En las últimas 24 horas, el mundo ha vuelto a mostrar lo rápido que las grandes historias se derraman en los detalles pequeños que forman nuestro día. Guerra y seguridad, energía y precios, clima extremo, y movimientos de las grandes economías: son temas que en las portadas parecen “lejanos”, pero en la práctica afectan cuánto pagamos por el combustible y la electricidad, si los vuelos se retrasarán y cuán “seguros” nos sentimos al planificar un viaje o el trabajo.
El 10 de enero de 2026 no es solo otro sábado en el calendario. Tras los ataques de ayer y los mensajes políticos, y con las decisiones y reacciones de hoy, la pregunta más importante para una persona común es sencilla: qué es realmente arriesgado en los próximos días y qué es solo ruido. En tiempos de noticias rápidas, el mayor valor es distinguir lo que se puede controlar de lo que es solo un motivo de nervios.
Ayer, 9 de enero de 2026, dominaron tres temas “duros”: seguridad en Europa, dinero y clima. Seguridad, porque los movimientos de guerra aún pueden provocar miedo y subidas de precios. Dinero, porque los datos sobre la economía y la energía volvieron a marcar el tono de los mercados y los presupuestos domésticos. Clima, porque las tormentas e incendios recordaron que los riesgos se miden cada vez más en horas y no en temporadas.
Mañana, 11 de enero de 2026, no traerá un giro mágico, pero puede cambiar el ritmo: parte de los acontecimientos está predeterminada (procesos electorales, calendarios deportivos, expectativas del mercado), y parte dependerá de si las crisis se calman o pasan a una nueva fase. Para el lector es útil tener una “checklist” de qué seguir, y dónde no hace falta exponerse a un estrés innecesario.
Los mayores riesgos a corto plazo son prácticos: interrupciones de suministro y viajes por el clima, volatilidad de los precios de la energía y la expansión de tensiones políticas que pueden acabar en nuevas medidas y respuestas. Las mayores oportunidades también son prácticas: quien se adapte a tiempo puede evitar costes (p. ej., planificación flexible del viaje, gestión inteligente del consumo de energía, un enfoque más racional de las decisiones financieras).
Ayer: qué ocurrió y por qué debería interesarte
Ucrania: ataques, escalada y la fría realidad de los cortes de suministro
Según Reuters, el 9 de enero de 2026 Ucrania informó de una gran oleada de ataques con drones y misiles, incluida la salida de un misil ruso Oreshnik hacia un objetivo en el oeste del país, cerca de la frontera con Polonia. En el mismo contexto se mencionan víctimas en Kiev y grandes cortes de suministro eléctrico, con la nota de que las temperaturas debían bajar aún más. El énfasis de los funcionarios europeos fue el mensaje de que se trata de un intento de intimidación y de disuadir el apoyo a Ucrania.
Para una persona común, esto suele traducirse en dos cosas: riesgo de precios de la energía más altos y una mayor sensación de inseguridad en el espacio europeo más amplio. Incluso si no estás cerca del frente, la cadena de consecuencias es conocida: mayores costes de seguros y logística, un mercado más nervioso, saltos en los precios del combustible y, a veces, cambios en los horarios de viaje. La segunda consecuencia es la “presión informativa”, porque con estos acontecimientos se difunden rápido afirmaciones y contraafirmaciones; por eso conviene esperar confirmación de varias fuentes antes de sacar conclusiones.
Si viajas o haces negocios con socios en la región, en los próximos días vale especialmente una regla simple: planifica con margen y ten una alternativa. No porque “tenga que ir a peor”, sino porque tras grandes ataques primero se rompen los engranajes pequeños de la vida cotidiana: retrasos, cortes de suministro, cambios de ruta ad hoc y ajustes de horarios.
(Fuente)Tormenta Goretti: cuando el clima se convierte en infraestructura
Según Reuters, el 9 de enero de 2026 la tormenta Goretti provocó apagones, cancelaciones de vuelos y grandes perturbaciones en el tráfico ferroviario en todo el norte de Europa. Se mencionan cientos de miles de hogares sin electricidad en partes de Francia, así como decenas de miles en el Reino Unido, con interrupciones en líneas ferroviarias y aéreas y cierres de escuelas. Reuters también señala que subieron los precios mayoristas de la electricidad, lo que es un “efecto secundario” típico cuando el clima daña la red y eleva la demanda.
