Una cuarta parte todavía duda, pero la mayoría ya planea vacaciones dentro del país: el 74 por ciento de los ciudadanos elige veranear en Croacia, y el gasto medio sube a 1.404 euros
Las vacaciones de verano en Croacia siguen siendo también este año la primera opción para la gran mayoría de los ciudadanos nacionales, y ello a pesar de la presión sobre los presupuestos familiares, el aumento de los precios y la incertidumbre económica general. La última investigación de MasterIndex muestra que el 74 por ciento de los encuestados planea pasar las vacaciones de verano dentro del país, lo que se sitúa al nivel del resultado del año pasado y confirma que la costa nacional, las islas y los destinos continentales conservan un fuerte atractivo también en la temporada 2026. Al mismo tiempo, también aumenta el gasto previsto: la cantidad media que los ciudadanos tienen intención de destinar a las vacaciones de verano ha alcanzado los 1.404 euros, es decir, 158 euros más que un año antes. Se trata de un dato que apunta a dos fenómenos paralelos: por un lado, los costes del descanso siguen aumentando y, por otro, los ciudadanos evidentemente no quieren renunciar por completo a su pausa anual, sino que están dispuestos a ajustar sus prioridades para asegurarse una estancia de mayor calidad.
Los datos se basan en una investigación que la agencia Improve realizó para Mastercard en marzo de 2026 sobre una muestra de 1.009 usuarios de servicios bancarios en Croacia de entre 18 y 55 años. En un contexto más amplio, los resultados llegan en un momento en que la inflación sigue siendo un factor importante en las decisiones cotidianas de los ciudadanos. La Oficina Croata de Estadística anunció que los precios al consumo en Croacia en marzo de 2026, según la primera estimación, fueron más altos que un año antes, mientras que Eurostat registró en el mismo período una aceleración de la inflación en la eurozona. Precisamente por eso, el dato de que los ciudadanos sigan planeando pasar las vacaciones de verano en Croacia tiene un peso adicional: el descanso no ha desaparecido de la lista de prioridades, pero cada vez está más claro que se valoran con mayor cuidado la duración, el tipo de alojamiento y el gasto diario.
Unas vacaciones más largas, pero también un presupuesto sensiblemente mayor
Uno de los hallazgos más visibles de la investigación es el aumento de la duración media de las vacaciones. Las vacaciones de verano de este año duran de media 10,5 días, lo que supone casi un día más que el año pasado. Aunque siguen predominando los viajes más cortos, porque el 53 por ciento de los ciudadanos planea una estancia de hasta siete días, es evidente que una parte significativa de los encuestados intenta aun así asegurarse un descanso más largo. Alrededor de un tercio planea unas vacaciones de ocho a 14 días, lo que confirma que las vacaciones de verano siguen percibiéndose como el principal descanso anual, y no solo como una escapada corta o una huida de fin de semana.
El aumento del gasto total previsto va acompañado también de un aumento del gasto diario medio. Este año, los ciudadanos esperan gastar una media de 117 euros por persona al día, lo que supone 12 euros más que el año pasado. Al mismo tiempo, casi dos tercios de los encuestados planean gastar más de 50 euros al día, y más de un tercio por encima de 100 euros. Estos indicadores sugieren que el coste del descanso ya no se refiere solo al alojamiento básico y al transporte, sino que cada vez incluye más toda la experiencia del viaje: comida, excursiones, contenidos adicionales, actividades en el destino y un mayor nivel de comodidad. En la práctica, esto significa que una parte de los ciudadanos, en lugar de unas vacaciones austeras y estrictamente limitadas, preferirá destinar más a una estancia más completa, sobre todo si considera que con ello obtiene calidad y una sensación de verdadero alejamiento de la vida cotidiana.
El mayor presupuesto diario lo planean quienes viajan con su pareja, con una media de 152 euros, así como quienes veranean con amigos, 143 euros al día. En los viajes familiares el gasto es menor, lo que es lógico teniendo en cuenta el mayor número de miembros y la necesidad de distribuir los costes de manera más racional. Aun así, ni siquiera las vacaciones familiares quedan al margen de la tendencia general de aumento de precios. En este tipo de viajes se presta especial atención a la relación entre precio y calidad, la cercanía de la playa, la disponibilidad de contenidos para niños y la posibilidad de mantener bajo control parte de los gastos. Precisamente por eso, muchos ciudadanos volverán este año a comparar en detalle las
ofertas de alojamiento en el Adriático, buscando un equilibrio entre un precio aceptable y las condiciones de la estancia.
El alojamiento privado sigue siendo la primera opción, pero crece el interés por los hoteles y las categorías superiores
La estructura de la elección del alojamiento muestra que el alojamiento privado sigue siendo la forma dominante de las vacaciones de verano. Casi la mitad de los encuestados, el 49 por ciento de ellos, planea alojarse en apartamentos, habitaciones o casas en régimen privado. Otro 35 por ciento recurre a su propia propiedad o a alojarse con familiares y amigos, lo que sigue representando un patrón importante del turismo nacional. Esta elección suele estar asociada a estancias más largas y a un menor gasto total, porque una parte de los costes clave se reduce o se evita por completo.
