Faldo no se contiene al hablar de DeChambeau antes de The Open: la potencia no es suficiente para Royal Birkdale
Bryson DeChambeau llega a The Open 2026 con una carga que nunca había soportado desde que se convirtió en doble ganador del U.S. Open. El estadounidense no superó el corte en ninguno de los tres grandes torneos anteriores de esta temporada, y su última oportunidad para evitar un año sin una sola participación durante el fin de semana en un major le espera del 16 al 19 de julio en Royal Birkdale. Precisamente allí, en uno de los campos links más exigentes de Inglaterra, su característico enfoque basado en la velocidad de la cabeza del palo, la longitud de los golpes y el ataque agresivo a las banderas quedará sometido a un escrutinio especial.
La crítica más directa antes del comienzo del torneo fue expresada por Nick Faldo, ganador de seis títulos de major y tres veces campeón de The Open. En declaraciones a Sky Sports Golf, Faldo consideró que DeChambeau tiene un sentido muy deficiente de la estrategia necesaria en los campos links. Su mensaje no fue que al estadounidense le falte calidad técnica suficiente, sino que la potencia por sí sola no resuelve los problemas creados por los corredores estrechos, los búnkeres profundos, las superficies firmes, los botes irregulares y un viento que puede cambiar en apenas unos minutos.
DeChambeau responde a las críticas de la manera que ha marcado gran parte de su carrera: con nuevos experimentos. Ha llevado a Royal Birkdale un nuevo juego de hierros impresos en 3D y fabricados según sus exigencias, con la intención de obtener una reacción más uniforme de la bola, especialmente desde la hierba más alta. El cambio de equipamiento inmediatamente antes del último major masculino de la temporada subraya todavía más la importancia de esta semana para el estadounidense de 32 años. El resultado mostrará si ha encontrado una solución técnica o si el factor decisivo seguirá siendo saber cuándo atacar y cuándo aceptar un golpe más seguro.
La crítica de Faldo se dirige a la forma de pensar
Faldo dijo en su conversación con Sky Sports que también le expresaría directamente su opinión a DeChambeau y sostuvo que el estadounidense no comprende suficientemente la estrategia del golf links. Cuestionó especialmente la idea de que un campo de este tipo pueda simplemente «atacarse». Según su explicación, un jugador exitoso en un links no intenta superar cada hoyo con la máxima distancia, sino que calcula de antemano dónde debe terminar la bola para que el siguiente golpe pueda ejecutarse desde un ángulo favorable.
Este enfoque implica planificar hacia atrás desde el green. Faldo describió cómo, durante sus actuaciones victoriosas, buscaba inclinaciones, pendientes y zonas de la calle que pudieran dirigir la bola hacia un área más segura. En lugar de recurrir automáticamente al driver, a menudo elegía un hierro largo o una madera con los que podía controlar la altura, la dirección y la distancia total después del bote. Sobre una superficie links firme, un golpe no termina donde la bola toca el suelo por primera vez, por lo que predecir su movimiento es tan importante como la propia trayectoria por el aire.
La valoración de Faldo tiene un peso especial debido a sus resultados en el major de golf más antiguo. Ganó The Open en 1987 en Muirfield, en 1990 en el Old Course de St Andrews y nuevamente en 1992 en Muirfield. Las tres victorias se basaron en la disciplina, el control de las distancias y la capacidad de adaptarse a las condiciones, cualidades que también considera imprescindibles en Royal Birkdale. Por tanto, su crítica no es únicamente un conflicto generacional entre el golf tradicional y el moderno, sino una advertencia de que una potencia estadísticamente impresionante puede convertirse en una limitación si el jugador se niega a adaptar la selección de golpes al campo que tiene delante.