Para una persona común, es una historia de tres niveles de riesgo. El primero es de seguridad: la nieve y el hielo aumentan el riesgo de accidentes de tráfico y retrasan los servicios de emergencia. El segundo es de costes: cuando el suministro está tenso, sube el precio de la energía, y empresas y logística pagan retrasos que luego se trasladan a los precios de productos y servicios. El tercero es organizativo: los viajes no se complican solo por los vuelos, sino también por las “consecuencias”, como carreteras cerradas, rutas alternativas saturadas y un menor número de vehículos o trenes disponibles.
Si estás en una zona afectada por la ola de frío o viajas por esas regiones, conviene pensar como un “operador”: móvil cargado, batería de repuesto, información verificada antes de salir y disposición a posponer el viaje si no es necesario. La decisión más cara es el “solo esto más” cuando el sistema ya se está rompiendo por la carga.
(Fuente)Australia: incendios como recordatorio de que el clima no es noticia, sino condición de vida
Según Reuters, el 9 de enero de 2026 los incendios australianos alcanzaron asentamientos, dañaron viviendas y causaron interrupciones en el suministro eléctrico. No son solo historias locales de bomberos y humo, sino un recordatorio de lo rápido que los extremos meteorológicos convierten un día normal en modo crisis. Igual que con las tormentas, el primer golpe es visible y el segundo llega a través de la logística y los precios.
Para una persona común fuera de Australia, la consecuencia más práctica es indirecta: alteraciones en las cadenas de suministro y costes adicionales de seguro y transporte de mercancías, sobre todo si se trata de áreas con producción importante o rutas de transporte clave. La segunda consecuencia es psicológica, pero real: un número creciente de “días extremos” encarece la planificación porque cada vez más cosas requieren un plan B. La tercera es sanitaria: el humo y las partículas son un problema incluso lejos de los incendios, especialmente para niños, mayores y personas con problemas respiratorios, donde las recomendaciones de las autoridades pueden cambiar hora a hora.
Si estás en una región con riesgo de incendios, el valor no está en el pánico sino en la rutina: información de los servicios locales, preparación mínima del hogar y acuerdos claros en la familia sobre el “qué pasaría si”. Es aburrido, pero en las crisis lo aburrido es lo más barato.
(Detalles)EE. UU.: el informe de empleo como señal de qué pasará con los tipos y los créditos
Según la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU. (BLS), en diciembre de 2025 el empleo no agrícola aumentó en 50.000, la tasa de desempleo fue del 4,4% y el salario medio por hora subió un 3,8% respecto a un año antes. Estas cifras no son solo una “historia estadounidense”: son combustible para las expectativas sobre los tipos de interés, y los tipos son un tema global porque afectan al coste de endeudamiento de bancos, empresas y, en consecuencia, de los hogares.
Para una persona común fuera de EE. UU., las consecuencias suelen verse en dos partidas: tipo de cambio y precio del dinero. Cuando los mercados creen que los recortes de tipos no están cerca, créditos más caros y presión sobre las divisas pueden trasladarse también a ofertas locales de refinanciación, intereses del ahorro y coste de financiación empresarial. En la práctica significa: las cuotas del crédito bajan con más dificultad, y los precios que dependen de la financiación (desde coches hasta grandes inversiones) se “enfrían” más lentamente.
El movimiento más útil no es intentar adivinar el mercado, sino revisar tus propios compromisos: tipo fijo o variable, fechas de revisión y cuánto estás expuesto al aumento del coste de vida en los próximos meses. Y aunque estés lejos de Wall Street, sigues pagando el precio del ánimo del mercado.
(Documento oficial)China: la inflación sube, pero la “sombra deflacionaria” permanece
Según Reuters, el índice de precios al consumidor (CPI) de China en diciembre de 2025 subió un 0,8% interanual, mientras que el CPI anual completo se mantuvo plano, lo que Reuters describe como el resultado más débil en 16 años. Reuters también señala que la inflación subyacente (sin alimentos ni combustible) fue del 1,2%, con continuidad de la deflación de precios de producción (PPI) y señales de demanda débil. Al mismo tiempo, Reuters informa de que el gobierno chino anuncia un paquete de medidas para impulsar la demanda interna, incluidas ayudas y programas relacionados con el reemplazo de electrodomésticos y la compra de vehículos de nueva energía.