Al mismo tiempo, una quinta parte de los ciudadanos planea pasar las vacaciones de verano en un hotel, y precisamente los huéspedes en alojamiento hotelero son quienes presentan el mayor gasto total previsto, que alcanza una media de 1.911 euros. Esto no sorprende, porque una estancia en hotel suele incluir un alojamiento más caro, servicios adicionales y una mayor probabilidad de gastar en restaurantes, bienestar, excursiones y otros contenidos. Aún más importante es el dato de que el 37 por ciento de los ciudadanos elige alojamiento de categoría superior, lo que representa un aumento notable en comparación con los dos años anteriores. En comparación con el año pasado, se trata de un incremento de seis puntos porcentuales, y en relación con 2024 el aumento asciende a ocho puntos.
Ese cambio muestra que una parte de los huéspedes nacionales, cuando ya viaja, quiere un nivel superior y una mejor experiencia global. Eso no significa que el lujo se haya convertido en la norma, porque la mayoría de los encuestados sigue eligiendo alojamiento de nivel medio, pero está claro que la calidad influye cada vez más en la decisión final. En la práctica, esto puede significar un apartamento mejor acondicionado, una mejor ubicación, más privacidad, contenidos adicionales o un nivel de servicio más alto. Para los arrendadores y el sector turístico, esto es una señal importante de que el huésped nacional, a pesar de su sensibilidad al precio, acepta cada vez menos una oferta que no siga sus expectativas en cuanto a comodidad, limpieza, equipamiento e impresión general. Por eso, también este verano muchos revisarán con atención el
alojamiento para visitantes en la costa, especialmente cuando se trate de establecimientos de mejor nivel y ubicación más favorable.
La presión financiera no ha desaparecido, pero es algo menor que el año pasado
Aunque la mayoría de los encuestados planea viajar, la investigación muestra que el dinero sigue siendo el principal obstáculo para quienes renuncian a las vacaciones de verano. Entre los ciudadanos que no planean vacaciones anuales, el 38 por ciento menciona razones financieras, ya sea por incertidumbre o por la imposibilidad de cubrir los costes. Una proporción casi igual, el 36 por ciento, destaca que ya vive junto al mar, por lo que unas vacaciones de verano clásicas no les son necesarias del mismo modo que a los residentes del interior.
El dato de que solo el 46 por ciento de los ciudadanos esté completamente seguro de que realizará sus vacaciones de verano muestra además que la decisión sobre el descanso no está totalmente cerrada. Por otro lado, el 15 por ciento está completamente seguro de que no viajará. Ese margen de indecisión indica que una parte de los ciudadanos tomará la decisión final más tarde, probablemente después de evaluar el coste de la vida, el presupuesto disponible, los precios del alojamiento y las condiciones generales del mercado. En estas circunstancias, no es difícil esperar que una parte de las reservas vuelva este año a producirse relativamente tarde, cuando se determine con claridad cuánto dinero puede destinar el hogar sin un golpe más serio a otras obligaciones.
La inflación sigue siendo la mayor preocupación relacionada con los viajes y la menciona el 42 por ciento de los encuestados, pero la preocupación es aun así menor que el año pasado, en 11 puntos porcentuales. Esto sugiere que los ciudadanos se han adaptado parcialmente a los precios más altos o al menos han desarrollado una imagen más clara de cuánto cuesta realmente el descanso. Al mismo tiempo, aumenta la preocupación por la situación geopolítica, señalada por el 25 por ciento de los encuestados, nada menos que 13 puntos porcentuales más que el año pasado. Esto muestra que la decisión de viajar ya no está determinada solo por el presupuesto personal, sino también por una sensación más amplia de seguridad y estabilidad. En una época en la que los movimientos globales influyen en la energía, los precios, el transporte y el estado de ánimo general de los consumidores, las vacaciones de verano se convierten tanto en una decisión financiera como psicológica.
Qué buscan los ciudadanos en un destino
Cuando eligen dónde pasarán sus vacaciones de verano, los ciudadanos buscan ante todo descanso en el sentido original de la palabra. La posibilidad de relajarse y hacer una pausa es importante para el 61 por ciento de los encuestados, casi tanto como una buena relación entre precio y calidad, que es importante para el 60 por ciento de ellos. El precio del alojamiento por separado es importante para el 58 por ciento de los encuestados, lo que confirma que la decisión de viajar se toma con cuidado y con una valoración precisa de los costes.
