Santa Elena intenta escribir una nueva historia turística: se anuncia el “maratón más remoto del mundo” como gran atractivo para 2027.
Santa Elena, territorio británico de ultramar en medio del Atlántico Sur, intenta cada vez más abiertamente convertir su excepcional aislamiento en una ventaja turística. El paso más reciente y ambicioso en esa dirección es la promoción de una carrera que la organización turística local describe como el “maratón más remoto del mundo” y que ha sido anunciada en el sitio oficial del destino para el 28 de febrero de 2027. La carrera está concebida como el evento central del programa insular Adventure Week, que, según la información oficial, debería celebrarse del 23 de febrero al 2 de marzo de 2027, con lo que Santa Elena intenta atraer a un nuevo tipo de huéspedes: deportistas, amantes de la naturaleza, viajeros deseosos de destinos aislados y visitantes que buscan una experiencia fuera de las rutas turísticas estándar.
A primera vista, se trata de una noticia deportiva. Pero en un contexto más amplio, el maratón es mucho más que un evento puntual. Para una isla que lleva décadas buscando un modelo sostenible de desarrollo económico, el turismo se perfila cada vez con más claridad como uno de los apoyos clave. Precisamente por eso, las autoridades locales y el sector turístico presentan esta carrera como símbolo de una nueva etapa, en la que Santa Elena quiere seguir siendo exclusiva, preservada y de difícil acceso, pero aun así lo bastante visible en el mercado turístico internacional.
La isla que decidió convertir su distancia en una marca
Santa Elena suele describirse como una de las islas habitadas más aisladas del mundo. La información turística oficial indica que se encuentra a unas 1200 millas de África y a unas 1800 millas de América del Sur. Precisamente ese aislamiento geográfico fue durante décadas un obstáculo para un desarrollo turístico más fuerte, pero hoy se utiliza cada vez más como el principal elemento de la identidad del destino. En lugar de masificación, la isla vende tranquilidad. En lugar de multitudes, vende una sensación de exclusividad. En lugar de espectáculo urbano, ofrece paisajes, silencio, historia y naturaleza que no ha sido desgastada por un número excesivo de visitantes.
La promoción turística oficial juega abiertamente esa carta. Se destacan el aire limpio, una comunidad segura de unas cuatro mil personas, un ritmo de vida relativamente lento y el hecho de que en muchos senderos el visitante puede quedarse casi solo. En un momento en que gran parte del mundo se enfrenta a los problemas del sobreturismo, Santa Elena intenta presentarse como una especie de opuesto a ese modelo: un destino para quienes quieren vivir un lugar, no consumirlo.
Precisamente por eso, el maratón en esta isla no está concebido como una clásica carrera urbana con decenas de miles de participantes. Al contrario, su fuerza de mercado reside en su limitación, su exigencia logística y la impresión de que el participante no llega solo para competir, sino para hacer un viaje especial. Para una parte de la comunidad global de corredores, ese es precisamente su mayor atractivo: una carrera como experiencia de vida y no solo como resultado en la meta.
La fecha de la carrera y el concepto de Adventure Week
Según la información oficial publicada en las páginas turísticas de Santa Elena, el World’s Most Remote Marathon está previsto para el 28 de febrero de 2027. La carrera se presenta como el punto culminante de Adventure Week, un programa que también incluye otras actividades relacionadas con la naturaleza, el mar y la exploración de la isla. La descripción oficial indica que la inscripción al maratón también abre el acceso al programa más amplio, entre otras cosas a natación en aguas abiertas, excursiones guiadas de senderismo y ascensos a desafíos insulares como las famosas escaleras de Jacob’s Ladder.
Ese concepto muestra claramente que el objetivo no es atraer solo a corredores. Los organizadores intentan crear un evento-paquete que motive una estancia más larga, un mayor gasto en la isla y una conexión más fuerte entre el deporte y otros contenidos turísticos. Esto incluye atracciones naturales, sitios históricos, guías locales, hostelería y proveedores de servicios del sector del alojamiento. Precisamente ahí reside el mayor sentido económico de este tipo de manifestaciones: no solo llenan la lista de salida, sino que llenan habitaciones, restaurantes, excursiones y recorridos locales.
Para los viajeros que planearían llegar por la carrera, también es importante la parte práctica de la organización, por lo que es comprensible que también pueda crecer el interés por el
alojamiento en Santa Elena, especialmente en el período inmediatamente anterior y posterior a la carrera. Dado que se trata de una isla pequeña y con capacidad limitada, precisamente el alojamiento puede convertirse en uno de los puntos clave de la oferta turística global durante este tipo de eventos especializados.