DeChambeau ya había provocado debates anteriormente al afirmar que el driver sería la clave del éxito en los links. En Royal Portrush en 2025, abrió el torneo con un resultado de 78, siete golpes sobre el par, tras lo cual tuvo que jugar casi a la perfección durante el resto de la semana para volver a la lucha. Los datos oficiales de The Open muestran que después firmó rondas de 65, 68 y 64 y terminó empatado en la décima posición. Esa remontada confirma que posee suficiente variedad para conseguir un buen resultado, pero al mismo tiempo demuestra lo caro que puede pagar un plan inicial que no se adapte a las condiciones.
Royal Birkdale castiga el ángulo equivocado, no solo un mal golpe
Royal Birkdale, situado en Southport, en la costa noroeste de Inglaterra, será en 2026 sede de The Open por undécima vez. Según la información oficial de los organizadores, la parte competitiva de la 154.ª edición del torneo comenzará el jueves 16 de julio y terminará el domingo 19 de julio. El campo es conocido por sus calles situadas entre altas dunas de arena, por lo que los jugadores suelen tener una visión más clara del objetivo que en otros campos links clásicos, pero los castigos por fallar siguen siendo extremadamente severos.
Las modificaciones introducidas desde la última edición de The Open disputada en este campo en 2017 crean un desafío adicional. Los organizadores destacaron el rediseñado quinto hoyo como una elección clásica entre riesgo y recompensa: un jugador puede intentar acercarse al green con un golpe potente, pero le esperan búnkeres y zonas profundas detrás del objetivo, mientras que una colocación más segura deja un golpe controlado con el wedge. El séptimo hoyo recibió un green elevado con caídas pronunciadas y algunos de los búnkeres más profundos del campo. El decimocuarto es ahora un largo par cinco con una serie de obstáculos en la calle, mientras que el nuevo decimoquinto hoyo, un par tres, estrecha visualmente la entrada hacia un green grande que resulta difícil de mantener cuando aumenta el viento.
El último hoyo, el 18, ha sido modificado de forma especial. Al desplazarse la posición de salida, el golpe se ha vuelto más recto hacia la casa club, pero la vista desde el tee está repleta de búnkeres que entran en juego precisamente para quienes intentan acortar el segundo golpe utilizando el driver. El profesional jefe de Royal Birkdale, Gregg Pettersen, explicó en la página oficial de The Open que espera que muchos jugadores elijan deliberadamente un primer golpe más corto para eliminar parte del riesgo. Es casi un ejemplo de manual de la tesis de Faldo: la mejor decisión quizá no produzca el golpe más largo, sino el camino más sencillo hacia el par o una oportunidad de birdie.
El golf links se complica aún más por el hecho de que el mismo hoyo puede exigir un plan completamente diferente en distintos momentos del día. El viento afecta a la altura y al desplazamiento lateral de la bola, una superficie seca aumenta su rodadura y la lluvia puede ralentizar el campo y cambiar la elección del palo. En tales condiciones, una fórmula predeterminada tiene un valor limitado. El jugador debe estar preparado para abandonar el golpe previsto, reducir el swing, bajar la trayectoria o utilizar el suelo en lugar de intentar detener cada aproximación con una bola jugada por alto.
Tres cortes fallados han convertido The Open en la prueba de la temporada
Los resultados de DeChambeau en los majors de 2026 contrastan de manera radical con su reputación como uno de los jugadores más peligrosos en los torneos más importantes. En el Masters, según la clasificación oficial del torneo, completó las dos primeras rondas con 150 golpes, seis sobre el par, después de resultados de 76 y 74. En el PGA Championship de Aronimink registró 76 y 71, un total de siete sobre el par, lo que tampoco fue suficiente para superar el corte. En el U.S. Open de Shinnecock Hills comenzó con una ronda de 70, pero el segundo día firmó 75 y terminó el torneo con cinco golpes sobre el par.
