La NASA traslada el cohete SLS y la cápsula Orión hacia la plataforma 39B: Artemis II entra en semanas decisivas antes del primer vuelo tripulado alrededor de la Luna
El sistema completamente integrado de la NASA para la misión Artemis II – el cohete Space Launch System (SLS) y la nave espacial Orión – estos días literalmente se acerca al lanzamiento. El sábado, 17 de enero de 2026, la agencia apunta al inicio de un "rollout" de varias horas, es decir, el traslado del complejo sistema desde el área del Vehicle Assembly Building (VAB) hasta la plataforma de lanzamiento 39B en el Kennedy Space Center en Florida, indica la NASA en un anuncio oficial. La salida está planificada no antes de las 7 a.m. hora del este (ET), con la nota de que el horario puede cambiar si las preparaciones técnicas duran más o si las condiciones meteorológicas no son adecuadas.
En la práctica se trata de una operación que raramente se ve incluso fuera de la industria espacial. El crawler-transporter 2 de la NASA transporta la compleja "pila" de SLS y Orión con un peso de alrededor de 11 millones de libras (alrededor de cinco millones de kilogramos) a una velocidad de aproximadamente una milla por hora. La ruta tiene una longitud de alrededor de cuatro millas, y el viaje puede durar hasta 12 horas, lo que significa que se trata de una empresa logística de todo un día bajo supervisión constante. El traslado termina en la plataforma 39B, lugar desde donde está planificado el lanzamiento, pero también ubicación en la que se lleva a cabo una serie de comprobaciones antes de la decisión sobre la fecha real del despegue. La NASA destaca en el comunicado que precisamente la llegada a la plataforma es otro "hito" en la serie, y no el final de la historia.
Calendario de eventos anunciados y qué se puede seguir online
La NASA ha preparado junto con el rollout también un paquete de comunicación: una conferencia de prensa antes del inicio del traslado, una transmisión en vivo del mismo rollout y un encuentro con la tripulación para periodistas acreditados en el lugar. Según el calendario de la NASA, la conferencia "Mission Overview" se celebra el viernes, 16 de enero de 2026 a las 12 horas (ET), y el sábado, 17 de enero de 2026, la transmisión en vivo desde la ubicación comienza a las 7 horas (ET). A las 9 horas (ET) está planificado un evento mediático con la tripulación de Artemis II en el que deberían responder preguntas el Administrador de la NASA Jared Isaacman y los miembros de la tripulación, indica la NASA.
También es importante lo que a menudo se pasa por alto en la letra pequeña: el horario temporal es un documento "vivo". La NASA destaca que los horarios pueden moverse debido a preparaciones técnicas adicionales o condiciones meteorológicas, y con sistemas tan grandes incluso pequeñas "colas" en la preparación pueden derramarse sobre todo el día. Para el público, eso significa que el seguimiento de los eventos se hace mejor a través de canales oficiales, porque los cambios se publican operativamente. Al mismo tiempo, la NASA indica que los eventos en la ubicación están abiertos solo para medios que han sido acreditados anteriormente, con plazos para el acceso en vivo ya vencidos.
- 16 de enero de 2026 (ET): conferencia "Mission Overview" sobre el rollout y el estado de la misión
- 17 de enero de 2026 (ET): inicio de la transmisión en vivo desde Kennedy desde las 7 horas; evento con la tripulación a las 9 horas
- Nota clave de la NASA: los horarios están sujetos a cambios debido a las condiciones climáticas y preparaciones técnicas adicionales
Quién dirige las preparaciones en tierra y por qué el rollout es una prueba de todo el sistema
En los anuncios del rollout de la NASA es especialmente visible cuán multidisciplinario es el proyecto Artemis II. En el programa de la sesión informativa están anunciadas personas encargadas de la gestión de la misión, operaciones de lanzamiento e infraestructura de Exploration Ground Systems, luego equipos de operaciones de vuelo, así como representantes de la coordinación científica. Eso no es solo una formalidad: en este momento se prueba toda la "cadena" que debe funcionar sin un eslabón débil, desde el hardware hasta los procedimientos y la comunicación entre los equipos. En el programa espacial, especialmente aquel con tripulación, la coordinación es igual de importante que la propia tecnología, porque incluso el sistema más avanzado puede "caer" por una mala organización o una suposición errónea.
