Marruecos en 2025 rompió el “techo” turístico: ingresos récord y casi 20 millones de llegadas, pero también preguntas cada vez más sonoras sobre la sostenibilidad
La industria turística de Marruecos en 2025 registró resultados que en Rabat se describen como un avance histórico: el país casi alcanzó el umbral de 20 millones de visitantes, y los ingresos en divisas procedentes de los viajes siguieron aumentando hasta niveles que confirman que el turismo se ha convertido en uno de los generadores clave del impulso económico. Según los datos que el Ministerio de Turismo, Artesanía y Economía Social y Solidaria publicó a principios de enero de 2026, Marruecos recibió en 2025 a 19,8 millones de turistas, lo que representa un crecimiento de dos dígitos respecto al año anterior. Al mismo tiempo, los indicadores oficiales de los primeros once meses de 2025 hablan de 124.000 millones de dírhams en ingresos turísticos, con un aumento notable respecto a 2024. En parte de los medios turísticos internacionales apareció también la estimación de que los ingresos anuales totales podrían alcanzar alrededor de 138.000 millones de dírhams, pero esa cifra debe considerarse una estimación mediática hasta que se publique el balance oficial final del año completo.
En la práctica, las cifras tienen una consecuencia muy tangible: desde la costa atlántica y los destinos de surf hasta los núcleos urbanos como Marrakech, Fez y Casablanca, la demanda de alojamiento, transporte y servicios aumentó con fuerza. Para los viajeros, esto significa una oferta más amplia, pero también una mayor presión sobre la infraestructura en las zonas más populares, por lo que cada vez se habla más de la gestión de aglomeraciones, los límites de capacidad y la huella ambiental. Si estás planeando un viaje, es útil comprobar con antelación
las ofertas de alojamiento en Marruecos, especialmente en los periodos de mayor afluencia.
Demanda europea y nuevos mercados: qué impulsó un año récord
La estructura de la demanda en 2025 sigue apoyándose en gran medida en Europa, lo que da a Marruecos una base relativamente estable de llegadas, especialmente en los meses de invierno y de transición, cuando el clima en el norte del continente es menos favorable para viajar. Paralelamente, el sector turístico trabaja activamente en la ampliación de mercados y el fortalecimiento de la conectividad aérea, con el objetivo de suavizar la estacionalidad y reducir la dependencia de unos pocos países emisores dominantes.
En el documento estratégico oficial del Estado, el énfasis está precisamente en aumentar la capacidad aérea y desarrollar rutas directas punto a punto, así como en una promoción más fuerte y alianzas con grandes turoperadores. Esta combinación explica por qué también se registró crecimiento en los segmentos de escapadas urbanas cortas y viajes temáticos, donde Marruecos se presenta como un destino capaz de combinar patrimonio cultural, gastronomía y paisajes naturales en un tiempo de estancia relativamente corto. En esos paquetes, Marrakech y los destinos costeros son los más demandados, por lo que se recomienda planificar con antelación y comprobar
alojamiento cerca de las principales atracciones en Marruecos.
Cifras que cambian el panorama económico: ingresos, divisas y empleo
En Marruecos, el turismo no es solo una “industria de experiencias”, sino un sector que influye directamente en la entrada de divisas, el consumo y el empleo. Cuando el ministerio presenta el dato de 124.000 millones de dírhams de ingresos hasta finales de noviembre, implícitamente señala que ya entonces se había superado el resultado anual anterior, mientras que el aumento de llegadas a 19,8 millones confirma que la recuperación tras los años de pandemia se ha convertido en un nuevo ciclo de expansión.
En los planes del Estado, el turismo se considera una palanca de desarrollo más amplio: el objetivo es atraer inversiones, elevar la calidad del servicio y fortalecer la economía local fuera de los mayores centros urbanos. Precisamente por eso el turismo se vincula cada vez más con inversiones en transporte, la renovación de la oferta hotelera y el desarrollo de oferta adicional más allá del alojamiento: desde contenidos de entretenimiento hasta rutas culturales organizadas. Sin embargo, cuanto mayores son las cifras, más fuerte es el debate sobre la sostenibilidad: un crecimiento basado en la masificación aumenta el riesgo de sobrecargar el espacio, especialmente en los núcleos históricos y a lo largo de ecosistemas costeros sensibles.