Para una persona común en Europa, esto suele parecer abstracto, pero las consecuencias son muy concretas. Cuando China tiene una demanda interna débil, los precios de ciertos productos globalmente pueden estar bajo presión (bienes más baratos), pero al mismo tiempo aumentan los riesgos para empleos y sectores que dependen de exportaciones y demanda estable. Otro canal son las materias primas y el transporte: cambios en el consumo y la industria china se ven rápidamente en los precios de metales, componentes industriales y, finalmente, en los precios de los productos.
El mensaje práctico es: no mires la “inflación” como una sola cifra. Importa de dónde viene la subida (alimentos, energía, servicios) y dónde en la cadena se crea la presión. Para el consumidor, es la diferencia entre un encarecimiento temporal y un cambio más duradero de precios.
(Fuente, Detalles)Petróleo y OPEC: caída de producción y política de sanciones
Según Reuters, la producción de petróleo de la OPEC en diciembre de 2025 cayó en torno a 100.000 barriles diarios, hasta 28,40 millones de barriles diarios, sobre todo por menor producción en Irán y Venezuela. Reuters indica que las sanciones y las restricciones de exportación son uno de los factores que influyen en la producción real y los flujos de petróleo, y que el aumento real de producción de algunos miembros fue mucho menor que el plan acordado.
Para una persona común, esto es ante todo una historia sobre el precio del combustible y el coste del transporte, y solo después sobre geopolítica. El precio del petróleo es un “coste de entrada” para el transporte de mercancías, la entrega, la aviación y parte de la calefacción, así que incluso cambios relativamente pequeños pueden sentirse como olas de subidas o como una bajada de precios más lenta. La segunda consecuencia es la incertidumbre: cuando parte de la oferta está “condicionada políticamente”, los mercados reaccionan más rápido a rumores, lo que a menudo significa más volatilidad en las gasolineras y en las facturas de las empresas de transporte.
Lo más práctico que puede hacer un consumidor es una evaluación fría: dónde puede reducir consumo sin perder calidad de vida (p. ej., planificar viajes y compras) y dónde conviene cerrar un coste (p. ej., tarifas fijas, si están disponibles). Cuando la energía se convierte en “noticia”, lo que más vale es la disciplina en los hábitos.
(Fuente)Francia y Mercosur: comercio, agricultura e inestabilidad política
Según Reuters, el 9 de enero de 2026 la oposición francesa impulsó iniciativas de censura contra el gobierno después de que Francia no lograra bloquear la aprobación provisional del acuerdo comercial UE–Mercosur. Reuters señala que parte de la presión política se intensificó también con protestas de agricultores, y que en la siguiente fase el acuerdo aún debe ser ratificado en el Parlamento Europeo. En el debate se enfrentan argumentos sobre proteger la agricultura nacional y argumentos sobre la necesidad de un mercado más amplio en tiempos de tensiones comerciales globales.
Para una persona común en la UE, es un tema que al final se decide en el precio de los alimentos y en la estabilidad de las regiones rurales. Si aumentan las importaciones de productos agrícolas más baratos, parte de los consumidores obtiene precios más bajos a corto plazo, pero parte de los productores nacionales recibe una competencia más fuerte y menor poder de negociación. El segundo efecto es político: gobiernos inestables tienen más dificultad para aprobar presupuestos y reformas, y eso puede trasladarse a políticas fiscales, subsidios e inversiones públicas.
Aquí es inteligente seguir la “mecánica”, no el ruido. Lo clave es qué medidas de protección introduce realmente la UE, cómo se controlan los estándares y cuánto durarán los periodos de transición. En acuerdos así, los detalles deciden si el cambio se notará en la caja o solo en los titulares.
(Fuente)Europa y EE. UU.: el “derecho a decir no” como señal de enfriamiento comercial
Según Reuters, el 9 de enero de 2026 el ministro de Exteriores francés dijo que Europa tiene derecho a decir “no” si EE. UU. presenta una propuesta inaceptable, en el contexto de un debate más amplio sobre relaciones comerciales y posibles aranceles. Estas declaraciones no son solo retórica diplomática: son un mensaje a mercados e industria para prepararse para un tono negociador más duro y la posibilidad de medidas unilaterales.
