva a través de más de 800 eventos en más de 40 deportes. Los organizadores también señalan que se espera la participación de unos 15.000 atletas en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, lo que subraya la escala logística del proyecto.

Los Ángeles acogerá en 2028 los Juegos Olímpicos por tercera vez, después de 1932 y 1984, y por primera vez los Juegos Paralímpicos. LA28 anunció oficialmente que los Juegos Olímpicos comenzarán el 14 de julio de 2028 y durarán hasta el 30 de julio, mientras que los Juegos Paralímpicos se celebrarán del 15 al 27 de agosto. Las ceremonias de apertura y clausura incluirán instalaciones deportivas históricas y modernas, destacándose especialmente el Los Angeles Memorial Coliseum y el estadio de Inglewood.

La dependencia de la infraestructura existente es una parte importante del argumento de los organizadores de que los Juegos serán sostenibles y fiscalmente responsables. Sin embargo, las propuestas municipales muestran que las autoridades locales separan el coste de construcción de instalaciones del coste de funcionamiento de la ciudad durante un evento global. Incluso sin grandes estadios nuevos, es necesario planificar la seguridad, el tráfico, los servicios de emergencia, la limpieza, la coordinación con agencias federales, el trabajo de los servicios locales y las posibles alteraciones en la vida cotidiana de la ciudad.

La auditoría como prueba de confianza entre la ciudad y los organizadores

Una auditoría independiente de LA28 tendría una función política y práctica. Por un lado, podría dar a los funcionarios municipales y al público una visión más clara de ingresos, gastos, obligaciones contractuales y nivel de riesgo. Por otro lado, el propio hecho de que se solicite tal auditoría muestra que la confianza entre parte del Concejo Municipal y los organizadores no es incuestionable. Rodriguez subraya en sus declaraciones que los recursos públicos deben registrarse correctamente y que los servicios municipales no deben ponerse en cuestión por exigencias financieras relacionadas con la organización de los Juegos.

LA28 ha destacado en sus anteriores comunicados públicos la cooperación con la ciudad, las protecciones financieras y el marco de reembolso de servicios municipales. Pero mientras los acuerdos operativos clave no se completen y se presenten al público, los funcionarios municipales seguirán buscando mecanismos adicionales de supervisión. En ese sentido, la auditoría no sería solo una revisión de transacciones pasadas, sino también un instrumento para evitar ambigüedades antes del inicio de la fase más intensa de los preparativos.

Para Los Ángeles, lo que está en juego es mayor que el propio espectáculo deportivo. La ciudad quiere repetir la reputación de 1984, cuando los Juegos quedaron recordados como un modelo de organización financieramente exitoso, pero las circunstancias de 2028 son sustancialmente diferentes. Los requisitos de seguridad, los costes laborales, las presiones de tráfico, la polarización política y los riesgos globales son hoy más complejos que hace cuatro décadas. Precisamente por eso, las demandas de auditoría, impuesto sobre entradas y principio de coste cero muestran que los preparativos de LA28 se trasladan cada vez más del ámbito promocional al fiscal e institucional.

Qué sigue en el procedimiento municipal

Si el procedimiento municipal avanza según lo anunciado, la propuesta de impuesto sobre las entradas debería recibir una forma jurídica que podría aparecer en la papeleta en noviembre de 2026. Paralelamente, las oficinas analíticas y administrativas municipales deberían tener un papel en la definición del procedimiento para elegir a un auditor independiente, si la propuesta es aceptada. También será clave completar el acuerdo sobre servicios municipales, porque precisamente ese documento mostrará quién paga los costes adicionales de seguridad, tráfico y operación.

Para los organizadores de LA28, los próximos meses serán importantes para preservar la confianza pública y el impulso comercial. Patrocinadores, compradores de entradas, servicios municipales y residentes de Los Ángeles observarán si la promesa de unos Juegos fiscalmente responsables se traduce en contratos aplicables. Para los funcionarios municipales, la auditoría independiente y los mecanismos adicionales de ingresos representan un intento de convertir los riesgos expresados en el debate político en protecciones formales antes de que el reloj olímpico se acerque al verano de 2028.

Fuentes:
- Oficina de la concejala Monica Rodriguez – comunicado sobre propuestas de responsabilidad fiscal antes de los Juegos de 2028 (link)
- City Clerk Los Angeles – propuesta de medida sobre un impuesto del 10 por ciento a las entradas olímpicas y un fondo especial para posibles sobrecostes (link)
- LA28 – fechas oficiales de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos e información básica sobre la escala del evento (link)
- LA28 – anuncio sobre el acuerdo propuesto con la Ciudad de Los Ángeles y el marco de reembolso de servicios municipales (link)
- MyNewsLA – informe sobre las propuestas de Monica Rodriguez, las garantías públicas y los costes de seguridad (link)

PARTNER

Los Angeles

Ver alojamientos
Etiquetas LA28 Los Angeles Juegos Olímpicos 2028 Monica Rodriguez costos olímpicos auditoría independiente presupuesto municipal infraestructura deportiva
ALOJAMIENTO RECOMENDADO

Los Angeles

Ver alojamientos

Newsletter — eventos destacados de la semana

Un correo a la semana: eventos destacados, conciertos, partidos deportivos, alertas de bajada de precio. Nada más.

Sin spam. Cancelación con un clic. Cumple GDPR.