Bilić arma el cuerpo técnico para una nueva era de Croacia, y la decisión de Luka Modrić podría ser decisiva
Slaven Bilić vuelve a encontrarse en el centro de la transición del fútbol croata. Después de que Zlatko Dalić terminara oficialmente su mandato como seleccionador tras el Mundial de 2026, la Federación Croata de Fútbol inició el procedimiento de elección de un nuevo seleccionador, y varios medios croatas señalan que precisamente Bilić es la solución más probable. Hasta el 11 de julio de 2026, la HNS no había anunciado una decisión definitiva sobre el nombramiento, pero según la información disponible ya se están elaborando los contornos del futuro cuerpo técnico. En ese proceso, se muestra especialmente importante la cuestión de la continuidad con la era Dalić, pero también la posible incorporación de Luka Modrić si el capitán decide poner fin a su carrera como jugador. Un desenlace así abriría una de las cuestiones de personal más interesantes del fútbol croata: puede producirse el traspaso de autoridad del vestuario al cuerpo técnico inmediatamente después del final de un gran capítulo de la selección.
Según anuncios no oficiales que acompañan la búsqueda del sucesor de Dalić, Vedran Ćorluka y Danijel Subašić no deberían permanecer en el cuerpo técnico de la selección si Bilić asume el banquillo. Su salida se interpreta como parte de una separación natural del equipo de especialistas que trabajó durante años junto a Dalić y con el que Croacia logró los mayores resultados de su historia como selección. Informes disponibles públicamente habían confirmado anteriormente que Ćorluka y Subašić formaban parte del entorno técnico de Dalić, con Subašić incorporado al trabajo con los guardametas, mientras que Ćorluka tenía el papel de asistente. Si se confirma la anunciada salida de ambos, el nuevo seleccionador no solo asumirá el equipo, sino que tendrá que construir un nuevo sistema interno de trabajo, comunicación y autoridad. Precisamente por eso la elección de los asistentes no será una cuestión técnica, sino uno de los primeros mensajes sobre la dirección en la que podría ir la selección.
La salida de Dalić abrió espacio para la decisión más importante de la HNS desde 2017
La Federación Croata de Fútbol anunció el 8 de julio de 2026 que Zlatko Dalić, en una reunión en la sede de la Federación, informó al presidente Marijan Kustić de que con el Mundial de 2026 concluye su camino en el banquillo de la selección. Según el comunicado de la HNS, Dalić terminó su mandato como el seleccionador más exitoso y más longevo en la historia de la selección croata, con la plata en el Mundial de 2018, el bronce en el Mundial de 2022 y una medalla de plata en la Liga de Naciones de la UEFA en 2023. La misma fuente indica que también consiguió las participaciones en los Campeonatos de Europa de 2020 y 2024, así como la clasificación para el Mundial de 2026. Así, su salida no es un cambio habitual en el banquillo, sino el final de un período en el que Croacia, con una base de jugadores menor que la de las mayores potencias futbolísticas, se mantuvo constantemente presente en la cima del fútbol internacional.
El último partido de Dalić fue una derrota por 2:1 ante Portugal en los dieciseisavos de final del Mundial de 2026 en Toronto. La FIFA señaló en el informe del partido que Ivan Perišić adelantó a Croacia, mientras que Cristiano Ronaldo y Gonçalo Ramos dieron la vuelta al resultado para Portugal. El marcador oficial de la HNS también registra esa derrota como el momento competitivo final del mandato de Dalić. En el mensaje de despedida, publicado a través de la HNS, Dalić subrayó que reconsideró la decisión tras el apoyo que recibió, pero que considera que es el momento de poner fin a la era. Esa formulación es importante porque muestra que la salida no fue presentada como un corte tras un resultado, sino como el cierre consciente de un largo ciclo.
Para la Federación, la cuestión clave ahora es cómo elegir a un sucesor que pueda mantener la identidad de la selección, pero también impulsar una renovación después de un período extraordinariamente denso en lo emocional y en los resultados. Según lo publicado por tportal y Večernji list, el procedimiento de elección debería incluir a la Comisión Técnica de la HNS, y la propuesta después pasa al Comité Ejecutivo. En los mismos informes se indica que Bilić debería ser propuesto como candidato principal y que el contrato, si se confirma, podría abarcar el ciclo hasta el Campeonato de Europa de 2028. La HNS no ha confirmado oficialmente esos detalles hasta el 11 de julio, por lo que deben tratarse como un escenario anunciado por los medios, pero aún no formalizado. Sin embargo, la propia fuerza de esos anuncios muestra que la Federación no se mueve hacia un experimento completo, sino hacia un hombre que conoce muy bien el sistema de la selección.
