Destinations International abre las inscripciones para el segundo ciclo del programa “Tourism for All”
Destinations International ha abierto las inscripciones para el segundo ciclo del programa de certificación
Tourism for All, una formación virtual de seis meses destinada a organizaciones de destinos, organismos turísticos, convention and visitors bureaus y profesionales que gestionan el desarrollo de destinos. Según los datos actualmente disponibles de la organización, el segundo ciclo del programa se desarrolla del
5 de junio al 30 de noviembre de 2026, mientras que las inscripciones están abiertas para miembros y no miembros de Destinations International. El programa está diseñado como un marco práctico para crear destinos turísticos que sean accesibles, inclusivos y orientados al bienestar de la comunidad local, y no solo al crecimiento del número de llegadas o a indicadores promocionales de corto plazo. De este modo, Tourism for All encaja en el giro más amplio de la industria turística hacia un modelo en el que el éxito de un destino se mide cada vez más por la calidad de la experiencia, la relación con los residentes, la accesibilidad de los servicios y la capacidad de los actores locales para gestionar conjuntamente los cambios.
Destinations International describe el programa como un programa de certificación virtual, estructurado de forma autónoma, y como un marco probado que ayuda a los líderes de destinos a alinear a las empresas locales en torno a valores comunes. En el centro está la idea de que una “cultura de bienvenida” puede ser tanto un valor social como una ventaja competitiva de un destino. El primer ciclo del programa se lanzó el 3 de marzo de 2026 y dura hasta el 31 de agosto de 2026, mientras que el segundo ciclo comienza en un momento en que los debates sobre un turismo más responsable, más accesible y más resiliente se vinculan cada vez más con la gestión de destinos a largo plazo. El coste de participación, según la información publicada, es de 795 dólares estadounidenses para miembros de Destinations International y de 995 dólares estadounidenses para no miembros.
Un programa que observa el turismo a través de la experiencia del visitante y la calidad de vida de los residentes
Tourism for All no está concebido como un curso online breve clásico, sino como una experiencia de cohorte de seis meses en la que los participantes pasan por módulos especializados, ejercicios prácticos y la elaboración de planes de acción locales. La particularidad del programa es que no observa a las organizaciones de destinos solo como oficinas de marketing, sino como coordinadores locales que pueden reunir al sector público, empresarios, instituciones culturales, organizadores de eventos, transportistas, empresas de hostelería, alojamientos y otros actores. El objetivo es que los principios de accesibilidad y bienvenida no se queden en el nivel de los mensajes promocionales, sino que se conviertan en parte de la forma cotidiana de trabajar del destino.
En ese sentido, el programa se apoya en una tendencia cada vez más marcada en el turismo: los destinos ya no pueden construir su reputación únicamente sobre atracciones, campañas y número de pernoctaciones. La competitividad se vincula cada vez más con la medida en que distintos grupos de visitantes pueden moverse, informarse, participar en eventos, utilizar servicios y sentirse aceptados de manera segura y digna. Igual de importante es la cuestión de cómo afecta el turismo a los residentes, los empleos locales, los pequeños empresarios, los espacios públicos y la cohesión social. Precisamente por eso el programa de Destinations International subraya el beneficio compartido para visitantes y residentes, alejándose del viejo modelo en el que los turistas y la comunidad local a menudo se observaban como dos grupos separados con intereses diferentes.
Cuatro pilares: empleos, experiencia del visitante, alianzas y promoción
El marco del programa se basa en cuatro pilares:
empleos,
experiencia del visitante,
alianzas comunitarias y
marketing y promoción. El primer pilar aborda la creación de entornos empresariales seguros, de apoyo e inclusivos para empleados y colaboradores. En el turismo, donde la calidad del servicio está directamente vinculada con las personas que lo prestan, las condiciones laborales y la cultura organizacional tienen un impacto directo en la experiencia del destino. Si los empleados no están formados, incluidos o protegidos, es difícil esperar que el destino construya de forma creíble una imagen de apertura hacia los visitantes.
El segundo pilar se refiere a la experiencia del visitante, incluyendo la seguridad, la accesibilidad y la sensación de bienvenida para diferentes grupos de huéspedes y miembros de la comunidad local. Esto puede abarcar la accesibilidad física de los espacios, información clara, accesibilidad digital, sensibilidad del personal hacia distintas necesidades, pero también la eliminación de barreras comunicativas y sociales que disuaden a parte de las personas de viajar. El tercer pilar, las alianzas comunitarias, está orientado a colaboraciones que refuercen el bienestar local y la vitalidad económica. El cuarto pilar trata el marketing y la promoción, pero no en el sentido de una representación superficial de la diversidad, sino como el desarrollo de estrategias auténticas que representen responsablemente a la comunidad y atraigan a personas de diferentes orígenes, capacidades e intereses.