Cómo se llega siquiera a Santa Elena
Una de las razones por las que el maratón se promociona como el “más remoto” es el propio hecho de que llegar a la isla sigue sin ser algo rutinario. Hasta finales de 2017, Santa Elena no tenía conectividad aérea en forma de vuelos comerciales de pasajeros. Los datos turísticos oficiales indican que antes de la apertura del aeropuerto, la isla era accesible principalmente por vía marítima, y que el viaje desde Ciudad del Cabo duraba unos cinco días. Tras la apertura del aeropuerto St Helena Airport en octubre de 2017, la situación cambió, pero el destino siguió siendo logísticamente exigente en comparación con la mayoría de los mercados turísticos.
Según la información actual disponible en el sitio oficial del destino, la conectividad comercial la garantiza Airlink, y la conexión básica pasa por Johannesburgo. El viaje dura unas seis horas, lo que para los visitantes supone una enorme diferencia respecto a la antigua llegada en barco de varios días, pero sigue manteniendo la sensación de viajar al borde del mundo. Precisamente esa combinación de accesibilidad relativa y distancia real configura hoy la identidad de la isla: lo bastante cerca como para poder visitarla, pero lo bastante lejos como para conservar el aura de destino raro.
Para la estrategia turística, eso es decisivo. La isla evidentemente no puede competir con destinos que se apoyan en una gran afluencia diaria de visitantes. Por eso se orienta al mercado de visitantes dispuestos a viajar más, gastar más y quedarse más tiempo. En ese modelo, es lógico que también se demanden más
ofertas de alojamiento en Santa Elena que se adapten a viajeros interesados en el turismo experiencial y activo, y no solo en una breve visita de tránsito.
El maratón como herramienta de desarrollo económico, y no solo como evento deportivo
Los datos estadísticos oficiales muestran por qué el turismo es para Santa Elena algo más que una cuestión de promoción. En las páginas estadísticas del gobierno se indica que en el período de julio de 2024 a junio de 2025 se registraron 5298 llegadas, lo que supone 954 más que en el período comparable anterior. En la misma página también se publicó que el gasto estimado de los visitantes en 2024 se situó entre 4,9 y 6,7 millones de libras. Para una pequeña economía insular, no se trata de una cifra secundaria, sino de un serio indicador de que cada impulso turístico adicional puede tener un efecto visible.
En ese mismo resumen estadístico oficial también se indica que el producto interior bruto de Santa Elena en el ejercicio fiscal 2023/2024 fue de 39,4 millones de libras. Cuando se comparan el tamaño de la economía y el nivel del gasto turístico estimado, queda claro por qué las instituciones locales insisten tanto en el turismo como dirección de desarrollo. Un evento como el maratón puede ser relativamente pequeño en número de participantes, pero económicamente significativo por el tipo de visitantes que atrae: personas que gastan en transporte, guías locales, hostelería, excursiones, logística deportiva y
alojamiento cerca del lugar del evento.
El Gobierno de Santa Elena ya había señalado en documentos estratégicos anteriores y en anuncios públicos al turismo como uno de los sectores importantes para la recuperación y el desarrollo. En los documentos dedicados a la recuperación del turismo se subrayaban el desarrollo del producto, el fortalecimiento de la visibilidad en el mercado, la mejora de la calidad del servicio y el aumento de la capacidad de alojamiento. Ahora el maratón actúa como una herramienta concreta con la que se intenta traducir esos objetivos estratégicos en un producto internacional reconocible.
Por qué precisamente el deporte podría cambiar la percepción de la isla
Los destinos turísticos suelen buscar un acontecimiento fuerte que los diferencie de la competencia. En el caso de Santa Elena, el problema no es la falta de historias, sino la falta de visibilidad global. La isla tiene un trasfondo histórico increíble, incluido el período más famoso vinculado al exilio de Napoleón Bonaparte, pero la historia por sí sola no siempre basta para abrirse paso en el mercado contemporáneo. El deporte y la aventura ofrecen otro tipo de visibilidad: entran más rápido en los medios internacionales, atraen a comunidades especializadas y crean contenidos que se comparten fácilmente en redes sociales y en formatos de viaje.
La descripción oficial de la ruta sugiere que la carrera no está concebida solo como un desafío físico, sino también como un viaje visual a través de la identidad de la isla. Se menciona un recorrido desde las verdes tierras altas hasta las costas rocosas, con final en Jamestown, el principal asentamiento de la costa. Esa dramaturgia responde a la lógica contemporánea del marketing turístico: el visitante no recibe solo un dorsal, sino una historia que puede volver a contar y fotografías que por sí solas promocionan el destino.
