El atletismo ruso vuelve ante el CAS: una nueva solicitud busca el levantamiento de las sanciones de World Athletics
La Federación Rusa de Atletismo (RusAF) ha abierto un nuevo frente jurídico contra World Athletics al presentar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (CAS) una solicitud en la que impugna las sanciones que limitan su participación en la gobernanza internacional del atletismo. RusAF anunció el 10 de agosto de 2026 que su objetivo no es únicamente lograr el regreso de los atletas rusos a las competiciones internacionales, sino también el levantamiento de las medidas que afectan a la propia federación, a sus dirigentes, jueces, entrenadores y otros especialistas. Según el comunicado de la federación rusa, las restricciones existentes le impiden enviar representantes a los órganos de World Athletics, participar en reuniones y votaciones e incorporar personal especializado a conferencias, seminarios y programas internacionales de desarrollo profesional. De este modo, la disputa, que hasta ahora se había relacionado públicamente sobre todo con el derecho de los deportistas a competir, se amplía también a la cuestión de los derechos de gobernanza e institucionales de la federación nacional. World Athletics comunicó a Reuters que defenderá firmemente su posición en el procedimiento arbitral.
El nuevo caso es el segundo procedimiento iniciado por RusAF ante el CAS durante el verano de 2026. La primera solicitud se presentó el 9 de julio, después de que el Consejo de World Athletics confirmara nuevamente el 3 de julio la exclusión de atletas, dirigentes y personal de apoyo rusos y bielorrusos de las competiciones internacionales. La federación rusa anunció entonces que impugnaba la decisión de mantener la prohibición de competir y que había presentado la solicitud dentro del plazo establecido por las normas de World Athletics. El segundo procedimiento abarca ahora un paquete más amplio de restricciones que RusAF considera un obstáculo para el funcionamiento normal de la federación y para la representación internacional del atletismo ruso. Sin embargo, no se ha hecho público el resultado de ninguno de esos dos procedimientos, ni el CAS había publicado hasta el 13 de agosto de 2026 una decisión definitiva sobre el fondo de la disputa.
La segunda solicitud no se refiere únicamente a la participación de los atletas
RusAF sostiene en su comunicado más reciente que las sanciones tienen un efecto directo sobre el funcionamiento cotidiano de la organización. Según la federación, los representantes rusos no participan en los órganos de trabajo de la federación internacional en los que se preparan las normas y las decisiones estratégicas, y RusAF señala además que no tiene la posibilidad de participar en las reuniones y votaciones del Consejo de World Athletics. Los entrenadores rusos y otros expertos, según la misma publicación, no pueden asistir a conferencias internacionales de entrenadores, seminarios ni acontecimientos profesionales especializados. La federación también sostiene que los jueces rusos no tienen acceso a programas internacionales de desarrollo profesional y que no pueden renovar las categorías internacionales de arbitraje que ya poseen ni obtener otras nuevas. Precisamente estas restricciones institucionales constituyen el núcleo de la segunda solicitud presentada ante el CAS.
El director ejecutivo de RusAF, Boris Jarishevski, calificó las sanciones de inéditas y afirmó que ninguna otra federación deportiva se enfrenta a restricciones tan severas. Según sus palabras, las medidas no solo dificultan el trabajo de la federación, sino que también ralentizan el desarrollo del atletismo en Rusia, especialmente entre los deportistas más jóvenes. RusAF describe en su publicación las medidas como selectivas y politizadas y anuncia la continuación de las acciones legales. Estas afirmaciones forman parte de la argumentación de la parte rusa y no constituyen una conclusión del CAS. World Athletics, por su parte, justifica las sanciones por la guerra contra Ucrania, la protección de la integridad de las competiciones internacionales y las consecuencias que la guerra ha tenido para los atletas ucranianos y la infraestructura deportiva.