La “Hoja de ruta turística” estatal 2023–2026: los objetivos ya se han alcanzado, las ambiciones crecen hacia 2030
Marruecos afrontó el crecimiento del turismo en 2025 con un marco ya establecido: la hoja de ruta estatal para el periodo 2023–2026. El documento expone la visión de alcanzar 26 millones de turistas para 2030, y como paso intermedio para 2026 fija objetivos de 17,5 millones de turistas, 200.000 nuevos empleos y 120.000 millones de dírhams de ingresos en divisas. Los resultados de 2025 sugieren que al menos dos elementos (llegadas e ingresos) superaron los objetivos intermedios antes de lo previsto, lo que en términos políticos ofrece un argumento adicional para acelerar las inversiones y ampliar la oferta.
El documento también define sectores temáticos sobre los que se construye el producto turístico: desde viajes “city break” y circuitos culturales hasta aventuras en el desierto y en oasis, y la oferta “ocean waves” en el Atlántico. Es especialmente importante que entre las prioridades transversales figuren el desarrollo sostenible y el alojamiento alternativo, lo que muestra que el Estado es consciente del riesgo de saturación de los focos clásicos. Para los viajeros, esto suele significar dos cosas: cada vez más motivos para salir de los puntos “de postal” más conocidos, pero también la necesidad de reservar alojamiento con mayor antelación, especialmente en temporada; por eso, al planificar, a menudo conviene consultar de inmediato
las ofertas de alojamiento para visitantes de Marruecos.
Seis palancas de competitividad: transporte, promoción, contenidos, hoteles, personas y datos
La hoja de ruta se desarrolla a través de seis “palancas” de competitividad que explican la dirección de la política: refuerzo de la capacidad aérea, promoción y distribución más eficaces, impulso de inversiones en entretenimiento, consolidación de la oferta hotelera mediante renovación y nuevas capacidades, desarrollo del capital humano y fortalecimiento del observatorio turístico como herramienta de gestión. Precisamente el último punto —los datos— aparece cada vez más como respuesta al turismo excesivo: sin un seguimiento preciso de los flujos de visitantes, es difícil planificar la distribución de la presión y reaccionar a los “cuellos de botella” en tiempo real.
En la práctica, estas medidas deberían ayudar también a pequeñas comunidades locales que viven el turismo como una oportunidad, pero también como un riesgo. En partes del país donde el turismo se expande más rápido que la infraestructura, los temas clave pasan a ser el suministro de agua, la gestión de residuos, el colapso del tráfico en horas punta y la preservación de la autenticidad de la cultura local.
Grandes proyectos y movilidad: el ferrocarril como parte de la historia turística
En 2025, Marruecos anunció también un proyecto de infraestructura que en los medios internacionales se interpreta como un movimiento con consecuencias también para el turismo: la ampliación de la red de alta velocidad hacia Marrakech. Según lo publicado tras el anuncio del proyecto en abril de 2025, el objetivo es acortar los desplazamientos entre ciudades clave y reforzar una movilidad más sostenible, especialmente en las rutas más atractivas para los turistas. En términos estratégicos, un proyecto así puede aliviar parte del tráfico por carretera y aéreo y hacer más predecibles los viajes entre ciudades, lo que también es importante para el turismo interno.
Si una mayor fluidez de viajeros realmente se traslada a Marrakech y a las regiones cercanas, la cuestión de la capacidad de alojamiento se volverá aún más sensible. Ya hoy, en periodos de mayor afluencia, los precios y la disponibilidad varían de semana en semana, por lo que la planificación a menudo se reduce a una regla: primero la logística, luego los detalles. En ese sentido, conviene revisar con antelación
alojamiento cerca de los nudos de transporte en Marruecos.
El desarrollo sostenible bajo la lupa: turismo excesivo, costa y “surf boom”
El aumento de llegadas en 2025 intensificó también la parte de la historia de la que se habla menos en los folletos turísticos: cómo gestionar los destinos cuando se vuelven globalmente populares. Esto se ve especialmente en la costa atlántica, donde lugares como Imsouane y Taghazout se han convertido en los últimos años en sinónimo de “destino de surf” en Europa y más allá. Reportajes de medios internacionales señalan que el crecimiento repentino de visitantes aportó ingresos a la población local, pero también incrementó la presión sobre el espacio costero, incluidas las discusiones sobre construcción en zonas litorales, congestión, impacto ambiental y cambio de la identidad local.
