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Mauricio Pochettino seguirá como seleccionador de Estados Unidos hasta el Mundial 2030 con un papel más amplio

Conoce por qué Mauricio Pochettino renovó como seleccionador de Estados Unidos hasta el Mundial 2030 tras alcanzar los octavos de final en 2026. Descubre cómo también participará en el desarrollo juvenil, la formación de entrenadores y la conexión entre las ligas profesionales y la selección

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Pochettino seguirá al frente de Estados Unidos hasta 2030: el nuevo contrato amplía su influencia más allá de la selección absoluta

Mauricio Pochettino continuará dirigiendo a la selección masculina de fútbol de Estados Unidos hasta la conclusión del Mundial de 2030. U.S. Soccer anunció el 3 de agosto de 2026 que había acordado un nuevo contrato de cuatro años con el entrenador argentino, eliminando así la incertidumbre que se había mantenido después de la finalización del Mundial disputado en casa. Los detalles financieros del acuerdo no se hicieron públicos, pero se confirmó que el nuevo mandato de Pochettino no estará limitado únicamente a la preparación y dirección del equipo absoluto. También asumirá una función de asesoramiento en el desarrollo de las vías de acceso a las selecciones nacionales, el trabajo con jugadores jóvenes, la formación de entrenadores y el fortalecimiento de la colaboración entre las ligas profesionales y el sistema de selecciones.

La decisión de la federación estadounidense significa que Pochettino dispondrá de un nuevo ciclo competitivo completo, aunque la selección no alcanzó su objetivo más ambicioso en el Mundial de 2026 – clasificarse entre las ocho mejores. Estados Unidos terminó la competición en los octavos de final después de perder 4-1 contra Bélgica en Seattle, pero anteriormente había logrado varios resultados que la federación destacó como señales de progreso. El equipo terminó primero en el grupo D, consiguió su primera victoria en la fase eliminatoria de un Mundial desde 2002 y marcó una cifra récord de 11 goles en una sola edición del torneo. Pochettino se convirtió además en el seleccionador estadounidense con más victorias en los Mundiales.

Un nuevo mandato después del Mundial disputado en casa

La ampliación de la colaboración se produjo menos de un mes después de la eliminación contra Bélgica, en un momento en el que tanto la federación como el entrenador debían evaluar si el resultado obtenido en el torneo como local constituía una base suficiente para continuar el proyecto. Según un informe de CBS Sports, U.S. Soccer ofreció un nuevo contrato a Pochettino y a su cuerpo técnico incluso antes del inicio del campeonato, mientras que las negociaciones finales se intensificaron después del último partido de la selección. Ese calendario demuestra que la decisión no fue únicamente una reacción a resultados concretos obtenidos durante junio y julio, sino que formaba parte de un plan más amplio de la federación. Al mismo tiempo, la firma definitiva confirma que ambas partes aceptaron continuar la colaboración después de un periodo de incertidumbre pública sobre la continuidad del proyecto.

La selección estadounidense comenzó el Mundial con una convincente victoria por 4-1 contra Paraguay en Inglewood. Según un informe de Associated Press, Folarin Balogun marcó dos goles, mientras que el enfoque agresivo y los ataques rápidos del equipo generaron un fuerte impulso inicial. En la segunda jornada, Estados Unidos derrotó 2-0 a Australia, y la FIFA destacó en su informe oficial que el anfitrión aseguró con esa victoria su clasificación para la nueva ronda eliminatoria de 32 equipos antes de su último partido de la fase de grupos. La derrota por 3-2 contra Turquía en la última jornada no alteró el primer puesto de Estados Unidos, que terminó el grupo con seis puntos.