La racha resulta especialmente inesperada porque DeChambeau había estado regularmente en la lucha final por los títulos más importantes durante las dos temporadas anteriores. Ganó el U.S. Open de 2024 en Pinehurst, donde derrotó a Rory McIlroy por un golpe después de un desenlace dramático. Fue segundo en el PGA Championship tanto en 2024 como en 2025, mientras que en The Open de 2025 terminó entre los diez primeros. El perfil oficial de The Open también registra su octava posición en St Andrews en 2022, lo que demuestra que su relación con el golf links no es simplemente una historia de fracaso permanente.
Sin embargo, Royal Birkdale también guarda un recuerdo personal desagradable. DeChambeau jugó allí en 2017, durante su primera participación en The Open, firmó rondas de 76 y 77 y no superó el corte. Desde entonces ha ganado dos títulos de major, ha aumentado considerablemente su velocidad y distancia desde el tee, ha cambiado su enfoque hacia el equipamiento y se ha convertido en uno de los jugadores más reconocibles de su generación. El regreso al mismo campo nueve años después ofrece, por tanto, una comparación directa poco habitual entre el joven profesional que apenas comenzaba a aprender el golf links y el campeón experimentado que ahora debe demostrar que ha aprendido a gestionar sus riesgos.
La posibilidad de fallar el corte por cuarta vez consecutiva aumenta la presión, pero no describe toda la temporada de DeChambeau. En los torneos de LIV Golf ganó títulos consecutivos en Singapur y Sudáfrica. En Singapur derrotó a Richard T. Lee en un desempate, mientras que en Johannesburgo venció a Jon Rahm en el primer hoyo adicional. Estos resultados confirman que su forma y su capacidad para ganar no han desaparecido; el problema consiste en trasladar ese nivel de juego a los majors de cuatro días, en campos con exigencias diferentes y con un mayor peso de cada error.
Nuevos hierros impresos en 3D como respuesta a los golpes imprevisibles
DeChambeau confirmó antes del comienzo del torneo que utilizará un nuevo juego de hierros impresos en 3D. Según su explicación recogida por los medios británicos, la impresión de cada pieza individual tarda aproximadamente una hora, pero la fabricación final incluye mecanizado adicional y otros procedimientos. Destacó que la nueva construcción y las estrías deberían permitir un spin más uniforme en los golpes desde el rough y que la documentación de los palos fue enviada a la Asociación de Golf de Estados Unidos para comprobar su conformidad con las reglas.
Un cambio de este tipo encaja por completo con su identidad profesional. Desde hace años, DeChambeau está asociado con palos de la misma longitud, un loft de driver inusualmente bajo, mediciones detalladas de la bola e intentos de reducir las variables técnicas a un sistema predecible. Su inclinación a experimentar también le valió el apodo de «Científico loco», pero Royal Birkdale plantea la pregunta de si la imprevisibilidad de los links puede eliminarse realmente mediante el equipamiento. Los nuevos hierros pueden mejorar el contacto o el control del spin, pero no pueden decidir cuándo evitar un búnker, aceptar una aproximación más larga o jugar la bola baja por debajo del viento.
Un cambio inmediatamente antes de un major también conlleva riesgos. El jugador debe confiar en las distancias producidas por cada número de palo, en la reacción de la bola desde diferentes posiciones y en las sensaciones durante un swing acortado. En un links, donde con frecuencia se utilizan golpes con tres cuartas partes del swing o una trayectoria intencionadamente más baja, los matices en el comportamiento de los hierros pueden ser tan importantes como la máxima precisión con un golpe completo. DeChambeau considera que el nuevo equipamiento le proporciona una mayor regularidad, pero la confirmación de esa afirmación solo llegará bajo la presión de la competición.
Sus declaraciones antes del torneo demuestran que no llega únicamente con el objetivo de superar el corte. DeChambeau subrayó que cualquier resultado distinto de la victoria le decepcionaría, algo coherente con su carácter competitivo, pero que también eleva aún más las expectativas después de tres eliminaciones tempranas en los majors. En un entorno así, el primer error puede provocar fácilmente una respuesta demasiado agresiva. Precisamente la capacidad de no intentar recuperar inmediatamente un golpe con una acción arriesgada después de un bogey forma parte de la paciencia sobre la que advierte Faldo.