El regreso de Bilić sería un precedente en la selección croata
Slaven Bilić ya dirigió a la selección croata de 2006 a 2012, y según los datos citados por medios croatas, su primer mandato incluyó 65 partidos, clasificaciones para la Eurocopa 2008 y la Eurocopa 2012, y un fracaso en la clasificación para el Mundial de 2010. Su primera era como seleccionador quedó recordada por la promoción de una generación que incluía a Luka Modrić, Vedran Ćorluka y Eduardo, pero también por un enfoque ofensivo reconocible que en la clasificación para la Eurocopa 2008 aportó dos victorias sobre Inglaterra. Si ahora se confirma, Bilić se convertiría en el primer hombre que ha dirigido a la selección croata en dos mandatos separados. Eso tendría una gran fuerza simbólica, porque volvería al banquillo un entrenador que participó en la formación de parte de la generación sobre la que Dalić construyó después los mayores resultados.
El regreso de un exseleccionador nunca es solo una cuestión de biografía. En esas situaciones siempre se abre la pregunta de si el entrenador está en condiciones de aportar suficiente novedad y, al mismo tiempo, aprovechar la experiencia del primer mandato. Bilić trabajó tras dejar el banquillo de la selección en Rusia, Turquía, Inglaterra, China y Arabia Saudí, pero el fútbol de selecciones tiene una dinámica diferente: el tiempo de entrenamiento es breve, y la selección y la comunicación a menudo son tan importantes como la preparación táctica. Por eso la composición de su cuerpo técnico será especialmente importante, porque los asistentes, analistas y entrenadores de porteros soportan gran parte de la carga operativa.
En ese contexto, los anuncios de que Ćorluka y Subašić no permanecerán junto al nuevo banquillo aumentan aún más la importancia de las primeras decisiones de Bilić. Ćorluka fue considerado durante años uno de los vínculos entre el cuerpo técnico y el vestuario, mientras que Subašić llegó al cuerpo técnico como exguardameta internacional con experiencia de la máxima presión en torneos mundiales. Con su salida, Bilić perdería parte de la continuidad con el sistema de Dalić, pero ganaría espacio para formar un cuerpo técnico según sus propios criterios. Eso puede ser una ventaja si quiere marcar claramente una nueva fase, pero también puede ser un riesgo si los cambios son demasiado rápidos en un equipo acostumbrado a una jerarquía estable. Para una selección que en septiembre de 2026, según el calendario de la HNS, debe comenzar la Liga de Naciones contra Chequia, el tiempo de adaptación no será ilimitado.
Modrić como posible miembro del cuerpo técnico: una idea que depende de una decisión como jugador
El mayor nombre en las posibles combinaciones de personal sigue siendo Luka Modrić. Según la información disponible, Bilić lo vería con gusto en el futuro equipo técnico si el capitán decide poner fin a su carrera como jugador. Un movimiento así tendría un fuerte peso simbólico y práctico. Modrić es uno de los jugadores más importantes de la historia de la selección croata, un hombre que como capitán marcó el período de la plata mundialista, el bronce mundialista y la final de la Liga de Naciones. Su presencia en el cuerpo técnico podría ayudar a transmitir estándares a los jugadores más jóvenes, pero también a preservar la continuidad del vestuario en el momento en que se marchan Dalić y parte de sus colaboradores más cercanos.
El problema, sin embargo, es que hasta el 11 de julio de 2026 Modrić no había confirmado públicamente una decisión definitiva sobre la continuación de su carrera. El AC Milan indicó en un comunicado oficial de julio de 2025 que Modrić firmó contrato hasta el 30 de junio de 2026, con posibilidad de ampliación hasta el 30 de junio de 2027. En las últimas semanas, medios extranjeros han presentado distintas afirmaciones sobre sus opciones, desde una posible retirada después del Mundial hasta continuar jugando en el Milan, pero ninguna decisión definitiva ha sido confirmada por los canales oficiales del jugador o del club. Por eso, cualquier historia sobre Modrić como colaborador de Bilić es condicional. Puede ser la solución ideal como puente de la selección entre generaciones, pero solo si él mismo decide que ha terminado su capítulo como jugador.
