Un equipo de expertos del instituto Fraunhofer ISE, con el apoyo de la Agencia Espacial Europea, desarrolló un método innovador de producción de células solares III-V para el espacio. En lugar de la costosa y tóxica fotolitografía, la nueva tecnología utiliza impresión de inyección de tinta precisa y galvanización, reduciendo así drásticamente los costos y los residuos químicos. Este avance permite la creación de fuentes de energía eficientes y respetuosas con el medio ambiente para una nueva generación de satélites, apoyando la visión de un espacio sostenible.
El microrrobot aéreo del MIT, impulsado por actuadores suaves y un marco de control de IA que combina planificación predictiva por modelo con aprendizaje por imitación, logra una agilidad comparable a la de los insectos: 10 saltos mortales consecutivos en 11 segundos, mayor velocidad y aceleración y resistencia a ráfagas de viento, con aplicaciones en búsqueda y rescate y agricultura de precisión.
Tres laureados recibieron el Premio Nobel de Química 2025 por el desarrollo de marcos metal-orgánicos, redes cristalinas porosas que atrapan y liberan moléculas a medida. Los MOF permiten agua del aire del desierto, almacenamiento más eficiente de hidrógeno y metano, eliminación selectiva de CO₂ y dosificación avanzada de medicamentos.
Los gabapentinoides a menudo causan edema periférico que se malinterpreta como insuficiencia cardíaca, alimentando una cascada de prescripción con diuréticos de asa y nuevos riesgos para los ancianos. El artículo aporta directrices clínicas para reconocer el edema inducido por medicamentos, la titulación racional o la deprescripción y alternativas no farmacológicas para prevenir hospitalizaciones innecesarias.
Con motivo del Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, la UCSF informó en Nature sobre un ensayo pequeño pero significativo: una combinación de vacuna terapéutica, bNAbs (10-1074 y VRC07-523LS) y lefitolimod permitió a 7 de cada 10 participantes mantener baja viremia tras la interrupción planificada de ART, con un seguimiento cauteloso y criterios de seguridad claramente definidos.
Un equipo del MIT ha desarrollado tendones artificiales hechos de hidrogeles tenaces que conectan músculos cultivados en laboratorio con un esqueleto robótico. La nueva unidad músculo-tendón permite a las pinzas cerrarse aproximadamente tres veces más rápido y ejercer una fuerza treinta veces mayor, funcionando de manera estable durante más de 7.000 ciclos, con una relación potencia/masa 11x mejor.