En los dieciseisavos de final, el equipo estadounidense derrotó 2-0 a Bosnia y Herzegovina en Santa Clara. U.S. Soccer indicó que se trataba de apenas la segunda victoria de Estados Unidos en la fase eliminatoria de un Mundial, conseguida a pesar de que el equipo disputó la parte final del encuentro con un jugador menos. Ese resultado devolvió a la selección a los octavos de final y elevó las expectativas antes del duelo contra Bélgica. Sin embargo, el equipo belga castigó los errores defensivos del anfitrión y ganó 4-1, poniendo fin al intento estadounidense de acceder a los cuartos de final en el mismo escalón en el que también habían terminado generaciones anteriores durante varias de sus participaciones más recientes en los Mundiales.

El informe oficial de U.S. Soccer después de la derrota señaló las tres victorias, el primer puesto del grupo, los 11 goles marcados y el primer éxito en la fase eliminatoria desde 2002 como los resultados más importantes del torneo. No obstante, el partido contra Bélgica también mostró los límites del equipo, especialmente en la estabilidad defensiva y el control del encuentro frente a un rival de la élite europea. La continuidad de Pochettino no representa, por tanto, una valoración de que el trabajo esté terminado, sino la decisión de conceder al mismo cuerpo técnico la oportunidad de corregir las debilidades que se hicieron visibles bajo la máxima presión. En el próximo ciclo, el resultado ya no se evaluará únicamente a través del progreso respecto a 2026, sino también mediante la capacidad de la selección para derrotar a los principales equipos del mundo.

Una función que va más allá de la selección absoluta

La novedad más importante del contrato es la ampliación de la influencia de Pochettino a otras partes del sistema futbolístico estadounidense. Según el anuncio recogido por CBS Sports, él y los integrantes de su cuerpo técnico asesorarán a la federación sobre las vías de los jugadores hacia las selecciones nacionales, el desarrollo de los jóvenes, la formación de entrenadores y la colaboración entre las ligas profesionales. De esta forma, U.S. Soccer intenta conectar el trabajo cotidiano de la selección absoluta con el desarrollo a largo plazo de los jugadores que todavía deberán competir por actuar en el escenario más importante. En un país con una gran cantidad de programas de desarrollo profesionales, universitarios, escolares y privados, la armonización de los criterios y de la comunicación ha sido durante mucho tiempo una de las principales cuestiones organizativas.

El mandato ampliado encaja en la estrategia oficial de U.S. Soccer de crear un sistema deportivo más unificado. La federación señala en sus documentos estratégicos que desea conectar de manera más clara las selecciones absolutas, juveniles y otras selecciones nacionales, definir objetivos comunes de desarrollo y mejorar la coordinación entre los entrenadores de clubes y de las selecciones. La función de Pochettino no eliminará por sí sola las diferencias entre los numerosos entornos de desarrollo, pero le ofrece la posibilidad de aplicar su experiencia en el fútbol europeo de élite también fuera de las concentraciones de la selección. Es especialmente importante el hecho de que se espere de él una contribución a la formación de entrenadores, porque la calidad del trabajo en los niveles inferiores influye directamente en la preparación técnica, táctica y física de los futuros internacionales.

Después de la firma, Pochettino afirmó que desea dejar un legado duradero que no se limite a los resultados del primer equipo. En una declaración recogida por CBS Sports, destacó el potencial del fútbol estadounidense y la necesidad de fortalecer las vías para jugadores, entrenadores y equipos dentro de la federación. Ese mensaje encaja con el perfil de un entrenador que durante su carrera en clubes adquirió la reputación de ser un especialista dispuesto a incorporar y desarrollar a futbolistas jóvenes. Para U.S. Soccer, también es una manera de involucrar a un cuerpo técnico reconocido internacionalmente en un proyecto más amplio, y no solamente en unas pocas ventanas de selecciones cada año.