Del certificado a la implementación local
Según la estructura publicada del programa, durante los primeros seis meses los participantes pasan por una fase de introducción y el modelo “train the trainer”. Esto significa que los líderes de destinos no adquieren conocimientos solo para su propia organización, sino que se preparan para transferir posteriormente el programa a socios locales. Los participantes deben desarrollar un plan de acción y un plan de implementación comunitaria y presentarlos para su aprobación con el fin de obtener el certificado Tourism for All. Tras finalizar el programa, los participantes certificados deberían poder guiar a empresas locales y socios a través del mismo marco y adaptarlo a las necesidades concretas de su destino.
Este enfoque es importante porque el turismo inclusivo no puede depender de una sola institución o de una sola campaña. Si un destino quiere ser verdaderamente accesible y abierto, los cambios deben abarcar múltiples puntos de contacto: la forma en que se comunica la información, la disponibilidad del transporte, la formación de empleados, el diseño de eventos, la relación con los residentes locales, la cooperación con grupos minoritarios y vulnerables, los canales digitales, la comunicación de crisis y la forma en que el destino se presenta en el mercado. Por eso Destinations International subraya que los participantes conservan el acceso a los materiales del programa, a una red de colegas, a encuentros virtuales y presenciales y al apoyo de expertos incluso después de finalizar la parte formal de la formación.
Socios expertos y énfasis en el cambio medible
En el programa participan también socios expertos externos, a los que Destinations International denomina “impact experts”. Entre ellos se encuentran HospitableMe, Tripadvisor, Tourism Cares, The Culturist Group y Wheel the World. Su función es proporcionar herramientas especializadas, ejemplos prácticos y apoyo consultivo en áreas como accesibilidad, comunicación inclusiva, actividad empresarial responsable, marketing multicultural y creación de experiencias para viajeros con distintas necesidades. The Culturist Group, por ejemplo, destacó que aporta al programa su propio marco orientado a la representación, relevancia, resonancia y alcance, con el objetivo de que los destinos evalúen a quién incluyen sus mensajes y a quién quizá no llegan o no convencen.
Este énfasis en herramientas e implementación muestra que Tourism for All intenta posicionarse más allá de declaraciones generales sobre diversidad e inclusión. En la industria turística aparece a menudo una brecha entre los mensajes promocionales sobre apertura y la experiencia real sobre el terreno. Un destino puede destacar en una campaña la bienvenida a todos, pero si la información no es accesible para personas con discapacidad, si los socios locales no están formados, si determinados grupos no se representan de forma creíble o si los residentes viven el turismo como una carga, el valor reputacional de esos mensajes se debilita rápidamente. Por eso el programa orienta a los participantes hacia planes de acción, facilitación local y alineación a largo plazo de los actores.
Por qué el turismo inclusivo se considera cada vez más una cuestión económica
El contexto más amplio del programa muestra que la accesibilidad y la inclusión ya no son solo una cuestión de responsabilidad social. Según datos del World Travel & Tourism Council, los viajes y el turismo en 2025 generaron 11,6 billones de dólares estadounidenses de contribución al PIB global y representaron el 9,8 por ciento de la economía mundial, con 366 millones de empleos. En un sector de tal tamaño e importancia económica, la cuestión de quién puede viajar, quién se siente bienvenido y quién se beneficia del desarrollo turístico pasa a estar directamente conectada con la sostenibilidad de los modelos de negocio y la estabilidad a largo plazo de los destinos.
UN Tourism, la agencia especializada de las Naciones Unidas para un turismo responsable, sostenible y universalmente accesible, en los últimos años ha subrayado adicionalmente la necesidad de eliminar barreras físicas, informativas y organizativas. En las directrices para empresas turísticas publicadas en 2025 se destaca la importancia de estrategias corporativas inclusivas, experiencias turísticas accesibles y políticas de empleo que beneficien tanto a los usuarios de los servicios como a los trabajadores con discapacidad. Tales documentos muestran que la accesibilidad no es un tema nicho aislado, sino parte de la gestión profesional de la calidad, los riesgos, el alcance de mercado y la reputación.
Organizaciones de destinos como guardianes de la comunidad
Destinations International, en sus prioridades temáticas actuales para el periodo 2026–2027, destaca áreas como defensa e impacto, resiliencia y preparación, configuración del lugar y alineación con la comunidad, innovación y storytelling, así como excelencia organizacional. Tourism for All encaja precisamente en esa lógica: las organizaciones de destinos ya no se observan solo como promotoras de espacios, sino como instituciones que deben demostrar el valor del turismo para la comunidad, gestionar relaciones con los actores y ayudar a los destinos a afrontar perturbaciones, cambios en la demanda y expectativas sociales.