La importancia adicional del rollout surge también del hecho de que el sistema ya está integrado como una unidad de vuelo. Tras la salida del edificio, el cohete y la cápsula están expuestos a las condiciones del entorno, y toda la operación depende de la gestión precisa del transporte, la estabilidad de la plataforma y la seguridad de las personas en el terreno. Aunque de esta parte de las preparaciones a menudo se habla a través de imágenes, el contenido clave es de ingeniería: se comprueba el comportamiento del sistema en la ruta, se hace una serie de "closeouts" técnicos, y se prepara el terreno para pruebas posteriores en la misma plataforma. En ese sentido, el rollout es también una especie de "apertura de campaña" en la plataforma, y no solo un traslado del punto A al punto B.
Tripulación de Artemis II: cuatro astronautas y el retorno del hombre fuera de la órbita terrestre baja
La NASA prevé para Artemis II una tripulación de cuatro miembros, y la composición es conocida y confirmada en los materiales oficiales de la agencia desde hace tiempo. El comandante es Reid Wiseman, el piloto es Victor Glover, y los miembros de la misión son Christina Hammock Koch y Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), indica la NASA en materiales sobre la tripulación. Para el programa espacial de EE. UU. y los socios es un momento simbólico y operativo: Artemis II debería ser la primera misión tripulada en Orión y el primer vuelo humano fuera de la órbita terrestre baja tras las últimas misiones de la era Apolo. La NASA y los socios describen esta misión como una comprobación clave de las capacidades necesarias para vuelos más largos y exigentes en el espacio profundo.
La misión está concebida como un vuelo alrededor de la Luna y un retorno a la Tierra, sin aterrizaje. Eso, sin embargo, no disminuye la complejidad: el objetivo es comprobar los sistemas de soporte vital, comunicaciones, navegación, trabajo de la tripulación, procedimientos durante el vuelo y recuperación de la cápsula tras el retorno. La NASA destaca en la página oficial de la misión que Artemis II construye sobre el éxito de la misión no tripulada Artemis I de 2022, pero que el vuelo tripulado introduce un nivel completamente nuevo de exigencias. En las misiones tripuladas cada sistema debe funcionar no solo "suficientemente bien", sino de manera predecible, probada y documentada, porque el riesgo ya no se mide solo en dinero y hardware sino también en vidas humanas. Precisamente por eso la NASA repite que las decisiones sobre la fecha de lanzamiento se toman solo cuando los datos muestran que el sistema está listo.
Números clave del rollout: 11 millones de libras, cuatro millas y hasta 12 horas de camino
Para que el lector obtenga la medida del evento, es suficiente mirar algunos datos que la NASA ha destacado. El crawler-transporter 2 lleva un sistema que pesa alrededor de 11 millones de libras y se mueve a una velocidad de aproximadamente una milla por hora. La ruta desde el VAB a la plataforma 39B tiene una longitud de alrededor de cuatro millas, y el viaje puede durar hasta 12 horas, indica la NASA en el comunicado. En todo eso es importante también el factor humano: la operación incluye equipos que coordinan la seguridad, la mecánica del transporte, el estado del sistema, así como la comunicación con los centros operativos. Esa es la razón por la que la NASA destaca de antemano la posibilidad de cambio de horario: a veces es más seguro ir más lento o parar que empujar el plan a toda costa.
Además del simbolismo del "cohete más poderoso" y del espectáculo, estos números hablan también de la realidad infraestructural de los programas espaciales. Un sistema de este tamaño no se mueve rápido, e incluso la más mínima desviación requiere comprobación. Adicionalmente, el hecho de que se trate de una misión tripulada refuerza la precaución: todo lo que se puede comprobar antes del lanzamiento, se comprueba. En ese contexto, el rollout sirve también como oportunidad para confirmar en el terreno el comportamiento del sistema en condiciones que son diferentes de la "protección" dentro del VAB. La NASA obtiene con ello datos que más tarde entran en las decisiones sobre pruebas en la plataforma y la preparación para el ensayo general.
