Ucrania crea una federación nacional de la UNESCO, e Ivan Liptuga asume el liderazgo: el turismo se confirma como parte de la resiliencia del país en guerra
La creación de una federación nacional de la UNESCO en Ucrania, según el anuncio de la World Tourism Network, representa un nuevo punto institucional en el intento de conectar la cultura, la educación, la cooperación internacional y el turismo en un momento en que el país ya vive bajo la presión de la guerra por cuarto año. Ivan Liptuga ha sido nombrado al frente de la nueva estructura, uno de los nombres más reconocibles del sector turístico y cultural ucraniano, un hombre que durante los últimos años ha estado simultáneamente presente en redes turísticas internacionales, en el trabajo de promoción de los destinos ucranianos y en tareas relacionadas con la protección del patrimonio, especialmente en Odesa. La propia noticia va más allá de un nombramiento de personal: abre la cuestión de cómo cambia el papel del turismo en circunstancias de guerra y de si puede, en lugar de ser exclusivamente una rama económica, convertirse en un instrumento de supervivencia cultural, visibilidad diplomática y reconstrucción a largo plazo.
Ese cambio de perspectiva es especialmente importante para Ucrania, porque allí el patrimonio, la identidad y el espacio público ya no pueden observarse por separado de la realidad de la seguridad. Hasta el 25 de marzo de 2026, la UNESCO había verificado daños en 525 sitios culturales de Ucrania, entre los que se encuentran edificios religiosos, edificios históricos y de valor artístico, museos, monumentos, bibliotecas, yacimientos arqueológicos y archivos. Detrás de esa cifra no solo hay una lista de destrucción, sino también el hecho de que el paisaje cultural del país se ha convertido en uno de los frentes de la guerra. En ese marco, cada nueva red institucional que se ocupa de los valores de la UNESCO adquiere un significado mucho más amplio que una estructura administrativa habitual.
Qué significa una federación nacional de la UNESCO y por qué es importante
Según las explicaciones de la UNESCO y de la Federación Mundial de Clubes y Asociaciones para la UNESCO, los clubes, centros y asociaciones para la UNESCO reúnen a voluntarios, expertos, instituciones educativas y a la sociedad civil que actúan de acuerdo con los ideales de la organización, y por lo general se desarrollan bajo el amparo de las comisiones nacionales para la UNESCO. Esto significa que no se trata de un sustituto de las instituciones estatales oficiales, sino de una red paralela que sobre el terreno puede conectar a actores educativos, culturales, locales y sociales. En el caso ucraniano, precisamente ese vínculo adquiere un peso adicional: el país debe proteger simultáneamente un patrimonio amenazado, mantener la vida cultural, preparar a especialistas para la reconstrucción y explicar constantemente a la opinión pública internacional por qué estos procesos son importantes.
Un contexto adicional lo aporta también una lista global anterior de clubes y asociaciones para la UNESCO, publicada a través de la red de la WFUCA, en la que Ucrania estaba representada con varios clubes individuales, pero sin una federación nacional claramente destacada. Por eso, la nueva estructuración puede leerse como una unificación institucional de iniciativas hasta ahora dispersas. En la práctica, esto podría significar una mejor coordinación de proyectos locales, una conexión más fuerte entre ciudades y organizaciones, una inclusión más fácil de los jóvenes y del público experto, así como una presentación más eficaz de las prioridades ucranianas en la escena internacional. En un momento en el que las cuestiones de preservación de la identidad, reconstrucción de bienes culturales y resiliencia social son inseparables, un paso así no es simbólico, sino operativamente importante.
Quién es Ivan Liptuga y por qué su elección es lógica
En la opinión pública internacional, Ivan Liptuga es más conocido como presidente de la Organización Nacional de Turismo de Ucrania y representante de larga trayectoria del sector turístico ucraniano en redes internacionales. La World Tourism Network lo menciona como miembro activo y como una persona que durante la guerra se convirtió en uno de los rostros del turismo ucraniano y de la defensa pública de sus intereses. Al mismo tiempo, varias fuentes lo vinculan con Odesa y con trabajos en la intersección de la cultura, la cooperación internacional, la integración europea y el patrimonio de la UNESCO. El Ministerio de Cultura de Ucrania también lo había mencionado anteriormente como miembro de la delegación ucraniana en las sesiones del Comité del Patrimonio Mundial, lo que demuestra que no se trata solo de un gestor turístico, sino de una persona que actúa en la intersección de la política cultural, la administración local y los formatos internacionales.