World Athletics volvió a confirmar la prohibición el 3 de julio
El Consejo de World Athletics debatió el estatus de Rusia y Bielorrusia en una reunión celebrada por videoconferencia los días 1 y 2 de julio de 2026. En un comunicado oficial publicado el 3 de julio, la federación internacional señaló que se habían presentado al Consejo varias posibilidades para una eventual modificación de las sanciones introducidas tras la invasión rusa de Ucrania en marzo de 2022, pero finalmente se confirmó la decisión vigente. Esta incluye la exclusión de atletas, dirigentes y personal de apoyo rusos y bielorrusos de las competiciones internacionales bajo la jurisdicción de World Athletics. La organización recordó además que había examinado y confirmado la misma política durante 2023 y 2025, y que volvió a debatirla en marzo de 2026.
El presidente de World Athletics, Sebastian Coe, declaró tras la reunión de julio que el grupo de trabajo encargado del estatus de rusos y bielorrusos había estudiado una vía condicional para su regreso a las competiciones internacionales. Según su explicación, el Consejo no había observado avances tangibles hacia unas negociaciones de paz que justificaran un cambio de la política vigente. World Athletics también indicó que, al adoptar la decisión, había tenido en cuenta las consecuencias de la guerra para el atletismo ucraniano, incluidas las dificultades para celebrar regularmente competiciones nacionales, las posibilidades de lograr marcas de clasificación y puntos para el ranking mundial, así como los daños sufridos por la infraestructura deportiva. Desde 2022, la organización dispone de un fondo especial de apoyo al atletismo ucraniano y subraya que las condiciones de entrenamiento y competición de los deportistas ucranianos siguen gravemente alteradas. Esta explicación demuestra que World Athletics trata las restricciones actuales de manera separada del antiguo caso antidopaje ruso.
Dos historias diferentes: la suspensión por dopaje y las sanciones por la guerra
Distinguir entre estos dos regímenes es fundamental para comprender la disputa actual. RusAF fue suspendida de la membresía de la federación internacional ya en 2015 tras descubrirse problemas sistémicos y violaciones de las normas antidopaje en el atletismo ruso. Durante ese período, determinados atletas rusos podían, bajo ciertas condiciones, obtener el estatus de atleta neutral autorizado y competir sin símbolos nacionales. Tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, World Athletics introdujo medidas separadas que excluyeron a los atletas rusos y bielorrusos y al personal de apoyo de sus competiciones internacionales, por lo que el mecanismo neutral anterior dejó de permitir a los atletas rusos regresar al máximo escenario.
En marzo de 2023, el Consejo de World Athletics concluyó que RusAF había cumplido las condiciones antidopaje para recuperar su membresía tras varios años de suspensión. Sin embargo, al mismo tiempo mantuvo expresamente las sanciones relacionadas con la guerra en Ucrania. World Athletics incluyó entonces entre las medidas la prohibición de organizar acontecimientos internacionales y europeos de atletismo en Rusia y Bielorrusia, la retirada del derecho de los representantes de sus federaciones a asistir, intervenir o votar en el Congreso, la prohibición de obtener acreditaciones para acontecimientos de las World Athletics Series y la exclusión del personal de las federaciones nacionales de los programas oficiales de desarrollo y formación profesional. Los atletas, miembros del personal de apoyo y dirigentes de Rusia y Bielorrusia siguieron excluidos de las competiciones de las World Athletics Series.
Esta diferencia volvió a subrayarse en marzo de 2026. Según los documentos del Consejo de World Athletics y una publicación de RusAF, la Athletics Integrity Unit concluyó que la federación rusa había cumplido las 34 condiciones estratégicas especiales del programa de supervisión de tres años establecido después de recuperar su membresía en 2023. Con ello concluyó la supervisión internacional especial relacionada con las reformas de gobernanza, integridad y sistema antidopaje. Sin embargo, la finalización de ese proceso no eliminó automáticamente las sanciones vinculadas a la guerra, porque se trata de una decisión independiente del Consejo de World Athletics. Precisamente sobre esta línea divisoria construye ahora RusAF una parte importante de su argumentación pública: sostiene que ha cumplido sus obligaciones deportivas, de gobernanza y antidopaje, mientras sus plenos derechos internacionales continúan limitados por una razón geopolítica.
