Deportes

El IFAB admite un grave error del VAR: Breel Embolo no debió ser expulsado ante Argentina en cuartos

Descubre por qué el IFAB confirmó después que el VAR no podía convertir una falta señalada en una simulación de Breel Embolo. Suiza quedó con diez jugadores cuando el marcador era 1-1, y Argentina marcó dos goles en la prórroga para ganar el cuarto de final por 3-1

· 14 min de lectura
Compartir
ilustración con IA: El IFAB admite un grave error del VAR: Breel Embolo no debió ser expulsado ante Argentina en cuartos Karlobag.eu / ilustración con IA

ilustración con IA — esta imagen no es una fotografía real y no representa un acontecimiento real. ¿Qué significa ilustración con IA?

La IFAB confirma un grave error del VAR: Breel Embolo no debió ser expulsado contra Argentina

La International Football Association Board, conocida por las siglas IFAB, confirmó que el protocolo del VAR se aplicó de manera incorrecta en una de las decisiones más importantes y controvertidas del Mundial de 2026. El delantero suizo Breel Embolo no debió recibir una segunda tarjeta amarilla por simulación en los cuartos de final contra Argentina, porque el asistente de vídeo no tenía en esa situación la potestad de cambiar la naturaleza misma de la decisión inicial del árbitro. En una circular publicada el 27 de julio, la IFAB aclaró que la disposición sobre "confusión de identidad" solo puede utilizarse para determinar qué jugador cometió una infracción que ya había sido sancionada. Sobre esa misma base procedimental no puede transformarse una infracción concedida a un equipo en una simulación de un jugador del equipo contrario. Eso fue precisamente lo que ocurrió en Kansas City, donde Suiza se quedó con diez jugadores cuando el marcador era de 1:1 y Argentina terminó imponiéndose por 3:1 después de la prórroga.

La aclaración de la IFAB no modifica el resultado oficial del partido ni abre automáticamente un procedimiento para repetirlo. De acuerdo con la Regla 5, las decisiones del árbitro sobre hechos relacionados con el juego, incluido el resultado, son definitivas una vez finalizado el encuentro. Sin embargo, la confirmación de que se excedió el alcance permitido de la intervención del VAR tiene un gran peso, porque el error se produjo en los cuartos de final de la mayor competición futbolística, en un momento que cambió directamente la relación numérica sobre el terreno de juego. La IFAB no determinó cómo habría terminado el partido si Embolo hubiera permanecido en el campo, por lo que no puede afirmarse que la decisión controvertida determinara por sí sola al ganador. No obstante, la interpretación oficial confirma claramente que Suiza no debería haber disputado el tramo final del tiempo reglamentario y toda la prórroga con un jugador menos.

Cómo se tomó la decisión que cambió los cuartos de final

El partido de cuartos de final entre Argentina y Suiza se disputó el 11 de julio, según la hora local, en el estadio de Kansas City. De acuerdo con los datos oficiales de la FIFA, Argentina se adelantó en el minuto 10 con un gol de Alexis Mac Allister, mientras que Dan Ndoye igualó el marcador a 1:1 en el minuto 67. Cinco minutos después del empate se produjo la situación que marcó el encuentro. Embolo cayó tras un duelo con el centrocampista argentino Leandro Paredes, y el árbitro portugués João Pinheiro consideró que Paredes había detenido al delantero suizo mediante una falta. Concedió un tiro libre a Suiza y mostró una tarjeta amarilla al jugador argentino.

El asistente de vídeo Guillermo Pacheco Larios recomendó entonces revisar las imágenes, invocando la disposición sobre la identidad incorrectamente determinada de un jugador. Después de revisar la jugada junto al terreno de juego, Pinheiro anuló su decisión inicial, retiró la tarjeta amarilla a Paredes y concluyó que Embolo había simulado el contacto. Mostró una tarjeta amarilla al suizo y, como Embolo ya había sido amonestado en la primera parte por una falta precisamente sobre Paredes, esa amonestación se convirtió automáticamente en su segunda tarjeta amarilla y en su expulsión. De este modo, Suiza se quedó con diez jugadores en un periodo en el que acababa de devolver el equilibrio al partido. El seleccionador Murat Yakin y los jugadores protestaron inmediatamente, sosteniendo que el VAR había intervenido en una situación que no debería haber sido objeto de ese tipo de revisión.

