Destinations International publica una nueva guía para fortalecer las relaciones con la comunidad local en el turismo
Destinations International, la asociación global que reúne a las organizaciones encargadas de la gestión de destinos, las organizaciones turísticas y los convention bureaus, publicó el 7 de abril de 2026 un nuevo manual titulado
La guía del profesional de destinos para la participación comunitaria. Se trata de un documento que ofrece a los líderes del turismo un marco práctico para generar confianza con la población local, alinear mejor el desarrollo turístico con las prioridades de la comunidad y mostrar con mayor claridad el impacto real del turismo en la vida cotidiana de los residentes. El enfoque de la guía no es la promoción clásica del destino, sino la cuestión de cómo hacer que el turismo sea más sostenible a largo plazo, más aceptable socialmente y más resiliente políticamente en un período en el que las expectativas de los ciudadanos, las autoridades locales y el sector empresarial son cada vez mayores. Con la publicación de este documento, Destinations International envía un mensaje claro de que el éxito de un destino ya no se mide solo por el número de llegadas, pernoctaciones y gasto de los visitantes, sino también por cuánto confía la comunidad local en las instituciones turísticas y ve beneficios en el desarrollo del turismo.
La guía llega en un momento en que también a escala global se subraya cada vez con más fuerza que el turismo sostenible debe tener en cuenta los impactos económicos, sociales y ambientales, así como las necesidades de los visitantes, la industria y las comunidades que viven en los destinos. Precisamente la relación con la población local se ha convertido en una de las cuestiones clave de la gestión turística contemporánea, especialmente en entornos que enfrentan la presión del crecimiento, los cambios en el mercado laboral, los debates sobre la calidad de vida y unas expectativas cada vez más exigentes respecto a la transparencia de las decisiones públicas. Por ello, Destinations International posiciona la nueva guía como una herramienta para el trabajo cotidiano, y no solo como una revisión teórica de las tendencias, subrayando que la confianza se construye de forma sistemática, a través de cambios organizativos, comunicación y resultados medibles.
Las organizaciones turísticas ya no son solo promotoras de destinos
En el anuncio oficial de la organización se afirma que las organizaciones de destino han ampliado considerablemente su papel en los últimos años. En lugar de centrarse exclusivamente en el marketing y la atracción de visitantes, hoy actúan cada vez más como intermediarias entre las autoridades locales, los residentes, el sector cultural, los empresarios y los visitantes. Ese cambio no es casual. Según el propio texto de la guía, los dirigentes contemporáneos de los destinos se están convirtiendo en narradores de la identidad local, coordinadores de alianzas y guardianes del lugar, es decir, actores que deben tener en cuenta cómo el turismo afecta a la comunidad desde dentro, y no solo cómo se presenta el destino hacia fuera.
Este giro del modelo de “promoción del lugar” al modelo de “gestión de las relaciones en el lugar” también es importante porque en muchos países crece la presión para justificar el dinero público y las capacidades institucionales en el turismo mediante un impacto social concreto. Si los residentes no perciben beneficios del turismo, si nadie los involucra en las decisiones o si ven el turismo como una fuente de aglomeraciones, aumento de precios y presión sobre el espacio, el apoyo de la comunidad local empieza a debilitarse. En tales circunstancias, ni las campañas de marketing, ni los grandes eventos, ni el crecimiento del tráfico por sí solos son ya suficientes. Precisamente por eso la nueva guía parte de la premisa de que
la participación comunitaria, es decir, el trabajo activo y estructurado con la comunidad local, se ha convertido en una parte integrante de la gestión de destinos, y no en una actividad adicional de relaciones públicas.
Seis estrategias concretas para fortalecer la confianza
La parte central del manual está compuesta por seis estrategias operativas que las organizaciones turísticas deberían aplicar independientemente del tamaño del destino o del presupuesto. La primera se refiere a definir con claridad qué significa la participación comunitaria dentro de la propia organización. En otras palabras, la guía advierte que no basta con destacar de forma declarativa la preocupación por los residentes si dentro de los equipos no existe una comprensión compartida de los objetivos, las responsabilidades y las formas de trabajo. La segunda estrategia subraya la necesidad de explicar claramente a los residentes y a los funcionarios públicos el papel del turismo en la economía local y en la calidad de vida. Esto incluye el uso de datos, pero también una comunicación comprensible, porque el apoyo social es más difícil de construir si el turismo se presenta exclusivamente a través de cifras abstractas.