El papel que podría tener Modrić también tendría que definirse con cuidado. Los grandes jugadores no se convierten automáticamente en entrenadores exitosos, y la entrada en un cuerpo técnico inmediatamente después de la carrera como jugador exige una clara división de responsabilidades. Modrić, si acepta tal papel, podría contribuir más al trabajo con los centrocampistas, a la transmisión de estándares profesionales y a la comprensión cotidiana de la mentalidad de la selección. Al mismo tiempo, Bilić tendría que cuidar que su autoridad como seleccionador permanezca claramente establecida, porque la reputación de Modrić atraería naturalmente una enorme atención del público y de los medios. Precisamente por eso un eventual acuerdo entre dos personas que se conocen bien podría ser clave: Bilić dirigió a Modrić en su primera etapa en la selección, mientras que Modrić se convirtió después en el símbolo de la era más exitosa del fútbol croata.
El cuerpo técnico como mensaje sobre estilo y jerarquía
El cuerpo técnico en el fútbol de selecciones no es solo una lista de colaboradores, sino una extensión de la idea del seleccionador. Si Bilić asume Croacia, se esperará de él que muestre muy rápido qué modelo de juego quiere desarrollar después de Dalić. Durante el mandato de Dalić, la selección a menudo construyó el juego alrededor de un centro del campo técnicamente fuerte, la experiencia de los veteranos y la capacidad de convertir la estabilidad emocional en resultado en los grandes partidos. Pero después del Mundial de 2026 surge la pregunta de cuánto tendrá que cambiar ese modelo, especialmente si Modrić, Perišić y otros jugadores mayores concluyen gradualmente sus carreras en la selección o como futbolistas. El nuevo cuerpo técnico tendrá que equilibrar por ello el respeto al legado y el desarrollo de soluciones diferentes.
La elección de colaboradores por parte de Bilić podría revelar si el énfasis estará en antiguos internacionales, entrenadores con clara experiencia de club o una combinación de ambos perfiles. Los exjugadores pueden aportar autoridad de vestuario y comprensión de la identidad de la selección, pero el cuerpo técnico también debe tener profundidad táctica, analítica, física y médica. El fútbol internacional moderno se apoya cada vez más en la preparación de detalles: análisis del rival, acciones a balón parado, carga de los jugadores y adaptación rápida tras concentraciones breves. Si Ćorluka y Subašić realmente se marchan con Dalić, Bilić tendrá que encontrar personas que puedan asumir de inmediato esas funciones.
En todo ello, Modrić sería un caso especial. No sería solo otro asistente, sino una figura alrededor de la cual el público leería la dirección más amplia de la selección. Su incorporación podría interpretarse como la continuación de la cultura ganadora de la era Dalić, pero también como preparación para un futuro como entrenador a más largo plazo. Por otro lado, si decide seguir jugando, Bilić tendrá que encontrar otras soluciones y demostrar claramente que el nuevo proyecto no depende de una sola persona, por importante que sea. Ese es el dilema fundamental de cada transición después de una gran generación: una leyenda puede ayudar a la transición, pero el sistema debe ser lo bastante fuerte incluso sin ella.
La Eurocopa 2028 como primer gran objetivo
Si Bilić es confirmado, su primer gran horizonte competitivo será el Campeonato de Europa de 2028. La UEFA anunció que el grupo de clasificación para la Eurocopa 2028 comenzará en marzo de 2027 y terminará en noviembre del mismo año, mientras que los partidos adicionales de repesca están previstos para marzo de 2028. Eso significa que el nuevo seleccionador no tendrá una larga fase de preparación antes de los partidos que deciden la clasificación para una gran competición. Por ello, la Liga de Naciones en otoño de 2026 podría servir como primera prueba de nuevas relaciones, soluciones tácticas y jerarquía interna. Precisamente en ese período se verá cuán exitosamente se ha realizado el traspaso del sistema de Dalić al nuevo modelo.
