Sombras detrás de la postal: cómo Bali refuerza las medidas de seguridad debido a la delincuencia dirigida a los turistas
Bali se ha vendido durante décadas como una postal: terrazas de arroz en el interior, templos junto al mar y una vida nocturna que no para hasta la mañana durante la temporada. Pero detrás de la imagen del "paraíso isleño", surge cada vez más la cuestión de la seguridad. En las zonas turísticas más transitadas se registran robos, fraudes e incidentes callejeros que afectan a los visitantes – desde los clásicos ataques de "bag snatching" en scooters hasta estafas más sofisticadas relacionadas con el alquiler de vehículos, oficinas de cambio de moneda y pagos digitales. Las autoridades balinesas responden con una presencia policial más visible, nuevos puntos de control y acciones específicas, esforzándose por proteger simultáneamente a millones de huéspedes y preservar la reputación de un destino del que depende gran parte de la economía local.
El último movimiento en esta dirección llegó a principios de febrero de 2026, cuando se inauguró en Kuta, en el distrito de Badung, una nueva
Estación de policía turística con énfasis en una recepción más rápida de denuncias, la coordinación de patrullas y el uso de vigilancia desde un centro de mando. Según la policía regional, la idea es que la presencia policial sea un "servicio tangible" tanto para los turistas como para la población local, y no solo simbolismo. La inauguración de la estación se produce en un momento en que Bali registra cifras turísticas sólidas: las estadísticas oficiales de la oficina provincial de estadística muestran que en 2025 se registraron un total de
6.948.754 llegadas de visitantes extranjeros, de las cuales la gran mayoría correspondieron a llegadas a través del Aeropuerto I Gusti Ngurah Rai.
El turismo se ha recuperado y la presión sobre la seguridad crece
Las cifras que en las estadísticas locales rondan los siete millones de llegadas internacionales en un año no solo significan hoteles y restaurantes llenos. También significan una dinámica diferente en la calle: multitudes en las zonas nocturnas, mayor tráfico de scooters y taxis, más transacciones en efectivo y con tarjeta, y una circulación constante de turistas que a menudo no están familiarizados con las normas locales o los riesgos comunes. Los desafíos de seguridad, además, no son necesariamente nuevos, pero la diferencia es que hoy en día los incidentes se difunden más rápido por las redes sociales y el daño a la reputación puede ocurrir en una hora.
En la práctica, los corredores del sur de Bali donde se concentra el turismo son los más mencionados:
Kuta,
Legian,
Seminyak,
Canggu,
Nusa Dua y el área más amplia de
South Kuta. Los informes policiales y las publicaciones locales de los últimos meses suelen destacar las patrullas nocturnas, los controles en los alrededores de los clubes y los lugares donde los visitantes se desplazan a pie, pero también la presencia en los nudos de tráfico donde ocurren robos rápidos. Uno de los casos que atrajo la atención de los medios regionales se refirió a un ataque y robo de joyas en la multitud de un distrito de resorts, lo que reforzó el mensaje de la policía de que incluso las ubicaciones "transitadas e iluminadas" no son inmunes.
Qué está pasando realmente en el terreno: robos, fraudes y delincuencia "menor" con grandes consecuencias
En las conversaciones con trabajadores del sector turístico y residentes locales se repite la misma tesis: la mayoría de los visitantes no experimentarán nada grave, pero bastan unas pocas malas experiencias para que la atmósfera cambie. Los patrones más comunes mencionados en las advertencias públicas y los comunicados policiales suelen dividirse en tres grupos.
Primero, están los
robos rápidos en la calle: tirones de bolsos o teléfonos móviles, robos de mochilas en medio de la multitud, robos en la playa e incidentes en los que los ladrones se dirigen a turistas descuidados que llevan el teléfono en la mano o el bolso colgado de un solo hombro. En las zonas turísticas donde muchos se desplazan en scooters, también son frecuentes los casos en los que un atacante en motocicleta intenta "arrebatar" un objeto al pasar junto a la víctima.
Segundo, están las
estafas y la zona gris de los servicios. En la práctica, esto incluye facturas infladas, manipulaciones en las casas de cambio, "tarifas" falsas o poco claras en el alquiler de scooters, así como situaciones en las que el turista solo se da cuenta después del incidente de que el contrato no cubría lo que pensaba que cubría. En la variante digital, parte de las estafas se traslada a las aplicaciones y los pagos en línea: el turista paga una "reserva" o un "depósito" y resulta que el intermediario no está autorizado o que se trata de un anuncio falso.