La posición de World Athletics difiere de la orientación más reciente del COI
La disputa se desarrolla en un momento en el que está cambiando la política de una parte del deporte internacional hacia Rusia. El Comité Ejecutivo del Comité Olímpico Internacional (COI) levantó provisionalmente el 7 de julio de 2026 la suspensión del Comité Olímpico Ruso, que estaba vigente desde el 12 de octubre de 2023. El COI explicó que el Comité Olímpico Ruso ya no incluye entre sus miembros organizaciones deportivas regionales de territorios bajo la jurisdicción del Comité Olímpico Ucraniano y que se ha comprometido a no desarrollar actividades allí. Mediante la misma decisión, el COI anunció que sus restricciones recomendadas anteriormente para la participación de atletas y equipos rusos ya no eran aplicables, con la obligación de respetar las normas antidopaje pertinentes.
Sin embargo, esa decisión no supone automáticamente el regreso de los atletas rusos a las competiciones de World Athletics. El COI reconoció expresamente que las federaciones deportivas internacionales habían aplicado de manera diferente sus recomendaciones anteriores, desde permitir plenamente la participación hasta imponer un estatus neutral o la exclusión total. Cada federación actúa dentro del marco de sus propios estatutos y normas, por lo que World Athletics mantuvo su política incluso después del cambio de enfoque del COI. Además, el COI indicó que decidirá en el momento oportuno sobre cuestiones protocolarias como la bandera rusa, el himno, los colores y otros símbolos nacionales en los Juegos Olímpicos. Para el atletismo, por tanto, sigue siendo decisivo lo que determine World Athletics y, si la disputa desemboca en una decisión arbitral definitiva, lo que resuelva el CAS.
El cambio de política del COI proporciona, no obstante, a RusAF un contexto internacional más amplio para sostener que la exclusión estricta está dejando de ser un estándar uniforme en el deporte mundial. World Athletics puede responder que las recomendaciones del COI no son lo mismo que las normas vinculantes de una federación internacional concreta y que el Consejo ha elaborado su propia justificación vinculada a la integridad de las competiciones y a las consecuencias de la guerra para el sistema deportivo ucraniano. Ahí se encuentra también uno de los puntos más importantes de la disputa actual: cuánta discrecionalidad tiene una federación internacional a la hora de determinar las condiciones de participación de sus miembros, deportistas y dirigentes cuando las razones de la restricción no son antidopaje ni disciplinarias en el sentido clásico, sino que derivan de una guerra y de su impacto sobre el deporte.
Qué pide RusAF al arbitraje
La federación rusa no ha publicado el texto completo de la nueva solicitud ni una lista detallada de los fundamentos jurídicos en los que basa su petición. Del comunicado disponible públicamente se desprende que pretende el levantamiento de las sanciones contra la propia federación, la recuperación de la posibilidad de una representación internacional plena y, en un sentido más amplio, el regreso de los atletas rusos al escenario internacional. RusAF señala que ha contratado a abogados internacionales especializados en derecho deportivo y procedimientos ante el CAS. En el primer procedimiento de julio, el foco estaba puesto en la decisión de prolongar la exclusión de los atletas de las competiciones internacionales, mientras que la solicitud de agosto se dirige contra las restricciones de los derechos institucionales de la federación y de su personal especializado. Por ello, las cuestiones jurídicas de ambos casos estarán parcialmente relacionadas, pero no son completamente iguales.
El CAS es una institución arbitral independiente con sede en Lausana que resuelve disputas en el deporte internacional. La mera presentación de una solicitud o su aceptación procesal no significa que el arbitraje haya aceptado los argumentos del solicitante. En este tipo de procedimientos resulta fundamental determinar si existe competencia, si el recurso fue presentado dentro del plazo establecido, qué disposiciones de los estatutos y reglamentos son aplicables y si las medidas impugnadas fueron adoptadas de conformidad con las normas de la organización y los principios fundamentales del derecho deportivo. Dado que los escritos completos de las partes no son públicos, en este momento no es posible evaluar con fiabilidad qué estándares jurídicos concretos invocará RusAF ni cómo estructurará World Athletics su defensa más allá de la intención expresada públicamente de defender las sanciones impugnadas.