El resultado se mantuvo en 1:1 hasta el final de los 90 minutos, pero Argentina aprovechó la superioridad numérica durante la prórroga. Julián Álvarez marcó en el minuto 112 y Lautaro Martínez estableció el 3:1 definitivo en el primer minuto del tiempo añadido de la segunda parte de la prórroga. Las estadísticas de la FIFA muestran que Argentina terminó el partido con 22 intentos frente a los 11 de Suiza y con una mayor posesión del balón, pero esas cifras no permiten separar el efecto de la expulsión del resto del encuentro. Suiza tuvo que cambiar su forma de jugar, cerrar los espacios con un futbolista menos y gastar energía adicional antes de la prórroga. Yakin declaró después del partido que la decisión había sido decisiva para el desarrollo del encuentro y que una aplicación de las reglas de ese tipo había "destruido" el partido de su equipo.

Qué significa realmente la "confusión de identidad"

La controversia surge de la diferencia entre dos cuestiones que a primera vista pueden parecer similares, pero que están estrictamente separadas en el protocolo del VAR. La primera cuestión es quién cometió la infracción que el árbitro ya había sancionado. La segunda es si la infracción sancionada llegó a producirse y si toda la situación debe describirse jurídicamente de una manera diferente. La IFAB permite al VAR corregir el nombre del jugador sancionado en un caso de confusión de identidad, por ejemplo cuando el árbitro amonesta al futbolista equivocado en medio de un tumulto. Sin embargo, según la Circular n.º 34, una tarjeta amarilla que no sea una segunda amarilla solo puede revisarse para identificar al jugador que cometió una infracción ya sancionada; la propia infracción no puede revisarse ni modificarse dentro de ese procedimiento.

En Kansas City, el VAR no se limitó a determinar quién había cometido la supuesta infracción de Paredes. La intervención terminó con un cambio completo de la valoración arbitral: la decisión de que Paredes había cometido una falta sobre Embolo se transformó en la decisión de que Embolo había simulado. De este modo se modificaron tanto el infractor como el tipo de conducta sancionable, así como el equipo contra el que se concedió la reanudación del juego. La nueva aclaración de la IFAB significa que la disposición sobre confusión de identidad no ofrecía una base procedimental para semejante cambio. En otras palabras, el VAR no podía abrir la cuestión de la simulación únicamente porque al principio se hubiera mostrado una tarjeta amarilla a un jugador del equipo contrario.

Esta diferencia también es importante porque el VAR no fue concebido como un sistema que volviera a arbitrar cada contacto o cada amonestación. Sus competencias se limitan a determinadas categorías de errores potencialmente decisivos, como un gol o un gol anulado, un penalti, una tarjeta roja directa, una segunda tarjeta amarilla claramente incorrecta y determinados casos de confusión de identidad. Una tarjeta amarilla ordinaria, por regla general, no constituye un ámbito independiente de intervención del VAR. La ampliación del protocolo para la temporada 2026/27 permitió corregir algunas situaciones que anteriormente quedaban fuera de su alcance, pero no eliminó la restricción fundamental según la cual no puede reevaluarse toda la naturaleza de un acontecimiento bajo el pretexto de comprobar una identidad.

Por qué el hecho de que fuera la segunda tarjeta amarilla de Embolo no justifica la intervención

La confusión adicional procede del hecho de que Embolo recibió una segunda tarjeta amarilla después de la revisión, mientras que, según el protocolo más reciente, el VAR puede intervenir cuando una segunda amarilla es manifiestamente incorrecta. Sin embargo, ese no era el objeto inicial de la revisión. El árbitro sobre el terreno de juego amonestó primero a Paredes, para quien esa tarjeta no suponía la expulsión, y el VAR abrió el procedimiento dentro de la categoría de confusión de identidad. Solo después de cambiar la naturaleza de la decisión, Embolo recibió la amonestación que lo dejó fuera del encuentro. La consecuencia de la intervención fue una tarjeta roja, pero la consecuencia por sí sola no puede crear retroactivamente la potestad para una revisión que no estaba permitida al comienzo del procedimiento.