Tercero, están los
incidentes relacionados con la vida nocturna: discusiones, conflictos cerca de los clubes, robos durante las salidas y problemas que ocurren cuando se mezclan el alcohol, un entorno desconocido y el descuido. Precisamente por eso las patrullas policiales en Canggu y Kuta suelen destacar el papel "preventivo": una presencia que debería disuadir a los perpetradores y reducir las escaladas.
Por qué la policía refuerza las patrullas justo ahora
En los mensajes oficiales se hace hincapié en la prevención y en la recuperación de la sensación de seguridad, pero en el fondo hay también un cálculo frío: Bali es una marca global y la percepción de seguridad influye directamente en la demanda. En este contexto, no es casualidad que las medidas se refuercen en momentos en que el tráfico de turistas es elevado o cuando se acercan periodos de viajes intensos.
La apertura de la Estación de policía turística en Kuta está concebida como un "front office" para los visitantes que necesitan ayuda rápida y, al mismo tiempo, como un punto operativo para la coordinación en el terreno. Según la información publicada por la agencia estatal de noticias, la estación incluye un centro de mando con visualización de videovigilancia, y el jefe de la policía regional destacó que el objetivo es fortalecer la protección de los turistas y la imagen de Bali como destino de clase mundial.
Paralelamente a las medidas policiales, también se han intensificado los
controles de inmigración dirigidos a extranjeros que residen o trabajan en Bali sin los permisos correspondientes. Imágenes de controles de documentos en los barrios turísticos han circulado por los medios regionales en los últimos meses, junto con el mensaje de las autoridades de que se quiere reprimir el trabajo ilegal y las actividades que puedan estar relacionadas con la delincuencia o el desorden público. Aunque algunos turistas perciben tales controles como una molestia, en las explicaciones públicas se hace hincapié en la aplicación de la ley y la reducción de riesgos en las zonas más visitadas.
Marco más amplio: nuevas reglas de comportamiento y cobro de la tasa turística
La seguridad no es el único tema que ocupa a las autoridades balinesas. La presión del turismo de masa en los últimos años ha abierto debates sobre el tráfico, los residuos, la construcción excesiva y el comportamiento de una pequeña parte de los visitantes que ignora las costumbres locales. Precisamente por eso, el gobernador de Bali,
I Wayan Koster, presentó en 2025 directrices actualizadas para los turistas extranjeros, formalizadas en una circular que indica lo que se considera un comportamiento aceptable y lo que puede dar lugar a sanciones. Estas directrices se vinculan en las publicaciones oficiales con la preservación de la cultura y el "orden", pero también con la intención de desplazar el turismo hacia un modelo de mayor calidad.
Además, Bali ha introducido una
tasa turística que se cita en los informes internacionales como un instrumento para gestionar la presión de los visitantes y financiar las necesidades públicas relacionadas con el turismo. Pero las propias autoridades admiten que la implementación – desde el cobro hasta el control – es un desafío en un destino que recibe diariamente a miles de personas de diferentes marcos legales y culturales.
Cómo es la "protección al turista" en la práctica: de patrullas a denuncias rápidas
Para los turistas, la diferencia clave no está en el número de comunicados policiales, sino en la rapidez con la que pueden obtener ayuda y en cómo se resuelven los casos concretos. En Kuta, según el plan de la policía, se espera un flujo más rápido de denuncias, un canal de comunicación más claro y coordinación con otros servicios. Esto se aplica especialmente a las situaciones en las que el turista necesita un informe oficial para el seguro, por pérdida de documentos o para posteriores acciones legales.
Parte de la estrategia de seguridad se refiere también a la presencia "visible" en los puntos donde la delincuencia ocurre con más frecuencia: entradas a clubes, cruces de tráfico, paseos marítimos, aparcamientos y calles por las que los turistas caminan solos por la noche. La policía destaca en sus publicaciones que el objetivo es "prevenir antes de que ocurra", lo que en la práctica significa recorridos frecuentes, conversaciones con los hosteleros y una reacción rápida a los avisos.
Al mismo tiempo, las acciones policiales no solo se dirigen a los perpetradores que tienen como objetivo a los turistas, sino también a los comportamientos que crean desorden: conflictos violentos, consumo de alcohol en lugares públicos, conducir sin casco o sin licencia, y violaciones de las regulaciones locales. En tal entorno, la seguridad y el orden público se funden en la misma historia: menos incidentes significan menos espacio para las "oportunidades" de los delincuentes.
La línea entre el riesgo real y el efecto en la reputación
Uno de los mayores problemas para Bali es que la imagen de seguridad se crea en el espacio digital. Los incidentes individuales, incluso cuando son relativamente "pequeños", se vuelven virales, a menudo sin contexto, y luego se convierten en generalizaciones. Esto también se vio en ejemplos de robos en tiendas o conflictos que terminaron en las redes sociales, donde el linchamiento público a veces fue tan fuerte como la reacción formal de las instituciones.
