La broma de Infantino sobre Italia reabrió el debate sobre los límites de la ampliación del Mundial
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, provocó un nuevo debate después de que, en una entrevista con la brasileña CazéTV antes del partido inaugural del Mundial 2026 entre México y Sudáfrica, comentara irónicamente la ausencia de Italia del mayor torneo de fútbol. Según la cadena española Cadena SER, Infantino, al hablar de la idea de ampliar en el futuro el Mundial a 64 selecciones, dijo que en ese formato “quizá incluso Italia podría clasificarse”. En el mismo tono, añadió que el torneo “podría ampliarse también a 228 selecciones” para ver si Italia se clasificaría, aunque la FIFA tiene oficialmente 211 asociaciones miembro. Según la misma fuente, la declaración se volvió rápidamente viral en los medios deportivos italianos y en las redes sociales, donde fue recibida como una broma inapropiada a costa del cuatro veces campeón del mundo. Aunque el comentario fue pronunciado en un tono distendido, su peso político y deportivo deriva del hecho de que Italia falta al Mundial por tercera vez consecutiva.
Un momento sensible para el fútbol italiano
Italia no participa en el Mundial 2026 en Canadá, México y Estados Unidos de América después de perder el 31 de marzo de 2026 en la final de la repesca europea contra Bosnia y Herzegovina. Según el informe oficial de la UEFA, el partido en Zenica terminó 1:1 después de la prórroga, y Bosnia y Herzegovina ganó 4:1 en los penaltis y aseguró su presencia en el torneo final. Moise Kean adelantó a Italia en el minuto 15, Alessandro Bastoni fue expulsado antes del final de la primera parte, y Haris Tabaković empató en el minuto 79. La UEFA señala que Esmir Bajraktarević transformó el penalti decisivo, con lo que Bosnia y Herzegovina logró la segunda participación en un Mundial de su historia. Esa derrota profundizó la crisis italiana, porque la selección, tras las ausencias en los torneos de Rusia 2018 y Catar 2022, también quedó fuera de la fase final en el ciclo para 2026.
Por ese contexto, la broma de Infantino no fue percibida solo como una ocurrencia pasajera, sino como un comentario sobre la caída prolongada de una de las selecciones de fútbol más exitosas. Italia participó por última vez en el Mundial de 2014 en Brasil, donde fue eliminada en la fase de grupos, y después se perdió tres ediciones consecutivas de la competición. Se trata de una selección que a lo largo de la historia ha ganado cuatro veces el título mundial, por lo que su ausencia de varios años del torneo es simbólicamente más fuerte que un simple fracaso en las eliminatorias. El fútbol italiano, al mismo tiempo, afronta debates sobre el desarrollo de los jugadores jóvenes, la competitividad de la liga nacional, el papel de los futbolistas extranjeros en la Serie A y los frecuentes cambios de planes técnicos en la selección. Precisamente por eso la frase pronunciada antes del inicio del Mundial tocó un tema que en Italia es extremadamente sensible desde hace años.
La FIFA ya se encuentra en medio de la mayor ampliación en la historia del torneo
El debate sobre 64 selecciones llega en un momento en que la FIFA acaba de iniciar la primera edición del Mundial ampliado con 48 participantes. Según la información oficial de la FIFA, el torneo de 2026 dura del 11 de junio al 19 de julio, se celebra en Canadá, México y Estados Unidos de América e incluye 104 partidos. El nuevo formato prevé 12 grupos con cuatro selecciones cada uno, y avanzan a la fase eliminatoria los dos mejores equipos de cada grupo y las ocho mejores selecciones que terminen terceras. De ese modo se introdujo una ronda adicional de la parte eliminatoria, los dieciseisavos de final, lo que significa que el futuro campeón del mundo debe disputar ocho partidos si llega al título. La FIFA presenta ese formato como una forma de ampliar la participación global sin renunciar a los grupos de cuatro equipos, que se han conservado también por la integridad deportiva de la competición.
La ampliación de 32 a 48 selecciones ya ha abierto por sí sola numerosas dudas. Los defensores destacan que un mayor número de plazas permite la participación de países y federaciones de fútbol que durante décadas habían permanecido al margen de los grandes torneos, especialmente de África, Asia, América del Norte y Central y Oceanía. Los detractores advierten de que un mayor número de partidos aumenta la presión sobre los jugadores, el calendario y los organizadores, y puede diluir la calidad de la competición futbolística más prestigiosa. En el caso de 2026, la logística es también un elemento adicional, porque el torneo se disputa en 16 ciudades de tres países, con grandes distancias entre algunas sedes. Por eso, la idea de una nueva ampliación, antes incluso de que el primer torneo con 48 selecciones haya mostrado sus efectos deportivos y organizativos, planteó de inmediato la pregunta de si la FIFA está preparada para ir aún más lejos.