Por qué U.S. Soccer eligió la continuidad

Pochettino asumió el mando de Estados Unidos el 10 de septiembre de 2024, después de que la selección dirigida por Gregg Berhalter quedara eliminada en la fase de grupos de la Copa América. U.S. Soccer lo presentó entonces como un entrenador con experiencia en Tottenham, Paris Saint-Germain y Chelsea, además de un marcado interés por el desarrollo de jugadores. El director deportivo Matt Crocker dirigió el proceso de su contratación, mientras que la federación destacó que la elección del argentino formaba parte de los esfuerzos para acercar a la selección al máximo nivel internacional. El contrato original estaba orientado a preparar al equipo para el Mundial de 2026, organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México.

El nuevo contrato demuestra que la federación evaluó los resultados del primer periodo de manera suficientemente positiva como para justificar una continuidad de cuatro años. El trabajo de Pochettino no estuvo exento de altibajos: antes del Mundial, el equipo obtuvo resultados decepcionantes en competiciones regionales, y durante su mandato también hubo periodos en los que la plantilla no pareció estar completamente coordinada. Sin embargo, en el Mundial se lograron tres victorias, el rendimiento ofensivo fue mejor que en torneos anteriores y varios jugadores recibieron funciones más claramente definidas. Según todo lo publicado, la federación ya consideraba antes del torneo que la continuidad aportaba más valor que iniciar una nueva búsqueda de seleccionador.

Una parte importante de la decisión también está relacionada con la estabilidad institucional. Cambiar de entrenador inmediatamente después del Mundial disputado en casa habría supuesto un nuevo comienzo táctico, una nueva evaluación de la plantilla y tiempo adicional para establecer relaciones con los clubes. Al ampliar el contrato, la federación conserva a un cuerpo técnico que ya conoce a los principales internacionales, la logística de los desplazamientos en un país de gran tamaño y las particularidades de la relación con jugadores que compiten en Europa, la Major League Soccer y otras ligas. Eso no garantiza el éxito deportivo, pero reduce el riesgo organizativo al inicio de un ciclo en el que Estados Unidos, a diferencia de 2026, no tendrá la condición de anfitrión ni una plaza automática en el torneo final.

CBS Sports también informó de que el nuevo acuerdo contó con el apoyo de aportaciones filantrópicas de donantes de la federación y socios comerciales, como ya había ocurrido con la primera contratación de Pochettino. U.S. Soccer no publicó su nuevo salario ni la estructura de las bonificaciones, por lo que el valor financiero del contrato no puede compararse de forma fiable con el acuerdo anterior. Sin embargo, se sabe que en los últimos años la federación ha intentado aumentar los ingresos, las inversiones y el valor comercial de los programas de sus selecciones. En ese contexto, conservar a un entrenador reconocido internacionalmente también tiene importancia organizativa, aunque la justificación de la inversión terminará midiéndose principalmente por los resultados y la calidad del desarrollo de los jugadores.

De los clubes europeos a un proyecto de selección a largo plazo

El argentino comenzó su carrera como entrenador en el Espanyol y posteriormente construyó su reputación en el Southampton mediante un estilo de juego intenso, una presión alta y el desarrollo de futbolistas jóvenes. Su mayor huella en el fútbol inglés la dejó en el Tottenham, al que llevó en 2019 a la primera final de la Liga de Campeones de la historia del club. Después dirigió al Paris Saint-Germain, con el que ganó la liga francesa y copas nacionales, y al Chelsea. Su llegada al banquillo estadounidense fue su primer trabajo en el fútbol internacional absoluto, por lo que el mandato inicial de dos años también representó una adaptación a un ritmo de trabajo diferente al de los clubes.

El ciclo de la selección hasta 2030 exigirá un tipo distinto de gestión. El seleccionador dispone de muchos menos entrenamientos con los jugadores, debe coordinarse con una gran cantidad de clubes y tomar decisiones basándose en un estado de forma que cambia entre breves ventanas internacionales. Al mismo tiempo, deberá renovar progresivamente al equipo que sostuvo el proyecto del Mundial disputado en casa, sin perder estabilidad competitiva. Parte de los jugadores de la plantilla de 2026 debería seguir formando el núcleo, pero a través de las eliminatorias y las competiciones regionales será necesario abrir espacio a una nueva generación.