- Carga: alrededor de 11 millones de libras (SLS + Orión en plataforma móvil)
- Ruta: alrededor de cuatro millas desde el VAB a la plataforma 39B
- Velocidad: aproximadamente una milla por hora
- Duración: hasta 12 horas, dependiendo de las condiciones
Qué sigue tras la llegada a la plataforma: ensayo general de llenado y "flight readiness review"
El rollout a la plataforma 39B es solo la introducción a lo que la NASA a menudo describe como la parte más crítica de la campaña: pruebas finales y ensayos generales antes del lanzamiento. La NASA indica que en las próximas semanas completará las preparaciones finales del cohete, y si es necesario también devolverá (rollback) el SLS y Orión de vuelta al VAB para trabajo adicional. Uno de los pasos clave es el wet dress rehearsal, un ensayo general en el que el cohete se llena de combustible criogénico y se pasa por el procedimiento de cuenta atrás como si el lanzamiento fuera real. Tras eso sigue una evaluación formal de la preparación ("flight readiness review"), en la que se decide si todos los elementos – vehículo, infraestructura, tripulación y equipos operativos – están en condiciones de llevar a cabo la misión de manera segura.
En el público a veces se crea la impresión de que la elección de la fecha es "cuestión de voluntad", pero en el programa tripulado es ante todo una cuestión de datos y pruebas. Detalles técnicos como el llenado con hidrógeno y oxígeno a bajas temperaturas, comprobación de fugas, trabajo de sistemas de presión y válvulas, así como la coordinación de todo el polígono, pueden cambiar en unas pocas horas planes que se construyeron durante semanas. La NASA por eso destaca que la planificación es dinámica y que el cambio de horario es parte de la gestión responsable del riesgo, y no improvisación. En este momento precisamente ese enfoque es clave: Artemis II es una misión que debe ser histórica por el éxito, y no por la velocidad. El rollout es un paso adelante, pero las decisiones sobre el lanzamiento recién vienen.
Ventana de lanzamiento: "tan pronto como el 6 de febrero de 2026" y limitaciones que están fuera del propio cohete
La NASA en informaciones disponibles públicamente destaca que la ventana de lanzamiento para Artemis II puede abrirse tan pronto como el 6 de febrero de 2026, pero subraya que una fecha concreta se elegirá solo tras la evaluación de la preparación. La Agencia Espacial Canadiense, cuyo astronauta Jeremy Hansen vuela en la tripulación, publicó también un tiempo aproximado de la primera oportunidad, con la nota de que se trata de fechas y horarios potenciales y que la decisión depende del resultado de las pruebas finales y limitaciones operativas. En otras palabras, incluso si el sistema está técnicamente listo, el lanzamiento depende también de la disponibilidad de recursos para la seguridad, reglas y horarios del polígono, así como de las condiciones meteorológicas.
En las misiones espaciales con tripulación humana una capa adicional la forman también los requisitos para la seguridad de la tripulación, planes de evacuación y la posibilidad de respuesta rápida en caso de anomalía. La NASA lleva años aprendiendo y transfiriendo lecciones de programas anteriores, y Artemis está concebido como un sistema que debe funcionar de manera fiable a través de múltiples misiones. Por eso también en esta campaña se repite el mismo mensaje: el plan es ambicioso, pero las decisiones se tomarán solo cuando todos los criterios sean cumplidos. Para los lectores eso significa que el 17 de enero de 2026 es una fecha importante en el calendario, pero no una "garantía" de lanzamiento en febrero. En el lenguaje de la NASA, "no earlier than" siempre incluye la posibilidad de que los eventos se muevan si aparecen razones justificadas.
Papel del liderazgo: Jared Isaacman y la señal de prioridad del programa Artemis
Especial atención provoca también el hecho de que en el anuncio del evento mediático con la tripulación se menciona al Administrador de la NASA Jared Isaacman. En la página oficial de la NASA sobre el liderazgo de la agencia se indica que Isaacman es el actual Administrador, y los grandes medios estadounidenses transmiten que fue confirmado en el Senado en diciembre de 2025. Su presencia en el evento, junto a la tripulación y los jefes de operaciones en el terreno, representa una señal institucional de que Artemis sigue siendo una de las prioridades de la NASA. Al mismo tiempo, en tales momentos el liderazgo a menudo asume también un papel comunicativo: explicar al público por qué los retrasos son a veces racionales, y no una señal de debilidad, y por qué el riesgo debe mantenerse bajo control incluso cuando el interés del público crece.
