Flensburg terminó la temporada con una victoria tras la decepción de la semifinal: Montpellier cayó en la lucha por el tercer puesto de la EHF European League
SG Flensburg-Handewitt terminó su participación en las Winamax EHF Finals 2026 con una victoria que no trae un trofeo, pero sí aporta una importante respuesta deportiva tras una dura derrota en la semifinal. El conjunto alemán venció a Montpellier Handball por 32:30 en el partido por el tercer puesto de la EHF European League Men 2025/26, disputado el domingo 31 de mayo de 2026 en el Barclays Arena de Hamburgo. Según el informe oficial de la Federación Europea de Balonmano, el duelo estuvo completamente abierto al descanso, con el resultado de 16:16, y se decidió solo en el tramo final, en el que Flensburg tuvo más calma y menos errores. Así, el defensor del título, que un día antes había perdido la oportunidad de conseguir un tercer título consecutivo en esta competición, concluyó de todos modos el torneo con una victoria y una posición de bronce. Montpellier, tras la derrota ante THW Kiel en la semifinal, quedó cuarto, la misma clasificación que el club francés también logró en 2023.
El partido tenía un peso adicional porque era una repetición de la final del año pasado, pero esta vez sin una lucha directa por el trofeo. La EHF subrayó en su repaso que la historia se repitió en cuanto al ganador, pero no en la facilidad de la ejecución: Flensburg conquistó el título en 2025 contra el mismo rival, mientras que en 2026 tuvo que trabajar durante mucho tiempo para quebrar la resistencia del equipo francés. WELT, citando la crónica desde Hamburgo, también destacó que los aficionados de Flensburg recibieron al menos un final victorioso de fin de semana tras la eliminación en la semifinal. Para el club alemán no fue una temporada terminada según las máximas ambiciones, pero el tercer puesto tuvo valor en unas circunstancias en las que tanto Flensburg como Montpellier llegaron a Hamburgo con la clara intención de mantenerse dentro del grupo de clubes que se mencionan seriamente en la élite europea.
La tarjeta roja no detuvo al equipo alemán
Flensburg se quedó muy pronto sin un jugador importante en la rotación, lo que pudo cambiar por completo el curso del encuentro. Según el informe de la EHF, Niclas Kirkeløkke recibió tarjeta roja ya en el sexto minuto tras una falta sobre Valentin Porte. Un comienzo así en un partido por una medalla suele traer nerviosismo, especialmente a un equipo que el día anterior había sido derrotado con claridad y estaba psicológicamente cargado por la oportunidad perdida de disputar la final. Flensburg, sin embargo, no se desmoronó, sino que convirtió el período posterior a la exclusión en la mejor parte de la primera mitad. Simon Pytlick y Emil Jakobsen llevaron el ataque, y sus rápidas definiciones y lanzamientos desde la primera línea permitieron al conjunto alemán escaparse hasta el 15:11.
Montpellier tenía en ese momento problemas con las pérdidas de balón y con el ritmo del ataque. El equipo francés no conseguía controlar la posesión durante el tiempo suficiente, por lo que Flensburg obtenía oportunidades para transiciones más rápidas y goles más sencillos. Aun así, el final de la primera parte mostró que Montpellier no se conformaría con el papel de rival que solo cierra el torneo. La EHF señala que el conjunto francés hizo una serie de 4:0 en los últimos cuatro minutos de la primera mitad y volvió hasta el 16:16. Esa remontada fue importante también por la impresión de que Flensburg perdió velocidad en el tramo final de la mitad, mientras Montpellier encontró la manera de detener el impulso que hasta entonces llevaba el adversario.
El resultado al descanso describía bien un partido en el que se alternaban períodos de control e inestabilidad. Flensburg mostró que podía tomar la iniciativa a pesar de la temprana pérdida de Kirkeløkke, pero Montpellier confirmó que tenía suficiente amplitud y experiencia para volver desde una desventaja en el marcador. Para un encuentro que se juega después de decepciones en semifinales, fue una señal importante de competitividad por ambas partes. Ningún equipo estuvo al nivel de energía que suele verse en una final, pero la lucha por el tercer puesto mantuvo la intensidad competitiva. Precisamente esa combinación de cansancio, frustración y deseo de un final positivo dio forma a la continuación del encuentro.
Pytlick y Jakobsen decidieron los minutos ofensivos clave
En la segunda mitad el ritmo bajó, y el partido se volvió más posicional que de transición. La EHF señaló en su análisis que ambos equipos estaban perdiendo energía de forma evidente tras un fin de semana exigente, por lo que los ataques se hacían más largos y las decisiones más cautelosas. Flensburg mantuvo en general una ventaja mínima, pero sin los goles fáciles de antes no podía crear una diferencia inalcanzable. Montpellier permanecía en el encuentro gracias a la persistencia y a las soluciones en ataque posicional, con Rogério Moraes y Bryan Monte, el dúo brasileño del equipo francés, entre los jugadores que mantenían la presión sobre la defensa alemana. Tal desarrollo del partido creó un final en el que cada error tenía un gran peso.
