Pochettino supuestamente ha decidido: Pulisic lidera a Estados Unidos en el Mundial de casa, varios nombres conocidos quedan fuera de la lista
Mauricio Pochettino, el seleccionador argentino de la selección estadounidense de fútbol, según publicaciones de medios, ha elegido la lista final de 26 jugadores para el Mundial de 2026, un torneo que se disputará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos de América, Canadá y México. Aunque la Federación de Fútbol de Estados Unidos no había publicado hasta el 23 de mayo de 2026 la lista oficial definitiva en sus canales, el periódico británico The Guardian informó de que entre los viajeros están Christian Pulisic, Gio Reyna, Folarin Balogun, Tyler Adams, Weston McKennie y el portero Matt Turner. La misma fuente señala que entre las ausencias más importantes figuran Tanner Tessmann, Diego Luna y Aidan Morris, tres jugadores que durante el ciclo tenían motivos suficientes para creer que permanecerían en el grupo reducido.
Si la lista publicada se confirma oficialmente, será la decisión de selección más importante de Pochettino desde que asumió el mando de la selección estadounidense. Según la biografía oficial de la Federación de Fútbol de Estados Unidos, Pochettino fue nombrado seleccionador con la tarea clara de preparar al equipo para un Mundial en casa, y su mandato desde el inicio se observa a través del prisma de los resultados en un torneo que debería tener un significado especial para el fútbol estadounidense. FIFA confirmó que en el Mundial de 2026 cada selección podrá inscribir hasta 26 jugadores, igual que en el torneo de Catar en 2022, por lo que el margen de maniobra del seleccionador es mayor que en el formato anterior, pero no lo bastante amplio como para evitar recortes difíciles.
El núcleo del equipo sigue siendo el mismo, pero el mensaje de la lista es más prudente de lo esperado
Según la publicación de The Guardian, Pochettino mantuvo a los principales referentes de la selección que han marcado los últimos años del fútbol estadounidense. Christian Pulisic sigue siendo el primer nombre de la línea ofensiva y el jugador más reconocible del equipo, mientras que a su alrededor deberían construirse los mecanismos creativos y de finalización en el último tercio del campo. Gio Reyna, pese a un período turbulento en la selección tras el Mundial de 2022 y una continuidad variable en el fútbol de clubes, según el mismo informe, aun así obtuvo un lugar, lo que demuestra que Pochettino no quiso renunciar a un jugador que posee la rara capacidad de jugar entre líneas.
En ataque también está entre los elegidos Folarin Balogun, un delantero que en los últimos años ha sido una parte importante de los planes estadounidenses después de decidir representar a Estados Unidos. Su papel es especialmente importante porque la selección estadounidense lleva tiempo buscando una solución estable en la posición de delantero centro clásico, un jugador que pueda conectar la presión, el juego de espaldas a la portería y la definición. En el centro del campo se encuentran, como era de esperar, Tyler Adams y Weston McKennie, una dupla que aporta equilibrio, intensidad y experiencia en grandes partidos. Matt Turner, según la lista citada, permanece entre los porteros, lo que confirma continuidad en la última línea pese a la presión de candidatos más jóvenes.
Una característica de la lista destacada por los medios es el énfasis numérico en la defensa. The Guardian señala que Pochettino incluyó hasta diez defensores en el grupo final, lo que puede interpretarse como una decisión para proteger al equipo de lesiones, sanciones y ajustes tácticos durante el torneo. Tal elección reduce al mismo tiempo el espacio en el centro del campo y en la rotación ofensiva, por lo que las ausencias de algunos jugadores no derivan solo de una evaluación individual de su calidad, sino también de la construcción total del equipo. En ese sentido, la lista revela la evaluación del seleccionador de que para Estados Unidos en el torneo de casa serán decisivas la estabilidad, la amplitud defensiva y la posibilidad de cambiar de sistema sin una gran caída en la organización del juego.
Las ausencias de Tessmann, Luna y Morris abren más preguntas
Las mayores reacciones las provocan los nombres de los jugadores que, según la información disponible, no fueron incluidos en la lista final. Tanner Tessmann, centrocampista del Lyon, se menciona como una de las mayores sorpresas entre los descartados. The Guardian señala que Tessmann quedó fuera pese a una temporada estable en el club, lo que resulta especialmente interesante teniendo en cuenta que Pochettino, según el mismo informe, optó por un número relativamente reducido de mediocentros y centrocampistas defensivos. Un recorte así sugiere que el seleccionador en el centro del campo no eligió solo según el estatus en el club, sino también según el perfil que se ajusta a la estructura prevista del equipo.