De la propuesta de la CONMEBOL a la polémica global
La idea de un Mundial con 64 selecciones no surgió solo de la broma de Infantino. Según informes de Associated Press difundidos por ESPN, el presidente de la confederación sudamericana CONMEBOL, Alejandro Domínguez, propuso oficialmente en abril de 2025 que la edición de 2030 se ampliara temporalmente a 64 selecciones. Domínguez vinculó la propuesta al centenario del primer Mundial, disputado en 1930 en Uruguay, y señaló que ese formato debería permitir que el mayor número posible de países participara en la conmemoración del siglo del torneo. Según los mismos informes, la propuesta había sido planteada previamente por el representante uruguayo en una reunión del Consejo de la FIFA en marzo de 2025, lo que sorprendió a parte de los dirigentes europeos. La FIFA no ha tomado una decisión oficial sobre ese modelo, e Infantino subrayó en la entrevista con CazéTV que por ahora la atención se centra en el primer Mundial con 48 participantes.
El Mundial 2030 ya es especial incluso sin una posible ampliación. Según el anuncio oficial de la FIFA, los anfitriones de la parte principal del torneo serán Marruecos, Portugal y España, mientras que tres partidos en el marco de la conmemoración del centenario se jugarán en Uruguay, Argentina y Paraguay. Ese reparto conecta la dimensión europea, africana y sudamericana de la competición, pero al mismo tiempo abre cuestiones complejas sobre viajes, recuperación de los jugadores, calendario de partidos e igualdad de condiciones para todos los participantes. La introducción de 64 selecciones cambiaría aún más el equilibrio, porque habría que determinar una nueva distribución de plazas por confederaciones, un nuevo sistema de grupos y fase eliminatoria, así como el modelo financiero del torneo. Precisamente por eso la propuesta, aunque presentada como un gesto puntual por el centenario, se percibe como un posible precedente para futuras ediciones.
El argumento de la inclusividad frente al temor a diluir la calidad
La FIFA subraya con frecuencia en los últimos años la dimensión global del fútbol y la necesidad de que un mayor número de federaciones tenga acceso a las grandes competiciones. Según los datos oficiales de la FIFA, la organización mundial reúne a 211 asociaciones miembro en seis continentes, una cifra que supera ampliamente el círculo de países que participan regularmente en el Mundial. Desde esa perspectiva, la ampliación del torneo puede presentarse como un intento de acercar la competición a la verdadera amplitud geográfica del fútbol. Los países futbolísticos pequeños y medianos tendrían una mayor oportunidad de desarrollo, visibilidad para patrocinadores y experiencia de jugar partidos del máximo nivel. Para las federaciones fuera de los centros futbolísticos tradicionales, la simple clasificación para la fase final a menudo significa una aceleración de las inversiones en infraestructuras, programas juveniles y ligas nacionales.
Los críticos, sin embargo, advierten de que el Mundial no es solo un festival de participación, sino la culminación de un proceso de clasificación que debe conservar su peso. Según el informe de ESPN, el presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, calificó de mala la idea de un torneo con 64 selecciones, mientras que los opositores a esa ampliación sostienen que disminuiría el valor de las eliminatorias y debilitaría la calidad media de los partidos. Si se clasifican demasiadas selecciones para el torneo final, el ciclo clasificatorio podría perder tensión en algunas confederaciones, y la propia fase final volverse demasiado voluminosa para seguirla. Además, un torneo más grande aumenta el potencial comercial, pero también el riesgo de que los criterios deportivos sean desplazados por intereses económicos y políticos. Por eso la declaración de Infantino, aunque pronunciada como una broma, vuelve a abrir la cuestión fundamental: ¿cuánto puede crecer el Mundial antes de cambiar su propia identidad?
Italia como símbolo de un problema más amplio
En el centro de la polémica está Italia, pero el tema es más amplio que una sola selección. El hecho de que ni siquiera la ampliación a 48 participantes haya sido suficiente para que los Azzurri regresen al Mundial muestra que el fracaso no puede explicarse únicamente por la dureza del sistema de clasificación. Según la lista de la FIFA de selecciones que participan en el torneo de 2026, Europa está representada en la fase final, entre otras, por Austria, Bélgica, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Chequia, Inglaterra, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Portugal, Escocia, España, Suecia, Suiza y Turquía. Italia no está en esa lista, lo que significa que el problema surgió en el proceso deportivo, y no en el número formal de plazas europeas. La UEFA obtuvo 16 representantes para 2026, pero Italia, después de la fase de grupos, tuvo que ir a las eliminatorias adicionales, donde quedó frenada en el encuentro decisivo.