La tercera estrategia está orientada a fortalecer el orgullo de los residentes mediante historias sobre la identidad local, la cultura y las personas que hacen reconocible al destino. De este modo, el turismo no se contempla solo como una actividad económica, sino también como una plataforma para afirmar a la comunidad. La cuarta estrategia aborda las percepciones negativas y la indiferencia, lo cual es especialmente sensible en entornos donde los residentes consideran que las decisiones sobre el turismo se toman sin ellos o que solo ciertos sectores obtienen beneficios. Por ello, la guía defiende la escucha directa de las observaciones, el diálogo abierto y la comunicación coherente, en lugar de un enfoque defensivo en el que las instituciones solo reaccionan ante las crisis.
La quinta estrategia se refiere a incorporar trabajo socialmente útil en los eventos e iniciativas turísticas. Según la lógica del manual, esto significa que los eventos no se miden solo por el número de participantes o la visibilidad mediática, sino también por el beneficio visible para el entorno local. La sexta estrategia subraya la necesidad de medir el éxito mediante indicadores claros y significativos que abarquen la confianza, la inclusión y el impacto real. Precisamente este elemento es importante porque muestra que la participación comunitaria no debería reducirse a consultas simbólicas o campañas puntuales, sino a un sistema que pueda seguirse, corregirse y explicarse públicamente.
Documento basado en la investigación y el trabajo de un grupo de expertos
Destinations International señala que la guía se elaboró sobre la base de los hallazgos del
Estudio de futuros DestinationNEXT 2025 y del trabajo de un grupo especial de expertos llamado Community Connection Professional Task Force. Se trata de un dato importante porque dota al documento de una base investigadora y práctica. En efecto, el Estudio de futuros DestinationNEXT para 2025 mostró que las organizaciones de gestión de destinos se encuentran en un período de profunda transformación. Según ese estudio, el 84 por ciento de las organizaciones participa activamente en el desarrollo del destino, y no solo en su promoción, mientras al mismo tiempo crece la necesidad de nuevos modelos de financiación, de fortalecer la resiliencia y de adoptar criterios de éxito más amplios, entre ellos el estado de ánimo de los residentes, el bienestar social, la inclusión y la sostenibilidad.
Estos puntos de partida investigativos se trasladan directamente a la nueva guía. En lugar de ver a la comunidad como un público al que hay que explicar decisiones ya tomadas, el documento parte de que los residentes son participantes activos de la identidad del destino. Sus actitudes, historias y nivel de orgullo, como se indica en la página de la guía, influyen en la experiencia de los visitantes todos los días. Cuando los residentes están informados, incluidos y respetados, también crece su disposición a apoyar el desarrollo, participar en iniciativas locales, defender proyectos y actuar como embajadores auténticos del lugar. De lo contrario, el destino corre el riesgo de que el desarrollo turístico se vuelva políticamente sensible y socialmente cuestionado.
Por qué la cuestión de las relaciones con los residentes se ha vuelto clave
Detrás de la publicación de esta guía se encuentra un cambio más amplio en la política turística internacional. UN Tourism define el turismo sostenible como un desarrollo que tiene plenamente en cuenta los impactos económicos, sociales y ambientales presentes y futuros, así como las necesidades de los visitantes, la industria, el medio ambiente y las comunidades anfitrionas. En otras palabras, la comunidad local ya no puede considerarse un telón de fondo pasivo del producto turístico. Son precisamente los residentes quienes sostienen la identidad del destino, comparten el espacio con los visitantes, sufren o mitigan las presiones del turismo y al final deciden si apoyarán la dirección del desarrollo.
Por eso, tanto en los círculos profesionales como en los institucionales, cada vez se habla más de la confianza como la nueva moneda de la gestión turística. Cuestiones como el acceso a la vivienda, la carga sobre la infraestructura, el equilibrio entre la comercialización y la preservación del carácter local y la distribución de los beneficios del turismo ya no son temas marginales. Son ellas las que determinan la sostenibilidad política de las estrategias turísticas. En ese contexto, Destinations International presenta su nueva guía no como un documento ideológico, sino como una herramienta operativa para organizaciones que deben demostrar que el turismo puede servir a la comunidad, y no solo al mercado. Esto es especialmente importante en el período posterior a una serie de perturbaciones globales, cuando muchos destinos buscan simultáneamente crecimiento, resiliencia y legitimidad social.
Énfasis en la transparencia, el diálogo y los resultados medibles
En las declaraciones oficiales que acompañaron la publicación de la guía, el presidente y director ejecutivo de Destinations International, Don Welsh, señaló que el papel de las organizaciones de destino sigue evolucionando y que la participación comunitaria ya no es una opción. Los copresidentes del grupo de expertos, Jennifer Christie de Visit Loudoun y Tony Snell Rodriguez de Visit Milwaukee, subrayan además que el trabajo real con la comunidad requiere escucha, cooperación, responsabilidad, un lenguaje compartido y métricas claras. Ese tipo de formulaciones no son solo un mensaje de comunicación. Apuntan a un cambio de estándares en el sector, donde cada vez se espera más que las organizaciones muestren cómo y por qué determinadas decisiones contribuyen a las prioridades locales, y no solo a la visibilidad turística.