Precisamente en este ámbito será más fácil evaluar la función consultiva ampliada de Pochettino. El éxito no dependerá únicamente de cuántos jugadores jóvenes reciban una convocatoria, sino también de si llegan al equipo absoluto preparados técnica, táctica y mentalmente para el fútbol internacional. Será igualmente importante comprobar si la federación consigue mejorar el intercambio de datos y planes con los clubes profesionales y crear una vía de desarrollo más comprensible a través de las selecciones juveniles. Si esos vínculos se fortalecen, el segundo mandato de Pochettino podría tener consecuencias que seguirían percibiéndose después de su marcha.

El camino hacia un torneo en tres continentes

El Mundial de 2030 también será especial por su formato organizativo. La FIFA confirmó que los principales anfitriones serán Marruecos, Portugal y España, mientras que Argentina, Paraguay y Uruguay albergarán un partido cada uno como parte de la conmemoración del centenario del primer Mundial. Para la selección estadounidense, eso significa regresar a un torneo fuera de América del Norte y afrontar condiciones distintas de las que tuvo en 2026, cuando jugó ante su público y no tuvo que disputar las eliminatorias. La principal tarea de Pochettino será asegurar la clasificación y después intentar superar los octavos de final.

Mientras tanto, Estados Unidos disputará competiciones regionales y partidos amistosos que servirán como pruebas de la profundidad de la plantilla y del desarrollo táctico. Los resultados de esos encuentros serán importantes, pero con el nuevo contrato la federación ha demostrado claramente que evalúa a Pochettino desde una perspectiva de cuatro años. Esto le da tiempo para incorporar nuevos jugadores e introducir cambios en el sistema, pero al mismo tiempo le impide atribuir posibles fracasos a una preparación breve. Después de dos años conociendo el programa y de la experiencia del Mundial disputado en casa, las expectativas durante el segundo mandato serán más precisas y más altas.

La firma hasta 2030 es, por tanto, mucho más que una confirmación de su condición de seleccionador. U.S. Soccer ha confiado a Pochettino parte de la responsabilidad sobre la manera en que se conectan la selección absoluta, las categorías juveniles, los entrenadores y el entorno del fútbol profesional. El técnico argentino ha recibido la oportunidad de convertir los resultados de 2026 en el comienzo de un periodo de desarrollo más largo, pero el valor de ese proyecto se medirá en dos niveles: la capacidad de Estados Unidos para dar un paso adelante contra las mejores selecciones y la calidad de los fundamentos que dejará el actual cuerpo técnico.

Fuentes:
- CBS Sports – confirmación del nuevo contrato, la función consultiva ampliada y el apoyo financiero al acuerdo (enlace)
- U.S. Soccer – informe oficial sobre la derrota contra Bélgica y la actuación de Estados Unidos en el Mundial de 2026 (enlace)
- U.S. Soccer – información oficial sobre la victoria contra Bosnia y Herzegovina en la ronda de 32 equipos (enlace)
- Associated Press – informe sobre la victoria de Estados Unidos contra Paraguay en el partido inaugural del Mundial de 2026 (enlace)
- FIFA – informe sobre la victoria de Estados Unidos contra Australia y la clasificación anticipada para la fase eliminatoria (enlace)
- U.S. Soccer – anuncio del nombramiento inicial de Pochettino y resumen de su carrera como entrenador (enlace)
- U.S. Soccer – marco estratégico para conectar los programas de las selecciones absolutas y juveniles (enlace)
- FIFA – confirmación oficial de los anfitriones del Mundial de 2030 y de los partidos del centenario en América del Sur (enlace)

Nota: En la elaboración de este contenido se han utilizado herramientas de inteligencia artificial. El contenido ha sido revisado editorialmente antes de su publicación.

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