Diego Luna es un caso aún más sensible porque se trata de un jugador que durante la preparación y el ciclo de marketing alrededor de la selección tuvo visibilidad pública. TalkSport informó de que Luna, centrocampista del Real Salt Lake, fue excluido pese a que durante el ciclo de la selección era percibido como un jugador capaz de cambiar el ritmo de un partido y aportar un perfil distinto en ataque. Según el mismo medio, su ausencia provocó críticas de parte de los aficionados, especialmente porque antes del torneo había estado presente en el contexto promocional del fútbol estadounidense. En términos de selección, Luna podía ofrecer creatividad, energía y juego en los espacios intermedios, pero ese perfil claramente no fue suficiente para superar las otras prioridades de Pochettino.
Aidan Morris también se menciona entre las ausencias significativas. Su caso subraya aún más lo compleja que se ha vuelto la competencia en la selección estadounidense en comparación con algunos ciclos anteriores. Estados Unidos ya no cuenta solo con un núcleo reducido de jugadores de ligas europeas y de la MLS, sino con una base más amplia de futbolistas de perfiles diferentes, lo que hace que cada decisión sea más sensible tanto política como deportivamente. Aun así, las ausencias de este tipo no se evaluarán solo ahora, sino sobre todo después de los primeros partidos del torneo, cuando se verá si el seleccionador eligió suficiente creatividad y control para rivales que dejarán el balón a Estados Unidos o lo obligarán a una construcción paciente del juego.
Ser anfitrión aumenta la presión sobre la selección
El Mundial de 2026 es la primera edición del torneo con 48 selecciones, y FIFA lo organiza en 16 ciudades anfitrionas en tres países. Según los datos oficiales de FIFA, el torneo tendrá 104 partidos, y la final está programada para el 19 de julio de 2026 en el estadio de Nueva York/Nueva Jersey. Estados Unidos es uno de los tres anfitriones, pero también el país que acogerá el mayor número de partidos, por lo que las expectativas sobre la selección estadounidense se observan no solo desde el punto de vista deportivo, sino también a través del desarrollo más amplio del fútbol en ese mercado. Precisamente por eso, la lista de Pochettino no es una simple noticia de plantilla, sino uno de los momentos clave de la preparación estadounidense para el torneo.
El calendario de FIFA muestra que Estados Unidos está ubicado en el grupo D, junto con Paraguay, Australia y Turquía. Según el calendario oficial, la selección estadounidense debería abrir el grupo contra Paraguay el 12 de junio en Los Ángeles, luego jugar contra Australia el 19 de junio en Seattle, y el tercer partido de grupo contra Turquía el 25 de junio en Los Ángeles. Ese calendario aporta una ventaja logística porque el equipo no tiene que cruzar todo el continente entre cada partido, pero los rivales ofrecen estilos diferentes y exigen adaptabilidad táctica. Paraguay tradicionalmente aporta fortaleza física y disciplina defensiva, Australia intensidad y verticalidad, y Turquía un potencial técnico y creativo que puede castigar cualquier error en la estructura.
La presión sobre Estados Unidos se intensifica además por el hecho de que jugar en casa suele ser un arma de doble filo. La selección tendrá el apoyo del público, un mejor conocimiento de las condiciones y menores cargas de adaptación y viaje que la mayoría de sus rivales, pero al mismo tiempo cada partido estará bajo una gran lupa pública. En un entorno así, los seleccionadores a menudo eligen jugadores en los que confían por su disciplina y ejecución táctica, incluso cuando eso significa que perfiles más atractivos o más jóvenes quedan fuera del grupo. La supuesta decisión de Pochettino de enfatizar la profundidad defensiva encaja precisamente en ese patrón.
El objetivo es superar el listón de 2002
La selección estadounidense entra en el torneo con el objetivo de al menos repetir, y si es posible superar, el resultado de 2002, cuando llegó a los cuartos de final del Mundial de Japón y Corea del Sur. La Federación de Fútbol de Estados Unidos, en sus repasos de ese torneo, lo destaca como el mejor resultado de la selección en la era moderna de los Mundiales. Aquel equipo venció a México en los octavos de final y luego perdió por poco ante Alemania en cuartos, estableciendo un estándar que ninguna generación estadounidense posterior ha superado. En Catar 2022, Estados Unidos superó la fase de grupos, pero perdió ante Países Bajos en octavos de final, lo que demostró que el talento existe, pero también que la selección aún debe dar un salto contra los rivales mejor organizados.