DeChambeau ya tiene pruebas de que puede adaptarse
El mejor argumento contra la afirmación de que DeChambeau no comprende el golf links no es teórico, sino que se basa en los resultados. Su actuación en Royal Portrush en 2025 comenzó de forma catastrófica, pero en las tres rondas siguientes estuvo entre los mejores jugadores del torneo. Recuperarse de un 78 para terminar con un total de nueve bajo el par requirió no solo potencia, sino también precisión, control de la trayectoria y resistencia mental. De manera similar, su octava posición en St Andrews en 2022 la consiguió en un campo que convierte la creatividad y el uso del suelo en habilidades fundamentales.
Faldo, sin embargo, advierte de la diferencia entre la capacidad de un jugador para adaptarse después de un mal resultado y la disciplina necesaria para escoger una estrategia sostenible desde el primer tee. Un título de major suele perderse en un periodo breve, especialmente cuando el viento y los búnkeres convierten una mala decisión en un doble bogey. Por eso, DeChambeau no tiene que abandonar completamente el driver ni renunciar a su mayor ventaja. Su tarea consiste en identificar los hoyos en los que la distancia realmente reduce el riesgo y aquellos en los que únicamente acerca los obstáculos más peligrosos.
Royal Birkdale ofrecerá una respuesta clara en ese sentido. El rediseñado quinto hoyo recompensa un riesgo calculado con precisión, el decimocuarto exige una colocación exacta antes de la aproximación, el decimoquinto requiere controlar el vuelo de la bola y el decimoctavo puede castigar el deseo del jugador de superar un problema estratégico con un espectacular golpe final. Cada una de esas situaciones está directamente relacionada con el debate iniciado por Faldo. No se trata de elegir entre el golf antiguo y el moderno, sino de determinar si la potencia contemporánea puede subordinarse a una decisión adecuada para el campo.
DeChambeau tiene suficiente experiencia para comprender la magnitud del desafío y es lo bastante poco convencional como para intentar encontrar su propia solución. Sus nuevos hierros atraerán la atención, pero la herramienta más importante de esta semana no habrá sido fabricada por una impresora 3D. Será la capacidad de aceptar un mal bote, cambiar el plan a mitad de una ronda y enviar la bola a una zona segura de la calle incluso cuando el público espere un golpe espectacular. La respuesta a Faldo no llegará mediante una declaración antes del torneo, sino por la posición de la bola después de la primera, la segunda y cada una de las decisiones estratégicas posteriores en Royal Birkdale.
Fuentes:
- Sky Sports – declaraciones de Faldo sobre la estrategia de DeChambeau y las exigencias del golf links (enlace)
- Sky Sports – confirmación de DeChambeau de que utilizará un nuevo juego de hierros impresos en 3D en The Open (enlace)
- talkSPORT – declaraciones de DeChambeau sobre la construcción de los nuevos hierros, el comportamiento de la bola desde el rough y la comprobación de la conformidad del equipamiento (enlace)
- The Open – información oficial sobre las fechas y el programa de la 154.ª edición del torneo en Royal Birkdale (enlace)
- The Open – resumen de los cambios en los hoyos quinto, séptimo, decimocuarto, decimoquinto y decimoctavo de Royal Birkdale (enlace)
- The Open – perfil oficial de Bryson DeChambeau y resultados de sus anteriores participaciones en The Open (enlace)
- Masters Tournament – informe y datos oficiales sobre el corte fallado por DeChambeau en 2026 (enlace)
- PGA Championship – perfil oficial y resultado de DeChambeau en el torneo de 2026 en Aronimink (enlace)
- U.S. Open – resultado oficial de DeChambeau en el torneo de 2026 en Shinnecock Hills (enlace)
- LIV Golf – informes sobre las victorias de DeChambeau en Singapur y Sudáfrica en 2026 (Singapur; Sudáfrica)