Los momentos más importantes llegaron en los últimos cinco minutos. Según el informe oficial de la EHF, Kent Robin Tønnesen marcó el 30:27 en el minuto 55 y con ello orientó a Flensburg hacia la victoria. Poco después llegó también el gol de Simon Pytlick para el 31:27, lo que en el contexto de una segunda parte más lenta y agotadora fue una ventaja lo bastante grande como para que Montpellier ya no pudiera remontar por completo el partido. El conjunto francés redujo la diferencia, pero no llegó a una situación en la que pudiera forzar la prórroga o cambiar por completo el desenlace. El 32:30 final confirmó que Flensburg tuvo más concentración en la parte más sensible del encuentro.
Estadísticamente, Flensburg fue liderado por Simon Pytlick y Emil Jakobsen con siete goles cada uno, mientras que Zvonimir Srna fue el máximo goleador de Montpellier con seis tantos, según los datos publicados por la EHF. Esos números reflejan bien el carácter del partido. Flensburg construyó la ventaja clave a través de la eficacia de sus referentes ofensivos, mientras que Montpellier tuvo que repartir la responsabilidad y buscar soluciones en momentos en los que no tenía transición abierta. El papel final de Pytlick es especialmente importante porque su gol después del tanto de Tønnesen convirtió la ventaja en un umbral psicológico que el club francés ya no consiguió cruzar. La definición de Jakobsen en situaciones rápidas en la primera parte también fue una de las diferencias entre los equipos.
El tercer puesto como respuesta a la derrota ante Melsungen
Flensburg llegó a Hamburgo como vigente doble campeón de la EHF European League y con la ambición de continuar la racha, pero la semifinal cambió el tono de todo el fin de semana. Según los datos oficiales de la EHF, MT Melsungen venció a Flensburg por 37:30 el sábado 30 de mayo de 2026 y alcanzó la primera final internacional en la historia del club. Ese resultado fue un golpe fuerte para un equipo que en los últimos años en Hamburgo había construido el estatus de rival de torneo final extremadamente peligroso. Por eso el partido por el tercer puesto tuvo también el carácter de una prueba de reacción: no traía el título, pero exigía una respuesta después de una derrota que expuso las vulnerabilidades del defensor del título.
WELT destacó en su informe desde Hamburgo la declaración del capitán Johannes Golla, quien tras la victoria subrayó que el equipo había sido mejor en todos los aspectos que en la semifinal. Ese mensaje encaja con la impresión del partido contra Montpellier. Flensburg no jugó de manera perfecta y tuvo períodos de caída, especialmente al final de la primera mitad, pero mostró estabilidad cuando se decidía el resultado. En el contexto del torneo final, una victoria así puede tener valor simbólico porque muestra que el equipo no permitió que una tarde difícil marcara por completo el final de la temporada europea. El tercer puesto no era el objetivo con el que el defensor del título entró en la competición, pero la manera en que llegó a él deja un cierre menos amargo.
La EHF destacó además que esta fue la quinta victoria de Flensburg en seis partidos disputados en torneos EHF Finals en Hamburgo desde 2024. Ese dato confirma que el club ha tenido continuidad en la fase final de la segunda competición europea de clubes más fuerte durante las últimas tres temporadas. En el balonmano, donde el ritmo de la temporada y la carga en las ligas nacionales a menudo generan grandes oscilaciones, tal estabilidad no es despreciable. Flensburg perdió el título en Hamburgo en 2026, pero no perdió el estatus de club que entra en esta competición entre los principales candidatos. Precisamente por eso, la victoria contra Montpellier puede leerse también como el cierre de un ciclo, pero también como un recordatorio de que el equipo sigue siendo relevante en el contexto europeo.
Montpellier se quedó corto tras otra derrota ajustada
Para Montpellier, el torneo final trajo dos derrotas que difieren por sus circunstancias, pero tienen un efecto emocional similar. En la semifinal, el club francés perdió contra THW Kiel por 28:29, en un partido en el que el conjunto alemán, según la EHF, alcanzó la final tras un desenlace dramático. Al día siguiente, Montpellier volvió de una desventaja contra Flensburg y se mantuvo en el partido hasta los minutos finales, pero otra vez no encontró la precisión suficiente para la remontada. El cuarto puesto deja por tanto la sensación de una oportunidad perdida, especialmente porque se trata de un club con una rica historia europea y que ya había sabido jugar grandes partidos en torneos finales. La derrota ante Flensburg fue más estrecha que el duelo final del año pasado, pero el desenlace para el conjunto francés volvió a ser el mismo.
La EHF recordó en la previa y el seguimiento del día final que Montpellier y Flensburg ya se habían enfrentado en la ronda principal de la temporada 2025/26. Flensburg ganó en casa 40:35 el 24 de febrero de 2026, mientras que Montpellier respondió con una victoria 35:32 el 3 de marzo de 2026. Esos resultados muestran que se trataba de rivales que se conocían bien y que ya habían intercambiado partidos de alta eficacia durante la temporada. El encuentro en Hamburgo fue tácticamente distinto, especialmente en la segunda parte, cuando el cansancio y la importancia del final redujeron el número de goles fáciles. Montpellier no se desmoronó tras los períodos más débiles, pero en los minutos clave pagó el precio de los fallos y las pérdidas de balón.