Sin embargo, las vacaciones de verano ya no se reducen solo al mar y a una cama. Una parte importante de los ciudadanos busca contenido, actividades y experiencia. Los encuestados más jóvenes y quienes eligen un alojamiento de mayor calidad valoran más la posibilidad de un descanso activo, incluyendo deporte, recreación y contenidos de aventura. Los encuestados de más edad, por su parte, subrayan la tranquilidad, menos aglomeraciones y un marco de costes más racional. Una buena oferta gastronómica es importante para una cuarta parte de los encuestados, y la vida nocturna para el 13 por ciento de ellos. Esto significa que los destinos que consiguen combinar tranquilidad, alojamiento de calidad, buena comida y contenidos adicionales tienen mayores posibilidades de atraer a huéspedes que quieren más que una mera estancia junto a la costa.
Para el turismo nacional, este es un mensaje importante. Croacia lleva años sin depender solo de las ventajas naturales, sino también de la capacidad de ofrecer un producto ordenado, diverso y convincente. Un buen apartamento u hotel ya no basta por sí solo si a su alrededor no hay contenidos, accesibilidad de transporte, gastronomía y la sensación de que el huésped recibe por su dinero una experiencia completa. Precisamente por eso, la búsqueda de
ofertas de alojamiento en Croacia incluye cada vez más preguntas sobre la ubicación, la cercanía de los contenidos, la calidad del servicio y la impresión general del destino.
Los viajes siguen siendo una de las prioridades en 2026
Quizá la conclusión más importante de la investigación sea que los viajes, a pesar de todo, siguen ocupando un lugar alto en la lista de prioridades de los ciudadanos. Nada menos que el 93 por ciento de los encuestados planea al menos un viaje durante 2026. Croacia sigue siendo la opción elegida con más frecuencia, mencionada por el 76 por ciento de los encuestados para algún tipo de viaje, mientras que el 28 por ciento planea viajar dentro de Europa y el 26 por ciento a países vecinos. Esto confirma que los ciudadanos no renuncian a la movilidad, al descanso y al cambio de entorno, sino que intentan encajarlos en posibilidades financieras reales.
En ese sentido, las vacaciones de verano en Croacia siguen siendo un caso especial. Para un gran número de ciudadanos no son solo una decisión turística, sino también parte del ritmo de vida, de la tradición familiar y de la manera en que se marca el verano. A pesar del aumento de precios, los destinos nacionales tienen la ventaja de la cercanía, el idioma conocido, una organización más sencilla y una mayor sensación de seguridad. Esto se hace especialmente evidente en un período en el que la incertidumbre global se traslada también a los hábitos de los consumidores.
Gea Kariž, directora de Mastercard en Croacia, destacó en una declaración junto a los resultados de la investigación que los ciudadanos, a pesar de las presiones financieras, no renuncian a viajar, sino que eligen cada vez más la calidad y una experiencia completa, desde el alojamiento hasta los contenidos en el destino. En ese contexto, también recordó los programas orientados al desarrollo de la oferta turística, incluido Uplift y la iniciativa Uplift – amigo de la cocina croata, cuyo objetivo es vincular a largo plazo la educación, la identidad y el turismo. Ese mensaje encaja en la tendencia más amplia que muestran también otros datos disponibles públicamente: el huésped nacional ya no es solo un huésped que busca el precio más bajo, sino que cada vez espera más una oferta cuidada y auténtica por el dinero que destina.
Para el sector turístico, esta es una noticia importante antes de la parte principal de la temporada. Un interés estable por las vacaciones de verano en Croacia significa que el mercado nacional sigue siendo un fuerte apoyo, pero el aumento de las expectativas en cuanto a calidad advierte de que la competitividad dependerá cada vez más del nivel del servicio, de la claridad de la oferta y de la capacidad de justificar el precio. Para los ciudadanos, en cambio, los resultados de este año muestran que el descanso estival sigue siendo un objetivo importante, incluso cuando exige una planificación más seria y un coste mayor que hace solo un año.
Fuentes:- Mastercard, comunicado de prensa y archivo de publicaciones de MasterIndex – contexto de hallazgos anteriores sobre las vacaciones de verano en Croacia y la evolución del gasto de los ciudadanos nacionales (enlace)- Oficina Croata de Estadística – portal estadístico oficial y publicaciones sobre precios al consumo e indicadores económicos generales en Croacia (enlace)- Eurostat – publicación oficial sobre la estimación de la inflación en la eurozona para marzo de 2026, utilizada para el contexto europeo más amplio de la evolución de los precios (enlace)- Uplift – amigo de la cocina croata, sitio oficial de la iniciativa – descripción del proyecto y confirmación del apoyo institucional del Ministerio de Turismo y Deporte y de la Cámara de Economía de Croacia (enlace)- Uplift, descripción oficial del proyecto – datos adicionales sobre los objetivos de la iniciativa relacionada con el desarrollo de la oferta turística y gastronómica (enlace)
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Hora de creación: 16 abril, 2026