Las reglas de la IFAB distinguen entre la revisión de una segunda tarjeta amarilla manifiestamente incorrecta y una situación en la que el asistente de vídeo busca una nueva tarjeta amarilla que el árbitro no había concedido. Un ejemplo incluido en las interpretaciones oficiales permite al VAR anular una segunda amarilla cuando un jugador ha sido sancionado erróneamente y las imágenes muestran que el adversario simuló. Sin embargo, el VAR no puede buscar de forma arbitraria cada segunda amonestación omitida ni utilizar otra categoría de revisión para llegar a semejante sanción. En el caso de Embolo, el problema no era únicamente el juicio final sobre si cayó demasiado pronto o exageró el contacto. El problema esencial era la vía procedimental mediante la cual el árbitro llegó a la amonestación por simulación.

Una limitación de este tipo puede parecer formalista, especialmente cuando las imágenes a cámara lenta revelan detalles que el árbitro no vio. No obstante, los límites del VAR existen para impedir que se vuelva sin restricciones sobre casi cualquier decisión y para que los equipos sepan de antemano qué situaciones pueden revisarse. Si cada amonestación concedida de manera incorrecta pudiera convertirse en la puerta de entrada a un nuevo análisis completo de la jugada, el número de intervenciones aumentaría considerablemente y la diferencia entre la "intervención mínima" y volver a arbitrar el partido se volvería poco clara. Precisamente por eso, la IFAB subraya ahora que cualquier posible ampliación de las competencias para detectar simulaciones deberá establecerse expresamente después de una revisión independiente del protocolo.

Una aplicación incorrecta similar se produjo en el partido entre Estados Unidos y Paraguay

El caso Embolo no fue la primera ocasión en la que, durante el Mundial de 2026, se utilizó la disposición sobre confusión de identidad para transformar una decisión de falta en una decisión de simulación. En el partido del grupo D entre Estados Unidos y Paraguay, disputado el 12 de junio en Los Ángeles, el defensa estadounidense Tim Ream recibió inicialmente una tarjeta amarilla después de la caída de Miguel Almirón. El VAR Carlos del Cerro Grande llamó al árbitro neerlandés Danny Makkelie para que revisara la jugada. Makkelie anuló después la amonestación de Ream y castigó a Almirón con una tarjeta amarilla por simulación. Estados Unidos ganó por 4:1, por lo que la decisión no tuvo el mismo efecto competitivo inmediato que la expulsión de Embolo.

Después de aquel partido, la aplicación de la regla se presentó como una novedad permitida y la FIFA, según las informaciones de entonces, respaldó la interpretación arbitral. En los cuartos de final, el mismo patrón procedimental produjo una consecuencia mucho más grave, porque la tarjeta amarilla de Embolo suponía automáticamente su expulsión. La IFAB afirma ahora que el uso de la cláusula para resolver casos de simulación durante el Mundial fue bien recibido y que se incluirá en una revisión detallada del protocolo del VAR. Al mismo tiempo, ha establecido expresamente que esta aplicación no debe continuar hasta que finalice la revisión. Esto significa que la reacción positiva de una parte del público futbolístico no es suficiente para que el procedimiento se convierta en legal sin una modificación clara del texto del protocolo.

La aclaración también revela un problema de comunicación entre los organismos que elaboran las reglas, los organizadores de las competiciones y los equipos arbitrales. La IFAB establece las Reglas de Juego, mientras que la FIFA dirige el Mundial y gestiona operativamente los criterios arbitrales del torneo. Cuando una nueva redacción deja margen para diferentes interpretaciones, las consecuencias no se observan únicamente en seminarios especializados, sino también sobre el terreno de juego y ante millones de espectadores. En este caso, la misma interpretación se aplicó al menos dos veces antes de que la IFAB trazara públicamente un límite claro. Por ello, la revisión anunciada deberá responder no solo a la cuestión de si el VAR debe controlar las simulaciones, sino también a cómo evitar que se introduzcan interpretaciones experimentales o ampliadas sin una base jurídica completamente inequívoca.

El resultado se mantiene, pero el debate sobre la responsabilidad no ha hecho más que empezar

El reconocimiento por parte de la IFAB de un error procedimental no significa que se haya demostrado una intención de favorecer a Argentina ni aporta pruebas para las afirmaciones de que el partido estuviera amañado. Los documentos oficiales disponibles hablan de una aplicación irregular del protocolo, no de una manipulación del resultado. Tampoco es posible reconstruir de manera fiable un desarrollo alternativo del encuentro en el que Suiza hubiera permanecido con once jugadores. Argentina ya generaba ocasiones antes de la expulsión, tenía calidad suficiente para ganar y terminó marcando dos goles en la prórroga. Al mismo tiempo, sería igualmente impreciso minimizar el efecto de una decisión que dejó a un equipo con un jugador menos en unos cuartos de final que estaban empatados.