Una ventaja adicional para Santa Elena es que el deporte conecta de forma natural varias particularidades de la isla. El terreno montañoso aumenta la dificultad del maratón y lo hace más atractivo para corredores serios. El mar y la rica vida marina abren espacio para actividades adicionales. El núcleo histórico de Jamestown y el patrimonio napoleónico aportan profundidad cultural. Y la pequeña comunidad y el número limitado de visitantes crean una sensación de exclusividad que muchos destinos más promocionados ya no pueden ofrecer.
Naturaleza, historia y sensación de seguridad como triángulo de la oferta
La promoción turística oficial de Santa Elena destaca de manera insistente tres grandes bazas: naturaleza, patrimonio y seguridad. La isla se presenta como un lugar con paisajes extraordinariamente diversos en una superficie pequeña, desde verdes tierras altas y bosques cubiertos de nubes hasta formaciones volcánicas, escarpados acantilados y zonas marinas ricas en vida. Las páginas turísticas indican que en la isla y sus alrededores se ha registrado un gran número de especies vegetales y animales que no existen en ningún otro lugar de la Tierra, lo que refuerza aún más su reconocimiento entre los amantes de la naturaleza.
La capa histórica es igual de fuerte. Santa Elena ha ocupado durante siglos un lugar especial en la historia global de la navegación, las rutas coloniales y el exilio forzado. El símbolo más conocido de ese patrimonio es Napoleón, cuyo último período de vida transcurrió aquí en el exilio. Pero los materiales oficiales de la isla también recuerdan otras capas de la historia, incluidas huellas militares, marítimas y sociales que han dejado una marca visible en Jamestown y en otras partes de la isla.
El tercer elemento es la seguridad. Las páginas turísticas oficiales destacan expresamente una “safe community”, es decir, una comunidad segura. En un momento en que los viajeros eligen cada vez más los destinos también según su sensación de seguridad personal, ese argumento puede ser importante, especialmente para viajeros en solitario, visitantes mayores y quienes no desean destinos masivos típicos. Combinado con el pequeño número de habitantes y el hecho de que el destino no ha sido “arrasado” por el turismo, eso crea un perfil de mercado muy claro.
¿Puede Santa Elena evitar la trampa del éxito masivo?
El mayor reto para Santa Elena no es cómo atraer a la mayor cantidad posible de personas a cualquier precio, sino cómo crecer sin perder aquello que la hace especial. Precisamente por eso, el maratón, si sigue estando cuidadosamente controlado y limitado en capacidad, puede ser un formato ideal. Es lo bastante fuerte mediáticamente como para atraer la atención del mundo hacia la isla, y lo bastante especializado como para no producir el tipo de presión turística que pondría en peligro a la comunidad local y al medio ambiente.
En ese sentido, la historia de una “nueva era del turismo” no debe leerse como el anuncio de una expansión masiva, sino como un intento de posicionamiento preciso. Santa Elena no quiere ser todo para todos. Quiere ser un lugar para quienes buscan tranquilidad, un viaje más exigente, una fuerte sensación de separación y una combinación de experiencia natural e histórica. El maratón programado para el 28 de febrero de 2027 actúa en esa estrategia como un símbolo cuidadosamente elegido: lo bastante atractivo como para captar la atención global, y lo bastante acorde con el carácter de la isla como para no parecer un cuerpo extraño impuesto al destino.
Si la organización tiene éxito, Santa Elena podría obtener aquello que a los destinos pequeños y remotos más les cuesta conquistar: reconocimiento internacional que no se basa en una masificación barata, sino en una identidad clara. Y en un mundo turístico que cada vez valora más la autenticidad, la limitación y la experiencia fuera de las corrientes principales, precisamente eso podría ser su capital más valioso.
Fuentes:- St Helena Tourism – página oficial del maratón con la fecha de la carrera del 28 de febrero de 2027 y descripción de la ruta (enlace)- St Helena Tourism – página oficial de Adventure Week con las fechas del programa del 23 de febrero al 2 de marzo de 2027 y resumen de actividades (enlace)- St Helena Tourism – información oficial sobre cómo llegar a la isla, la apertura del aeropuerto en 2017 y la conectividad aérea actual (enlace)- St Helena Tourism – visión general del destino, incluido el énfasis en una comunidad segura y la identidad turística de la isla (enlace)- St Helena Tourism – visión general oficial de la isla con datos sobre ubicación, distancia, población y accesibilidad del transporte (enlace)- St Helena Government Statistics – resumen estadístico oficial con datos sobre llegadas, estimación del gasto turístico, PIB y población (enlace)- St Helena Government, The Economy – visión económica oficial con la estimación de que los visitantes gastaron entre 4,9 y 6,7 millones de libras en 2024 (enlace)- St Helena Government – anuncio sobre la estrategia de recuperación del turismo y los objetivos de desarrollo del sector, incluido el fortalecimiento de la oferta, los servicios y la capacidad (enlace)
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Hora de creación: 3 horas antes