Para una persona común, las tensiones comerciales suelen significar aumento de precios o, al menos, una bajada más lenta de precios en sectores que dependen de importaciones. Puede ser electrónica, componentes de automoción, ciertas materias primas alimentarias o bienes de consumo masivo. La segunda consecuencia es incertidumbre en el mercado laboral: cuando las empresas no saben cuánto pagarán en aranceles y si las cadenas de suministro se romperán, aplazan inversiones y contrataciones.
Lo más útil es mirar qué pasa en los sectores concretos que usas: precios de tecnología, piezas, combustible y transporte. Y, por muy banal que suene, conserva flexibilidad: en periodos de tirones comerciales, más pierden quienes han “cerrado” decisiones sin opción de marcha atrás.
(Fuente)Gaza: intentos de gestión y la realidad de las consecuencias humanitarias
Según Reuters, el 9 de enero de 2026 en debates sobre la futura gestión de Gaza se menciona la idea de un “marco de administración” internacional o regional, con actores de la región y de fuera. Estas iniciativas suelen presentarse públicamente como un paso hacia la estabilización, pero al mismo tiempo plantean preguntas complejas: quién tiene legitimidad, quién financia la reconstrucción y cómo se garantiza la seguridad sobre el terreno.
Para una persona común fuera de la región, el efecto más directo vuelve a estar en el “coste de la inestabilidad”: mayor riesgo en el transporte, más volatilidad energética y mayor presión sobre sistemas humanitarios y flujos migratorios. Para la gente en la región, las consecuencias son mucho más duras e inmediatas: seguridad, acceso a servicios básicos, medicamentos y alimentos. Por eso es importante seguir no solo anuncios políticos, sino también mecanismos concretos de aplicación, porque en las crisis lo que más se rompe es la logística.
Si quieres mantenerte informado sin agotamiento emocional, un buen hábito es seguir comunicados oficiales y medios verificados, y evitar difundir vídeos y afirmaciones no verificadas. En zonas de guerra, la información a menudo forma parte del conflicto, no solo del relato.
(Detalles)Hoy: qué significa para tu día
Viajes y transporte: planifica como si tuvieras que desviarte
Tras las perturbaciones de ayer por la tormenta y la ola de frío, hoy, 10 de enero de 2026, lo más razonable es asumir que los problemas no se apagan “de la noche a la mañana”. Cuando se cierran vías, se cancelan vuelos y se crean atascos, la vuelta a la normalidad es gradual: falta personal, la técnica se asigna por prioridades, y una nueva precipitación o hielo devuelve la historia al inicio.
Si viajas, el mayor error no es elegir mal la ruta, sino elegir sin margen. En la práctica significa: salir antes, tener al menos un plan alternativo y estar dispuesto a renunciar al viaje si el objetivo no es importante. El mayor ahorro llega cuando se evita la situación de “me quedé tirado en algún sitio y todo cuesta”.
- Consecuencia práctica: los retrasos y cancelaciones pueden trasladarse a todo el fin de semana, incluso si el clima se calma temporalmente.
- En qué fijarse: reacciones en cadena: carreteras cerradas, aeropuertos saturados, menos vehículos de alquiler, cambios de billetes más caros.
- Qué se puede hacer ya: comprueba el estado antes de salir y fija un “punto de corte” para desistir.
Según Reuters, el alcance de la perturbación fue amplio e incluyó apagones, interrupciones ferroviarias y cancelaciones de vuelos, así que es racional esperar que las consecuencias se noten también hoy.
(Fuente)Facturas de energía: no entres en pánico, pero introduce disciplina
Hoy no es un día para “grandes conclusiones” sobre los precios de la energía, pero sí para pequeños movimientos que suman. Las noticias de ayer sobre interrupciones de la red y el aumento de los precios mayoristas de la electricidad en parte de Europa muestran cómo el clima extremo cambia rápido el mercado. Al mismo tiempo, la guerra y las sanciones mantienen la sensibilidad del mercado petrolero, así que el combustible y el transporte pueden seguir “inquietos”.
Para los hogares, la diferencia clave es entre un coste controlable (consumo) y uno no controlable (tarifas y mercado). Controlar el consumo no es ascetismo, sino optimización: calentar donde estás, no donde no estás; evitar picos de carga cuando sea posible; y seguir el consumo al menos semanalmente.