Las autoridades, sin embargo, intentan enviar un mensaje diferente: los incidentes existen, pero se responde a ellos y la infraestructura de seguridad se fortalece. La apertura de una estación de policía especial para turistas es parte de esa estrategia de comunicación, pero también una respuesta práctica al hecho de que el número de denuncias y la necesidad de apoyo aumentan con el crecimiento de las llegadas.
Qué dice la industria turística al respecto
Los hoteleros y hosteleros evitan tradicionalmente las formulaciones dramáticas, porque cada palabra sobre delincuencia puede tener un efecto de marketing. Pero en las conversaciones profesionales destacan que el interés es mutuo: los turistas deben tener una sensación de seguridad y la economía local necesita estabilidad. Los datos de las asociaciones industriales y de las instituciones estadísticas sobre el crecimiento de las llegadas internacionales en 2025 sirven como recordatorio de lo mucho que está en juego, y de lo cara que podría ser una percepción negativa.
Por ello, parte del sector se apoya cada vez más en medidas prácticas: mejor iluminación en hoteles y carreteras de acceso, cámaras adicionales, instrucciones más claras para los huéspedes, colaboración con las autoridades locales, pero también el desarrollo de protocolos de seguridad "blandos", como recomendaciones de rutas nocturnas o transportistas verificados.
Qué pueden hacer los turistas: medidas de precaución realistas sin pánico
Las acciones policiales y las estaciones oficiales solo tienen sentido si se complementan con la responsabilidad personal básica. Los turistas en Bali, especialmente en las zonas de vida nocturna, pueden reducir el riesgo con hábitos sencillos que no arruinan el viaje.
- En las multitudes y en scooter, mantener el teléfono y el bolso fuera de ser un "objetivo fácil", evitar llevar objetos de valor de forma visible.
- Utilizar transportistas con licencia o aplicaciones con una visualización clara del precio, y en los acuerdos "en la calle" pedir un acuerdo previo y conservar los mensajes/recibos.
- En las casas de cambio y al pagar con tarjeta, comprobar el importe antes de la confirmación; evitar tipos de cambio sospechosamente favorables y puntos no registrados.
- Contratar el alquiler de scooters con empresas verificadas; fotografiar el vehículo antes de recogerlo y leer las condiciones de depósito, daños y seguro.
- Moverse en compañía por la noche, especialmente en las calles estrechas alrededor de los clubes; utilizar rutas iluminadas y no dejar la bebida sin vigilancia.
- Mantener los documentos y copias por separado; en caso de robo o pérdida, informar rápidamente del incidente a la policía para obtener un informe oficial.
Estas recomendaciones no son específicas solo para Bali, pero en la isla se destacan especialmente debido a la combinación de un gran número de visitantes, una intensa vida nocturna y el hecho de que los turistas a menudo dependen del scooter como medio de transporte básico.
Equilibrio entre el "paraíso" y la realidad
Bali se encuentra hoy en una paradoja: cuanto más éxito tiene como destino, más difícil es gestionar las consecuencias de su popularidad. El refuerzo de las patrullas, la nueva Estación de policía turística en Kuta y los controles de inmigración muestran que las autoridades quieren demostrar control y reducir el espacio para la delincuencia que tiene como objetivo a los visitantes. Al mismo tiempo, la solución a largo plazo no está solo en los uniformes y las cámaras, sino también en la planificación urbana, la regulación de los servicios, la educación de los turistas y el mensaje claro de que las normas locales – desde las de tráfico hasta las culturales – forman parte del "paquete" de cada visita.
Para la mayoría de los viajeros, Bali seguirá siendo lo que vinieron a buscar: mar, cultura y descanso. Pero el mensaje de 2026 es cada vez más claro: en una época de viajes masivos, la seguridad ya no puede darse por sentada, y preservar la reputación del "paraíso" requiere también movimientos visibles y concretos en el terreno.
Fuentes:- BPS-Statistics Indonesia (Provincia de Bali) – datos mensuales y anuales sobre las llegadas de visitantes extranjeros en 2025. ( enlace )- ANTARA News – informe sobre la inauguración de la Estación de policía turística en Kuta y declaraciones de la policía regional ( enlace )- Love Bali (Gobierno de la provincia de Bali) – anuncio oficial sobre la circular SE No. 7 de 2025 y las directrices de comportamiento para turistas extranjeros ( enlace )- TIME – análisis de la presión del turismo masivo y medidas como la tasa turística y la aplicación de normas ( enlace )
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