Una dimensión adicional a la actuación francesa la dio el contexto de algunos jugadores. La EHF señaló en la retransmisión del día final que Diego Simonet, uno de los jugadores más reconocibles de Montpellier y MVP de la fase final de la EHF Champions League 2018, no jugó el partido por el tercer puesto para evitar un riesgo adicional debido a su estado de salud. Simonet pone fin a su carrera como jugador después de la temporada, por lo que el fin de semana de Hamburgo tuvo también un trasfondo emocional para el club. Montpellier ganó durante la temporada la Supercopa nacional y la Copa de Francia, según el informe de la EHF, pero la fase final europea no trajo una medalla. Eso no borra la calidad de la temporada, pero deja una diferencia clara entre el éxito nacional y el resultado europeo.
Hamburgo tuvo un nuevo campeón, Flensburg permaneció en el podio
En el marco más amplio del torneo final, el partido por el tercer puesto fue la antesala de la final en la que MT Melsungen venció a THW Kiel por 24:23 y ganó el primer trofeo en la historia del club. La EHF anunció que Melsungen se convirtió así en el nuevo campeón de la EHF European League Men 2025/26, mientras que el portero Nebojša Simić fue proclamado jugador más valioso de las Winamax EHF Finals 2026 tras 27 paradas en dos partidos. El día final en el Barclays Arena trajo así dos victorias alemanas: Flensburg fue mejor que Montpellier en la lucha por el tercer puesto, y Melsungen que Kiel en la final. Para el balonmano alemán de clubes, eso significó la continuación de una fuerte presencia en la fase final de la competición que desde la temporada 2020/21 se disputa bajo el nombre de EHF European League.
Según la información oficial de los organizadores, el torneo final se celebró el 30 y 31 de mayo de 2026 en el Barclays Arena de Hamburgo y reunió a los cuatro mejores clubes de la fase final de la competición. La EHF indicó en la página del evento que las semifinales se jugaron el sábado, y el partido por el tercer puesto y la final el domingo. Montpellier perdió en la primera semifinal contra THW Kiel por 28:29, mientras que MT Melsungen venció a SG Flensburg-Handewitt por 37:30 en la segunda semifinal. El programa dominical trajo la victoria de Flensburg 32:30 contra Montpellier y el triunfo final de Melsungen 24:23 contra Kiel. Así terminó la temporada EHF European League Men 2025/26, que según el calendario de la EHF duró desde el 30 de agosto de 2025 hasta el 31 de mayo de 2026.
Para Flensburg y Montpellier queda la pregunta del siguiente escalón europeo. La EHF señaló después del partido que ambos clubes siguen esperando la posibilidad de participar en la EHF Champions League en la temporada 2026/27 mediante un posible salto desde la European League, mientras que en el momento del torneo final ambos equipos eran terceros en sus campeonatos nacionales y tenían todavía dos partidos por jugar. Al mismo tiempo, la EHF indicó que Paris Saint-Germain Handball en Francia y SC Magdeburg en Alemania ya estaban confirmados como campeones de sus ligas. Tal distribución de fuerzas muestra lo compleja que siguió siendo la lucha por las posiciones europeas incluso después del final del fin de semana de Hamburgo. La victoria en el partido por el tercer puesto, por tanto, no solo le trae a Flensburg una medalla, sino también un argumento adicional en una temporada en la que cada resultado europeo se valora en un contexto más amplio.
En términos deportivos, el 32:30 contra Montpellier no cambió el hecho de que Flensburg se quedó sin defender el título. Sin embargo, sí cambió la impresión final del torneo. En lugar de marcharse de Hamburgo con dos derrotas consecutivas, el equipo de Aleš Pajović concluyó la temporada europea con una victoria ante un rival que en los últimos años a menudo se le había interpuesto en el camino en partidos importantes. Montpellier mostró carácter y volvió desde una desventaja, pero no encontró el golpe final. Flensburg, después de la temprana tarjeta roja, la ventaja perdida y la presión en la segunda mitad, encontró suficiente experiencia para conservar la ventaja y confirmar el tercer puesto en la fase final de la EHF European League.
Fuentes:
- Federación Europea de Balonmano (EHF) – informe oficial del partido por el tercer puesto Montpellier Handball – SG Flensburg-Handewitt 30:32, con el desarrollo del partido, los goleadores y el contexto del torneo final (enlace)
- Federación Europea de Balonmano (EHF) – información oficial sobre las Winamax EHF Finals 2026, calendario de partidos, resultados y sede en el Barclays Arena de Hamburgo (enlace)
- Federación Europea de Balonmano (EHF) – resumen final del día decisivo de la EHF European League Men 2025/26, incluidos los resultados del partido por el tercer puesto y de la final, así como los premios del torneo (enlace)
- WELT / dpa – crónica desde Hamburgo con el resultado del partido por el tercer puesto, la declaración de Johannes Golla y el contexto del día final de la European League (enlace)