- Consecuencia práctica: el aumento de precios mayoristas puede trasladarse con retraso a ofertas y contratos.
- En qué fijarse: “pequeños” desperdicios de energía que, con una ola de frío, se convierten en una gran cifra.
- Qué se puede hacer ya: ajusta termostatos realistas e introduce una rutina de revisión del consumo.
Según Reuters, la tormenta impulsó perturbaciones de la red y un aumento de los precios de la energía al por mayor, un detonante típico de una presión de costes más amplia.
(Detalles)Finanzas: tras las cifras de EE. UU., sé “aburrido” con los créditos
Hoy conviene “traducir” el informe de empleo estadounidense de ayer en higiene financiera personal. No se trata de si los tipos bajarán o subirán mañana, sino de si entiendes tu exposición. En condiciones en las que las expectativas de recortes de tipos son sensibles, muchos productos de tipo variable resultan más incómodos de lo que parecían en el papel.
Si tienes un crédito, la mayor ganancia es la transparencia: sabes cuál es la parte de referencia, cuándo cambia y con qué rapidez puede afectar la cuota. Si no tienes crédito pero planeas un gasto grande, hoy es un buen día para valorar de forma realista cuánto te importa financiar frente a esperar.
- Consecuencia práctica: “tipos más altos por más tiempo” significa una caída más lenta del coste de endeudarse, aunque la inflación pueda aflojar.
- En qué fijarse: cláusulas contractuales de cambio de tipo y comisiones por refinanciación.
- Qué se puede hacer ya: calcula un escenario de subida de la cuota en 1 punto porcentual.
Los datos oficiales del BLS dan el marco: un crecimiento del empleo más débil con un desempleo del 4,4% y una subida salarial del 3,8% cambia las expectativas sobre el ritmo de la política monetaria.
(Documento oficial)Comercio y precios: sigue lo que compras, no lo que se grita
Hoy, 10 de enero de 2026, parte de las declaraciones políticas en Europa y EE. UU. suenan a “gran juego”, pero para el consumidor se reduce a precios y disponibilidad. Si la retórica comercial se endurece de verdad y llegan aranceles o contramedidas, primero se notarán en productos con cadenas de suministro largas: electrónica, piezas de automóvil, equipos industriales y parte de los bienes de consumo masivo.
Lo más importante es reconocer la diferencia entre un salto de precios a corto plazo por pánico y una subida a largo plazo por medidas duraderas. En pánico se compra demasiado y mal; con cambios duraderos se compra de forma más inteligente, planificando sustituciones y mantenimiento.
- Consecuencia práctica: aranceles y tensiones a menudo suben los precios antes de que “realmente” entren.
- En qué fijarse: precios inestables de tecnología y piezas, especialmente en compras grandes.
- Qué se puede hacer ya: pospone la compra impulsiva y compara varios proveedores.
Según Reuters, el mensaje francés de que Europa puede decir “no” a una propuesta inaceptable es una señal de tono más duro y, potencialmente, negociaciones más largas.
(Fuente)Seguridad marítima y logística: ejercicios que envían mensajes al mercado
Según Reuters, hoy, 10 de enero de 2026, China, Rusia e Irán iniciaron una semana de ejercicios navales conjuntos en aguas de Sudáfrica, que el anfitrión describe como una operación para “garantizar la seguridad de la navegación” y las actividades económicas marítimas. Reuters también señala que los ejercicios se celebran en un momento de mayores tensiones entre la administración del presidente estadounidense Donald Trump y varios países que forman parte del BRICS ampliado.
Para una persona común, esto no es una historia de “barcos”, sino del precio de los bienes. El transporte marítimo es el torrente sanguíneo del comercio global: cuando suben las tensiones, suben los costes de seguro y riesgo, y eso termina apareciendo en el precio del transporte y de los productos. No significa que mañana todo sea más caro, pero sí que el mercado puede comportarse con más nerviosismo.
- Consecuencia práctica: más nerviosismo en la logística puede encarecer el transporte y alargar los plazos de entrega.
- En qué fijarse: productos con importaciones largas y pequeños proveedores que no tienen “stock de tiempo”.
- Qué se puede hacer ya: en pedidos de negocio, aumenta el buffer y confirma los plazos de entrega.