Esa situación es especialmente dolorosa porque Italia, pese a sus ausencias en los Mundiales, ganó entretanto la Eurocopa en 2021, lo que demuestra que la crisis no es lineal ni sencilla. La selección es capaz de alcanzar la cima en determinados ciclos, pero al mismo tiempo se ha mostrado vulnerable en largos procesos de clasificación y en partidos de alta presión. Por esa razón, la ampliación del Mundial no puede sustituir las respuestas sistémicas en el fútbol nacional. Si una selección con tanta tradición no logra clasificarse regularmente ni siquiera en un formato ampliado, el debate vuelve necesariamente a la selección de jugadores, el desarrollo, la estabilidad táctica y la gestión federativa. Precisamente por eso la ocurrencia de Infantino resonó en Italia con más fuerza de la que habría tenido en un país sin una historia futbolística semejante.
Infantino entre la comunicación y la política del fútbol
Como presidente de la FIFA, Infantino rara vez habla solo como observador neutral. Cada una de sus declaraciones sobre el formato del Mundial tiene peso institucional porque proviene de la persona que dirige la organización encargada de las reglas, las sedes, los ingresos y la estrategia global de la competición. Cuando bromeó a costa de Italia, no hablaba solo un antiguo administrador del fútbol de Suiza, sino el máximo responsable de la organización que decide cuántas selecciones entran en el torneo y bajo qué reglas. Por eso la frontera entre una broma informal y un mensaje político es en este caso muy fina. Además, Infantino lleva años defendiendo la ampliación de las competiciones de la FIFA, incluido el fútbol de clubes, de modo que sus palabras se leen en el contexto más amplio del aumento del número de partidos y del mercado global.
Por tanto, la declaración sobre posibles 64 selecciones no puede separarse de la dimensión comercial del Mundial. Un torneo más grande significa más partidos, más franjas televisivas, más mercados y mayor interés de los patrocinadores, pero también mayores costes organizativos y una presión más fuerte sobre jugadores y clubes. El formato oficial para 2026 ya ha aumentado el número de partidos de 64 a 104 respecto a los torneos con 32 selecciones, lo que muestra cuánto cambia la propia estructura de la competición con un cambio de formato. Si en el futuro se avanzara hacia 64 participantes, la FIFA tendría que explicar de manera convincente cómo conservaría la calidad, reduciría la sobrecarga y mantendría la claridad del sistema de clasificación. Sin esas respuestas, cada nueva idea de ampliación parecerá la continuación de un proceso en el que el prestigio del torneo se vincula cada vez más al tamaño y cada vez menos a la rareza de la clasificación.
Un debate que no desaparecerá tras una sola broma
La frase de Infantino probablemente no determinará por sí sola el futuro formato del Mundial, pero mostró lo sensible que es el tema. Para Italia es un recordatorio de la crisis más profunda de su selección en la historia moderna; para la FIFA, una prueba de comunicación en el momento en que comienza el Mundial más amplio hasta ahora; y para la opinión pública futbolística, un motivo para un nuevo debate sobre dónde termina la inclusividad y dónde empieza la ampliación excesiva. El torneo de 2026 servirá como la primera prueba real del formato con 48 selecciones, desde la calidad de los partidos y el interés del público hasta la logística y el cansancio de los jugadores. Solo después de eso estará más claro si el mundo del fútbol tiene espacio deportivo y organizativo para una competición aún mayor. Hasta entonces, la ausencia de Italia seguirá siendo uno de los símbolos más llamativos de la nueva era del Mundial: ni siquiera un torneo más grande garantiza un lugar a quienes no lo consiguen en el campo.
Fuentes:
- Cadena SER – informe sobre la declaración de Infantino a CazéTV y las reacciones en Italia (link)
- FIFA – explicación oficial del formato del Mundial 2026 con 48 selecciones y 104 partidos (link)
- FIFA – resumen oficial de participantes, anfitriones, ciudades y fechas del Mundial 2026 (link)
- UEFA – informe oficial sobre el partido de repesca Bosnia y Herzegovina – Italia (link)
- UEFA – resumen de resultados de las eliminatorias europeas para el Mundial 2026 (link)
- ESPN / Associated Press – informe sobre la propuesta de la CONMEBOL para un Mundial 2030 con 64 selecciones y las críticas de la UEFA (link)
- FIFA – anuncio oficial sobre los anfitriones del Mundial 2030 y los partidos de conmemoración del centenario (link)
- FIFA – datos oficiales sobre las 211 asociaciones miembro de la FIFA (link)