En ese contexto, las acciones de las autoridades contra instalaciones consideradas construidas ilegalmente en zonas marinas protegidas provocaron fuertes reacciones, y al mismo tiempo se subraya el argumento del Estado de que quiere ordenar el espacio antes de grandes eventos internacionales y ambiciones turísticas a largo plazo. Para Marruecos, es el dilema típico de destinos que crecen rápido: cómo mantener la “autenticidad” que atrae a los visitantes y, al mismo tiempo, introducir normas que protejan el espacio y a los residentes.
Ciudades bajo presión: qué significa “más turistas” para Marrakech, Fez y Chefchaouen
El turismo excesivo no es solo un problema costero. En ciudades con cascos históricos, el aumento de visitantes se percibe a través de aglomeraciones en las medinas, mayor tráfico peatonal y de vehículos, presión sobre los servicios públicos y aumento de los costes de vivienda en zonas que se vuelven atractivas para el alquiler de corta estancia. Aunque el Estado menciona el “city break” como uno de los productos clave en sus planes, cada vez está más claro que la sostenibilidad de ese modelo depende de la capacidad de gestión: desde el transporte hasta la regulación del alojamiento y la conservación del patrimonio.
Aquí volvemos a la idea de la dispersión: en lugar de que todos los visitantes se concentren en unas pocas “iconos”, la política busca fomentar viajes hacia regiones menos promocionadas y rutas temáticas. Esto puede aportar a los viajeros una experiencia de mayor calidad y a las comunidades locales un beneficio más equilibrado. Sin embargo, para ese giro se necesita tiempo, inversión y normas claras. En cualquier caso, para los puntos más populares sigue siendo válido que es inteligente asegurar con antelación
alojamiento para visitantes de las zonas más demandadas de Marruecos.
Qué trae 2026: entre más crecimiento y la necesidad de una gestión “inteligente”
A fecha 02 de febrero de 2026, los datos públicos disponibles confirman la tendencia: Marruecos cerró 2025 como una de las historias turísticas más dinámicas del norte de África, con llegadas récord y un fuerte ingreso de divisas. En 2026, el reto ya no es solo “cómo atraer huéspedes”, sino cómo distribuirlos, cómo preservar los recursos y cómo evitar que la ganancia económica produzca un coste social y ecológico que las comunidades locales difícilmente puedan soportar.
En la hoja de ruta oficial ya se integran prioridades de desarrollo sostenible, fortalecimiento del observatorio turístico y alojamiento alternativo, lo que sugiere que la política reconoce el riesgo de la masificación. Lo clave será cómo se implementan estas prioridades sobre el terreno: mediante estándares de construcción y gestión de la costa, mediante soluciones de transporte en las ciudades, mediante inversiones en agua y residuos y mediante la protección del patrimonio cultural, que es una de las principales razones de las llegadas.
Para los viajeros, Marruecos en 2026 sigue siendo un destino de un alcance excepcionalmente amplio: desde las olas atlánticas y los paisajes desérticos hasta ciudades que combinan tradición y modernidad. Pero precisamente por el aumento de popularidad, el “viaje espontáneo” se convierte cada vez más en un lujo, y la planificación a tiempo en una necesidad: del itinerario a la reserva, especialmente en semanas punta, cuando más rápidamente se agotan
las ofertas de alojamiento en Marruecos.
Fuentes:- Reino de Marruecos (Maroc.ma) – documento oficial “Tourism Roadmap” 2023–2026 con objetivos hasta 2026 y visión hasta 2030. (link)
- Ministerio de Turismo de Marruecos (recogido por Hespress y otros) – comunicado sobre 19,8 millones de turistas en 2025 y 124 mil millones de dírhams de ingresos hasta finales de noviembre de 2025. (link)
- Africanews / Associated Press – informe sobre cifras turísticas récord y la importancia económica del turismo en Marruecos (link)
- Ecofin Agency – resumen de datos oficiales sobre llegadas e ingresos (124 mil millones de dírhams en los primeros 11 meses de 2025) (link)
- Condé Nast Traveler – análisis del proyecto de alta velocidad Kenitra–Marrakech y posibles efectos en movilidad y turismo (link)
- Condé Nast Traveler – reportaje sobre el crecimiento del turismo de surf (Imsouane, Taghazout) y las cuestiones socioambientales asociadas (link)
- Bank Al-Maghrib – comunicado tras la reunión (proyecciones y contexto de los ingresos turísticos en indicadores macroeconómicos) (link)
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Hora de creación: 2 horas antes