Reuters destaca que los ejercicios duran una semana y se realizan en un momento geopolítico sensible, lo suficiente como para que la logística sea más cauta.
(Fuente)Espacio y salud: por qué el “plan B” de la NASA también es importante para ti
Según Reuters, la NASA y SpaceX apuntan al regreso de la misión Crew-11 desde la Estación Espacial Internacional no antes del 14 de enero de 2026, tras el anuncio previo de que se consideraba un regreso anticipado por “preocupaciones médicas” sobre un miembro de la tripulación. Aunque suene a una historia fuera de lo cotidiano, para el público es valioso ver cómo grandes organizaciones comunican el riesgo: sin sensacionalismo, con foco en la seguridad y en las condiciones (p. ej., el clima).
Para una persona común, es un recordatorio de que los sistemas serios funcionan con procedimientos, no con valentía. En la vida diaria es el mismo principio: planificar viajes, seguridad en el trabajo, gestionar enfermedades crónicas o cuidar a familiares mayores. Cuando aparece el riesgo, lo más importante es tener pasos conocidos de antemano y no improvisar bajo estrés.
- Consecuencia práctica: normalizar los “protocolos de seguridad” reduce el riesgo de decisiones equivocadas bajo estrés.
- En qué fijarse: tu propia tendencia a posponer cuando aparece una “pequeña” señal de salud.
- Qué se puede hacer ya: introduce un plan sencillo: contactos, medicinas, documentos, qué hacer en una emergencia.
Reuters subraya que la fecha de regreso es “no antes de” y depende de las condiciones, un modelo de comunicación útil también para nuestras decisiones diarias.
(Fuente)Mañana: qué puede cambiar la situación
- En Portugal es posible el “voto en movilidad” siete días antes de las elecciones, el 11 de enero de 2026. (Documento oficial)
- La NFL Wild Card continúa el domingo, con partidos a las 19:00 y 22:30 CET. (Fuente)
- Tarde en la noche del domingo al lunes (CET) se juega otro partido de Wild Card, según el calendario de la NFL. (Detalles)
- En Europa se espera la “limpieza de las consecuencias” de la tormenta: los retrasos y cancelaciones pueden prolongarse también mañana.
- La continuación de la ola de frío aumenta el riesgo de roturas en la infraestructura local: averías, paradas y intervenciones de emergencia más caras.
- Los mercados de energía vigilarán la estabilidad de la red tras los cortes, porque eso afecta a precios mayoristas y ofertas.
- Los ejercicios navales BRICS Plus entran en su segundo día; logística y seguros siguen señales de tensión. (Fuente)
- En Ucrania continúa el trabajo de restauración del suministro tras los ataques, con riesgo de nuevos cortes durante las noches frías.
- En Australia se espera la continuación de la lucha contra los incendios y la evaluación de daños, con posibles nuevas alertas a la población.
- La OPEC y las sanciones siguen siendo tema: el mercado reacciona a cualquier señal sobre exportaciones de Irán y Venezuela.
- Los debates sobre el comercio UE–EE. UU. podrían traer nuevas declaraciones; las reacciones suelen verse primero en los precios de importación.
- En los próximos días se espera una nueva edición del informe energético de la EIA; los mercados lo usan para sus expectativas. (Documento oficial)
En pocas palabras
- Si viajas, cuenta con que las consecuencias de la tormenta no se apagan rápido y déjate una opción de desistir sin gran coste.
- Si la calefacción es una gran parte del presupuesto, reduce el derroche de energía hoy, porque con la ola de frío el coste se “duplica”.
- Si tienes un crédito a tipo variable, calcula la cuota en un escenario de subida de tipos y prepara un colchón.
- Si compras tecnología o piezas caras, compara proveedores y evita compras impulsivas por rumores de aranceles.
- Si trabajas en logística o dependes de importaciones, aumenta el buffer de plazos, porque tensiones y clima suelen alargar entregas.
- Si te abruman las noticias de guerra, apégate a fuentes verificadas y evita compartir vídeos y afirmaciones no verificadas.
- Si estás en una zona de clima extremo, prepararse es más barato que improvisar: baterías, cargadores, plan de comunicación y suministros básicos.
- Si quieres menos estrés, céntrate en lo que puedes controlar: hora de salida, consumo, contratos e información que eliges.
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