En la práctica, esto significa que las organizaciones turísticas deben tener credibilidad para dialogar con residentes locales, empresarios, instituciones públicas y el sector civil. Si quieren ser entendidas como coordinadores neutrales, deben demostrar que el turismo no sirve solo a los visitantes y a las grandes empresas, sino también a la calidad de vida, la identidad local, las oportunidades laborales y la disponibilidad de los espacios públicos. Por eso Tourism for All subraya el papel de los líderes de destinos como convocantes y facilitadores, y no solo como creadores de campañas. Es un cambio importante en la forma de pensar porque desplaza el foco del mensaje “vengan a nosotros” hacia la pregunta “cómo funciona el destino para todos los que lo utilizan”.
El segundo ciclo llega en un momento de mayores expectativas hacia los destinos turísticos
La apertura de las inscripciones para el segundo ciclo del programa llega en un periodo en el que muchos destinos se enfrentan simultáneamente a presiones de crecimiento, falta de mano de obra, riesgos climáticos, cambios en el comportamiento de los viajeros, mayores costes operativos y debates cada vez más intensos sobre el impacto del turismo en la vivienda, el espacio público y la vida cotidiana local. En tales circunstancias, la inclusión no es un tema comunicativo aislado, sino parte de la cuestión más amplia de la gestión del destino. Los destinos que no entienden las necesidades de distintos usuarios, que no incluyen a socios locales o que no desarrollan la resiliencia de sus servicios pueden perder la confianza tanto de los visitantes como de los residentes.
Precisamente por eso el programa Tourism for All utiliza el lenguaje de la ventaja competitiva, y no solo el de la obligación social. La bienvenida, la accesibilidad y la representación creíble de la comunidad pueden aumentar la calidad de la experiencia, reducir los riesgos reputacionales, abrir el destino a un círculo más amplio de visitantes y ayudar a las empresas locales a prepararse mejor para distintas necesidades del mercado. Al mismo tiempo, este enfoque puede ayudar a los destinos a evitar campañas superficiales que no van acompañadas de cambios reales sobre el terreno. Si el programa se implementa de forma coherente, su valor no estará solo en el certificado, sino en la capacidad de los participantes para impulsar cambios concretos en sus propias comunidades.
Qué pueden esperar los participantes
Según la información de Destinations International, el programa está abierto tanto a miembros como a no miembros de la organización, y está destinado a líderes de destinos, empresas locales y socios comunitarios. Los participantes pasan por módulos online, tareas prácticas, desarrollo de planes locales y preparación para facilitar el programa después de la certificación. El programa incluye materiales didácticos, herramientas vinculadas a los cuatro pilares del programa, conocimientos expertos y la posibilidad de conectarse con colegas de otros destinos. Para obtener el certificado no basta con la participación pasiva: los participantes deben elaborar y presentar un plan de acción y un plan de implementación comunitaria.
Para los destinos que consideran inscribirse, el valor clave del programa podría estar en que ofrece una estructura para temas que a menudo están fragmentados entre distintos departamentos y socios. La accesibilidad se trata a veces como una cuestión técnica de infraestructura, la promoción inclusiva como una tarea de marketing y las relaciones con la comunidad como una función comunicativa separada. Tourism for All conecta esos elementos en un marco único, partiendo de la premisa de que la experiencia del visitante, la cultura laboral, las alianzas locales y la imagen pública del destino dependen mutuamente unas de otras. El segundo ciclo del programa, que dura de junio a noviembre de 2026, será por tanto una prueba de su capacidad para pasar de un formato educativo a una herramienta más ampliamente aplicable para la gestión de destinos en un periodo en el que se espera cada vez más que el turismo sea tanto económicamente exitoso como socialmente responsable.
Fuentes:- Destinations International – página oficial del programa Tourism for All con las fechas del segundo ciclo, precios, estructura y descripción de los cuatro pilares del programa (link)- Destinations International – comunicado sobre la apertura de inscripciones para el Tourism for All Certificate Program y descripción de los objetivos del programa (link)- Destinations International – página de registro con descripción de la implementación, el plan de acción y la facilitación local del programa (link)- The Culturist Group – publicación sobre el papel de socio experto en el programa Tourism for All y la aplicación de marcos de marketing inclusivos (link)- WTTC – datos sobre el impacto económico global del sector de viajes y turismo en 2025 (link)- UN Tourism – directrices y publicaciones sobre turismo accesible y experiencias turísticas inclusivas (link)
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