Fujiyoshida traza la línea: cancelado el festival de los cerezos en flor al pie del Fuji debido a la presión del turismo de masas
La pequeña ciudad de Fujiyoshida, en la prefectura japonesa de Yamanashi, famosa por sus postales en las que los cerezos en flor y el monte Fuji se funden en una de las imágenes más reconocibles del país, ha decidido este año dar un paso que rara vez se toma en Japón sin razones de peso: las autoridades municipales han cancelado el festival de primavera dedicado a la floración del cerezo. La decisión se justificó por el repentino aumento del número de visitantes que, según la administración local y los residentes, se está volviendo insoportable para la infraestructura y la vida cotidiana de las personas que viven allí.
En los últimos años, el festival ha estado vinculado al parque Arakurayama Sengen, un lugar que se ha convertido en las redes sociales en una "parada obligatoria" para fotografiar el Fuji enmarcado por copas de árboles rosadas y la silueta de la pagoda Chureito. Es precisamente esta fotogenia, impulsada por publicaciones virales, un yen debilitado y una demanda récord de viajes a Japón, lo que ha convertido un evento estacional en un desafío logístico y social. Para los lectores que planean una visita durante la época de floración, sigue vigente la regla de que es un período de máximas aglomeraciones; y para aquellos que deseen permanecer cerca de los miradores más famosos, es útil comprobar a tiempo el
alojamiento en Fujiyoshida.
"Un fuerte sentimiento de crisis": qué precedió a la decisión
Según declaraciones públicas de la administración municipal recogidas por medios internacionales, el mensaje clave fue que el crecimiento de las visitas se ha vuelto "ingobernable" y que los servicios municipales ya no pueden garantizar la seguridad, la limpieza y el funcionamiento normal de los barrios alrededor de los puntos más visitados. El alcalde Shigeru Horiuchi enfatizó que detrás del "hermoso paisaje" se esconde una realidad en la que la "vida tranquila de los ciudadanos está amenazada", señalando que el gobierno municipal tiene un "fuerte sentimiento de crisis".
En la práctica, esto significa que las quejas no solo se referían al número de personas, sino también al comportamiento de parte de los visitantes. Los residentes, según informes publicados en varios medios, señalaron atascos crónicos, aceras abarrotadas y situaciones en las que las rutas diarias —incluido el camino de los niños a la escuela— se convierten en pasajes riesgosos a través de las masas. Un problema adicional es la basura, desde envases desechados hasta colillas de cigarrillos, e incidentes ocasionales que los lugareños describen como una flagrante violación de la privacidad: entradas a propiedades privadas, apertura de puertas de casas en busca de un baño e incluso realizar necesidades fisiológicas en los jardines.
Tales descripciones, por extremas que suenen, encajan en un patrón que ha afectado a varios puntos críticos del turismo japonés en los últimos años: el número de visitantes crece más rápido que la capacidad de los baños públicos, los estacionamientos, los corredores peatonales y los servicios locales que deberían mantener el orden. En este contexto, la decisión de Fujiyoshida no es solo el recorte de un evento, sino una señal de que la ciudad está tratando de reducir la presión sobre las partes más sensibles de la comunidad y recuperar el control sobre las temporadas que se han convertido en una "ola" de varios días.
Qué tan grande es la presión: miles al día y cientos de miles en la temporada
Las estimaciones citadas en los informes indican que el festival atrajo a unos 200.000 visitantes en años anteriores, mientras que durante el pico de la temporada de floración se registraron más de 10.000 personas por día en la zona. Para una ciudad del tamaño de Fujiyoshida, estas son cifras que sobrecargan los accesos viales, el transporte público y los servicios municipales, al tiempo que aumentan la posibilidad de incidentes en carreteras de acceso estrechas y escaleras hacia los miradores.
Es importante destacar que la cancelación del festival no significa que los cerezos dejarán de florecer ni que el parque desaparecerá de los mapas turísticos. Al contrario: las autoridades municipales ya parten del supuesto de que vendrá un gran número de personas independientemente de si existe un programa oficial. La diferencia es que al eliminar el evento se intenta reducir el "efecto magnético" adicional del acontecimiento (escenarios, anuncios, horarios, publicaciones de marketing) y abrir espacio para una gestión más estricta de las masas. Para los viajeros que lleguen en ese período, también es una señal práctica para planificar con antelación, evitar las horas punta y asegurar a tiempo
alojamiento cerca del lugar del evento, ya que la disponibilidad en la región durante la temporada de floración puede agotarse rápidamente.
Qué cambia sobre el terreno: más vigilancia e infraestructura temporal
Según información de informes de prensa, Fujiyoshida planea reforzar las medidas de gestión de visitantes durante abril, cuando se espera la mayor presión. El foco está en medidas visibles pero también costosas: seguridad y vigilancia adicionales en los puntos más congestionados, organización de capacidades de estacionamiento adicionales e instalación de baños móviles para evitar la repetición de los incidentes más desagradables y descongestionar los puntos sanitarios públicos existentes.