De acuerdo con la Regla 5, el árbitro no puede modificar posteriormente una decisión sobre la reanudación después de que el juego se haya reanudado o el partido haya finalizado, y sus decisiones sobre hechos relacionados con el juego y el resultado se consideran definitivas. Por ello, la Circular n.º 34 tiene efectos principalmente sobre los futuros partidos. Ordena a los árbitros y a los equipos VAR que no utilicen la confusión de identidad como vía para sancionar una simulación hasta que concluya la revisión. La IFAB no ha anunciado ninguna decisión sobre la repetición de los cuartos de final, la anulación del resultado o un cambio en la clasificación de Argentina y Suiza. La consecuencia deportiva para Suiza sigue siendo irreparable, mientras que la consecuencia institucional deberá ser una interpretación más clara y uniforme de las reglas.

Para el futuro del VAR, la cuestión más importante es si el fútbol desea ampliar la revisión por vídeo a simulaciones evidentes que conduzcan directamente a una tarjeta para un jugador adversario. El argumento a favor de esta modificación es que la tecnología puede corregir una injusticia manifiesta y castigar un intento de engaño. El argumento en contra es el peligro de que las interrupciones sean cada vez más frecuentes y de que casi cualquier contacto controvertido se convierta en un análisis de varios minutos. La IFAB ha anunciado que incluirá las experiencias del Mundial en una revisión detallada, pero hasta que ese proceso termine, el límite es ahora explícito: se puede corregir la identidad de un jugador, pero no se puede modificar la propia infracción al amparo de esa disposición.

Para Embolo y Suiza, la aclaración llega demasiado tarde para cambiar lo que ocurrió en Kansas City. Sin embargo, elimina la duda fundamental que quedó después de los cuartos de final. Según las reglas vigentes en el torneo, el VAR no podía transformar la falta de Paredes concedida por el árbitro en una simulación de Embolo, y el delantero suizo no debió ser expulsado mediante ese procedimiento. Es probable que este caso se convierta en uno de los ejemplos más importantes de las futuras formaciones arbitrales: la tecnología solo puede ayudar al árbitro dentro de las competencias que se le hayan otorgado expresamente, incluso cuando las imágenes generen el deseo de corregir la visión más amplia de un acontecimiento.

Fuentes:
- IFAB - Circular n.º 34 del 27 de julio de 2026 y aclaración oficial sobre la aplicación de la disposición de confusión de identidad (enlace)
- IFAB - Cambios en las Reglas de Juego para la temporada 2026/27 y alcance de las intervenciones del VAR (enlace)
- IFAB - Regla 5, carácter definitivo de las decisiones arbitrales e interpretaciones oficiales sobre la revisión de una segunda tarjeta amarilla (enlace)
- FIFA - Informe oficial y datos de los cuartos de final entre Argentina y Suiza en Kansas City (enlace)
- FIFA - Informe oficial del partido entre Estados Unidos y Paraguay (enlace)
- The Guardian - Crónica desde Kansas City, descripción del procedimiento del VAR y reacciones de la selección suiza (enlace)
- The Guardian - Información sobre la aplicación anterior de la misma interpretación en el partido entre Estados Unidos y Paraguay (enlace)
- Reuters / Rediff - Confirmación de que Embolo no debió ser expulsado y contexto de la circular de la IFAB (enlace)

Nota: En la elaboración de este contenido se han utilizado herramientas de inteligencia artificial. El contenido ha sido revisado editorialmente antes de su publicación.

Etiquetas IFAB VAR Breel Embolo Argentina Suiza Copa del Mundo error arbitral tarjeta roja
ALOJAMIENTO CERCANO
Kansas City
Actualmente hay pocas ofertas directas disponibles en esta ubicación. Consulta una selección más amplia de apartamentos y alojamientos privados con nuestro socio.
Buscar más alojamiento
ALOJAMIENTO CERCANO
Kansas City
Actualmente hay pocas ofertas directas disponibles en esta ubicación. Consulta una selección más amplia de apartamentos y alojamientos privados con nuestro socio.
Buscar más alojamiento

Newsletter — eventos destacados de la semana

Un correo a la semana: eventos destacados, conciertos, partidos deportivos, alertas de bajada de precio. Nada más.

Sin spam. Cancelación con un clic. Cumple GDPR.