La generación que ahora dirige Pochettino tiene un perfil distinto al de algunos equipos estadounidenses anteriores. Un mayor número de jugadores tiene experiencia en el fútbol de clubes europeo, y parte de los referentes ya ha jugado un Mundial. The Guardian señala que el grupo publicado incluiría el mismo número de jugadores que regresan de un Mundial y debutantes, lo que aporta una combinación de experiencia y frescura. Eso puede ser una ventaja si el equipo encuentra rápidamente una jerarquía, pero también un riesgo si en el torneo se abre la cuestión de los roles de jugadores que no están acostumbrados a ser suplentes o a adaptarse a tareas menores.
Pochettino fue conocido durante su carrera como entrenador por una presión exigente, una alta intensidad y una fuerte preparación física de sus equipos. Sin embargo, el fútbol de selecciones no permite el mismo volumen de trabajo diario que el fútbol de clubes, por lo que el éxito dependerá de cuán rápido haya logrado simplificar sus principios y transmitirlos a los jugadores. En el Mundial, especialmente en el formato ampliado, la profundidad de la plantilla puede ser tan importante como el once más fuerte. Por eso la lista final no es solo una lista de los mejores individuos, sino un intento de armar un grupo que pueda resistir distintos escenarios: un partido en el que haya que dominar, un partido en el que haya que sufrir sin balón y un partido en el que la decisión llegue desde el banquillo.
El plazo de FIFA deja espacio para cambios formales
Según las reglas publicadas por FIFA, las listas finales de las selecciones para el Mundial de 2026 deben presentarse hasta el 1 de junio de 2026, y la lista puede contener como máximo 26 jugadores. FIFA también señala que un jugador puede ser reemplazado antes del primer partido de la selección si sufre una lesión grave o enfermedad, con el procedimiento correspondiente. Eso significa que ni una lista publicada por los medios, ni siquiera una lista confirmada oficialmente, tiene que ser completamente inmutable hasta el primer partido. Aun así, en términos deportivos, el mensaje básico del seleccionador suele estar claro ya en el momento de la publicación del grupo final.
Para los jugadores que entraron en la lista comienza un período en el que deben confirmar su estado físico y aceptar sus roles. Para quienes fueron excluidos, especialmente para Tessmann, Luna y Morris, la decisión será una dura decepción porque un Mundial en casa rara vez se repite en una carrera. En el caso estadounidense, el peso adicional está en que el torneo se observa como una oportunidad para ampliar la base de aficionados y fortalecer el estatus del fútbol en un país donde este deporte compite con ligas nacionales muy poderosas. Por eso cada decisión de Pochettino será analizada en un contexto más amplio que el de la selección habitual de 26 nombres.
Si se confirma la lista publicada por los medios, la selección estadounidense entrará en el torneo con una columna vertebral clara, grandes nombres en ataque y centro del campo y una marcada profundidad defensiva. Pulisic, Reyna, Balogun, Adams, McKennie y Turner representan el núcleo conocido, pero la historia de la campaña estadounidense no dependerá solo de ellos. Dependerá también de si Pochettino evalúa correctamente el momento para las rotaciones, de si el equipo encuentra el equilibrio entre control y riesgo y de si las ausencias que hoy parecen controvertidas quedan solo como tema previo al torneo o se convierten en preguntas clave después de sus primeros partidos.
Fuentes:
- The Guardian – informe sobre la supuesta lista final de la selección estadounidense, jugadores incluidos y mayores ausencias (enlace)
- FIFA – información oficial sobre las reglas para las listas de jugadores en el Mundial de 2026 (enlace)
- FIFA – calendario oficial de partidos, grupos y estadios del Mundial de 2026 (enlace)
- FIFA – información oficial sobre los anfitriones, ciudades y formato del Mundial de 2026 (enlace)
- U.S. Soccer – biografía oficial de Mauricio Pochettino y contexto de su nombramiento como seleccionador de Estados Unidos (enlace)
- U.S. Soccer – repaso al cuartofinal de Estados Unidos en el Mundial de 2002 y al mejor resultado moderno de la selección (enlace)
- TalkSport – informe sobre las reacciones a la ausencia de Diego Luna del grupo estadounidense (enlace)