Resulta especialmente interesante que la guía ponga un fuerte énfasis en la transparencia. En la práctica, esto significa que las organizaciones no deberían hablar con la comunidad solo cuando necesitan apoyo para un proyecto o cuando responden a críticas, sino de forma continua, mediante información abierta, explicación de prioridades e inclusión de distintos grupos. La transparencia en ese sentido no es solo la publicación pública de datos, sino también la disposición a reconocer dónde existen tensiones, percepciones desiguales de los beneficios o preocupaciones legítimas. Ese enfoque puede ser más exigente que la comunicación promocional clásica, pero a largo plazo reduce el riesgo de desconfianza y conflicto.
Qué puede significar la guía para destinos de distintos tamaños
Uno de los mensajes más importantes del documento es que las recomendaciones pueden adaptarse a destinos de distintos tamaños y presupuestos. Eso significa que la guía no está concebida solo para grandes centros urbanos o marcas turísticas conocidas internacionalmente. Al contrario, muchos destinos más pequeños pueden crear precisamente a través de una relación más cercana con los residentes una ventaja competitiva, especialmente si basan el desarrollo turístico en una cultura auténtica, historias locales y una cooperación de calidad entre el sector público y el privado. En esos entornos, la participación comunitaria también puede ser más eficaz porque las redes sociales de relaciones son más densas y las consecuencias de las decisiones más visibles.
Al mismo tiempo, para los destinos más grandes la guía puede servir como marco para reducir la brecha entre los grandes sistemas turísticos y las necesidades cotidianas de los residentes. Allí donde el turismo es un fuerte generador de ingresos, precisamente la medición del impacto social es clave para mantener la legitimidad. Si los beneficios del turismo no se comunican claramente o no se distribuyen de forma lo suficientemente visible, aumenta el espacio para los conflictos políticos y las percepciones negativas. Por ello, a través del nuevo documento Destinations International sugiere en realidad que el futuro de la gestión de destinos no dependerá solo de la competitividad del mercado, sino también de la capacidad de mostrar a la comunidad local el sentido, el beneficio y los límites del crecimiento turístico.
Del manual a un cambio más amplio en la industria turística
La nueva guía encaja en el programa de trabajo más amplio de Destinations International, que en los últimos años vincula cada vez con más fuerza el turismo con el impacto social, la inclusión, la identidad local y la resiliencia a largo plazo de los destinos. En las páginas oficiales de la organización, el impacto social del turismo se define como una contribución medible y duradera a las comunidades, las economías y el medio ambiente mediante estrategias turísticas responsables e inclusivas. En ese marco, la participación comunitaria no es un tema secundario, sino una de las cuestiones fundamentales de la gestión de destinos en el siglo XXI.
La publicación de
La guía del profesional de destinos para la participación comunitaria va, por tanto, más allá del formato de un manual profesional ordinario. Muestra que en la cima del sector internacional de destinos se acepta cada vez con mayor claridad un modelo en el que el residente local no es un obstáculo para el desarrollo, sino su socio clave y la medida del éxito. En un momento en que el turismo se enfrenta a las presiones del crecimiento, a desafíos climáticos y sociales y a preguntas cada vez más agudas sobre a quién beneficia realmente ese crecimiento, un documento como este puede servir como señal de que la industria intenta avanzar hacia un lenguaje de acción más responsable y más convincente. Que la guía cobre vida en la práctica dependerá de la disposición de las organizaciones a convertir las recomendaciones en procesos reales, a mantener la conversación con la comunidad incluso cuando resulte incómoda y a medir los resultados no solo mediante el tráfico, sino también mediante el nivel de confianza que logren construir.
Fuentes:- Destinations International – anuncio oficial sobre la publicación de la guía, fecha de publicación, declaraciones clave y seis direcciones estratégicas- Destinations International – página de la guía con descripción de su propósito, objetivos y áreas operativas de aplicación- Destinations International – resumen del estudio DestinationNEXT Futures Study 2025 en el que la guía se basa parcialmente- Destinations International – explicación del concepto del impacto social del turismo dentro del trabajo de la organización- UN Department of Economic and Social Affairs – definición de turismo sostenible y relación con las necesidades de las comunidades anfitrionas- UN Tourism – principios del desarrollo turístico sostenible y equilibrio de los impactos económicos, sociales y ambientales
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Hora de creación: 2 horas antes