En ese equilibrio la NASA se esfuerza por mantener la confianza del público sin crear expectativas irreales. La comunicación transparente sobre posibles cambios de horario y sobre la necesidad de comprobaciones adicionales es parte de un enfoque que en los últimos años se destaca cada vez más. En misiones tripuladas, las lecciones de la historia son claras: la presión para lanzar "a toda costa" puede ser peligrosa, mientras que el retraso es a menudo una decisión racional que a largo plazo ahorra tanto tiempo como reputación. Artemis II por eso se comunica como una misión en la que no se persigue el simbolismo, sino que se comprueba el sistema, paso a paso. Precisamente el rollout es un buen ejemplo: visualmente espectacular, pero sustancialmente subordinado a los procedimientos y la seguridad.
Contexto más amplio: Artemis como proyecto científico, industrial e internacional
La NASA describe el programa Artemis como un marco para el retorno de los humanos a la Luna para descubrimientos científicos, beneficios económicos y la creación de fundamentos para futuras misiones tripuladas hacia Marte, lo que la agencia destaca en las páginas oficiales del programa. Detrás de ese mensaje hay un mosaico más complejo: desde el desarrollo de tecnologías para la estancia y trabajo de larga duración en el espacio profundo, pasando por el fortalecimiento de capacidades industriales y cadenas de suministro, hasta la cooperación internacional que incluye también a socios como Canadá. Para los científicos, una misión tripulada alrededor de la Luna no es solo un "retorno de prestigio", sino una oportunidad para probar sistemas y procedimientos que las misiones no tripuladas no pueden simular completamente. Para la industria, se trata de grandes inversiones infraestructurales y tecnológicas, y de un mercado de proveedores que se construye durante años.
En este momento el rollout es interesante también como indicador de la madurez organizacional del programa. Artemis II no es solo "otra misión", sino una comprobación de la capacidad para integrar el vehículo de vuelo, la tripulación, la infraestructura y las operaciones en un sistema único. Si el rollout se lleva a cabo limpiamente, eso crea espacio para pruebas en la plataforma y para la planificación del wet dress rehearsal. Si aparecen problemas, el sistema puede volver al VAB y ser reparado, lo cual es un escenario previsto en la campaña. En ambos casos, el mensaje sigue siendo el mismo: el programa va hacia adelante, pero con la condición de que los datos confirmen la preparación. Ese es un enfoque que en los programas tripulados no se puede eludir.
Cómo leer las siguientes semanas: hito importante, pero las decisiones recién siguen
Para el público, el traslado a la plataforma 39B a menudo parece como un anuncio directo de lanzamiento, pero en el proceso de la NASA eso es apenas la entrada en la última serie de comprobaciones. La diferencia más importante entre "listo para la plataforma" y "listo para el vuelo" se esconde en las pruebas que recién vienen, especialmente en el ensayo general de llenado de combustible y en la evaluación de la preparación del sistema. La NASA destaca que solo tras esos pasos decidirá sobre una fecha, y ese es un estándar que en el programa tripulado no se puede saltar. En este momento, Artemis II se encuentra en un punto en el que la ambición se convierte en disciplina operativa: cada paso debe ser confirmado, documentado y ejecutado de manera que el riesgo permanezca dentro de los límites aceptables.
Si todo se alinea según el plan, las siguientes semanas en Kennedy traerán una serie de comprobaciones técnicas, quizás también un rollback si hay necesidad, y finalmente una decisión sobre un intento de lanzamiento dentro de la ventana de febrero. Y si el plan cambia, eso será un recordatorio de que en el espacio no hay "victorias rápidas", sino solo pasos bien preparados. El rollout del 17 de enero de 2026 es por eso ante todo una confirmación de que Artemis II se acerca al momento cuando se examinará lo más importante: puede el sistema llevar con seguridad a humanos al entorno lunar y devolverlos a casa, tal como la NASA y los socios anuncian.
Fuentes:- NASA – comunicado sobre la cobertura y el horario de eventos relacionados con el rollout de Artemis II ( link )- NASA – página oficial "NASA Leadership" con el liderazgo actual de la agencia ( link )- NASA – página oficial de la misión Artemis II ( link )- Agencia Espacial Canadiense – anuncio sobre oportunidades de lanzamiento y horarios aproximados para Artemis II ( link )- Space.com – informe sobre preparaciones y el rollout planificado del sistema SLS/Orión así como la mención de la apertura de la ventana "tan pronto como el 6 de febrero de 2026" ( link )- Associated Press – informe sobre la confirmación de Jared Isaacman en el Senado como administrador de la NASA ( link )
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