Precisamente esa combinación es importante para comprender su nuevo nombramiento. Ucrania hoy no necesita solo promotores de viajes, sino personas que entiendan que el turismo en circunstancias de guerra está vinculado con la reputación del país, la preservación de las ciudades, la diplomacia cultural y la preparación económica para la reconstrucción. Liptuga procede de Odesa, una ciudad que se ha convertido en uno de los ejemplos más reconocibles de esa conexión. El centro histórico de Odesa fue inscrito en 2023 en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO y, al mismo tiempo, en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, precisamente por las amenazas inmediatas de destrucción. En una ciudad así, el turismo ya no es solo una cuestión de llegadas y pernoctaciones, sino también una cuestión de supervivencia de la identidad urbana.
Odesa, Leópolis y la realidad bélica del patrimonio cultural
La UNESCO advirtió repetidamente durante 2025 y 2026 sobre los daños al patrimonio cultural en Ucrania, y Odesa y Leópolis se convirtieron en símbolos poderosos de esa amenaza. Sobre Odesa, la UNESCO anunció que, tras ataques y daños reiterados, había reforzado la asistencia técnica, las evaluaciones de daños y el apoyo especializado para la gestión de riesgos y la revisión del plan de gestión del sitio. Esto incluye también la cooperación con el ICOMOS y la ayuda a las autoridades nacionales, regionales y locales. Leópolis, por su parte, volvió a situarse en el centro de la atención en marzo de 2026 tras un ataque a la zona del monasterio bernardino dentro del núcleo protegido de la ciudad, durante el cual la UNESCO expresó una profunda preocupación y recordó las obligaciones de proteger los bienes culturales conforme a las convenciones internacionales.
Estos acontecimientos muestran por qué en Ucrania el patrimonio cultural ya no puede observarse solo a través de una lógica conservacionista. Una iglesia, un teatro, un edificio histórico o un conjunto urbano destruido o dañado no es solo una pérdida para los historiadores del arte o para la comunidad local, sino también un golpe a la memoria social, a la economía urbana y a la posibilidad de que, tras la guerra, la vida vuelva a un marco reconocible. En ese sentido, el turismo es una de las primeras actividades que siente las consecuencias de la destrucción, pero también una de las primeras que puede ayudar al regreso de la normalidad. Cuando se restablecen la confianza, la infraestructura y los contenidos culturales, precisamente el turismo suele convertirse en la señal de que una ciudad vuelve a ser ella misma y de que puede volver a funcionar como un espacio público abierto.
El turismo como resiliencia, y no solo como industria
La guerra ha cambiado profundamente la manera en que se habla del turismo en Ucrania. Antes de febrero de 2022, el énfasis estaba en el desarrollo de destinos, las inversiones, la conectividad del transporte y el posicionamiento internacional del país. Hoy, el debate se centra cada vez más en la resiliencia de las comunidades, la preservación de los oficios locales, el trabajo de las instituciones culturales, la seguridad de los sitios y la preparación para la futura reconstrucción. En ese sentido, el turismo se convierte en un vínculo entre la economía y la cultura. Mantiene la visibilidad de lugares que, de otro modo, quedarían reducidos solo a noticias de guerra, crea razones para invertir en la reconstrucción de espacios y ayuda a que la identidad de las ciudades no se reduzca a una lista de destrucción.
Las Naciones Unidas y las organizaciones asociadas han señalado precisamente esa dimensión cada vez con mayor frecuencia en los últimos años. En septiembre de 2025, en una conferencia sobre la economía creativa en Ucrania, el PNUD destacó el turismo y la artesanía como motores de la recuperación de las comunidades en condiciones de guerra. La UNESCO, por su parte, ya había señalado en sus evaluaciones que Ucrania necesitaría casi nueve mil millones de dólares durante diez años para la reconstrucción de la cultura y el turismo tras los dos primeros años de guerra, mientras que una revisión más reciente de tres años de actuación indica 4,11 mil millones de dólares en daños directos y más de 29,3 mil millones de dólares en ingresos perdidos en cultura y turismo. Estos datos muestran que el daño no se mide solo en paredes y tejados, sino también en ciclos económicos perdidos, eventos cancelados, falta de puestos de trabajo y debilitamiento de los ecosistemas locales que dependen de la vida cultural.
Por eso, nombrar a una persona del sector turístico al frente de la nueva federación nacional de la UNESCO no es necesariamente una desviación del patrón habitual, sino que también puede ser una respuesta muy precisa a las circunstancias ucranianas. En un país en el que la cultura, la ayuda internacional, la identidad urbana y el desarrollo futuro están inseparablemente conectados, el turismo se impone como un ámbito que entiende tanto el valor simbólico como el económico del patrimonio. No basta por sí solo, pero puede ser una herramienta que una a las instituciones, las comunidades locales, los socios internacionales y las futuras inversiones en la reconstrucción.