La sentencia podría tener consecuencias más amplias para la gobernanza del deporte
La importancia del caso va más allá de la cuestión de si los velocistas, saltadores, lanzadores o corredores de fondo rusos podrán regresar a las grandes competiciones internacionales. La segunda solicitud plantea directamente la cuestión de la participación de una federación nacional en la toma de decisiones, los programas profesionales y el sistema de licencias internacionales. Si el CAS entra a examinar el fondo de estas medidas, podría analizar la relación entre la autonomía de una federación deportiva internacional y los derechos de uno de sus miembros, así como la proporcionalidad de unas sanciones que se prolongan desde hace varios años. World Athletics, por otro lado, podrá apoyarse en sus propias decisiones del Consejo y en el argumento de que la guerra tiene consecuencias directas sobre las condiciones de competición, las posibilidades de clasificación y las infraestructuras disponibles para los atletas de Ucrania. El efecto jurídico final dependerá de la formulación de la solicitud, de las normas que aplique el panel arbitral y de los hechos que presenten las partes.
Para World Athletics, la decisión del CAS también podría ser importante para la coherencia de su política futura hacia Estados y federaciones afectados por guerras u otras grandes crisis internacionales. Para RusAF, lo que está en juego es más inmediato: recuperar el acceso a las competiciones internacionales, los órganos de decisión, los programas educativos y las cualificaciones profesionales. Para los deportistas, cualquier cambio en el régimen podría afectar a su posibilidad de lograr resultados internacionales, posiciones en los rankings y oportunidades de clasificación en el período previo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Sin embargo, por ahora no existe ninguna decisión oficial que suavice la prohibición vigente en el atletismo, y el cambio de política del COI por sí solo no anula las normas de World Athletics.
Por tanto, hasta el 13 de agosto de 2026 sigue en vigor la decisión de World Athletics confirmada el 3 de julio: los atletas, dirigentes y miembros del personal de apoyo rusos y bielorrusos continúan excluidos del sistema internacional de competición, y las federaciones de las zonas afectadas no disponen de todos los derechos que tendrían en circunstancias normales. RusAF ha respondido con dos procedimientos arbitrales iniciados con aproximadamente un mes de diferencia y ha anunciado nuevos pasos legales. El siguiente punto clave será la decisión del CAS sobre las solicitudes de la federación rusa o una eventual decisión procesal que determine el alcance de la disputa. Hasta que eso ocurra, una de las prohibiciones más estrictas impuestas al deporte ruso sigue vigente precisamente en el atletismo.
Fuentes:
- Russian Athletics Federation (RusAF) - comunicado del 10 de agosto de 2026 sobre la segunda solicitud ante el CAS y las restricciones que afectan a la federación, dirigentes y especialistas (enlace)
- Reuters / The Star - información sobre la nueva solicitud de RusAF y la respuesta de World Athletics al procedimiento arbitral (enlace)
- World Athletics - decisiones de la 241.ª reunión del Consejo del 3 de julio de 2026 sobre la continuación de las sanciones contra Rusia y Bielorrusia y la justificación relacionada con la guerra en Ucrania (enlace)
- Russian Athletics Federation (RusAF) - comunicado del 9 de julio de 2026 sobre la primera solicitud ante el CAS contra la prolongación de la prohibición de competir de los atletas rusos (enlace)
- World Athletics - decisión de marzo de 2023 sobre la readmisión de RusAF tras su suspensión antidopaje, manteniendo al mismo tiempo las sanciones separadas relacionadas con la guerra en Ucrania (enlace)
- World Athletics - documentos del Consejo de marzo de 2026 sobre la finalización del programa trienal de condiciones especiales y el cumplimiento por parte de RusAF de 34 requisitos estratégicos (enlace)
- Comité Olímpico Internacional - decisión del 7 de julio de 2026 sobre el levantamiento provisional de la suspensión del Comité Olímpico Ruso y el fin de la aplicación de las restricciones anteriormente recomendadas para los atletas rusos (enlace)