Tales medidas no son solo una cuestión de "orden", sino también de salud pública y seguridad. Cuando miles de personas se mueven por las mismas rutas en poco tiempo, aumenta el riesgo de lesiones, retrasos en el tráfico para los servicios de emergencia y conflictos en pasajes estrechos. Para los residentes locales, esto a menudo se traslada a las situaciones más básicas: ir al trabajo, llevar a los niños, acceder a su propio hogar. Es por eso que las autoridades municipales utilizan cada vez más un lenguaje que va más allá de la política turística y entra en la zona de protección de la calidad de vida y la dignidad de los ciudadanos.
Por qué Fujiyoshida específicamente: un punto "instagrammeable" se convirtió en símbolo de sobrecarga
Fujiyoshida no se encuentra entre las ciudades más grandes de Japón, pero en los últimos años ha aparecido en el mapa turístico mundial gracias a una escena específica: cerezos, pagoda y el Fuji en un solo encuadre. Este motivo se ha convertido en contenido reproducido masivamente en las redes sociales, y es precisamente este tipo de "viajar por la fotografía" lo que a menudo crea picos de afluencia cortos pero extremadamente intensos. Los visitantes llegan a la misma hora del día, a los mismos lugares, con la misma expectativa de encuadre, lo que provoca "cuellos de botella" en un espacio que no fue diseñado para un flujo tan concentrado.
Al mismo tiempo, Japón registró en 2025 niveles récord de llegadas internacionales, lo que aumentó la presión sobre los destinos más famosos, pero también sobre ubicaciones "secundarias" que a través de internet se convirtieron en principales. En tal entorno, las ciudades y municipios más pequeños a menudo se quedan sin herramientas reales: el cobro de entradas y las restricciones de movimiento conllevan costos políticos y de reputación, y el aumento de la infraestructura requiere tiempo y dinero. La cancelación del festival es, por tanto, la medida más directa con la que el gobierno local comunica que existen límites de tolerancia.
Para quienes a pesar de todo quieran vivir el hanami a la sombra del Fuji, la recomendación es planificar la visita fuera de los fines de semana y considerar alojarse en los alrededores, consultando las
ofertas de alojamiento en Fujiyoshida y el área más amplia, ya que la flexibilidad suele ser clave para evitar las multitudes más densas.
Contexto japonés más amplio: entre el turismo como motor de crecimiento y la resistencia de las comunidades locales
La cancelación del festival en Fujiyoshida encaja en un debate más amplio que se está llevando a cabo cada vez más abiertamente en Japón: cómo armonizar los beneficios económicos del turismo con la necesidad de proteger a las comunidades locales y el espacio público. El turismo aporta ingresos a la hostelería, los transportistas y el comercio, pero al mismo tiempo genera costes que a menudo no soportan los visitantes sino los residentes: desde el mantenimiento municipal hasta la presión sobre la vivienda, el aparcamiento y la seguridad.
En varias ciudades y distritos japoneses se han registrado en los últimos años debates sobre la limitación del acceso a zonas sensibles, un castigo más estricto al acoso a los lugareños y una mejor distribución de los visitantes hacia regiones menos conocidas. Fujiyoshida se convierte ahora en un ejemplo de lo rápido que una "fotografía perfecta" puede cambiar el ritmo de una ciudad y convertir un evento estacional en un problema de orden público. Al mismo tiempo, el caso también muestra que la eliminación formal del evento no resuelve automáticamente la causa fundamental: la popularidad del lugar permanece y, con ella, la necesidad de gestión de masas.
Qué pueden esperar los visitantes en abril de 2026
Aunque el festival como evento organizado no se llevará a cabo, la temporada de floración en abril sigue siendo el período más atractivo para visitar la región alrededor del Fuji. Esto significa que es muy probable que haya aglomeraciones, pero con un régimen diferente sobre el terreno: más vigilancia, más soluciones temporales y un mayor énfasis en el cumplimiento de las normas. Los visitantes que lleguen en ese momento deben contar con una capacidad de estacionamiento limitada, posibles desvíos de tráfico y esperas más largas para acceder a los miradores más famosos.
Para la comunidad local, la prueba clave será si, sin la "infraestructura de eventos" del festival, se puede reducir la intensidad de la presión y el número de incidentes que impulsaron a la ciudad a tomar esta medida. Para los viajeros, el mensaje es claro: los paisajes por los que vienen siguen existiendo, pero se espera un comportamiento responsable y una mayor dosis de paciencia. Y para quienes planean una estancia de varios días en la región, un paso práctico es asegurar antes el
alojamiento para los visitantes de Fujiyoshida, ya que la temporada de floración es corta y la demanda es tradicionalmente alta.
Fuentes:- The Guardian – informe sobre la cancelación del festival en Fujiyoshida, razones y medidas de gestión de multitudes (enlace)
- Sky News – descripción general de la decisión de Fujiyoshida y contexto del exceso de visitantes (enlace)
- ABC News (Australia) – informe sobre la cancelación del festival y el problema más amplio de sobrecarga en los lugares turísticos (enlace)
- Tokyo Weekender – contexto local de Fujiyoshida y citas sobre el comportamiento de parte de los visitantes (enlace)
- Japan Tourism Statistics (JNTO) – plataforma estadística oficial sobre llegadas de visitantes internacionales (enlace)
- Nippon.com – descripción general de datos preliminares y contexto de llegadas internacionales récord en 2025 (enlace)
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Hora de creación: 12 horas antes