La cooperación internacional y la diplomacia cultural en la práctica
La creación de la federación llega también en un momento en que Ucrania intenta ampliar las plataformas internacionales de apoyo al sector cultural. En sus informes, la UNESCO destacó la ayuda urgente para la protección de los sitios, el apoyo a los expertos, el suministro de equipamiento, la formación para documentar los daños y la ayuda al sector creativo. Además, en la Conferencia de Recuperación de Ucrania también se presentó la Culture Resilience Alliance, concebida como una plataforma multilateral para coordinar la protección del patrimonio, incorporar la cultura a los planes de reconstrucción y apoyar la economía creativa. En ese contexto, la nueva federación nacional de la UNESCO puede observarse como un puente adicional entre las iniciativas internacionales y la aplicación nacional.
Esto es importante también porque la ayuda internacional por sí sola no es suficiente si no existen redes locales capaces de seguir los proyectos, reunir a expertos y mantener el interés de las comunidades. La federación, si llega a desarrollarse a plena capacidad, puede ser un espacio en el que se encuentren escuelas, asociaciones, instituciones culturales, autoridades locales, organizaciones turísticas y jóvenes profesionales. En circunstancias de paz, sería una valiosa red social. En circunstancias de guerra, también puede ser una infraestructura de resiliencia, porque ayuda a preservar la continuidad del trabajo allí donde las capacidades institucionales están sometidas a una presión constante.
Qué significa esta noticia para Ucrania después de la guerra
Aunque actualmente aún es demasiado pronto para evaluar cuál será el alcance real de la nueva federación, el propio mensaje de su creación es política y socialmente claro. Ucrania no acepta que la cultura, el patrimonio y el turismo sean tratados como temas secundarios que solo llegarán a su turno después del fin de la guerra. Al contrario, el mensaje es que precisamente ahora se están construyendo mecanismos que preservarán la identidad del país, ayudarán a las comunidades locales y prepararán las condiciones para la reconstrucción. En ello, el turismo tiene un papel distinto del que tenía en los años de paz: ya no es solo una actividad de mercado, sino parte de una historia más amplia sobre cómo el país sigue siendo visible, conectado y reconocible a pesar de la destrucción.
La elección de Ivan Liptuga subraya aún más ese cambio. Su trayectoria profesional, desde el sector turístico hasta el trabajo con el patrimonio de la UNESCO y los foros internacionales, resume precisamente la lógica que hoy domina el espacio público ucraniano: la preservación del patrimonio, la cooperación internacional y la preparación económica para la reconstrucción ya no pueden llevarse por separado. Si la nueva federación nacional de la UNESCO consigue reunir las iniciativas existentes, abrir espacio para nuevos proyectos y conectar la protección del patrimonio con el desarrollo local, entonces esta noticia no quedará solo como una nota formal sobre un nombramiento, sino como una señal de que Ucrania, incluso en medio de la guerra, intenta construir instituciones para el tiempo que aún está por llegar.
Fuentes:- UNESCO – página oficial sobre los sitios culturales dañados por la guerra en Ucrania, con cifras actualizadas sobre daños verificados (enlace)- UNESCO – panorama de la actuación en Ucrania y de la ayuda de emergencia para la cultura, la educación, los medios y el patrimonio (enlace)- UNESCO World Heritage Centre – anuncio oficial sobre el refuerzo de la ayuda a Odesa debido a la escalada de daños en el patrimonio protegido (enlace)- UNESCO – anuncio oficial sobre la preocupación por los ataques al centro histórico de Leópolis en marzo de 2026 (enlace)- UNESCO / UNESCO World Heritage Centre – explicación del papel de los clubes, centros y asociaciones para la UNESCO y de su lugar dentro de los sistemas nacionales (enlace)- WFUCA – Federación Mundial de Clubes y Asociaciones para la UNESCO, con una presentación general de la red y de su papel (enlace)- Lista global de clubes y asociaciones para la UNESCO – documento que muestra la presencia anterior de clubes UNESCO individuales en Ucrania (enlace)- World Tourism Network – perfil de Ivan Liptuga y su papel en el sector turístico ucraniano (enlace)- World Tourism Network – datos sobre Ivan Liptuga y su vinculación con Odesa, la cultura y la cooperación internacional (enlace)- Ministerio de Cultura de Ucrania – información sobre la delegación ucraniana ante la UNESCO, en la que también se menciona a Ivan Liptuga (enlace)- UNESCO – evaluación de los daños en cultura y turismo después de dos años de guerra, con estimaciones anteriores de los costes de reconstrucción (enlace)- UNESCO – panorama de tres años de actuación en Ucrania con la cifra de 4,11 mil millones de dólares en daños directos y más de 29,3 mil millones de dólares en ingresos perdidos en cultura y turismo (enlace)- UNDP Ukraine – conferencia sobre turismo y producción artesanal como motores de la recuperación económica de las comunidades locales en condiciones de guerra (enlace)
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Hora de creación: 3 horas antes