Croacia, además, no parte de cero. Dalić destacó en su mensaje de despedida que, junto a los jugadores mayores, también se fueron incorporando a la selección futbolistas más jóvenes que ya asumen papeles importantes. Ese es uno de los puntos clave para Bilić: el equipo debe conservar la competitividad, pero al mismo tiempo ampliar la base de jugadores que pueden sostener partidos de alta intensidad. El éxito del nuevo cuerpo técnico se medirá por ello no solo por los resultados, sino también por la capacidad de definir claramente la siguiente línea de líderes. En selecciones con una fuerte tradición, las grandes transiciones suelen ser especialmente sensibles precisamente porque no ocurren de golpe; se construyen a través de varias concentraciones, varias decisiones difíciles y varios partidos en los que se ve quién asume la responsabilidad.
El posible regreso de Bilić es además interesante porque su primer mandato comenzó precisamente con una apuesta valiente por jugadores jóvenes que después se convirtieron en la columna vertebral del fútbol croata. Si la historia se repite parcialmente, no se le pedirá una copia del antiguo modelo, sino la capacidad de reconocer a un nuevo grupo de jugadores y construir alrededor de él un plan funcional. En ello necesitará un cuerpo técnico que entienda tanto la presión pública como las tendencias internacionales. Dalić dejó un listón de resultados alto, pero también una cultura muy específica de unidad; el nuevo seleccionador tendrá que decidir qué conservar de esa cultura y qué adaptar al tiempo que viene.
Decisiones que no deben reducirse solo a grandes nombres
Los anuncios sobre Modrić, Ćorluka y Subašić atraen la mayor atención porque se trata de nombres fuertemente vinculados a los éxitos de la selección. Aun así, la decisión sobre el cuerpo técnico no puede reducirse solo al vínculo emocional con los resultados pasados. En sentido profesional, Bilić debe formar un equipo que pueda trabajar rápido, claro y sin ambigüedades internas. En la selección, cada día de concentración es importante, y cualquier malentendido sobre los roles puede convertirse rápidamente en un problema. Por eso, en los próximos días y semanas, independientemente del momento formal de la confirmación del seleccionador, se seguirá con atención no solo quién entra en el cuerpo técnico, sino también qué tarea recibirá.
Para la HNS, en cambio, es importante que el procedimiento de nombramiento siga siendo claro y convincente. La salida de Dalić fue presentada oficialmente como un final digno de la era más exitosa, por lo que la elección del sucesor también debería llevarse a cabo sin confusión innecesaria. Si Bilić realmente es el primer candidato, la confirmación debería abrir cuanto antes espacio para trabajar, y no para un período prolongado de especulaciones. En este momento, el escenario más probable sigue siendo el regreso de Bilić y la creación de un nuevo cuerpo técnico sin parte de las personas que marcaron el mandato de Dalić. La decisión de Modrić sobre continuar jugando podría determinar si ese cuerpo técnico recibe el símbolo más fuerte posible de continuidad o si Bilić tendrá que construir una forma distinta de autoridad.
Mientras no se publiquen confirmaciones oficiales, todas las combinaciones de personal deben observarse como abiertas. Pero una cosa ya está clara: la selección croata después del 11 de julio de 2026 ya no está ante un cambio ordinario de seleccionador, sino ante la reestructuración de todo un sistema que debe demostrar que puede sobrevivir al final de su era más exitosa.
Fuentes:
- Federación Croata de Fútbol – anuncio oficial sobre la salida de Zlatko Dalić, su mensaje y los resultados logrados durante el mandato (link)
- FIFA – informe del partido Portugal – Croacia en el Mundial de 2026 (link)
- tportal – informe sobre el procedimiento de elección del nuevo seleccionador y Bilić como candidato más probable (link)
- Večernji list – datos sobre el primer mandato de Bilić y el procedimiento de confirmación del nuevo seleccionador (link)
- HRT – anuncio anterior sobre la incorporación de Danijel Subašić al cuerpo técnico de Dalić (link)
- AC Milan – comunicado oficial sobre el contrato de Luka Modrić con el club hasta el 30 de junio de 2026 con opción de ampliación (link)
- UEFA – información oficial sobre el formato y el calendario de la clasificación para el Campeonato de Europa de 2028 (link)